Recuérdame – Capítulo 3

- ¿Y cuál era el nombre de la pobre muchacha? – preguntó Takanori alzando el rostro en dirección de su hermano, mostrando en ese contacto un dejo de tristeza por la historia que le estaba contando el joven estudiante de medicina. La historia le parecía tan lamentable que había terminado captado totalmente su atención al escuchar el relato de su hermano menor.

- Natsuki…Natsuki Kuga… – Musitó el joven estudiante de medicina. Tras decir esto, una taza de té cayó al piso haciéndose trizas de forma instantánea.

Era una castaña la que entraba al salón del té donde se encontraba Takanori junto con su hermano, al tiempo que un río de lágrimas comenzaba a entremeterse por sus mejillas y producto de dichas lágrimas es que se apagaba aquel fuego en sus ojos que tanto la habían caracterizado toda su vida.

5 horas antes…

POV Mai

Luego de que el doctor nos comentara la situación en la cual se encontraba Natsuki, intentamos comunicarnos con Reito para que pudiera darnos el número telefónico de Shizuru y por fin poder contactarla. Lamentablemente y luego de unas 2 horas intentando llamarlo, seguía sin contestarnos. Aparentemente estaba ocupado o su celular se encontraba apagado. También había llamado a Mikoto, pero ella tampoco contestaba su celular, por lo que la desesperación comenzaba a apoderarse de mi persona y sentía que las horas pasaban y no lográbamos ni un solo avance. No teníamos como avisarle a Shizuru todo lo que estaba sucediendo.

Al cabo de una hora llegó Nao hecha un mar de lágrimas. No la juzgo porque posiblemente llegó de la misma manera que había llegado yo. No todos los días te avisan que tu mejor amiga que, dicho sea de paso, acaba de ser pateada, está batallando entre la vida y la muerte. No culpaba a Nao, pues al igual que yo no podía creer lo que estaba sucediendo y es que todo se había desarrollado tan rápido que apenas podíamos respirar.

Nao al cabo de unos minutos comenzó a maldecir a los doctores que se encontraban atendiendo a Natsuki, comenzó a maldecir a Shizuru, incluso a la propia Natsuki. Ni una de las dos éramos capaces de aceptar lo que lamentablemente estaba sucediendo con nuestra amiga.

Debe haber sido un lapso de media hora cuando llegó por el pasillo un ayudante del doctor a cargo. Posiblemente era un estudiante, se le notaba complicado, notaba en sus palabras que estas pesaban, que realmente le costaba mucho explicarnos lo que estaba sucediendo. Nos explicó que Natsuki había sido sometida a una transfusión de sangre y que podía pasar una sola persona a verla.

Yo quería traerte a Shizuru, no te imaginas cuanto…No imaginas como habría deseado estar en tu lugar…Sin embargo, no hubo otra opción, ya que alguien debía pasar.

Caminé por aquel frío pasillo con una bata, un gorro y una mascarilla. Las luces perturbaban un poco y ahora siento que tiene mucho más sentido cuando dicen que uno ve una luz muy profunda, quizás las personas que han visto eso es porque definitivamente han estado en hospitales jugando los descuentos por su vida.

Verte ahí fue aterrador como impresionante, pues tu rostro tenía heridas en la mandíbula, una ceja y un ojo totalmente entintado; verte así me rompía el corazón. Estabas en una bata blanca como aquellas que tanto odiabas y despreciabas, aquellas que siempre denostabas cuando ibas al ginecólogo y decías que te quitaban la dignidad. ¡Cuánto daría porque abrieras esos ojitos y me dijeras que sentías que te habían quitado la dignidad! Tomé tu mano con mucho cuidado y la apreté sin mucha fuerza pues sentía que te podía doler. Una intravenosa atravesaba tu mano y llegaba hasta un tubo que estaba colgado hacia tu izquierda. Quería verte despertar y luego regañarte por haber tenido este accidente que nos tenía a todos con el alma en un hilo.

- Vamos Nat…debes despertar – te pedía entre lágrimas mientras intentaba contenerme para no explotar del llanto. Dudaba si acariciar tu mejilla hinchada o no. Estaba tu boca conectada a un respirador, tu rostro se notaba angustiado…¿Por qué tuvo que suceder todo esto justo ahora?

Una sola vez había tenido que enfrentarme a la muerte, la muerte de mi madre…ahora que lo pienso, posiblemente por esa razón Nao estaba tan histérica como yo, ambas sabíamos lo que era perder a una persona que tanto amábamos y no queríamos que Natsuki fuera la siguiente. La sola idea de pensar en la vida sin Natsuki nos desolaba, no puedes renunciar…antes tienes que luchar, tienes que hacerlo, Nat.

- Te prometo que si despiertas…te haré todo el ramen del mundo…nadie te va a privar de la mayonesa…pero por sobre todas las cosas…te juro que Shizuru estará contigo… - en ese momento comprendí por qué Natsuki debía seguir luchando - ¡Te juro que te traeré a Shizuru! Nat…amiga mía…te juro que te traeré a Shizuru incluso si tengo que traerla jalándole su cabello…te lo juro Natsuki…pero por favor no te rindas ¡No nos dejes! –Quería que Natsuki me sintiera, que supiera que no iba a dejar de luchar hasta que Shizuru llegara a ese hospital, ya tuviera que dejar mi vida en ello - ¡Te juro por la memoria de mi mamá que vendrá Shizuru! ¡Por favor sigue luchando! Te…te lo suplico…

Fin POV Mai

La castaña se encontraba mirando el jardín de aquella mansión en la cual estaba, era todo verde, rodeado de pequeñas aves que jugaban entre ellas en el pequeño lago que se encontraba en la esquina de aquel gran prado. Sentía un frío que no era capaz de explicar. No era debido al clima, ya que traía un vestido y una manta encima, definitivamente el problema no era ello, ya que, aunque estuviera en el caribe la sensación sería la misma.

Quería que alguien la despertara, que la mujer que tanto amaba posara el rostro sobre su hombro, la rodeara por la cintura y le susurrara al oído que había sido una pesadilla, que todo estaba bien. Eso jamás iba a volver a suceder y por esa razón se cuestionaba su vida completa, se preguntaba cómo era que iba a seguir con vida si no tenía a Natsuki a su lado y además le había roto el corazón. Ese era y sería su gran dolor para siempre, sabía que jamás en la vida iba a ser capaz de perdonarse lo que estaba haciendo y por lo demás esperaba que Natsuki tampoco se lo perdonara, ya que no merecía perdonar a personas cobardes como ella. Sería la gran cruz que tendría que cargar para toda su vida.

Un sabor amargo corría por sus labios, pero al lado de la sensación que sopesaba en su corazón, se volvía la más dulce del mundo.

- Sé que esto no es grato para ti… - explicó Takanori con sinceridad mientras se acercaba a ella y ambos se quedaban miraban como los pájaros jugaban entre ellos, con total libertad. Ambos sentían que aquella vista que tenían era como un zoológico, solo que ahora quienes estaban en la exhibición eran ellos mismo, mostrando a aquellas aves que por más dinero que pudieran manejar, no conocían el significado real de la libertad, y que aquellas bellas aves eran afortunadas de poder volar libres, de hacer lo que se les ocurriera sin que nadie las detuviera. Aquellas simples aves tenían la libertad de amar y de cuidar a sus seres queridos, mientras Shizuru se sentía en una jaula maldita.

- Si no vas a cambiar el contrato…ni siquiera lo intentes – le sonrió mientras tenía una taza en sus manos, a lo que Takanori pudo notar que se trataba de un líquido frío.

- sé que es vodka – le sonrió con tristeza – yo también suelo emborracharme cuando estoy mal – confesó mientras se acercaba un poco más a ella. Mantenía de forma estoica las manos en los bolsillos. Realmente apreciaba a aquella mujer que tenía frente a sus ojos, pero también asumía con profunda decepción que sus padres se habían encargado de arruinarles la vida y ninguno era capaz de hacer algo. Quizás si él se desistía, Shizuru tendría otra opción para pagar, quizás si él se desistía podría casarse con quien había amado en secreto por tantos años. Sin embargo, su padre jamás entendería que amaba a Saki, la nieta de su criada, la mujer que lo había cuidado toda la vida. No podía dejar contento a su papá sin tener que fallarle al amor de su vida, lo que le hacía sentir que no era digno de ella, simplemente no lo era.

- Que bueno…que al menos no te espantes…porque desde hoy será mi única forma de seguir viva… - confesó mientras su mente volvía a revivir la libertad, la belleza, las ganas de vivir; todo eso que solo podía conseguir al lado de Natsuki.

POV Shizuru

Aquella maravillosa noche que fue nuestra primera vez, creo que a lo sumo pude dormí una hora. Podría sonarte exagerado o poco creíble, supongo que con lo escéptica que eres te iba a sonar extraño todo esto, pero ¿Cómo te puedes dormir cuando hiciste el amor con la mujer que amas luego de haberla esperado por tantos años? Al menos para mi era lo mejor que me había pasado en toda la vida, por lo que me era imposible dormir, me era imposible no mirarte…jamás me iba a cansar de hacerlo.

No podía parar de sonreír ante todo lo que estaba sucediendo y había sucedido, de solo recordarlo se me erizaba la piel. Era tanta mi emoción que cada cierto rato lágrimas comenzaban a caer por mis mejillas, porque la idea de sentirte junto a mí era el mejor regalo del mundo. Te veías preciosa durmiendo junto a mi lado, te veías tranquila. No era capaz de creer que te tenía desnuda frente a mí, que podía sentir como tu pierna rozaba sutilmente la mía, que tu respiración estaba tan cerca de la mía que podía sentir mía otra vez.

Flash Back

Era una habitación por la cual entraba un pequeño rayo de luz, el cual era suficiente para que se posara en el rostro de una de las jóvenes que se encontraba durmiendo. Su largo cabello estaba disperso en la almohada, sus ojos estaban cerrados y denotaba su rostro una calma que jamás en la vida había visto.

Eso pensaba Shizuru al ver a Natsuki, quien ahora era su novia, durmiendo a su lado totalmente desnuda mientras mantenía una mano libre, la cual cada cierto rato Shizuru acariciaba de forma casi involuntaria.

Con la suave yema de sus dedos comenzó a acariciar el brazo de la peli cobalto, quien al pasar los minutos hizo una mueca de molestia, al parecer el tacto casi enfermizo de Shizuru empezaba a provocarle malestar muscular.

- ¿Qué sucede? – preguntó mientras continuaba durmiendo. Era un balbuceo casi inaudible.

- Nada… - susurró Shizuru mientras suspiraba y una sonrisa se le formaba en el rostro de forma automática. No era capaz de asimilar lo que había sucedido, hasta que vio como Natsuki se acercó hasta quedar a escasos centímetros de su rostro y besó su nariz, para posteriormente depositar su rostro en el pecho de ella.

- Mía… - musitó de forma casi inentendible, pero totalmente efectiva, para que el corazón de la joven castaña comenzaba a latir fuertemente. Se sonrojó completamente y abrazó a Natsuki, dándole un beso en su nuca. Se cuestionaba si es que acaso se merecía todo lo que le estaba sucediendo, sin embargo, fuese o no así, quería vivirlo lo que más pudiera, quería que su corazón se fundiera junto con el de Natsuki para toda la vida.

- De mi Natsuki… - la abrazó fuertemente, notando que la peli cobalto hacía una leve mueca de molestia por aquel abrazo tan apretado.

Fin Flash Back

Pero todo se lo había llevado aquel día en el cual Tadao me reveló las verdaderas intenciones de mi papá. Aquel día fue el último en el cual respirar fue simplemente una acción biológica involuntaria, desde aquel día respirar se había vuelto una acción de infinita destreza, de infinita voluntad, desde aquel día todo lo que implicaba vivir se había vuelto el peor de los castigos. Mi karma: Tener que vivir sabiendo que le había roto el corazón a Natsuki.

Flash Back

- … - Tadao, el gran abogado de la familia miraba los papeles, los leía una y otra vez, pero todo parecía estar en orden.

- ¿Qué sucede Tadao? – preguntó Shizuru al notar que su abogado miraba los papeles una y otra vez, y en ellos no parecía encontrar la respuesta que buscaba. La eterna serenidad en el rostro de aquel hombre había cambiado a un rostro que expresaba una preocupación declarada.

- Creo…creo que algo no está bien… - explicó el hombre mientras usaba un pañuelo que sacaba de su bolsillo para secar su sudor. Lo volvía a guardar y acomodaba el cuello de su camisa, tosía unas dos veces antes de poder hablar con la seriedad que requería aquel solemne momento.

- por favor…dime qué sucede Tadao… - pidió la castaña quien comenzaba a notar que por el tono que usaba aquel abogado, algo definitivamente no andaba bien. Y si se trataba de su papá, repercutía directamente en ella.

- Esto… - suspiró y la quedó mirando sin saber cómo explicarle lo que estaba a punto de suceder – No sé como explicarte bien lo que está sucediendo… - confesó con cierto remordimiento por tener que decir algo que sabía perfectamente, traería demasiadas consecuencias negativas para la castaña.

- Como sea, pero explícamelo… - pidió Shizuru con un tono algo inquisitivo, pero a la vez con un dejo importante de temor.

Tadao había sido el abogado de toda la vida de su padre como también su mejor amigo. Sabía absolutamente todo lo que pasaba, las crisis económicas por las cuales estaba pasando su padre, sabía además de los negocios ocultos que tenía con distintas empresas como además de como la Dinastía Fujino había terminado prácticamente en la ruina debido a los profundos excesos de distinto tipo que sufría el señor Fujino.

Shizuru temía encontrarse con cifras rojas, temía encontrarse con distintos acreedores que quizás ni siquiera conocía, pero el rostro de Tadao emanaba una preocupación mucho mas grande que simplemente deudas impagables.

- Hay un…un contrato prenupcial – explicó Tadao mirando a la joven directamente a los ojos. Shizuru lo miró mientras de forma casi automática levantaba su ceja derecha: Algo de todo lo que el hombre decía ella no era capaz de entender.

- ¿Podrías explicarte mejor? – preguntó directamente la kiotence. Se sentía cansada de no ser capaz de entender lo que el abogado decía.

- Tu padre dejó un contrato prenupcial…como condición de pago… - explicó mientras respiraba con lentitud – en términos sencillos…él dejó estipulado a la familia Fujimori que…que si te casabas con su hijo mayor…ellos pagarían todas las deudas de tu padre… - la miró con desolación.

- Es una estupidez – respondió Shizuru de forma tajante – Yo tengo novia, lo que mi padre firmó es imposible de cumplir… - tomó los papeles intentando buscar el error. ¿Cómo era posible que su padre hubiese firmado algo como así sin siquiera comentárselo?

- Shizuru…- respiró profundamente para posteriormente mirarla con la total seriedad que requería ese momento - la familia Fujino debe más de trescientos millones de yenes…las cifras son impagables sin que alguien más las pague… - explicó intentando mantener la calma de la joven.

- Debe existir otra opción…¿Por qué tendría que casarme con un hijo de Fujimori? – miró con desprecio los papeles - ¿Qué otra opción de pago tenemos? – Tadao suspiró de profunda forma mientras dejaba los papeles en la mesa. Acercó su mano a la de Shizuru, quien sintió que el hombre mayor rompía su mascara de fortaleza, llegando a lo profundo de su corazón.

- Aunque vendieras todas las propiedades de la familia…con suerte pagarías la mitad de las deudas…Cásate con él y después divórciate al año… - explicó intentando calmar a la joven.

- ¡No quiero! – se desesperó y tiró los papeles, los cuales chocaron con la pared. Al mismo tiempo que la última hoja danzaba lentamente hasta caer al piso, sus rodillas chocaban con la alfombra de aquella oficina, se llevaba las manos al rostro y comenzaba a sollozar – Nat…Natsuki…¡Ella jamás entendería esto! ¡Ella no tendría por qué hacerlo! – Tadao abrazó fuertemente a la joven.

Lo que Shizuru jamás habría imaginado es que Tadao no solo era el mejor amigo de Kenji Fujino. Habían sido amigos de infancia y posteriormente habían entrado juntos a la universidad de Tokyo para estudiar derecho. Ambos se habían titulado juntos en aquella prestigiosa universidad y habían realizado juntos su tesis. Al cabo de un año trabajando, Shizuma Saotome había aparecido debido a un problema laboral que tenía. Tadao cometería el error más grande su vida, pues al presentarla a su mejor amigo Kenji, toda posibilidad de tener algo con Shizuma se esfumaría en poco tiempo.

Tadao había vivido enamorado toda la vida de Shizuma, jamás en la vida quiso tener algo con alguien más, por lo que el rumor de pasillos era que era un gay en el clóset y mantenía una relación secreta con su secretario. Quizás existía la posibilidad de que aquel secretario lo viera con otros ojos, pero lo que era cierto, es que Tadao jamás había dejado de amar a Shizuma, por lo que ver a Shizuru siendo un mar de lágrimas le rompía el corazón, pues quería a aquella chica como si fuese su propia hija.

- Shizu-chan… - susurró el hombro y la abrazó fuertemente – Lo lamento tanto… - tomó el rostro de la joven, quien era igual a Shizuma en su época más joven, una guapa chica de ojos rojos que lloraba por perder al amor de su vida. Posiblemente había visto llorar de igual forma a Shizuma cuando se había enterado de la primera de muchas infidelidades de Kenji, incluso cuando se encontraba embarazada de la cual sería su única hija.

- ¡Dime que podemos hacer algo! – pedía mientras continuaba arrodillada envuelta en el llanto - ¡Tú sabes que amo a Natsuki! – se aferraba al abrigo del hombre como si hubiese un peluche del cual buscaba eterno consuelo, pero nada podía consolar que un contrato exigiera que se tuviera que separar del amor de su vida.

- Te juro…te juro que si existiera una posibilidad mínima de algo…te lo diría…pero no hay otra opción… - balbuceó con mucha lástima de ver a su ahijada así, no obstante, le era imposible cambiar el destino de la muchacha a la cual tanto quería.

- Esto…ella… - reflexionó en voz alta mientras sentía que el mundo daba paso a un abismo del cual sentía, era incapaz de salir – Jamás…Nat…jamás me va a perdonar esto… - sollozaba mientras sentía que su corazón sangraba volviéndole imposible la opción de vivir.

Fin Flash Back

Quería salir corriendo, quería que el viento me llevara junto con el hacia la dirección donde se encontraba Natsuki, que alguien me dijera que estaba en una pesadilla, porque definitivamente parecía un castigo de los Dioses. Bajo mi propia responsabilidad tenía que terminar con ella, pero no podía soportar lo que significaba dañar a mi Natsuki.

Posiblemente cualquier persona que estuviese en la posición de juzgar mi actuar pensaría que soy una cobarde. Es más, si yo pudiese hacerlo, supongo que también creería lo mismo de mi persona…Soy una cobarde.

Poder estar al lado de Natsuki fue un trabajo de años…años viviendo en la sombra, simplemente conformándome con su amistad, con aquellos efímeros momentos de cariño…era todo cuanto podía recibir de Natsuki. Ahora todo podía ser recordado como el recuerdo que me iba a acompañar para siempre, como aquel recuerdo que iba a poder mantenerme con vida.

Fin POV Shizuru

Flash Back

Se abría con lentitud una puerta, un pequeño y agudo sonido producía esta, debido a la tediosa acción del acto. Pestañear era un hecho desagradable como complejo de hacer luego de haber llorado tanto. Respiraba un poco y botaba aire por su boca, al mismo tiempo que su pecho se movía. Se sentó en el sofá de su sala de estar y cuando su cuerpo caía en aquel sillón, una lágrima cedía y moría en sus labios. Apenas movía su rostro, apenas tenía fuerza para mover su cuerpo. Levantaba una de sus manos y veía aquel anillo que portaba en el dedo anular, aquel anillo no significaba solo compromiso, significaba una vida…una vida que posiblemente estaba a prontas de tener que dejar ir por completo.

Posiblemente al tercer día y luego de un sinfín de llamadas sin contestar es que decidió tomar el valor para asumir una verdad que ya no podía seguir callando: Tenía que terminar con Natsuki, aunque eso significara tirar su corazón y romperlo en mil pedazos, aunque eso significara ponerse la soga al cuello, aunque eso significara destruir sus ganas de vivir para toda la vida, debía ser fuerte y asumir que ya no podía continuar con su amada Natsuki. Tenía que dejarla.

Tokyo, Japón,

12 de noviembre de 2018

Natsuki:

Creo que escribirte esto será tan doloroso como para ti leerlo, pero esto debe acabar. El testamento de mi padre decía que como familia Fujino, estamos en la ruina. Debo hacerme cargo de los negocios de mi padre y dentro de hacerme cargo de sus negocios, está el casarme con Takanori Fujimori. Comprendo que no puedo ser mujer de un importante empresario y a la vez tu novia, por lo que te pido que intentes entenderme. Ignoro cómo estoy siendo capaz de escribir esto, pero no puedo, simplemente no puedo continuar contigo. Sabes que mi mamá está enferma y es mi deber hacerme cargo, es mi responsabilidad como Fujino.

Lo siento mucho, pero también entiendo si con esto me gano tu odio. Por más irónico que te parezca todo esto, solo deseo que seas feliz y que por favor algún día puedas entenderme.

Shizuru

Terminó de mandar aquel correo electrónico al mismo tiempo que no podía parar de llorar. Terminó corriendo hasta el baño y 4 lociones cayeron al piso, el espejo terminó dividiéndose en mil pedazos, incluso uno chocó con su brazo y le provocó una pequeña herida, pero ni toda la sangre del mundo iba a ser suficiente para calmar su dolor.

Fin Flash Back

En aquel frío hospital la colorina ya llevaba unos cien intentos de llamadas a Reito, ya no sentía angustia sino odio por aquel peli negro. No podía creer que luego de tantas llamadas no contestara. Nao caminaba en zigzag por todo el pasillo mientras Tate mantenía tomada su mano, al cabo de unos segundos el milagro se hizo y el peli negro contestó la bendita llamada.

- Mai…hola – contestó por fin el peli negro, emocionado de tener más de 100 llamadas perdidas de la popular colorina. Sentirse solicitado era una palabra muy pequeña en razón a todo lo que sentía por la colorina en aquel momento - ¿A qué debo…? – siento interrumpido por la mejor amiga de Natsuki.

- ¡Dame el número de teléfono de Shizuru! – gritó totalmente colérica la colorina. Ya había perdido demasiado tiempo como para seguir perdiéndolo.

- Este…¿Mai? – titubeó un poco el peli negro, quien no entendía el por qué de la actitud de Mai. Él era intimo amigo de Shizuru, sabía perfectamente todo lo que estaba sucediendo y más de alguna vez en estas ultimas semanas había llamado a su amiga para saber cómo estaba, sin embargo, Shizuru había sido tajante con lo que respectaba contactarla, no quería ni podía hablar con nadie que tuviera relación con Natsuki, no podía dilatar la agonía de ambas.

- ¡Reito es una orden! – gritó mientras comenzaba a llorar

- Lo lamento, Mai – el hermano de Mikoto se sentía entre la espada y la pared, sin embargo, no podía traicionar a su amiga, por más amor que sintiera por Mai – No puedo hacer lo que me pides… - explicó el joven amigo de la castaña.

- Reito… - la joven rompió en llanto

- ¿Mai estás bien? – preguntó sumamente preocupado de la reacción de la joven ¿Habrá estado ebria? ¿Estaba sucediendo algo importante y él lo desconocía? - ¿Sucedió algo?

- Nat… - continuaba sollozando. Tate tomó el celular y decidió hablar por Mai, quien era incapaz de calmarse.

- Reito…hola… - contestó Tate, a lo que el peli negro comprendió que se trataba de algo grave.

- Tate ¿Qué sucedió? Por favor dime que no fue algo grave… - comentó el joven amigo de Shizuru

- Natsuki tuvo un accidente y está en coma…por favor te lo suplico…danos el número de Shizuru, ella tiene derecho a saber lo que está sucediendo… - explicó intentando mantener la calma, mientras la colorina tomaba la mano que Tate mantenía libre y la abrazaba con su rostro lleno de lágrimas.

- Vaya… - suspiró Reito con tristeza – por supuesto, amigo…tranquilo… - susurró el joven para posteriormente entregarle el número al joven rubio.

La peli castaña vio que su celular comenzaba a sonar. Dejó su taza en el jardín donde se encontraba. Takanori había entrado a hablar con su hermano que había llegado minutos antes, debía ir a saludarlo, pero primero debía contestar la llamada. ¿Acaso era Reito? Era la única persona junto con Haruka que tenían dicho número.

- Diga… - contestó la castaña con un pequeño tinte rosado en una de sus mejillas, pues después de tres tazas inglesas de vodka, todo comenzaba a parecer menos doloroso.

- Shizuru soy Mai…¡Por favor no me cortes! – Al escuchar la voz de Mai no pudo hacer otra cosa que cortarle a la joven. Su corazón comenzó a latir muy fuertemente al mismo tiempo que sus manos comenzaban a sudar. Respiró profundamente pero antes de poder reaccionar el celular volvió a sonar. Sabía que no podía volver a contestar el teléfono, porque si se trataba de Natsuki no podría soportarlo. Sin embargo, la colorina había hablado…quizás quería explicarle algo…pero debía asumir que si quería hablarle solo podía ser respecto a Natsuki. El celular continuaba sonando y decidió dar la cara, no podía actuar como cobarde.

- Mai… - suspiró Shizuru

- Shizuru…Shizuru por favor no me cortes…¡Es urgente! Pasa que Natsuki… - siendo violentamente interrumpida por la amante del té.

- Por favor no vuelvas a llamar…es la última vez que contesto el teléfono…¡Por favor no lo hagas más! – y terminó por cortar, definitivamente no podía con todo lo que estaba sucediendo, amaba con su alma a Natsuki y sabía que estaba sufriendo, pero crearle esperanzas de que iban a estar juntas cuando debía casarse solo le traería desilusión y le terminaría por romper su corazón.

Dentro de la sala de estar dos hermanos conversaban mientras compartían una taza de té. Shinji era el menor de los Fujimori y estudiaba medicina. Eran tres hermanos, Takanori, Akira y Shinji, pero para Takanori su hermano menor era con quien mejor simpatizaba. Siempre dispuesto a ayudar al resto y preocuparse por sus necesidades es que lo habían llevado a estudiar medicina, definitivamente era imposible para él no admirar el bello labor que día a día lo mantenían durmiendo tan pocas horas. Shinji había estado en el hospital de Chiba toda la tarde, atendiendo a una paciente de cabello cobalto que lamentablemente había tenido un accidente en motocicleta.

- Ha sido muy difícil para todos, estuvimos como 27 horas en aquel hospital, te juro que solo quiero dormir un par de horas y por fin volver para saber como sigue – comentaba Shinji, mientras bebía su taza de té – es muy difícil tener que darle este tipo de noticias a la gente…si hubieses visto como estaban sus amigas…y era tan joven… - decía a su pesar.

- ¿Y cuál era el nombre de la pobre muchacha? – preguntó Takanori alzando el rostro en dirección de su hermano, mostrando en ese contacto un dejo de tristeza por la historia que le estaba contando el joven estudiante de medicina. La historia le parecía tan lamentable que había terminado captado totalmente su atención al escuchar el relato de su hermano menor.

- Natsuki…Natsuki Kuga… – Musitó el joven estudiante de medicina. Tras decir esto, una taza de té cayó al piso haciéndose trizas de forma instantánea.

Era una castaña la que entraba al salón del té donde se encontraba Takanori junto con su hermano, al tiempo que un río de lágrimas comenzaba a entremeterse por sus mejillas y producto de dichas lágrimas es que se apagaba aquel fuego en sus ojos que tanto la habían caracterizado toda su vida.

- Nat…Natsuki… - en ese momento recordó aquel periódico y la noticia que no había querido leer. Entendió la llamada de Mai, entendió la angustia que había sentido en su pecho.

Flash Back

- No llores… - pidió la peli cobalto algo triste. Tenía su mejilla rasmillada con un poco de sangre y el casco lo dejaba en la mesa para intentar abrazar a su novia – por favor…

- ¿Cómo quiere Natsuki que no llore si choca así? – la mira con pánico

- ¡Pero si apenas me caí! ¡Te lo juro, Shizu! – hizo que tomara su rostro – te juro que andaba manejando con cuidado…

- ¡Promételo! – la miró mientras un par de lágrimas caían por sus ojos - ¡júrame que desde ahora manejarás con cuidado! Si te pasa algo me muero ¿Cómo no ves eso?

- Te lo juro, Shizu… - besó los labios de su novia – Jamás me pasará nada malo en moto…me voy a cuidar…¿Sabes por qué? Porque te tengo a ti a mi lado…

Fin Flash Back

Hola hola! ¿Cómo están? Espero que bien. Espero que les haya gustado este nuevo capítulo de "Recuérdame".

Quería recordarles que este fanfic es parte del concurso del fandom de Mai-Hime Latinoamérica y gracias a ustedes es que he logrado pasar a cuartos de final con 97 reviews! (insertar corazones y besos al público)

En esta nueva etapa del concurso solo serán contabilizados los comentarios de este capítulo, por lo que me gustaría pedirles que me ayuden a pasar a la semi final, solo deben comentar el capítulo 3 y además decirme qué les pareció. Espero de todo corazón su apoyo y nuevamente vuelvo a dar las gracias a todas las personas que se han tomado el tiempo de comentar, y a quienes no les pido que lo hagan para hacerme feliz (?)

Les deseo una feliz semana a todas las personas que leen mis historias y además los invito a seguirme en mi página en Facebook, Instagram y wattpad: Mari Morson.

No quiero sonar repetitiva pero nuevamente agradezco a todas las personas por apreciar lo que hago, porque escribir es una de las cosas que más feliz me hace en la vida. Mi sueño de ser escritora cada vez que publico un capítulo lo veo más cerca. Sé que me falta mucho por mejorar y estoy trabajando duro por escribir mucho mejor y dar lo mejor de mi para darles un buen momento.

Si logro hacerles pasar un grato momento, aunque sea efímero, yo me siento totalmente pagada.

Un enorme beso esquimal, les ama,

Mari Pía Ariadna María Sodi del Barrio Morson