HOLA!, Quizas esta historia no tenga la aceptacion esperada aun asi quize seguir actulizando esto y no dejarlo tan a la deriva, este capitulo tiene un salto radical al capitulo anteior para dar a entender los deseos que se tenian en el capitulo uno y despues introducir mas a la historia en este segundo capitulo, se contaran con diversas lagunas mentales lo que pudo haber ocurrido en ese lapso y asi conforme avance la historia,
disfrutenlo!
CAPITULO 2
9 años después…
Habían transcurrido ya nueve años desde el último escape de la Resistencia, ante los ojos de la Primera Orden se ha dicho que esta se encuentra casi extinta, por la falta de actividad y de presencia que ha habido en este último lapso de tiempo. La Resistencia había estado reuniendo apoyo pero lamentablemente muy pocos respondieron y no fue la ayuda suficiente para elevarse ante la Primera Orden, por lo que se decidió mantener todo en pausa y mantenerse ocultos e intentar trabajar por debajo, mientras que La Primera Orden se encontraba a la defensiva.
−Sin duda esto es una guerra de broma –Pensaba en sus adentros el mejor piloto de la Resistencia: Poe Dameron.
El afamado piloto y héroe de guerra se encontraba mirando hacia lo lejos una de las estaciones principales de la Primera Orden, ahí se encontraba soldados de mayor elite y oficiales de alto rango y por supuesto el mismo Líder Supremo, varias vidas habían sido arriesgadas para encontrar la localización exacta y Poe se había ofrecido en ir a revisar, con cierta protesta por parte de la General Organa, por su anterior misión que lo llevo a ser capturado y torturado y casi tomado muerto, no podía darse el lujo de perder a lo más cercano que tiene a un hijo. Pero la arrogancia de Poe era tanta que nadie mejor que el sería capaz de extraer esa información tan valiosa que necesitaban.
¿Y que era esa información? Quizás la más importante, que determinara ganar la guerra. Gracias a los comerciantes y a ciertos mafiosos de toda la galaxia se ha logrado escuchar a los oídos de la Resistencia que la Primera Orden cuenta con una estrategia si no es que arma poderosa que terminaría por destruir esta guerra ridícula y sin sentido de una vez por todas. Y Poe debía obtenerla, al menos algo, un plano, un diario, lo que sea sería bueno algo valioso si no es que robar el arma misma. Poe se encontraba vestido como un soldado de asalto listo para ponerse ese molesto casco que apenas y se podía ajustar a su cabeza.
− ¿Cómo diablos pueden ver en estas cosas? –Murmuraba a sus adentros, sus ojos y apenas podían apreciar los que se encontraba a sus costados, solo podía ver lo que estaba enfrente de él. Sin quejarse más siguió su camino hasta adentrarse dentro de la estación.
No sabía exactamente hacia donde iba, o en donde tenía que ir exactamente solo esperaba encontrar alguna señal que le diera el sí respecto a la localización de su objetivo, mientras caminaba observaba como otros soldados seguían un camino contrario a el solo esperaba que nadie se diera cuenta. Fue en el momento en que comenzó a escuchar una voz familiar y fue el mismo momento en que se le erizo la piel por completo, estaba asustado, como no, el mismo Líder Supremo, Kylo Ren se encontraba a tan solo cuatro paredes lejos de el, hablando con el que pudo ubicar en su antigua captura, el general Hux, teniendo una pasiva discusión.
−No permitiré que los Caballeros Ren permanezcan más tiempo en el Borde Exterior, General… −La voz de Kylo se escuchaba muy amenazante y fuerte bien mezclado a su carácter y a la postura que mantenía enfrente del nervioso y asustado General.
Poe trago saliva, sin duda no sabía de la existencia de esos Caballeros, ¿será acaso esa estrategia de la que hablan?
−Mi señor, le ruego que escuche…−Poe podía notar que al General Hux le costaba mantener esa actitud hacia el Líder Supremo sin embargo también había mucho miedo en sus palabras – No todos sus caballeros se encuentran en el Borde Exterior y seria esencial que permanecieran allá al menos un tiempo más.
−Estoy consciente que aquí quedan algunos –el corazón de Poe dio un brinco de esperanza y miedo, aquí se encontraba al menos un miembro de esa elite, uno que si tenía suerte podría darle respuestas. –Pero no voy a permitir que permanezcan lejos más tiempo, necesitan que los entrene, yo soy su maestro, necesitan mejorar más.
−Ya le había mencionado señor, acerca de reclutar a más miembros…de su clase y meterlos al sistema para aquí se vuelvan obedientes y…
−Eso ya se está llevando a cabo pero prefiero concentrarme en los más avanzados por ahora General, y es una orden que quiero a Los Caballeros Ren de regreso en tres días.
El General Hux trago saliva mientras miraba atónito a su líder
− ¿Tres días? Es poco tiempo mi señor, ellos aún deben terminar…
El general no pudo terminar su oración porque Kylo Ren lo había levantado sin siquiera usar sus manos mientras se escuchabas los ligeros quejidos de Hux que apenas podía articular por la fuerza empleada por Kylo.
−Es una orden General, más le valga que la cumpla, porque no seré igual de benevolente como lo soy ahora –dicho esto lo suelta y Hux cae al suelo,
La respuesta que tanto esperaba Poe la acaba de obtener en esos mismo momentos, ¡Los caballeros! Invadían un gran miedo en el a pesar de su gran orgullo sabía que si encontraba a uno en estos momentos no podría con ellos, necesitaba refuerzos si no es que a toda la resistencia, si el Líder Supremo buscaba discípulos significaba que tal vez el ya no era tan fuerte como antes y si se lograba destruir lo que le queda podrían destruirlo de poco a poco.
Feliz e impaciente, su corazón comenzó a palpitar de alegría al saber que tenía las respuestas que estaba buscando que no se dio cuenta de la torpeza de sus acciones, lo que provoco que todos en esa habitación se giraran y voltearan a ver al soldado huyendo lejos de ellos. Kylo Ren hecho un bufido mientras ponía una mano en sus sienes demasiado impacientado.
−Quiero que maten a ese soldado, ahora –Soltó duramente Kylo Ren, no debía de darse el lujo de que sus soldados supieran más cosas de las que deberían, menos aun cuando hubo un traidor entre sus mismas filas.
Hux ni siquiera carraspeo ante sus órdenes, y les grito a los demás soldados que lo siguieran tras él, podrían continuar su reunión con el Líder Supremo más tarde.
Nervioso, Poe corrió hacia cualquier puerta que estuviera abierta sin embargo no había nada, todas estaban cerradas necesitaba que al menos una coincidiera con el código de la armadura que había robado. Escuchaba los pasos acelerados del otro soldado de asalto listos para capturarlos hasta que en una puerta siente que esta desaparece y cae directo al suelo. Poe maldice por debajo, este estúpido casco definitivamente era la cosa más inútil con lo que contaba la Primera Orden. La puerta de atrás se cerró automáticamente y a través del casco podía notar que el cuarto en el que estaba permanecía en completa oscuridad, iluminada solamente por la luz de la Luna. Suspiro aliviado mientras se levantaba con esfuerzo.
Estaba solo, no había nadie y podría encontrar una manera de escapar a través de esta habitación. Harto del casco se lo retiro y por fin pudo observar lo que realmente se encontraba enfrente de él y lo dejo atónito.
¿Esto es uno de los famosos caballeros Ren?
Parecía una broma de mal gusto y algo irónica. Era una niña, quizás apenas entrando a la década de edad, no podía distinguir sus rasgos pero si parecía asustada.
¿Asustada de el? Pues como no, un extraño acababa de invadir su habitación sin embargo ¿no era una de las famosas alumnas del temible Kylo Ren? ¿Por qué se encontraba asustada? Recordó entonces las palabras del General Hux, había nuevos reclutas, no sería extraño que ella siendo tan joven sea una novata entre las filas. No podía observarla con exactitud pero parecía que ella si lo podía observar bien tanto que lo incomodo lo suficiente para atreverse a romper la tensión y levantarse.
La niña en un rápido movimiento y Poe aún no sabe cómo o dónde diablos lo saco, lo amenaza con un blaster, Poe suspiro frustrado, esto no podía estar pasándole a él ahora mismo, lidiar con niños nunca ha sido su fuerte. Levanta las manos en señal de paz y le dice.
−Escucha, sabes que no pertenezco aquí, pero aún no sé porque ninguna puerta lograba abrirse más que esta así que, supongo que fue un error, baja el arma y me iré de aquí lo antes posible –Termino diciéndole mantiene una compostura calmada, pero la niña no dejaba de mirarlo y apuntarlo con esa arma, como si no hubiese entendido ninguna de sus palabras, Poe decidió no bajar la guardia aunque si volvió a soltar una que otra maldición, se sentía entre la espalda y la pared.
− ¡Por aquí! –Logro escuchar la voz del General Hux cada vez más cerca de la puerta.
La niña se gira hacia la puerta y su semblante serio cambio a uno sorprendido, miro la puerta y luego dirigió su mirada a Poe, quien este ahora le suplicaba con la mirada que no dijera nada, no estaba del todo seguro si tendría la suerte de salir con vida de nuevo. Vio entonces sorprendido como ella baja el arma y la esconde nuevamente mientras se dirige a un ropero y abre las puertas de este. Se vuelve hacia Poe y le señala el lugar. Poe entiende atónito de nuevo que la niña le ofrece un lugar para esconderse pero en el fondo se preguntaba si sería alguna especie de trampa también, no sabía en que confiar pero los pasos de los soldados se escuchaban más acelerados y más cerca que no tuvo otra alternativa.
La puerta inmediatamente se abre de forma abrupta, haciendo que la niña de un brinco del susto, las luces se encienden inmediatamente mientras veía como la enorme figura pelirroja se imponía enfrente de ella, quiso no fingir temor frente a él, pero a pesar de que su mentor le ha advertido estrictamente no dejarse humillar frente al general Hux, siempre existió un miedo hacia el pelirrojo, eso provoco que los niervos de tenerlo tan cerca se incrementaran.
−Buenas noches, querida –Y ahí va la misma sonrisa falsa que siempre le ha dedicado desde que tenía memoria− No fue mi intención asustarla y mucho menos interrumpirla en su descanso, aunque, veo que aun seguía levantada.
−Leía –No dio detalles, no dijo nada más, tal y como su mentor siempre le decía, solo explicaciones cortas.
−Ya veo, quizás por eso no se enteró que se encuentra un Rebelde entre esta estación
− ¿un rebelde? −sabía que el señor no le daba la suficiente confianza pero ¿un rebelde? ¿En serio?, quiso evitar todas las ganas de girar hacia el ropero en donde lo mantenía escondido, ahora simplemente evito tragar saliva de los nervios y hablo.
−Me temo que esta noticia no llego a mí a tiempo, General, creo que no encontrara nada aquí, yo me encontraba leyendo en la noche y usted acaba de interrumpirme
Odiaba esa hipocresía con que debían tratarse pero era esencial, eso no hizo que el general no evitara la mueca de disgusto y enfado hacia la niña, sin embargo tenía órdenes prohibidas de forzarla a decir más, sigue siendo una menor.
Sin decir ni siquiera adiós, el general con sus soldados se fueron de su habitación y fue en cuanto estuvo segura que se habían ido que la niña suelta un gran suspiro de alivio y cerró la puerta.
−Puedes salir ya –Dice la niña, con una voz seca y sin emoción.
Poe confiado de sus palabras sale del ropero y la luz lo molesta un poco, había estado en repleta oscuridad en casi toda la noche. La niña lo guio hasta la silla más cercana y lo sentó ahí mientras se ponía frente a él observarlo atentamente y con una extrema curiosidad infantil. Había escuchado mucho acerca de la gran basura que era la Resistencia y en base a muchos libros que encuentra en su entorno ha entendido que esas personas son completamente seres malvados y sin escrúpulos tal y como su bando representaba sin embargo mientras más veía a Poe, menos podía notar una pisca de maldad en él.
Poe por primera vez pudo poner atención a los detalles de la niña que lo había salvado, estaba en lo correcto sin duda era muy joven y sin pasar la década, tenía el cabello oscuro azabache y la piel de un tono blanco, algo lechoso y en casi toda su vida como piloto solo había visto alrededor de tres o cuatro personas con el mismo tono de ojos que tiene ella, un azul intenso y grandes ojos
Queriendo romper la tensión entre las miradas, Poe dice:
−Debes de ser muy importante para que el General Hux te tratara con ese respeto
Ella encarna una ceja
− ¿Respeto?, hipocresía tal vez, y si, podría decirse que soy importante aquí
-¿Qué tan importante?
Ella se limita solo a encogerse de hombros.
−Lo suficiente para hacer que el General Hux sea ejecutado en menos de lo que yo digo Tres
Lejos del nerviosismo con el que cargaba inicialmente Poe soltó una ligera risa.
−Ciertamente me gustaría ver eso
−Quizás algún día, el también es muy importante para matarlo
Hablar con una niña de menos de diez años sobre matar a un hombre, obviamente debía enfermarlo pero ella lo hablaba con tanta naturalidad que Poe ni siquiera se daba cuenta que debía reprenderse a sí mismo, ella debería jugar con muñecas quizás.
−No puedes quedarte aquí mucho tiempo, el Líder supremo está aquí y el si se dará cuenta de tu presencia
−No le temo a él, ¿tu si?
Ella lo mira de forma desafiante.
−En los absoluto, pero a diferencia del General Hux, le tengo lealtad y no podría esconderte de él, aun si quisiera intentarlo, es cuestión de honor, debes irte ahora.
Poe soltó un suspiro sin duda alguna la misión había sido un fracaso total y no sabía con qué cara iba a decírselo a la general Organa, se levanta en busca de su casco.
− ¿Cómo lograste entrar aquí? –le pregunta la niña, aquella preguntaba estaba por su mente desde el momento en que el cayo a sus aposentos.
−No entiendo cómo –dice Poe encogiéndose los hombros− Había escuchado de los soldados que tenía mucho que ver con el código insertado en los cascos y representaban las puertas que podían abrir o las puertas que no.
Poe se dispuso a ponerse el odioso casco pero de nuevo comenzó a batallar en ponérselo y frustrado de la situación se lo quita de la cabeza y suelta un bufido.
−Déjame verlo− Exige la niña
No teniendo mucho que perder, Poe se lo extiende y vio como ella oprimía lo que parecían ser botones invisibles y una extraña combinación de números y letras aparecieron en la parte frontal de este.
−LN2143 –susurra ella en voz baja− Es el encargado de cuidarme cuando mi mentor se ausenta, creo que debiste noquearlo a él, tendré que llamar a mi mentor y comentarle que él no ha hecho un buen trabajo. –pronuncia poniendo una mano en su barbilla.
Poe palidece y solo logro pronunciar con dificultad.
−Gracias por ayudarme – y rápidamente salió de la habitación.
Corrió, corrió todo lo más que pudo, hasta que pudo sentir las hojas golpear su rostro, siguió intentando alejarse más para evitar ser rastreado o encontrado mientras se quitaba todo el uniforme y respiraba con dificultad. Saco los archivos que la general Leia le había dado rezando a la fuerza haberse equivocado. Pero no ahí mismo distinguía bien las letras del código del soldado de asalto, se supone que ese soldado era el encargado de vigilar el arma mortal de la Primera Orden y él había compartido un dialogo con esa temible arma.
−Debe de haber un error, ¿Una niña? –Exclama Leia todavía incrédula por las noticias que les estaba dando su mejor piloto.
−Están en las grabaciones General, todo lo que Kylo Ren discutió con Hux y mi conversación con ella, ella es el arma y no sabemos qué tan poderosa sea ella –Dice Poe totalmente desesperado –Admito que se veía totalmente inofensiva pero no sabemos a qué punto podría llegar si es que el Líder Supremo la mantiene escondida.
−Una de sus caballeros…
−Tal vez su mejor alumna general, piénselo, ella es nueva ahí, es demasiado joven quizás Kylo Ren se dio cuenta de su potencial y la llevo con sus demás discípulos aun siendo más pequeña, yo mismo escuche como Hux le decía a Kylo que seguían reclutando más personas así, y quizás ella sea la más peligrosa
Leia se giró dándole la espalda a Poe, mientras se cerraba los ojos y trataba de asimilar lo recién dicho, su hijo ¿secuestrando niños sensibles a la fuerza y entrenarlos para manejarlos a su voluntad?, ¿tan lejos había llegado? No sabía ni porque se sorprendía, desde hace tiempo había admitido que su hijo ya no estaba ahí y que Kylo Ren no era Ben.
Ben…su Ben, solo recordaba cuando él era un bebe y acariciaba sus cabellos, tan suaves o cuando solo era un niño aun indefenso en sus brazos, acompañado por su padre Han, tal vez en ese entonces imaginaba que las cosas serían diferentes, imaginaba toda una vida diferente para él, si no se convertía en maestro Jedi como Luke, bien podría haberlo instruido en el arte de la política y convertirlo en un senador, tal y como lo había sido ella y su padre Bail Organa eso la hubiera llenado de orgullo quizás, una familia completa, los tres juntos con Luke visitándolos seguido y tal vez en un momento dado Ben llegara con una mujer que podría haber conocido en el Senado mismo, presentarla ante todos, escuchar a Han felicitar a Ben, porque tanto él y Leia sabrían que había hecho una buena elección, ver como Ben formaba una familia ´propia, siendo bendecido con muchos hijos y verlos crecer con Han envejeciendo a su lado.
Así llego a imaginar su vida en un momento, cuando todo fue cambiando abruptamente y todo comenzó a decaer, sabía que tenía que renunciar a esos sueños y ser fuerte, enfocarse a la realidad, aun esperaba la redención de su único hijo, pero ya no era su principal prioridad, tenía que encontrar a Rey ahora.
Rey se encontraba perdida, llevaba años desaparecida y algunos la han creído muerta, pero ninguno es tan sensible a la fuerza como lo es Leia, y ella aun podía sentir a la chica en algún lado de la galaxia, cada día más débil, ni siquiera consiente, Rey había salido de la Resistencia en busca de nuevas formas de ser una Jedi, guiándose por los libros que Luke había dejado antes de morir pero abruptamente se dejó de saber de ella y ha desaparecido casi por completo, estaba casi segura que hasta su mismo hijo se encontraba buscándola, por lo que descarto inmediatamente que su hijo haya tenido algo que ver con su desaparición, aunque eso no negaba la posibilidad de que él sabía algo que ella no.
Lo había notado mucho desde el momento en que vio a Rey y huyeron juntas en el Halcón, podía ver su mirada llena de decepción y tristeza, una mirada que ya conocía muy bien, era la mirada de una chica cuy corazón había sido roto, pero ¿roto por quién?, ¿cuándo había tenido tiempo incluso de darse ese lujo de sentir algo por alguien? Fue entonces que no tenía mucha ciencia saber por qué, ella se había enamorado de su hijo.
Se sorprendió mucho cuando llego a esa conclusión, ella nunca se lo menciono a Rey pero era muy obvia que en algún momento en media de la guerra ella había compartido momentos muy íntimos con su hijo, no pudo evitar recordar su fantasía de cuando Ben era un niño, un gran senador presentando a la chica perfecta su familia.
Si las cosas fueran diferentes, claro que ella sería perfecta, representaba todo lo que hubiera querido para su hijo. Sin embargo las cosas son diferentes. Ella se había enamorado en el momento incorrecto e incluso quizás con la persona incorrecta.
Y bueno aqui termina, es un poco mas largo que el anterior capitulo y como habia dicho es un cambio radical al capitulo anteior, tomen el primer capitulo como un prologo y pues bueno espero que o hayan disfrutado, veremos si habra un tercer capitulo
