Hola de nuevo, En este capítulo se revelará una buena parte de la verdad, espero que les haya gustado el capítulo anterior, yo disfruté muchísimo escribirlo.
¡Como siempre gracias por leer y que disfruten la historia!
.
.
.
Capítulo 8. El origen de las guerreras blancas.
.
.
Me cuesta mucho asimilar lo que nos está diciendo –Dijo preocupado Estoico –Es extraño pensar que nuestros dioses han muerto.
No olvide que son Dioses señor Estoico, -Mencionó la reina Amira –No me atrevería a decir que han muerto para la eternidad, prefiero pensar en ello como un largo sueño. Su esencia aún sigue con nosotros, Para nuestra fortuna al esparcir su esencia por Cenuke, evitaron que Kwányip absorbiera su poder, y este se debilitó en la batalla. Aunque ahora creemos con firmeza que busca absorberlos totalmente para lograr así la omnipotencia.
-Su majestad, quisiera saber cómo se enteraron de todo esto –Preguntó inquieto Fishlegs.
-Esa es una historia muy particular. A decir verdad es la historia de la creación de nuestra tribu. – La reina, tomó asiento también y continuó con su relato.
-Hace alrededor de cien años, un grupo de cinco jóvenes habían logrado escapar de la esclavitud. Según nuestra historia, navegaron sin rumbo durante días, estando a merced de la naturaleza. Sus cuerpos estaban débiles, pero preferían la muerte en aquel lugar, que continuar padeciendo su cautiverio. Fue entonces que en medio de una tormenta, cuando ya se habían resignado a perecer, se apareció ante ellas una titánica criatura marina. Creemos firmemente que se trataba de Harikeyn, dragón de las aguas. A través de él se manifestó el Dios Kojh. Nuestro Dios, les confío esta importante información, y les encargó una misión divina. Reunir a un grupo de guerreros que combatirían la maldad de este mundo, Para lograrlo, les hizo entrega de un anillo y una espada, con la cual al llegar el día indicando serían capaces de dañar a los enviados de Kwányip. Una vez transmitido el mensaje tanto el Dios como la criatura desaparecieron.
-Las jóvenes motivadas por la posibilidad de alcanzar la paz y la libertad, se comprometieron con la misión, liberaron esclavos, y salvaron vidas. Pronto un gran grupo de mujeres contribuía con su causa. Una tarde mientras navegaban en busca del gran continente, se toparon con una majestuosa Isla, la cual les proveía de todo lo necesario para subsistir, por lo que decidieron establecerse y formar el pueblo de Keikruk. Desde su formación nos hemos dedicado a salvar inocentes, a brindarles un hogar a los desprotegidos y a cumplir con los mandatos divinos. Curiosamente, terminamos siendo una tribu de mujeres guerreras que buscaban la paz, de allí nació la idea del nombre. Como notarán la tradición de nuestro pueblo nace de la diversidad cultural, y la diferencia entre nosotras. Nos consideramos hermanas y luchamos juntas hombro a hombro, fue así durante décadas. Sin embargo, hace casi veintiún años nuestra historia cambió de nuevo, el cielo nos concedió un regalo. Nuestra amada isla despertó de su largo sueño. Keikruk, no resultó ser una isla en sí misma, nosotras forjamos nuestro hogar, en el lomo de un dragón.
Cada cosa que contaba la reina sonaba más improbable que la anterior, pero para sorpresa de todos siempre había alguien que respaldaba su versión. En el caso de Keikruk, Mala y Heather habían estado allí y podían dar fe de cada palabra dicha.
-Keikruk, es una criatura maravillosa, un pueblo hermoso y un gran hogar. Espero que tengan la oportunidad de conocerlo algún día – Dijo la reina continuando con su relato. -Creemos firmemente que hace veintiún años algo importante cambió en el mundo. Lamentablemente no tenemos más que especulaciones, creemos que al igual que Keikruk, Tenebrios y Pyraktóseas despertaron para esas fechas. El dragón de la luz llegó a nuestra isla por sus propios medios, y desde entonces reside con nosotras. Con el tiempo los rumores de un dragón nocturno, resonaron en diferentes costas. Dedicamos innumerables esfuerzos para encontrarlo. Lamentablemente todos ellos resultaron fallidos hasta hoy, que tenemos al furia nocturna frente a nuestros ojos. Desde hace cerca de tres años para acá las cosas se han vuelto más intensas; nunca habíamos tenido que usar la espada, ya que nuestros enemigos eran simples mortales, ahora nos enfrentamos a lo que denominamos Dullahan, emisarios del Dios de la muerte.
-¿Aquel hombre era un Dullahan? –Preguntó Hiccup, ganándose la mirada sorprendida de todos.
-Así es –Respondió Ventino – Como lo viste, la única forma de dañarlos es empleando la espada sagrada. Uno de ellos es suficiente para detener un ejército entero de las nuestras. La primera vez que nos enfrentamos a uno, perecieron una docena de nuestras guerreras y tuvimos que huir de allí. Hemos tratado de detenerlos por otros métodos, pero no lo hemos logrado. En un principio creímos que Keikruk se desplazaba a donde aparecería un dullahan, pero ahora sabemos que no siempre es así, es raro encontrarlos, pero cuando aparecen significa que hay un objeto o una criatura divina cerca.
-¿Viste a una de esas criaturas? –Preguntó Snotloud sorprendido
-Así es –Respondió el joven –Sucedió cuando ustedes partieron a atacar la armada en tierra, ¿recuerdas el hombre del símbolo en la frente contra el que luchaba Astrid? –Al escuchar el nombre a secas de la princesa, las guardianas de la reina se tensaron.
-En mi opinión parecía un hombre normal – Replico un incrédulo Snotloud
.
-Dices eso porque no lo viste recibir el impacto de plasma de Chimuelo y la dragona de la luz al tiempo y salir completamente ileso –Dijo Hiccup ganándose una mirada de sorpresa de todos los presentes– Y eso no es todo –continuó el joven - Cuando fue atravesado por la espada de Astrid, se deshizo frente a nuestros ojos. ¡Fue impresionante! De él brotó una nauseabunda sustancia negra que se transformó en arena cuando Astrid retiró la espada.
-Pero hay algo que no termino de comprender –Dijo Heather – ¿En Keikruk se encuentra Winstar, que creemos que es Pyraktóseas, dragona de la luz, hace como quince años no?, por su parte Chimuelo, quien sería Tenebrios, lleva casi 6 años viviendo en Berk. ¿Por qué hasta ahora vienen a buscarlo?
-No creo que hayan venido por Chimuelo – Replicó Hiccup – En mi opinión vinieron por el mapa.
-¿Qué mapa? – Preguntaron Estoico, Mala y Amira al tiempo.
-El que nos entregó el Dios Kenos después de derrotar al Dullahan – Hiccup estaba tan inmerso en la conversación, que no se percató de lo que acababa de decir. Al escucharlo las guerreras se pusieron de pie de inmediato, Las ancianas que habían presenciado al Dios Kojh habían fallecido hace ya algunos años, fueron ellas las únicas que tuvieron la oportunidad de estar ante su presencia. Su fé se construía en las manifestaciones divinas que recibían, pero ningún Dios se presentó de nuevo ante ellas.
-¿Viste al Dios Kenos? –Preguntó atónita la reina Amira, sin poder evitar levantar la voz
-No sólo yo –Respondió el joven – Astrid también pudo verlo, incluso conversó un poco con él.
- ¡Princesa Astrid para usted!– Dijeron Mara y Clarion al unísono, hartas de las confianzas que se tomaba el joven con su princesa.
¿Princesa Astrid? – Preguntó el chico confundido.
-Así es –Respondió con simpleza la joven –Lamento no haberme presentado adecuadamente antes, mi nombre es Astrid, princesa del pueblo de Keikruk, y la persona designada por mi tribu para portar la espada sagrada –Hubo otro profundo silencio en la sala, lo que incomodó a la chica – No se acongojen por mi linaje, estamos tratando temas más importantes. En cuanto a lo mencionado por Hiccup Haddock, es completamente cierto, Kenos se presentó ante nosotros para suministrarnos información.
Al escuchar la presentación el chico se quedó completamente sorprendido y una gran vergüenza lo invadió. Resulta que a la chica a la que había llamado coqueta, fea, loca, y cobarde, era la princesa de un reino lejano, y no solo eso, llevaba a cuestas una importante misión. Al menos la princesa no se veía ofendida, o eso esperaba, ya que de hacerlo su imprudencia podría poner en riesgo una importante relación diplomática entre Keikruk y Berk.
-¿Podrían contarnos exactamente qué fue lo que sucedió? – Preguntó Amira.
-Una vez derrotamos al dullahan, bajamos por la escotilla del barco, y la princesa Astrid empezó a buscar algo en la sala. – Hiccup empezó a contar su versión de los hechos, asegurándose de referirse a la chica de la forma más respetuosa posible.
-¿Qué buscabas exactamente? – Preguntó inquieta la reina Mala
-Alguna pista del objeto tras el que iba el dullahan – Respondió la rubia – Lo que no comprendo es cómo sabían que aparecería Kenos. Una cosa es buscar un objeto que ya está en este mundo, otra es saber que uno va a aparecer. No creo que sea por el mapa – Replicó la joven mirando al chico.
- ¿y qué más pasó? – Preguntó Dagur, instando a su amigo a continuar con el relato.
- Estábamos discutiendo y de repente apareció una misteriosa luz que adoptó primero la forma de un Dragón de fuego y luego la de un hombre de piedra y dijo textualmente "Estoy feliz de verlos juntos de nuevo", creo que hacía referencia a Winstar y Chimuelo, -indicó el joven castaño -También mencionó que había venido a ayudarlos en una misión. Y de pronto en la pared que se encontraba tras de él, se grabó un mapa.
-Pero el barco se calcinó – Dijo Ventino angustiada.
-Afortunadamente Hiccup Haddock se encontraba conmigo en ese momento – afirmó Astrid mirando a las suyas –Él se encargó de copiar el mapa antes de que este desapareciera. En palabras del Dios Kenos, debemos dirigirnos a la isla de la tierra humeante, donde encontraremos la verdad y el camino.
-¿Cómo podemos saber que se trata de Kenos y no de algún tipo de engaño? – Preguntó Heather.
-Los dragones lo reconocieron – Afirmó Astrid – Confío en su instinto.
-Y eso no es todo – Interrumpió Hiccup – Creo que él nos ayudó en la batalla, todos vimos como Chimuelo y Winstar crecieron y cambiaron de color, creo que él intervino. Además restauró la cola de chimuelo –Dijo el joven mostrándole a todos la nueva aleta del dragón, dejando a los presentes sorprendidos.
-¡Entonces es allí a donde iremos! –Dijo Clarion con firmeza.- ¿Joven Hiccup Haddock, podría por favor enseñarnos el mapa?
-Hay algo más que debemos contarles –Respondió Astrid interrumpiendo a la guerrera– Kenos mencionó específicamente que el camino solo se mostrará ante quienes hayan estado en su presencia.
-¡Quiere que vayas sola! – Afirmó Ventino – Cuándo ustedes bajaron por la escotilla, tratamos de seguirlos pero un intenso fuego se encendió por toda la cubierta del barco. Quisimos entrar volando pero los dragones se negaron a ingresar.
-Debe haber otra forma – Mencionó la reina Amira con una mirada angustiada – No puedes ir sola, es demasiado peligroso, me opongo rotundamente – La reina se encontraba preocupada, no podía imaginarse a su hija viajando sola a lo desconocido y enfrentándose a tan elevados peligros. Pero ella sabía que en verdad era su destino. No había olvidado que en su preciada hija Astrid yacía la esencia y el alma de la diosa Kre. Ese era el verdadero mayor secreto de su tribu, uno al que solo tenían acceso las dos mujeres de mayor edad de las guerreras blancas, Heather, Mala, Throk, Val, Ventino, la mejor amiga de la princesa y por su puesto la reina.
-No creo que haya tal cosa como otra opción – Respondió la rubia – El mapa solo nos guía a aguas abiertas. Supongo que se refería a que la isla solo aparecerá ante quien haya visto al Dios personalmente, o quizá solo esas personas seas capaces de llegar hasta allí. En caso de tratarse de la primera opción no podemos arriesgarnos a que no aparezca o perder tiempo valioso en su búsqueda. Es por ello que creo que debo partir tan solo en compañía de los dos dragones.
-¿A esto se refería con tener que separarme de mi dragón? –Preguntó Hiccup con tristeza a la princesa.
-De verdad lamento ponerlos en esta situación –Dijo la chica sinceramente – He podido apreciar cuan intenso es el vínculo que los une.
-Pues en teoría usted no es la única que vio al Dios Kenos – Dijo Dagur con seriedad – Mi hermano Hiccup también lo hizo, por lo que él también podría encontrar ese lugar. Él podría ir con usted y así no tendría que separarse de Chimuelo –Al decir esto Estoico lo miró desganado, no le apetecía enviar a su único y amado hijo a librar una misión como esta, pero comprendía la gravedad de la situación y sabía que el mismo Hiccup aceptaría el reto con tal de no separarse de Chimuelo. Las guerreras por su parte miraron al Berserker con desaprobación. Lo que el hombre sugería era una locura, jamás enviarían a su princesa a un viaje a lo desconocido escoltada únicamente por aquel extraño chico.
-Aún hay algo en lo que no hemos pensado – Dijo Hiccup en un último intento de que la joven no partiera con su dragón – Si en verdad están tras Chimuelo, llevarlo con usted solo los pondría en más peligro, o lo que es peor, aún sin quererlo podrían conducir al enemigo a la isla de la tierra humeante, aún no sabemos que hay allí, no debemos arriesgarlo.
-He estado pensando en lo que dijo Heather – Respondió la rubia – Si realmente están persiguiendo a Chimuelo, debe existir una poderosa razón para que hayan decidido a hacerlo justo ahora. Si este es el caso, con más veras debo llevarlo conmigo. Si chimuelo se queda en el archipiélago bárbaro pondrá en peligro a todos sus habitantes, incluidos allí humanos y dragones. Aunque personalmente no creo que él sea su objetivo. Por otro lado, no me creo lo del mapa. He luchado contra algunos dullahan antes, y este no parecía tener nada especial que pudiese concederle la habilidad de prever la aparición de un Dios, mucho menos de un objeto que aún no existe en este mundo.
-¿Entonces por qué vinieron hasta el archipiélago bárbaro? – Preguntó Dagur
-Aún hay una tercera opción – Mencionó Astrid – El anillo del rey.
-¿Es el anillo que Chimuelo le entregó al conocerla verdad? – Preguntó Hiccup
-Así es – Asintió la princesa – Según la tradición el anillo perteneció a uno Dioses, y en sí mismo puede ser una herramienta para enfrentar a Kwányip.
-¿Cómo sabe eso princesa Astrid? – Preguntó interesado Fishlegs poniendo algo nerviosa a la princesa.
-El anillo es bastante similar al entregado por el Dios Kojh a las guerreras blancas para enfrentar a Kwányip – Dijo Astrid – Supongo que este anillo ha de servir para lo mismo, pero es una suposición.
-¿Y cómo sabría el dullahan que Chimuelo tenía el anillo? – Preguntó de nuevo el chico - Además, con todo respeto hay algo que me gustaría saber. Usted mencionó que los dullahan aparecían cuando iban tras un objeto o criatura divina, también mencionó que antes ha enfrentado a algunos de ellos, si nos cuenta específicamente cuál era su objetivo en aquellas ocasiones, podríamos saber realmente cual es el motivo de nuestro enemigo para atacarnos,
Por motivos como este era que Astrid evitaba responder preguntas, el chico la había acorralado, no podía simplemente decirle que ella era una diosa y que algunas veces habían tratado de arrebatarle su anillo, o que habían tratado de llegar al alfa de todos los dragones, quien por cierto había recuperado casi todo su poder y al igual que hace miles de años su hielo sagrado servía de hogar a dragones y criaturas mágicas.
Creo que han tratado de atacar a Winstar, pero como Keikruk se mueve todo el tiempo no lo han logrado, y hemos recuperado algunos objetos que nos han guiado a los lugares dónde se librarán grandes batallas, en las que hemos podido interferir logrando rescatar algunas personas y dragones – Respondió la chica con apuro, tratando de esquivar las preguntas del joven, a sabiendas de que su respuesta no convencería a nadie.
-¿Hay algo más que deseen saber? – Preguntó la reina, desviando la atención hacia ella, al notar la incomodidad de su hija.
-Sí –Respondió Estoico – ¿Específicamente cuál es su misión divina?
-Esperaba esa pregunta un poco antes – respondió la Reina Amira con una amplia sonrisa – Nuestra misión es liberar a los oprimidos, promover la unión entre las criaturas del mundo y proteger Cenuke. Tal como los Dioses esperaban que los humanos lo hiciéramos desde el inicio de la creación. También debemos detener cualquier manifestación de Kwányip en esta tierra, y evitar que este aumente su poder.
-¡No tiene sentido! – Mencionó Spiteloud – Si los mismísimos Dioses no pudieron contra Kwányip, qué les hace pensar que ustedes, unas simples humanas serán capaces de hacerle frente.
-Nuestra misión es ayudarles a ganar tiempo – Respondió Astrid – El mismo Hiccup Haddock vio a Kenos. En teoría si ha muerto, no debería poder presentarse ante nadie. Creemos más que se trata de algún tipo de sueño eterno, y que nuestra misión es permitirles despertar de nuevo.
-¡Creo que es suficiente por ahora! – Dijo Estoico con seriedad – Hay mucho que tendremos que analizar, ha sido un día largo para todos. Qué les parece si descansamos un poco, participamos de la celebración y nos reunimos de nuevo.
-Estoy de acuerdo – Respondió la reina Amira – Pero hay una cosa que me preocupa. Como comprenderán lo que se ha hablado en esta sala es extremadamente delicado, de filtrarse esta información el mundo se llenaría de miedo y desesperación, entonces habríamos perdido la guerra. Hemos sido cuidadosas en escoger nuestros aliados, y hoy hemos decidido confiar en Berk.
-No se preocupe por eso, nada de lo aquí mencionado será revelado, yo mismo me encargaré de que así sea – Dijo Estoico mirando a los jóvenes jinetes y a Bocón, quienes pasaron saliva entendiendo lo que les sucedería si llegaban si quiera a tocar el tema fuera de la sala –Hemos preparado un par de cabañas para que se encuentren cómodos –Dijo el jefe de Berk – Una para Berserkers y defensores del ala, y otra para las guerreras blancas. Los guiaré hasta allí personalmente.
El jefe salió de la sala siendo seguido por sus invitados, dejando reunidos a Spiteloud, Bocón y los jinetes que de inmediato empezaron a comentar acerca de lo que habían escuchado. Las guerreras fueron ubicadas en una modesta casa en lo alto de una colina. El lugar contaba con numerosas pieles y una chimenea con la que harían frente al gélido clima de Berk. Astrid se acomodó de inmediato en una pequeña cama de madera, extrañaba sus abullonadas almohadas, pero sabía que difícilmente podría volver pronto a casa para disfrutarlas.
-¿Estás bien? – Preguntó Ventino – Lo que hiciste allá afuera fue una locura, una cosa es potenciar a Winstar y otra potenciar dos dragones a la vez, por suerte nadie notó que fuiste tú.
-Necesitaba poner a prueba el anillo del rey. Además tenía la esperanza de que con Tenebrios de nuestro lado las cosas fueran más sencillas, pero no fue así – Respondió Astrid -Tal parece que sólo él puede activar el anillo, mientras no esté en su mano, no será más que una pieza de joyería. Tú viste al salvajibestia y su poder, Si no encontramos al chico tendré que proveer a Chimuelo y a Winstar de la energía necesaria para luchar contra los enviados de Kwányip.
-Pues ya tendrás tiempo de buscarlo mientras viajas, ¿Cuándo planeas partir? – Preguntó la pelinegra.
-Cuanto antes –Respondió la princesa – Si por mi fuera partiría de inmediato, pero necesito que mi madre lo asimile, y por otro lado está Hiccup Haddock el heredero de Berk. Me siento la peor persona del mundo por separarlo de su dragón. De algún modo durante la reunión sentí que se resignó, y eso me hizo sentir fatal.
-A propósito del chico Haddock, hay algo que me está molestando desde ayer –dijo Ventino mirando fijamente a su amiga que se disponía a enrollarse en las pieles. -¿Recuerdas aquella vez que nos enfrentamos por primera vez a un dullahan?
-Cómo olvidarlo – Respondió Astrid – Uno de los peores días de mi vida.
-Pues ese día intentamos de todo para atacar a ese sujeto, empleamos toda clase de armas, incluso el combate cuerpo a cuerpo, pero era como golpear una pared – Mencionó Ventino – Pero hoy el chico Haddock logró golpear a un dullahan, y no sólo eso, el Dios Kenos se presentó ante el también. ¿No te parece raro?
-También lo he estado pensando – Respondió la princesa – Creo que es cosa de Tenebrios, han estado mucho tiempo juntos, quizá algo de su energía se impregnó en él.
-Pues el chico fue más útil en la batalla contra el dullahan que el mismísimo dragón – Respondió confusa la pelinegra - ¿Crees que Kenos le haya prestado algo de su fuerza para ayudarnos en la batalla?
-También es posible –Dijo Astrid - Supongo que estaremos aquí en Berk al menos un par de días más o hasta recibir noticias de que Keikruk se ha desplazado de nuevo. Estaré al pendiente del chico. Por ahora quiero dormir un poco.
- ¿No irás a la celebración? – Pregunto la chica
-Sabes que no soy muy de esas cosas – Afirmó la somnolienta princesa -prefiero descansar, por favor excúsame ante ellos, diles que debo guardar reposo por mis heridas o invéntate algo.
-¿Cómo está tu brazo? – Preguntó preocupada la joven guerrera.
-Hoy hay luna llena, para mañana no tendré ni siquiera un rasguño- Respondió Astrid
Nota de autor:
.
.
Hola, espero que hayan disfrutado el capítulo, ya con esto se ha revelado mucho de lo que será el trasfondo de la historia. He decidido publicar capítulos un poco más cortos pero más seguido. A partir de aquí, la historia empezará a avanzar un poco más rápido.
.
Los Dullahan son según la mitología Irlandesa son emisarios del Dios celta de la muerte, No existe cerradura o puerta por la que no puedan ingresar, ya que todas se abren ante ellos.
