Espero mucho no haber tardado tanto en actulizar en serio adoro los comentarios aunque no sean mucho de la historia, me motiva saber que hay cierto interes en lo que planeo contar, espero que les guste este capitulo que tiene nuevamente este salto temportal, es la continuacion del segundo capitulo veremos aun si habra un quinto que explique lo que ocurrio despues del tercero, ya se revuelvo mucho pero es algo que me parecio interesante de contar espero que lo disfruten y agrdecerian si dejaran un Review
Capítulo 4
9 años después
− ¿Intentas decir que el arma de la primera Orden es un niña de no más de 10 años de edad?
−No le miento general, le puedo apostar a que se trata de ella –Comenta Poe, siguiendo encerrados los dos en la misma habitación, Leia las había mandado a encerrar en cuanto Poe llego con las noticias, no querían que nadie más escuchara algo del cual aún no estaban completamente seguros.
Aunque aquella noticia le había dejado pensando, no pudo evitar estar incrédula ante las palabras de su protegido, a estas alturas no puede sorprenderse de nada aun, salvo a que aún mantenía esperanza, pero el uso de menores, era algo que ya toleraba muy lejos. Leia puso su mano en su barbilla tratando de acomodar sus ideas.
−Necesitamos investigar más de ese asunto –habla Leia mas para ella misma que para Poe− no podemos dejar por sentado que el destino de la guerra se encuentra en manos de una sola persona.
−Aun si no fuera cierto, hay algo más todavía que debe saber General, escuche a Kylo Ren exigirle a Hux que quería a sus caballeros en tres días, se escuchaba demasiado desesperado y creo que deberíamos prepararnos para ellos
Una corriente atravesó la espalda de la General conforme iba escuchando cada palabra de Poe, si la situación sigue así, no tardarían mucho en volver a encontrarse entre la espalda y la pared y ya no estaba segura si lograrían escapar.
-¿Tres días? –comenta sorprendida y con miedo en sus palabras− No es tiempo suficiente para abastecernos de combustible a todas las naves que nos quedan…
-¿General, cree usted que Kylo Ren ya sepa nuestra ubicación?
Leia cierra los ojos un momento, no le gustaba admitirlo abiertamente, pero le dolía hablar de su hijo, aun sabiendo que se había ido de alguna forma, recordaba las palabras de su hermano que aún permanecen en su mente "nadie se va realmente", con esas palabras zumbándole la cabeza le daba fuerzas de alguna forma, aunque sinceramente, y muy dentro lo sabía, ya no hubiera sentido en seguir creyéndolo.
Leia entonces comenzó a recordar la última conexión que tuvo con su primogénito, habían compartido miradas tan intensas y a la vez tan emocionales, él iba a dispararle y a pesar de haber recibido el impacto que le provoco un serio daño en su momento, ella sabía que él, no había la había atacado, sabía que él había parado, pero también sabía muy a sus adentros que después de eso a pesar de que se encontraba cerca de él, no se volvió a emitir ninguna conexión más, por lo que lo supo, él había cerrado todo contacto a ella porque temía no encontrar nada ya, él pensaba que ella estaba muerta y debía tomar ventaja de eso.
-No en verdad, pero no podemos perder más tiempo y esperar a que lo haga, ve a decirle a los demás que tenemos que evacuar todo, no podemos permanecer aquí por más tiempo –le ordena a Poe, este no duda en obedecerle y sale corriendo de la habitación.
Poe sabía que todas esas suposiciones, no eran más que suposiciones pero debía reconocer que las suposiciones en la guerra por muy paranoicas que sean, deben ser creídas porque nada garantiza que sea mentira. Caminando por el pasillo vio cómo su droide se acercaba a él, ansioso de verlo sano y salvo emite sonidos que a Poe le provocan alegría de escuchar, agachándose lo recibe con un abrazo a su fiel compañero. Vio como una persona se acercaba atrás del droide y pudo distinguirlo, esa chaqueta podía distinguirla a cualquier distancia.
−Me alegra que hayas regresado con vida –Comenta Finn con una sonrisa, Poe no duda en devolvérsela y levantándose le estrecha la mano a su compañero y amigo.
Finn pudo notar preocupación en el rostro de Poe y preocupado no duda en preguntarle:
− ¿Ocurrió algo allá?, ¿Te descubrieron, te hicieron algo? ¿Qué fue lo que descubriste? Sé que es información que aún no debemos saber pero, Poe sabes que puedes confiar en mi –Decia Finn de una forma tan rápida que Poe apenas podía separar una idea con otro.
−Finn, tranquilo, estoy bien, me descubrieron pero no me hicieron nada, alguien me ayudo a escapar.
Observo como Finn abría los ojos sorprendidos. Mientras Poe cerraba los ojos y se reprendía con la información extra que le había dado a su amigo, a la General no le había comentado nada respecto a que había sido descubierto y que había sido ayudado a escapar.
−¿Alguien te ayudo? ¿Dentro de la misma Orden? –Decia Finn con cierta emoción en su voz que su amigo pudo notar con algo de extrañeza.
−Eso no importa ahora –Se pone serio− lo importante es que necesitamos abastecer las naves de combustible lo antes posibles.
− ¿Evacuaremos otra vez? ¿A dónde iremos ahora?
−Aun no lo sé exactamente, pero es importante salir de este planeta ahora.
Finn tenía inmensas ganas de preguntar más acerca de la misión del piloto, sobre todo porque había crecido una fuerte curiosidad hacia una persona que de cierta manera, también habría traicionado a La Primera Orden. Pero entre toda la prioridad sabía cuál era la más importante.
−De acuerdo, le diré a Rose y a los demás –dice mientras se gira y camina rápidamente y el droide hace la misma acción.
− ¡Espérame Finn! –grita Poe corriendo detrás de ambos.
−Muy bien, espero los avances para más tarde -musitó Ren antes de desaparecer en la habitación privada que tenía y dejaba atrás a los soldados de alto rango a su cargo.
Desde que se había vuelto Líder Supremo sin duda lo había convertido en un ser con mucho más privilegios de los que tenía cuando solo era aprendiz de Snoke. Había ordenado específicamente−y amenazado también−no tener un cuarto parecido al de él, lo que menos quería era tener un recuerdo pegado a su cabeza después de haberlo tenido ahí por casi treinta años de su vida. Pero ahora estaba ahí, no era una habitación como la de Snoke, está estaba más pegada a su gusto al menos para ser una temporal, estaba bien.
En estos momentos se encontraba lejos de la estación en la que había estado en la noche anterior, después del incidente con aquel soldado, mandó a preparar su nave para salir inmediatamente, había escuchado a Hux decir que era un miembro de la Resistencia y de alguna manera eso le hirvió la sangre, que obstinados eran esas personas.
No va a negar que se ha mantenido lejos de ellos a propósito, aun cuando había jurado encontrarlos y destruirlos de una vez por todas, lejos de hacerlo lo único que ha hecho todo este tiempo ha sido evitarlos, en el momento en que sentía la presencia de al menos uno de ellos, mandaba a todas sus flotas a alejarse antes de que Hux se diera cuenta y comenzará a sospechar, esperaba al menos que entendieran la indirecta que no estaba interesado en perder el tiempo con una Resistencia que ya no tiene mucho que defender.
Pero al parecer no lo entendieron y debía tomar ahora medidas algo extremas, había mandado a estudiar a sus oficiales respecto a que planetas se encontraban concentrados miembros que secretamente pertenecían a la Resistencia y eso lo llevo a este planeta, pensaba en que en este lugar podría haber al menos uno y podría hacer llegar su cadáver como advertencia y amenaza, quizás así se tranquilizarían las cosas nuevamente y se rindieran de una vez por todas.
¿Por qué existe el cambio radical en él? Es lo que la mayoría se pregunta al menos las personas más cercanas a él, cuando regresaron los caballeros Ren se sorprendieron demasiado al ver a su maestro, más que nada porque a pesar de que podían encontrar algo de esa aura oscura, ya no era el mismo hombre que habían visto la última vez. Algo en él había cambiado y ya no era un ser tan malévolo y cruel como antes. Su maestro había sido convertido en alguien blando.
−Todo esto es tu culpa, Rey, tú me hiciste débil -comenta él en su mente no esperando respuesta alguna hacia su llamado.
Hacía tiempo que se había rendido al intentar llamarla al menos durante la conexión que solían tener, pero no había respuesta, hacía tiempo que ya no la había. Eso en el fondo le dolía y también le enoja que ella lo hubiese dejado con esa sensación en su pecho, aún recordaba lo que había pasado durante el tiempo que compartieron en esa isla y cada vez que lo hacía se le erizaban los vellos de su piel.
Aun la recordaba de vez en cuando. Los recuerdos lo atormentaban más cuando se encontraba solo en el cuarto del Líder supremo. A pesar de no ser igual al que habían estado los dos antes, no podía evitar recordar cuando ambos pelearon juntos por primera vez, cuando él le ofreció un lugar y ella lo rechazó.
Suspiro mientras pasaba sus manos por sus rizos negros. De todos sus caballeros Ren, de todos sus discípulos, Rey había sido su alumna más obstinada. Aprendió muy rápido muchas técnicas de pelea a pesar de que él había sido duro con ella tanto que logró sentir algo de duda de parte de ella si había tomado la decisión correcta.
Extrañaba su piel, su silueta, su cuerpo, sus ojos. La mirada que ella alguna vez le dedicó, una mirada vacía de odio y de rencor y totalmente llena de pasión y deseo, él le había provocado eso en ella y no podía evitar enorgullecerse al recordar las noches que habían pasado juntos. Ella había sido tan inexperta y él ya un experto en las cosas, sabía cómo hacerla gozar, sabía cómo hacerla sentir y ella encontró la forma de hacerlo sentir bien también.
−Ben −A veces su paranoia provocaba que escuchara su voz, una fantasía en donde ella volvía a él, pero esta vez escuchaba su voz tan clara y concisa que pensaba que quizás su mente había llegado demasiado lejos.
Se estaba volviendo loco quizás, esa voz no podía ser realmente de ella, tenía años que no la escuchaba con esa claridad, esa sensación tan similar a la conexión que solían mantener, ¿no es acaso eso? No, ella está desaparecida en algún lugar, sin dar señal alguna o quizás ella…no, Ren sacude la cabeza violentamente, aun escuchaba su voz llamándolo y eso comenzaba a atormentarlo profundamente, realmente se estaba volviendo loco.
−Rey -se giró esperando inútilmente ver algo y en efecto no había nada solo se escuchaba su voz, pero realmente esto se sentía tan real, como si en verdad su presencia fuera transmitida de lejos solo para él, su corazón rápidamente dio un vuelco al pensar en esa posibilidad, entonces en ese momento, con emoción en sus ojos, regresa la ira, la ira hacia ella de haberlo hecho sufrir todo este tiempo.
−Me has abandonado −musita aprovechando ese momento paranoico para desahogarse de todo lo que ha cargado en estos años, de todo el dolor, las noches en los que él añoraba su compañía, en su cama…
−Ben, por favor –decía Rey y Ren pudo notar como su voz se rompía con cada palabra ¿Acaso ella estaba triste? no, no tenía ningún derecho de estarlo, ella no tenía derecho de sentir nada.
−No, escúchame tu –Sentía como su voz comenzaba a elevarse con cada palabra y de inmediato dio un suspiro para controlar su tono, no quería que alguien se diera cuenta de su locura− prometiste quedarte Rey y tú te fuiste…
−No fue porque quise hacerlo Ben, y lo sabes –siempre asaba cada que escuchaba su nombre salir de sus labios lo volvía loco, pero con las palabras de Rey provoco que su enojo siguiera aumentando, aprieta fuertemente sus nudillos.
−Realmente no lo sé−musitaba con rencor− pero bien, supongo que ahora vienes atormentarme
−No soy una ilusión, Ben
−Como digas −se levanta de donde está, ya no quería seguir escuchándola, por mucho que la añorara sentía un rencor e ira hacia ella por haberlo dejado y definitivamente no quería reunirse con ella de esa manera, ni siquiera estaba seguro si todo esto en verdad es real, se gira a observar la vista que le da su habitación, el cielo estaba totalmente despejado, tanto que podía admirar las estrellas, estrellas que alguna vez pudo admirar acompañado.
−Tienes que escucharme −su voz se escuchaba desesperada y asustada.
Ren suspira con frustración, quería dejar de escucharla.
− ¿Tengo opción?
− No estoy jugando Ben −Era la frase que quizás siempre utilizaba al responder su sarcasmo y pensaba que en efecto se estaba volviendo loco.
−Estás en peligro Ben, lo he sentido tienes que huir de ellos
Suelta un risa indiscreta.
− ¿Dices que tengo que abandonar La Primera Orden? Lamento desilusionarte si no me sorprende esa petición.
− No hablo solo de eso, van a traicionarte, Ben
Su cuerpo se tensiono a lo que su ilusión le estaba advirtiendo, le mentiría ahora a ella si le dijera que ellos serían incapaz de hacer un complot contra él, claro que había ligeras sospechas, sobre todo la mayoría iban hacia el General y la Capitana, no le sorprendería en absoluto ya que antes se habían encargado de matar al padre del primero. Pero su orgullo le decía que no serían capaces en verdad, Hux era un lame botas que solo piensa en su propio pellejo, jamás se atrevería a hacer algo contra él.
−Tampoco me sorprende escuchar eso –Actuó como si no le hubiera afectado sus palabras, quería ser lo más frio posible con ella.
−Ben por favor, tienes que huir, Hux...
Todo el momento fue interrumpido por el sonido de su puerta tocándose y a Ren le entró un malhumor al ser interrumpido de esa pequeña y tal vez inexistente conexión con ella.
-Líder supremo, lamento molestarle pero se requiere de su presencia lo más pronto posible.
Ren pasó sus manos sobre su nariz mientras fruncía el ceño, debía evitar que le diera un ataque de ira por mucho que por sus adentros deseaba hacerlo.
−Voy en un momento –decía entre dientes.
El stormtropper asiente satisfecho mientras se aleja de la habitación caminaba firmemente mientras posicionaba su mano en su casco y activada el comunicador.
-El Líder Supremo saldrá en un momento, todo se encuentra listo, General Hux
Se escuchaba la voz de Hux totalmente satisfecha mientras le ordena que se afile con los demás para preparar el ataque.
La niña se encontraba sola nuevamente en su habitación, había pasado una mañana completa de entrenamiento y lo que más quería ahora era estar sola. No le gustaba entrenar con otras personas, había desarrollado una dependencia hacia su mentor que solo sentía la confianza de entrenar con él solamente. Ninguno de los demás caballeros le inspiraba confianza. Suspirando del cansancio no se dio ni el tiempo de respirar antes de aventarse al primer mueble que se encontraba en su camino y miraba a la nada por un breve periodo de tiempo.
Busco entre su mesa la pila de libros que se encontraba enfrente de ella, desde pequeña había desarrollado un apetito muy grande de curiosidad y de saber las cosas, que su mentor le abasteció de libros apropiados y pasados primeramente por la aprobación de la Primera Orden, para evitar que se llene de ideas erróneas, al menos eso creía hasta la noche anterior, ahora no podía evitar que algo se le estaba siendo ocultado.
Desde el encuentro con el piloto no dudo en ir hacia toda su colección de libros que hablaba de la Resistencia y repasarlos nuevamente y entender el comportamiento tan pasivo del intruso, pero no encontraba ninguna explicación.
Seres malvados, que lo único que quieren lograr es eliminar el orden de la galaxia, con sus ideas erróneas que solo han provocado conflictos en la misma.
Eran las principales palabras impresas en cada uno de sus libros. Sabía entonces que tenía que indagar de manera más profunda y mando entonces a solicitar libros que hablara sobre la Republica.
No encontró muchos claro, ya había muy pocos que mencionaban levemente ese periodo que se narra cómo un tiempo de perdición y conflicto. No sabía exactamente que creer ya que todo eso paso antes de que naciera, entonces debía basarse solo en lo que leía.
Toma el libro que estaba leyendo en casi toda la noche y lo abrió justamente en donde se había quedado. Si debía odiar algo, al menos tenía que conocer que es lo que exactamente estaba obligada a odiar. Se encontraba ahora en la sección de los antiguos miembros del senado galáctico. Le costaba un poco ubicarse exactamente hacia los miembros que deberían estar vivos a estas alturas, la mayoría parecían ser personas aburridas o con ideas cuadradas, al menos eso decía en la biografía de cada quien o cargos que no eran tan importantes. Conforme avanzaba a su lectura, había un nombre que había llamado ligeramente su atención:
Leia Organa
Sin duda parecía ser la menos aburrida de todos, si podría catalogarla así, su historia parecía interesante, había sido nada más y nada menos que una princesa de un planeta que según los archivos se encontraba extinto, eliminado y muerto, posteriormente miembro de la Rebelión que lucho contra el mismo Imperio, Senadora de la nueva república y por último miembro de la Resistencia. Sin duda le parecía un personaje sumamente interesante debido a todos los cargos que ha desempeñado, no pudo evitar sentir cierta admiración al leer sobre una mujer tan empoderada. Con ligera emoción que no sentía hacía mucho tiempo al leer un libro que se encontraba fuera de la estructura normal, continuo leyendo sobre ella y se cuestionaba porque había tantas malas cosas sobre Leia Organa aun dentro de su misma Republica, la consideraban, como se narraba el libro una persona difícil de confiar y que ni la misma Republica lo hacía a pesar de ser Senadora en ese tiempo. Por lo cual se tenía que cuestionar su cordura siendo miembro importante de la ahora Resistencia.
Su curiosidad fue eliminada y frunció el ceño en cuanto leyó las palabras siguientes:
Estado actual: Muerta
La niña entonces adelanto más paginas hacia adelante y continuaba con su lectura.
Fue entonces cuando escucho su alarma y se proyectó la imagen de nada más que su mentor.
− Quiero que me escuches atentamente, no tienes mucho tiempo -no sabía porque pero sintió demasiado miedo al escuchar la voz alterada de su mentor...
−Rose, pásams esa carga por favor –Gritaba Poe desde el otro lado de la nave.
Habían pasado ya dos días y los tres muchachos se encontraban al aire libre abasteciendo sus naves de comida, agua, combustible, querían llenarlo todo para poder escapar sanos y salvos y no tener dificultades en el camino, sería un viaje largo a Corellia. No había mucha ayuda, pero representaba un planeta importante para la General y esa era razón suficiente para Poe para no cuestionar sus órdenes.
Rose lo obedeció mientras le pasaba toda la carga que podía cargar siendo ayudada por Finn, esta no pudo evitar sonrojarse ligeramente mientras Finn le dedicaba una ligera sonrisa. Poe giro los ojos ante lo que estaba observando.
−Par de tortolos –Pensaba con gracia.
−Había leído los archivos de Corellia, suena un planeta muy interesante y tranquilo
−Sobre todo, tranquilo Rose, es lo que más necesitamos en ese momento, la General necesita descansar, ha pasado por demasiado estrés –Comenta Poe con preocupación.
−Sabes, he escuchado hermosos lugares ubicados en Corellia, tal vez deberíamos aprovechar y visitar uno por ahí, ¿No lo crees, Rose? –Comentaba Finn lleno de optimismo.
Rose estaba dispuesta a responder alegremente cuando una figura a lo lejos llamo su atención y Finn pudo ver como el rostro de Rose se desfiguraba en una mueca de sorpresa, eso lo preocupo de inmediato,
−Rose, ¿Qué ocurre? –Rose no podía hablar ante lo que estaba observando, solo pudo señalar hacia lo que estaba viendo y Finn palideció ante lo que vio.
− ¡Poe! –grito Finn y el mencionado dejo la nave por un momento y observar a ese par con suma curiosidad fue ahí cuando sus ojos se abrieron de sorpresa al observar la imagen que tenía enfrente, era ella, palideció.
Era una niña pequeña, con sus ropas totalmente rotas y con sangre manchada entre ellas, la pequeña se veía demasiado indefensa y frágil ya que no dejaba de temblar y sus ojos azules demostraban el terror que había pasado en su trayectoria hacia acá, había huido lejos por dos días enteros y sentía que se encontraba herida y temerosa ante las tres figuras a las que se había encontrado. Sus ojos y su cuerpo no podían más con ella y sentía como se nublaba a su alrededor, solo pudo reconocer a una sola figura y pensaba que tal vez la galaxia no era un lugar tan grande y extenso.
−El…Piloto…−Logro musitar antes de que cuerpo cayera violentamente hacia el suelo. Los presentes se giraron lentamente hacia Poe quien seguía sorprendido y atónito ante la situación.
Rose fue la primera en reaccionar y corrió hacia el cuerpo de la niña Poe sintió las ganas de decirle que no se acercara a ella, que era peligrosa pero su shock hacia el evitara reaccionar, ellos no sabían nada.
−Esta inconsciente y sangra… –Concluye Rose, mientras observa su cuerpo inerte− ¡Finn! ¿Que estas esperando? ¡Envía médicos a que la ayuden!
Bueno eso es todo de este capitulo lo alargue un poco, me deje llevar nuevamente ¿que les parecio la conversacion de Ben y Rey? creen que realmente es una ilusion o en serio la conexion fue real, intentare todo lo posible no darle tanta importancia a mi oc ya que esta es una historia REYLO mas quenada se concentrara en el transcurso de los nueve años, sin mas que decir espero y agradecria sus reviews me motivan demasiado a continuar esto.
