CAPITULO 6
9 años después
Todo el ambiente entre nuestros héroes de la Resistencia era demasiado tenso como para fingir una charla sin que resultase incomoda, nuestros tres protagonistas se encontraban afuera de una habitación esperando—si es que la fuerza así lo quiere—obtener las respuestas que necesitan. Poe no sabía exactamente dónde mirar, estaba claro que les dejo muy bien entendido a sus amigos que él sabía algo que ellos no, más por la ultima reacción que tuvo hacia la niña, algo raro estaba pasando y solo el sabía la verdad o eso es lo que creía saber hasta el momento, ahora toda su mente estaba confundida.
Aquella niña, la que le salvo la vida una vez, la que parecía no ser más que la posible arma de la Primera Orden o un discípulo de Kylo Ren, no resulto más que ser una niña indefensa, lastimada y perseguida, nuestro piloto no sabía que pensar ahora solo ver que la enfermera en turno saliera y dijera si se encontraba en condiciones para responder algunas preguntas.
—¿Estás seguro de lo que dices, Poe? –pregunta Rose con un tono preocupante y confundido, no sabía si pensar si la cordura de su amigo estaba bien o de temer por aquello que se encontraba al otro lado del cuarto, el piloto solo pudo asentir en respuesta
—¿No crees que es un poco extremista?, no ha de tener más de 10 años –protesto Finn, aunque ciertamente nuestro amigo no sabía que otra decir o comentar, no sentía que estaba aportando mucho a la situación, pero de lo que estaba seguro era que interrogar a una menor no tenia del todo sentido del mundo, no pudo callarlo, quería decirlo, él también fue un niño dentro de la Primera Orden y tenía en claro una cosa, ningún niño puede adoptar maldad o frialdad de la nada.
Ninguno de los dos presentes parecía estar muy seguro con las palabras de Finn, Rose siempre ha sido una persona desconfiada aún más con los últimos acontecimientos de los últimos años y si bien Poe podría considerarse una persona de carácter impulsivo—ha sido algo del cual la General Organa se ha encargado de moldear para que en algún punto de la guerra, él tomara su lugar como líder— la situación de la niña ha sido algo del cual lo ha pensado día y noche desde el ese día de la misión, necesitaba encontrarle alguna lógica, o una explicación clara pero no había otra manera de pensarlo, Kylo Ren entrenaba niños sensibles a la fuerza y ella era uno de sus ratas de laboratorio.
Trago saliva.
—No puedo creer que me haya expresado así de un niño –pensó Poe, sin duda alguna necesitaba responder todas sus dudas inmediatamente.
Ninguno de los tres emitió palabra alguna durante unos minutos, fue entonces cuando la puerta de la habitación se abrió y ninguno de los tres pudo evitar levantar la mirada hacia la enfermera que los miraba curiosamente.
—¿Son familiares de la niña? –cuestiona la enfermera
Claro, ella no sabía nada, es más, nadie más debía de saber que la niña podría ser un miembro de la Primera Orden, era algo que tenían que mantener oculto, hasta el momento lo han mantenido oculto de la misma General Organa, en primera para evitar generar miedo y estar completamente seguros de que es lo que en verdad es.
—Hm, yo sí, es mi sobrina –Contesta Poe, la enfermera solo pudo arquear la ceja, quizás intentando encontrar algún parecido con ella, lo cual era en vano.
—Es mi sobrina política –vuelve a aclarar el piloto al darse cuenta de la mirada que le había dedicado.
—Bien –suspira mientras eleva un holograma en donde se mostraron los datos de la salud de la pequeña desconocida –solo fueron heridas superficiales, la mayoría de ellas, solo tuvo una muy profunda en su brazo, pero nada que no pudimos suturar.
—¿Puedo pasar a verla? –pregunta Poe totalmente impaciente, tal vez la General Organa debería haber puesto más empeño en ese carácter peculiar.
—Claro –Le cede el paso y Poe no duda en pasar rápido antes de que una voz lo interrumpiera.
—Espere, Capitán Dameron –vio como la enfermera se acercaba a él dando a entender que lo siguiente que diría sería algo que solo debía ser escuchado por ellos dos, Poe noto un dejo preocupante en la enfermera— la niña tiene múltiples cicatrices en su cuerpo y no son recientes, le recomendaría que les echara un ojo a los padres de ella.
Un comentario del cual Dameron no supo responder en absoluto así que solo pudo asentir con la cabeza antes de dejar a la preocupada enfermera atrás.
Entro a la habitación y pudo ver a la niña con nuevas ropas, sentada en la camilla, miraba hacia la ventana que daba una pequeña vista hacia el planeta en donde se encontraba, tenía mucho tiempo que no veía un planeta con tanta naturaleza y tanto color, pronto se dio cuenta de la presencia de Poe e intento levantarse de la cama y mantener una expresión seria—que por cierto fallo mucho—su expresión estaba lleno de confusión y también miedo, sin duda después de lo que había pasado, había dejado de sentirse segura, camino hacia él y levanto su mirada.
—Quiero irme de aquí –suelta con su voz dulce que quedaba perfectamente con la imagen que Poe veía antes sus ojos, una niña con miedo.
Poe se agacho hasta quedar a la altura de la niña—que por cierto era muy pequeña aun para su edad— e intento sonar calmado y serio sin ser rudo en lo absoluto.
—Por el momento no podrás hacerlo, la enfermera dice que aún tienen que hacerte observaciones por las heridas que te hiciste.
Ella lo miro y después bajo la mirada intentando abrazarse a sí misma y evitando las lágrimas, jamás se había sentido tan indefensa.
—¿Quién te hizo esas heridas? –Pregunta Poe, la niña solo negó con la cabeza mientras sentía que las lágrimas bajaban por su rostro.
Poe suspiro frustrado, no era bueno con los niños, mucho menos si lloraban.
—¿Tu nombre? –intenta insistir, pero se rindió en cuanto noto que la niña no cedería por el momento.
—Está bien, no tienes que responder ahora, ¿si me recuerdas verdad?
—Eres el piloto
—Así es, tú me salvaste la vida en aquella noche, ¿lo recuerdas?, pudiste haberle dicho al General Hugh que me encontraba escondido en aquel ropero, pero no lo hiciste –la pequeña rio ante el apodo del general, tal vez si tendría carisma con los niños, de cualquier manera, esa broma aun no pasaba de moda.
—No parecías uno de los malos –suelta ella mientras descruzaba sus brazos, Poe sentía que estaba avanzando un poco con ella.
El estómago de la pequeña comenzó a sonar y ella sentía que resonó por casi toda la habitación, mordió su labio apenada por eso, porque se dio cuenta que Poe rio un poco. Tenía un buen tiempo que no convivía así con una persona, excepto con su mentor, sintió una ligera nostalgia al recordarlo, pero decidió no perturbar su mente con pensamientos tan trágicos, también desconocía el paradero de sus otros compañeros y del Líder Supremo, trago salvia al recordar este último, ni siquiera sabía si había sobrevivido.
Se autogolpeo mentalmente ante esa duda hacia el Maestro Kylo Ren, por supuesto que sobrevivió, tenía que estar segura de ello, uno de los usuarios de la fuerza más poderosos que conocía ¿y aun dudaba de sus habilidades de haber sobrevivido a un atentado? Por supuesto que no, sería muy absurdo pensar que lograron matarlo, él estaba vivo, tenía que estar segura.
—Tienes que hablar un poco más despacio, Poe, me resulta difícil entenderte –Le dice Leia con una gran calma.
Leia Organa, Líder de la Resistencia, se encontraba sentada a un cuarto lejos de la niña recién llegada, su mirada estaba llena de vejez y el cansancio de los años, más aún cuando en los últimos días ha estado sumamente ocupada con cosas que la han dejado totalmente exhausta. Enfrente de ella se encontraba Poe quien movía las manos de manera nerviosa, Leia frunce el ceño extrañada por el comportamiento tan inusual de su protegido a lo cual ella suspira intentando entender todo el remolino de palabras que Poe soltó ante ella.
—Aquella niña, ¿la atendieron bien? ¿no tiene un daño más severo? –Pregunta la general volteando hacia la ventana que conduce el cuarto en donde se encontraba.
Poe por inercia también voltea hacia ella. Desde el instante en que supo que estaba hambrienta, le consiguió algunas reservas de comida que aún no habían empacado para su viaje a Corelia, se encontraba sentada, con una mesa gris enfrente de ella, podía ver como Finn le hacia una amigable compañía, reunión que al parecer Rose quiso negar porque se encontraba desde el otro extremo de la habitación, Poe sonrió, podía entender la empatía de Finn hacia ella, escaparon de la misma gente. Notó como la niña comía como si fuera el ultimo día de su vida o más bien como si hubiera llevado días sin haber comido, lo cual a Poe le resulto realmente preocupante.
—La atendieron bien, solamente que la enfermera comento que tenía heridas viejas que no le fueron hechas durante su ataque –comenta con un deje de preocupación.
—¿Viejas heridas? –cuestiona Leia, pensativa vuelve a decir— dices que ella es la niña que viste en la estación de la Primera Orden.
— Así es
—Definitivamente no parece un arma Poe –a pesar de que sonaba gracioso, el piloto pudo notar la seriedad de cada palabra que emitía Leia, no sabía si sentirse verdaderamente un tonto.
—¿No siente, ya sabe, nada de eso en la fuerza en ella?
Leia suelta una risa ante el comentario de su protegido, claro que debía de estar acostumbrada que los demás no conozcan tanto de la fuerza como ella, bueno, de hecho, a lado de su difunto hermano, ella no sabía nada tampoco, pero le sigue sorprendiendo aun después de estos años como les cuesta entender como en verdad funciona.
—La fuerza esta en todos lados Poe, en cualquier parte y en cualquier persona, todo ser vivo la posee, claro que siento algo de ella en la fuerza, pero eso no comprueba nada Poe, tú también tienes una fuerte presencia en ella ¿no lo recuerdas? ¿Aquel árbol? ¿Aquella charla que tuvimos en el Halcón?
—Lo sé –dijo apenado, realmente no sabía mucho sobre el tema a pesar de convivir con Leia casi todo el tiempo. — Solo que ella parecía estar realmente protegida en aquella habitación, era algo sospechoso que fuera el único infante ahí dentro.
—Los niños son los únicos inocentes en la guerra, por lo que dices seguramente es hija de algún general importante, eso es todo, en algún punto quizás vayan a buscarla y debemos apresurarnos en dejarla en algún lugar a salvo donde puedan encontrarla.
—No creo que volver a dejarla con la Primera Orden sea una buena idea
—Yo tampoco Poe, pero es donde seguramente se encuentra su familia.
Poe simplemente no podía aguantar más en soltar todas sus inseguridades y sospechas sobre la situación de la menor menos si Leia se estaba dando una idea totalmente contraria a lo que el en verdad teme.
—General, la Primera Orden atento contra una menor, tal vez su padre cometió traición si es que es hija de un general, no tenemos nada de ella y regresarla allá no es una opción.
—¿Estás seguro de lo que dices? –le pregunta Leia ante la preocupación de Poe, ella suspira cerrando los ojos, Poe siempre ha sido algo paranoico en ese tipo de asuntos.
—¿Debe de haber un malentendido, sabes? —le dice Leia— no somos los únicos enemigos de la Primera Orden, hay piratas, contrabandistas que pudieran haberla retenido como rehén a cambio de algo que La Primera Orden pudiera darles. Sea quienes sean sus padres, Poe, un hijo, es un hijo.
Poe sintió el dolor de las palabras que emitió Leia hacia él, pero no podía concebir la idea de ella regresando a ese lugar, pero en cierto punto comprendía lo que la General quería decir además de que pudieran romper la amigable "paz" que se había hecho por casi diez años, era lo que menos necesitaban ahora, darle una razón al Líder Supremo de atacar.
—En algo podría darte la razón Poe, no podemos actuar si no sabemos nada ella
—Sobre eso quería hablarle –Leia se gira con interés, pensando que quizás Poe le diría algo más.
—Ella se rehúsa a decir palabra alguna, soy la persona a la que más confianza le tiene de aquí y aun así ni siquiera soltó su nombre, pensaba que quizás…
Leia por fin entendió lo que quería decir y no evito formar una "o" de sorpresa, el en serio pensaba que ella podría…
—¿Crees que me dirá todo a mí? Oh Poe, los interrogatorios nunca se me han dado.
—Pero usted es— se autocorrigió ante lo que estaba a punto de decir— usted fue madre, debe de encontrar alguna manera, sabe lidiar con niños, supongo.
Leia lo medito un momento y volvió a mirar a la niña, a pesar de su presencia con la fuerza, se veía cansada, debilitada, aun siendo una menor, Leia ha visto muchos niños afectados, dañados con la guerra ella definitivamente podía identificar a un niño que ha sido dañado a la perfección y fue ahí en donde comenzó a dudar de su propia teoría, recordando las cicatrices que tiene, se preguntó entonces si haría bien en devolverla a ese lugar en donde seguramente la lastimaron tanto.
Fue ahí en donde comenzó a tomarle más atención, no parecía sobrepasar la década de edad, todas sus facciones la hacían parecer una menor frágil, aunque ella sabía de primera mano que no significaba que fuera una niña débil, para haber sobrevivido sola por quien sabe tantos días, sus facciones finas la hacían recordar vagamente a como se veía ella cuando era niña también, una ola de nostalgia atravesó a la General en el momento en que la niña giro sus ojos a los de ella—quien a su vez abrió los ojos sorprendida al ver a la General pero esta no le tomo la suficiente importancia—como si de alguna manera ella pudiera haber escuchado sus pensamientos y estuviera respondiendo a un llamado. Tenía años de no haber visto unos ojos tan azules y familiares como los que tiene ella, un color poco peculiar, pero sin duda muy profundos, como si en algún momento la niña se pudo conectar con ella.
A Leia le permitió tomar valor y entonces decide acercarse a ella, atravesando la habitación en donde dejo en claro su presencia, Finn al verla se levanta casi en automático esperando si Leia aceptara su ayuda para caminar, a lo que Leia con una sonrisa en agradecimiento niega con la cabeza, "aun no soy lo suficientemente vieja", pensaba Leia mientras avanzaba hacia la niña. Ella entonces sintió la presencia de Leia cerca de ella y nuevamente posa su mirada con ella, no hay palabras ni siquiera un gesto parecía como si ambas supieran que es lo que pasaría ahora, aquella pequeña parecía ser muy valiente.
—Finn, te agradecería si me dejaras con la pequeña a solas, por favor –suelta ella y vio como Finn se levantó y salió de la habitación seguido por Rose quien solo se había limitado a observar la escena.
La general toma asiento a lado de ella.
—Espero que la comida te haya parecido buena, no es la mejor que puedas obtener, pero es todo lo que tenemos –Comenta Leia con una sonrisa.
La niña solo se limitó a asentir.
—¿Puedo preguntar por qué pusiste esa cara cuando llegue? Supongo que nunca antes habias visto a una vieja tan anciana como yo –quiso intentar hacerla reír o aligerar la tensión que sentía a través de ella.
Parecía haber funcionado un poco y noto también como se sonrojaba ante su comentario.
—Lamento por eso –suelta ella con su voz aguda— es solo que, usted estaba en uno de los libros que tenía en mi habitación.
Leia arquea la ceja, no sabía que aún había personas que escribían sobre ella, desde lo último que se dejó salir a la luz sobre su vida, su procedencia, hija del Sith más peligroso de la galaxia, no había recibido más que rechazo y repudios ante toda la gente del Senado.
—¿En serio? Espero y hayan puesto una buena foto de mí, últimamente este peinado se ha convertido un poco anticuado y no quisiera lucir mal a lado de los otros senadores.
La niña le sonrió.
—Era un libro sobre la Republica.
Leia arqueo la ceja.
—¿Te gusta leer sobre Política? Me sorprende por tu edad –se cuestiona, aunque ella no era quien, para juzgar, ella se había enamorado de la Política desde muy temprana edad también.
—Un poco, es solo que describen que usted falleció hace unos años, por eso me sorprendí –baja la mirada.
Leia no sabía cómo responder a eso.
Leia entonces como un gesto para generarle seguridad y confianza, le acaricia los cabellos y de nuevo sintió esta misma sensación extrañamente familiar.
—¿Cómo llegaste aquí? –le pregunta de manera calmada a la pequeña.
Ella se gira y Leia podía notar como sus ojos cambiaban a un semblante triste y preocupado, supo entonces que dio en un punto en el cual ella no podía hablar.
—Escucha, sé que esto puede ser difícil –comienza mientras le toma la mano— pero puedes confiar en nosotros, te mantendremos a salvo mientras encontramos la manera de que regreses a tu hogar.
—No quiero regresar a ese lugar –suelta sin más y Leia pudo notar un sentimiento de miedo ante lo que dijo la niña.
—¿Por qué no quieres hacerlo? –cuestiono
La niña no pudo sostenerle la mirada y baja.
—Ellos fueron los que me atacaron
—¿Tu padre o madre trabajaban para ellos? ¿Eran generales?
—No tengo padre –Supo entonces que las cosas serían un poco complicadas
—¿Tu madre?
—Murió hace tiempo
Leia había escuchado tantas historias de niños sin madre—ella era una de ellas—que se le hacía fácil no poner en evidencia la sensación de lastima tristeza hacia ella.
—Escucha, necesitamos que pongas de tu parte en esto, para encontrar la manera de ponerte a salvo.
—Mi mentor me dijo que aquí lo estaría
—¿Tu mentor? –Pregunta Leia ahora totalmente confundida.
—Él me dijo que viniera aquí, que aquí estaría a salvo de ellos.
Ya veo, su mentor debe ser la persona que la crio en ese lugar, pensó Leia aunque no sabía la razón de mandarla con ellos y como sabían su ubicación, tal vez no se encontraban totalmente a salvo de la Primera Orden si es que conocían exactamente el lugar de donde estaban para haber mandado a una niña en su búsqueda. De repente la teoría de Poe no sonaba tan descabellada ahora, pero la niña se encontraba indefensa no podía simplemente ser alguien peligroso, de todos modos, siempre estaban preparados para el peligro.
—¿Por qué quisieron atacarte?
La pequeña subió la mirada hacia Leia nuevamente, ella en todos sus años había visto varios ojos en diferentes personas, pero podría apreciar que los ojos de un mentiroso eran los mismos, los de ella eran de una persona asustada y llena de sinceridad, simplemente tenía que darle el beneficio de la duda.
—Traicionaron al Líder Supremo y querían acabar con todo lo que había construido y lo que apenas comenzaba a formar.
Una corriente eléctrica atravesó a Leia ante el pensamiento y el nombramiento de su hijo, entonces fue cuando comenzó a sentirse preocupada por el después de mucho tiempo, o quizás siempre mantuvo esa preocupación escondida durante los años pacíficos, su hijo de alguna forma sabía que vivía, lo sentía en la fuerza, pero el hecho de que ahora se encontraba solo en algún lugar de la Galaxia, ahora que su misma gente lo había traicionado, nunca había sentido tan fuerte la necesidad de buscarlo y encontrarlo pero comenzó a poner en orden sus ideas.
—Dijiste que querían acabar con todo lo que había construido, ¿tienes algo que ver con Kylo Ren? –Se sintió asqueada por tener que llamar a su hijo por ese nombre.
La pequeña dejo de mirar hacia sus alimentos, con todas esas preguntas que no deseaba responder le hicieron perder el apetito, pero sabía que por muy difícil que tenía que ser, debía de confiar en ella, era la cabeza más alta de la Resistencia.
—No directamente, el Líder Supremo me encontró cuando era un bebé, no sé con detalles como es que paso, las religiosas solían decirme que el Líder Supremo me encontró en medio de las llamas de un hogar abandonado y que me dejo a cargo de ellas, me cuidaron de manera temporal, la mayor parte del tiempo entrenaba con los demás.
—¿Los demás? —¿Entrenar? ¿Serán esas la razón de las múltiples heridas de las que Poe hablaba?
—Los demás niños que tenían las habilidades que supuestamente yo debo de tener, todos eran superdotados, fuertes, usuarios de la fuerza, unas máquinas para matar, los mejores eran mandado a misiones importantes, yo jamás pude ir a una misión, nunca fui buena ni en el combate ni en el uso de la fuerza, era la más débil.
—¿Qué ocurrió con ellos?
—Los mataron a todos –dijo ella mientras lagrimas comenzaba a acumularse en sus azulados ojos— fui la única que sobrevivió porque fui a la única persona a la que quisieron salvar.
—¿Y sabes la razón por el cual quisieron salvarte?
Fue entonces cuando ella perdió su mirada hacia un punto fijo, como si estuviera recordando algo muy importante y simplemente susurro.
—No, no tengo la menor idea, créame que hasta el momento me lo sigo preguntando –Dijo mientras se secaba sus lágrimas con sus brazos. —pero no debo regresar a ese lugar, mi mentor me dijo que con ustedes estaría a salvo, puedo ser útil en cualquier manera aquí.
—No necesitas preocuparte por nada por el momento, pero no puedo darte una respuesta ahora, niña, pero no te regresaremos en ese lugar.
Pensar en que todo lo que decía Poe cada vez resultaba ser verdad, reclutaban niños poderosos en la fuerza para usarlo a su favor y uso, no podía concebir una idea de lo más cruel, lo más seguro es que la versión de la niña sobre como llego con ellos sea una versión censurada. Recordaba que también en los años del Imperio arrebatan bebés de sus padres—que después eran asesinados a sangre fría—que presentaban seres potenciales para ser entrenados como armas, quizás ella era un arma, quizás ella decía la verdad, había muchas cosas de las cuales tenía que pensar.
—Si te quedaras aquí, necesitamos saber tu nombre, no podemos seguir llamándote "niña".
Leia noto como ella meditaba lo que le había pedido y se preguntó por un momento si se estaba tomando su tiempo de inventarse uno o si en serio le costara hablar con ella, entonces simplemente la escucho soltar.
—Allana, solo Allana.
Kylo Ren tenía dos características importantes de su carácter, una de ellas era el no tener el control de su mal genio, pero otra muy destacable era su perseverancia y testarudez a los hechos, no era una persona que se rendía fácilmente y aunque se encontraba herido de gravedad, ningún disparo sería suficiente para acabar con él.
Debió habérselo imaginado, Phasma y Hux siempre han sido unas ratas traicioneras y asesinas, debieron haber conspirado contra él desde el momento en que el tomo el lugar del líder supremo o escuchar la voz de Rey—si es que en verdad se trataba de ella—que le había advertido esto apenas unos segundos del ataque.
No tuvo demasiado tiempo, estaba tranquilo de haber dejado al menos una cosa en orden, pero todo lo demás ahora se encontraba arruinado, Hux era ahora el Líder Supremo, la Primera Orden pasaría de nuevo por grandes cambios por ese tirano.
¿Y quién era el para llamar tirano a Hux? ¿Qué diferencia había entre Hux y él? Absolutamente nada, no había ninguna diferencia, ambos eran unos monstruos, se sentía como un niño que le robaron su juguete favorito, sentía una gran furia de asesinar a ese pelirrojo infeliz y sobre todo sentía las insaciables ganas de derramar sangre. Claro que no le fue difícil terminar con algunos de los Stormtroopers que inicialmente lo habían atacado, siempre han sido débiles comparados a las habilidades de él, pero lo que no esperaba es que hubiera un ejército lleno de ellos, con múltiples armas y entre ellas la misma mini estrella de la muerte que él había usado para terminar con la Resistencia, años atrás, podía jurar que se trataba de la misma. Logro esquivar el ataque a tiempo, por poco, recibió varias heridas, odiaba admitirlo, pero tuvo suerte de haber salido con vida de ahí.
De alguna manera logro que lo perdieran de vista, mejor aún, que lo tomaran por muerto, encontrando refugio en una de las naves desechadas o abandonadas de una zona sin habitantes y ha intentado tratar sus heridas desde entonces, sin mucho éxito, sin un droide médico que pudiese tratarlo estaba perdido, corto un pedazo de tela de su ya demacrada ropa—ya se había quitado la camisa—y las enrollo en su brazo izquierdo y parte de su pecho que fueron las zonas más afectadas del ataque.
¿Qué había sido la voz de Rey? ¿En verdad se trataba de ella? Al principio pensaba que simplemente estaba volviéndose loco de poder y su mente le hacía presente sus deseos mas recogidos, que eran claro, el volver a verla, pero no pensó que le llevaría un mensaje de sucesos que pasarían apenas minutos después. Algo curioso y peculiar difícil de pasar por alto. Su mente era un remolino de preguntas, entre ellas el saber si Rey estaría aquí, viva, cerca de él, lo suficiente para poder comunicarse con él o si estaría lejos, pero con su conexión con la fuerza nuevamente funcionando, pero todas eran ideas que tenían una probabilidad muy baja, Rey no ha dado señales de vida en años, sin ella ha pasado, atentados, batallas, una guerra sin terminar, ¿Cómo se le ocurre aparecerse hasta ahora? Si es que no se trataba de una simple trampa de su mente.
Dentro del bosque de aquel planeta, Kylo logro cortar lo suficientes troncos para hacer una fogata, el día inmediatamente se hizo de noche, en este planeta, lo días no duran tanto como en la mayoría de los otros y la noche se caracterizaba por ser fría y ventosa, necesitaba calor. Mientras se sentaba cerca del fuego, comenzó a recordar cosas que no había recordado desde hace años, uno de los últimos días que había pasado con Rey.
No podía negar, que al principio su compañía en aquel planeta en donde pasaban la mayor parte de los días entrenando y la mayor parte de las noches cogiendo, con el pasar se hubiera convertido en algo cálido, cómodo, diablos, llego un punto en que se cuestionaba en regresar a la Primera Orden y quedarse en ese planeta con ella y él sabía que Rey se cuestionaba lo mismo con la Resistencia. Al principio el comportamiento que él le daba a ella era frío, distante, hacia todo lo posible por no volver a enrollarse de manera sentimental con ella, pero Rey siempre ha sido persistente, al punto de que logro admitir que, en efecto, él sentía algo por ella más allá del sexo.
Él sabía que Rey le correspondía en sentimientos y que estaba igualmente confundida respecto a que, si era o no correcto, sentir lo que ellos estaban sintiendo, ella en algún punto había dicho que complicarían más las cosas, la guerra, porque ambos sabían que desgraciadamente lo que ambos sentían no cambiarían las cosas, no cambiara el hecho de que él era el Líder Supremo de la Primera Orden y ella una valiente Jedi de la Resistencia.
Kylo apretó los puños mientras recordaba una de las mayores discusiones que tuvo con Rey, fue unos días ante de que ella se fuera y no supiera nada de ella desde entonces, desde ahí, muchas cosas han cambiado, demasiadas cosas, que, si Rey lo viera en ese momento, no lo reconocería, había cosas de luz que Rey había dejado en él y desgraciadamente lo habían afectado profundamente, no estaba ni cerca de ser Ben Solo, pero tampoco estaba igual de volver a ser Kylo Ren.
Mientras veía como cada pedazo de madera se consumía con el fuego, frunció el ceño recordando un solo nombre, una sola persona, preguntándose si en alguna parte, se encontraría bien.
Se había vuelto débil.
¿Que opinan? La verdad pido una disculpa por tardar en actualizar me he ocupado en varias cosas pero esta historia simplemente no la podia soltar de mi cabeza, me agradaria saber lo que piensan, y por los comentario anteriores me alegra demasiado que si les haya atraido mi historia, me esforzare un poco mas en actulizar mas seguido para que no se pierda el ritmo de los capitulo, recuerden que el siguiente capitulo es de 9 años atras con Kylo Ren y Rey, me agradaria saber sus dudas respecto a este capitulo por si no logre explicarme bien en la historia y asi en el capitulo consecuente poder responder esas dudas.
besos!
