Hola, soy Sakura Kinomoto y voy en tercer semestre de preparatoria. Hace ya cuatro años que Shaoran y yo enfrentamos a la carta del vacío. Hace tres años él vino de visita a Tomoeda y nos volvimos novios pero...
Ya tiene año y medio que no sé nada de él, estoy muy triste, ya no responde mis cartas ni mis llamadas. Nadie de su casa, ni siquiera Meiling... no sé, pero se me hace muy extraño, principalmente de Shaoran... él no es así.
Hoy es el primer día de clases, estoy muy contenta de estar con todos mis compañeros, sobre todo con Tomoyo;,es mi mejor amiga.
—¡Buenos días! —Dice Sakura con una amplia sonrisa a sus amigas.
—Buenos días. —Responden Chiharu, Tomoyo y Rika.
Tomoyo al ver el rostro de su amiga, piensa que se ve triste y llega a la conclusión de que aún no sabe nada de Shaoran
Sakura nota el ensimismamiento de Tomoyo y le pregunta: —¿pasa algo?
—No, no te preocupes, no es nada. —Le responde dándole una sonrisa.
—Tomoyo, ¿cómo te fue enel campamento de canto?
—Muy bien, practicábamos mucho, fue muy divertido. Al final hubo un concurso de canto y gané. Además también cantamos en coro y yo hice el solo principal.
—Te deberías de dedicar a cantar Tomoyo, seguro serías muy exitosa.
—Si, pero también me gustaría dirigir la compañía de mi mamá y ser diseñadora. Hay... cuanto me gustaría combinar las tres cosas.
—¿Y por qué no lo haces? Seguro tu puedes hacerlo.
—Pues fíjate que no lo había pensado. ¡Pero es tan difícil! Desde niña ha visto lo difícil que es dirigir una compañía, compromisos y esas cosas. Además, a mi madre le gustaría que fuera su sucesora.
—Tu eres muy inteligente Tomoyo, y sé que todo lo que te propongas lo harás realidad.
—Gracias Sakura. —Expresó Tomoyo con una sonrisa en su rostro.
—Y tu Rika, ¿qué hiciste en vacaciones? —Sakura dirige la mirada a su compañera.
—Mi familia y yo fuimos de visita el mar
—¡Qué bien!
Rika, al ver la expresión de Sakura, piensa que sigue siendo tan entusiasta como cunado eran niñas pero, a pesar eso, tenía tiempo que la veía un poco decaída.
En ese instante llega el profesor.
Jóvenes, tomen asiento por favor.
—Sííí.
Así transcurrieron las clases hasta el descanso...
Sakura, te encuentras bien, este algo pálida y con ojeras. —le pregunta Tomoyo con preocupación en su voz.
—Sí, lo que pasa es que casi desde que salimos de vacaciones no he podido dormir bien. Además de tener sueños raros.
—¿Raros? —Preguntó algo confundida.
—Sí, y son muy frecuentes: no hay día que no sueñe.
—¿Y qué opina Kero al respecto?
—Dice que deben ser premoniciones, pero hasta Yue no ha sabido interpretar el significado de mis sueños. Son muy confusos.
¡RIIIIIIIIIING!
En ese momento suena el timbre.
—Después te sigo contando.
—Está bien
Y se dirigen al salón de clases.
Ya todos sentados en sus lugares...
—Bueno jóvenes, hoy entra a nuestro grupo un nuevo estudiante; él es de Estados Unidos y su nombre es Lao Higurashi.
En ese instante entra al salón un joven de cabello castaño, alto y delgado, bien parecido.
La compañera de Sakura que se encontraba sentada delante de ella, al ver entrar al joven, susurró: —Vaya, ya llegó.
El susurro de su compañera fue audible por Sakura, ella pensó que lo conocía.
Sus pensamientos son interrumpidos al ver al joven, se quedó atónita.
