El gran día había llegado. Todos en el salón de Sakura habían estado esperando con ansias la fiesta de Tomoyo, pues estas eran de las mejores que había.
En el salón…
Ya está listo tu disfraz Sakura. A la salida vamos a mi casa para que te lo pruebes. Te vas a ver divina. —Dice una emocionada Tomoyo.
—No digas eso Tomoyo, haces que me avergüence.
—Es verdad. Y no lo digo solo porque eres mi mejor amiga.
—No sigas Tomoyo.
En ese instante Aria se acerca a Tomoyo y Sakura con una expresión muy extraña para criterio de ellas…
— ¿Te sientes bien, Aria?
—S-sí, Daidouji, ¿puedo hablar contigo un momento?
—Claro que sí.
—Bueno yo las dejo.
—Está bien Sakura, luego seguimos platicando.
—¿Qué necesitabas?
—Bueno, pues…este… si voy a ir a su fiesta.
—¿Deberas?
—Sí…
—¡Qué alegría! Si quieres te puedo conseguir un disfraz.
—No, no hace falta, yo tengo uno pero de todos modos gracias.
—Bueno, permíteme un momento.
Tomoyo se dirige hacia su lugar y saca un sobre azul cielo y se lo entrega a Aria.
—¿Y esto?
—Lo traía conmigo por si te animabas a asistir a mi fiesta.
—Pero como…
—Simplemente pensé que no te gustaría perderte una reunión como esta jeje,
—No es por eso.
—Ahh ya entiendo. —Le guiña un ojo.
—¿A qué se refiere?
—A nada, anda
—Está bien, ahí estaré.
—Sí, te estaré esperando.
—¿Qué estará pensando Daidouji?…
Enseguida Lao llega y le entrega una hoja doblada.
—¿Qué es esto?
—Un dibujo que hice. Quisiera que me dieras tu opinión sobre él.
—Pero yo no sé nada sobre esos temas.
—Por favor, solo míralo.
—Está bien.
Aria abra el papel y ve que el dibujo que hizo Lao. No es más que el de la tabla ranshinban y a un lado una insignia mágica.
— No puede ser, ¡no puede ser! ¿Por qué el dibujó mi insignia mágica? ¡No puede ser posible que esté empezando a recordar! —Pensó consternada.
—Aria, ¿estás bien?
—Sí, no es nada. Son muy extraños estos dibujos. ¿De dónde los sacaste?
—Los soñé.
—¿Cómo que los soñaste?
—Sí, pero a mí más bien me parecen recuerdos
—¿Recuerdos?
—Sí.
En ese instante entra el profesor:
—Siéntense que vamos a comenzar la clase
—Si profesor.
—Luego seguimos platicando. —Dice Aria girándose para ir a su asiento.
—Sí, pero ¿no quieres ir conmigo a la fiesta de Tomoyo?
—¿Eh?
—Di-digo si no te molesta.
—Gracias por invitarme pero si voy a ir.
—Y supongo que ya tienes pareja.
—No pero voy a ir con Asuka.
—Aaah
—Es que yo pensé que no querías ir por qué no tenías con quien ir.
—En realidad no quiero ir pero…
—Pero que
—Olvídalo mejor vamos a sentarnos.
Y así fue como Aria evadió la pregunta que le hizo Lao; el cual no tuvo de otra más que dejar de insistir. A veces él llegaba a pensar que una persona como ella actuaba de esa forma porque ocultaba algo, es más, empezaba a pensar que ella tal vez ya lo conocía de alguna parte pues él era la única persona con la que se tuteaba ya que con Asuka jamás había escuchado que se tuteara... a pesar de que fuera su única amiga y de que haya aceptado hablarle a él familiarmente.
Llegó el día de la fiesta de Tomoyo pero Aria estaba muy preocupada, temía que esa hechicera atacara pues últimamente estaban pasando cosas extrañas en Tomoeda. No sabía cuánto tiempo ni que tan fuerte era el hechizo que había puesto Sora sobre el muchacho de ojos color miel. Lo que sabía era que él se estaba debilitando por extraerle la magia. Solo fue a la reunión para asegurarse que no pasara nada con Tenshi.
Aria llegó a la fiesta acompañada de Asuka, la primera traía un disfraz de Harry Potter y Asuka de Yuki Onna. Había bebidas, música y algunos bailaban. Tomoyo estaba muy contenta por que todos asistieron a su fiesta.
Hicieron varios juegos y concursos para divertirse. Lao resultó ganador an un concurso de tirar canastas de basketball, asuka en encontrar el tesoro y otro de los invitados en un concurso de acertijos.
—Ahora haremos otro juego, bailaremos una canción pero sortearemos las parejas.
—Esto no me agrada, creo que mejor me voy a mi casa.
—Noo, Shiro, apenas se está poniendo divertido, además mamá dijo que regresara contigo.
—Está bien.
Como a Tomoyo le daba la impresión de que Lao y Aria se gustaban hizo trampa en el sorteo de parejas, poniéndolos juntos para el baile. A Asuka le tocó bailar con Tomoyo, a Sakura con Tanaka, un chico bajito, cabello negro y un poco perezoso y a Tenshi con Tendo, Un chico alto cabello violáceo y piel pálida.
En medio del baile Sakura siente una presencia mágica, deja de bailar con Tanaka y va tras esa presencia. A Tanaka no le importó, pues no le gustaba bailar, encogió los hombros y fue a beber un poco de ponche.
Tomoyo no notó que Sakura se había ido hasta que acabó la música y la fue a buscar. Se preocupó pero ella supuso enseguida que había sido porque había sentido alguna presencia mágica. Quería ir con su amiga pero no podía dejar la fiesta, pues ella era la anfitriona.
Terminó el baile y Aria de dirigió al baño. Al salir, sintió una tenue presencia mágica y sin pensarlo se dirigió a donde la sentía. Saliendo de la casa de Tomoyo sintió la presencia mágica de Sakura y se preocupó. "Aun no es tiempo para que ella se enfrente a Sora", pensó.
Ninguna de las dos estaba preparada para enfrentarse a Sora. Sakura podría pelear con Sora sin problema peor ella no, estaba muy débil y parte de su magia se la cedía a Tenshi para que no se acortara su tiempo de vida, por eso necesitaba algunas cartas de Sakura, para atacar y protegerse.
Si Sakura no le entregaba las cartas, se las arrebataría. Ella haría cualquier cosa por proteger a las personas que quería. Ya una vez había fallado por ser indulgente y no permitiría que murieran personas de nuevo, no podría cargar en su conciencia más personas heridas.
—Demonios, no la alcanzaré. Aunque Sora descubra que estoy viva debo evitar su encuentro.
Invocó su báculo, que eran tres engranes con una piedra roja al centro y una piedra amarilla y rota en el engrane de la derecha para conjurar un hechizo.
—¡CHRONOS!
Y el tiempo se detuvo dos kilómetros a la redonda.
—¡!EOLO!
Con esta invocación pudo flotar por las corrientes de aire. Cuando estaba lo suficientemente lejos de Sakura, desactivó su el hechizo y continuó su camino para encontrarse con Sora, crear una distracción y hacerle creer que ella había huido a otra ciudad.
Aria sobrepasó por mucho la cuota mágica que podía usar, no podía alimentar a Tenshi y tendría que mantener su barrera al mínimo. Agotada, regresó a la fiesta, pues tenía que recoger a Asuka para irse a casa.
Mientras tanto Sakura saltaba por las casas tras esa presencia mágica que le parecía familiar pero no recordaba de dónde. No era de Shaoran, de eso era de lo único que estaba segura.
Saltó y saltó, le pareció percibir otra presencia magia por un momento y se esfumó para poco después alejarse rápidamente la presencia que ella seguía. Confundida, regreso a la casa de Tomoyo, seguro se preocuparía por haberse ido sin avisar.
Aria regresó a la fiesta, Asuka se percató que había desaparecido repentinamente pero cuando la vio mal se olvidó de su enojo, llamaron a un taxi y regresaron a casa.
—No debí insistirle que viniera, probablemente no quería venir porque no ha estado bien. —Tomoyo se sentía mal por el estado de Aria pero se preguntó porque no le había dicho que no quería ir porque se sentía enferma.
—Pobre Aria, nunca la había vista con esa expresión, parece que le dolía mucho. Pero… Asuka también parecí no saber nada… —Dijo pensativo Lao. Para el no era normal que una persona se desmayara constantemente y se mirara así de pálida. Estaba seguro que ella ocultaba que estaba enferma pero le pareció extrañamente familiar la situación.
Pasó media hora y Tenshi se moría de sueño, así que regreso a su casa. De la nada empezó a sentirse cansado. Quería divertirse más con sus amigos pero si no se iba de la fiesta estaba seguro que se quedaría dormido en algún rincón en cualquier momento.
Se dieron las dos de la mañana y la fiesta había concluido, Sakura se quedó a dormir con Tomoyo y le platicó lo sucedido. Ella sentía que algo pasaba, ahora si hablaría con Yue y kero para informarles, esa presencia mágica era algo que nunca había sentido antes.
