Los personajes no me pertenecen exclusivamente a sus creadores. Mundo alterno época actual. Contenido adulto. Queda advertido.

Feliz cumpleaños.

Después de dar la noticia al pequeño Tony de que pronto tendría una hermanita no cabía de emoción, se le hacia tan largo el tiempo de espera, todo marchaba perfecto en la mansión todos con sus actividades, pronto sería el cumpleaños de Candy, estaban planeando una gran sorpresa.

-Papi, ¿ya sabes lo que le vas a regalar a mamá? Preguntó Tony. Albert lo llevaba a la escuela.

- Pues tu mami siempre ha querido que le regale un auto, pero... yo digo que no lo necesita, puesto que aquí tiene servicio de chofer y...

- ¡Papá! Comprale su auto yo te ayudaré a escogerlo, he visto algunos modelos que están muy equipados en cuanto a seguridad, la marca Audi y BMW, además a mi mami siempre le han gustado esas marcas. Albert se quedó con la boca abierta, siempre se sorprendía, con su pequeño se sentía que platicaba con un adulto, él se consideró inteligente a esa edad pero Tony lo supera por mucho, como adora a su pequeño, le daba gracias a la vida por premiarlo así, con una hermosa mujer, su pequeño y ahora una sorpresa más, Candy lo haría padre por segunda vez y eso lo llenaba de dicha e ilusión, no se perdería el proceso, de Anthony lo hizo, fueron otras circunstancias, pero de su pequeña no, apoyaría en todo a su preciosa mujer.

- Muy bien campeón, llegamos paso por ti a la salida y me ayudarás a escoger el auto para mami vale?

- Siiiiii me parece excelente, se pondrá muy contenta. Tony se despidió y se adentró a su escuela. Albert, arrancó debía ir a su oficina tenía una reunión sumamente importante, iba sopesando la idea de comprar el auto o no, no estaba muy seguro dejar manejar a Candy y menos ahora que está embarazada, sentía que no era sensato podría poner en riesgo su seguridad. Desde que se enteró de su embarazo estaba al límite de sus nervios, vivía con un pánico de que algo le sucediese. Habían tenido discusiones al respecto.

Flash back

Candy se veía desmejorada aunque no tenía mareos o vomitos se le veía demacrada y cansada, pero Candy se empeñaba en realizar todas sus actividades y todavía quería realizar ejercicio a su rutina diaria.

- Candy, amor debes descansar, se te ve exhausta! Dijo Albert preocupado. Candy solo al escuchar eso se le subió la sangre a la cabeza.

- Mira Albert estoy perfectamente bien, y te recuerdo que no estoy enferma, sólo estoy embarazada sé como es esto y un poco de ejercicio no me hará daño, no voy a estar postrada en una cama, ¿entiendes? Yo no soy así, además me gusta lo que hago siempre he sido una persona muy activa. Dijo Candy sanjando la conversación.

- Candy no te pido que dejes tus actividades, si no que no te eches más a tu rutina ya que te ves cansada, no quiero que te pongas enferma, te recuerdo que estas embarazada y debes cuidar de él ya no solamente eres tú? Albert lo dijo un poco molesto.

-PERO, ¿QUÉ PIENSAS QUE SOY? una irresponsable, ¡piensas que no se cuidar de mi y de nuestro hijo! Dime una cosa Albert, ¿Crees que pondría en riesgo la salud de mi pequeño? Albert tardó en responder y Candy malinterpreto su silencio y salió furiosa de la mansión.

Final flash back

Albert llegó a sus oficina, tenía una reunión con los representantes de una franquicia de hoteles, querían unificarse con los hoteles Andrew para expandirse a nivel mundial, los dueños de esa cadena eran australianos, no estaba muy convencido de unificar pero le atraía la idea de expandirse a nuevos continentes y Australia se consideraba uno de los lugares más visitados por su gran atracción turística que ofrecía. Llegó a las oficina, lo estaban esperando en la sala de juntas, entró y ya estaban un grupo de ejecutivos elegantemente vestidos y entre ellos se encontraba una hermosa mujer de igual manera mostraba una personalidad sofisticada.

- Buenos días a todos, disculpen la demora, pero el tráfico es de locos, pero bienvenidos, ¿ya les ofrecieron algún aperitivo? Albert preguntó cortes. La mujer no le quitaba la vista de encima.

- No se preocupe señor Andrew, ya nos han atendido, gracias, Pero déjeme presentarle a una de las socias la vez pasada no pudo asistir a la primer reunión por problemas personales,.

- Mi nombre es Marjorie Hems, se adelantó a la presentación y extendió su mano para que Albert la besara, pero el de una manera educada sólo se la asio, la mujer hizo un mojin de disgusto, se sintió rechazada.

- Un gusto en conocerla Marjorie, no quiero parecer grosero pero tengo la agenda muy saturada y no dispongo de tiempo. Dijo Albert. Ellos eran los que querían hacer negocios con ellos no al contrario.

La Junta se llevo a cabo, no veía mal la propuesta de hecho podría funcionar siempre y cuando los Andrew llevaran la batuta, Marjorie, no le quitaba la vista de encima. - Mmm es guapísimo, será un placer hacer negocios con él. Pensaba. Marjorie era una mujer hermosa y joven apenas contaba con 26 años era alta, cuerpo delgado pero muy bien proporcionado, piel blanca como la porcelana, cabello largo, liso y negro, tenía unos hermosos ojos negros, una mujer sumamente deseable, Albert aunque reconoció su belleza no le inspiró nada.

Se llevó a cabo la reunión, Stear y Archi también estuvieron presentes por video llamada, ya que al ser dueños debían dar su punto de vista, la reunion se extendió por lo cual Albert envío por Tony, el pequeño ya lo esperaba en su oficina, mientras en la sala de juntas se detallada los término, Archie muy acertadamente opinó que Andrew's no debía ligarse a la franquicia ellos seguirían independientes, no les convenía unificar, Stear apoyo y sugirió que antes de firmar cualquier documento se debía explorar el lugar, no sólo era invertir en Australia si no que también era promover la franquicia aquí en América. Termino la negociación, Albert se despedía de ellos.

- Pero, ¿cómo? ¿Sólo así te despides? preguntó Marjorie, pensé que nos ofrecerias algún recorrido y quizás un previo a celebración por cerrar este negocio. Albert se quedó muy sorprendido de sus quejas, no habían concretado todavía así que no era necesario una reunión de celebración. Estaba por contestar.

- ¡Papi! ¡Papi! ¿Ya terminaste? Por que, ¡muero de hambre! Dijo Tony abrazandolo.

- Claro cariño, ya nos vamos. Marjorie se sorprendió que tuviera un hijo, así tan joven.

- ¿Tienes un hijo? ¿Así tan joven? Tony recorrió a esa mujer no le gustó ver como se dirigía a su papá.

- Sí, soy Tony ¿y tú, quién eres? Soltó así. Marjorie pensó que Albert lo reprenderia, pero no fue así, al observar al pequeño pudo ver que era idéntico a su padre.

- Soy Marjorie, futura socia de tu papi, ¿verdad Albert? Contestó esta.

- Papi nos vamos, recuerda que todavía tenemos que escoger el regalo de cumpleaños de mamá. Dijo viendo de reojo a la tal Marjorie. No le gustaba nada esa mujer, veia a su padre como si fuera un rico postre.

- Señorita Marjorie un placer, en tres días definimos todo, después de analizar el informe de Stear del recorrido que hará, si todo está en orden se cierra el negocio y habrá motivo a celebrar. Ahora me despido. Se fueron dejando a la mujer con la boca abierta, dos veces rechazada por este hombre, nadie le hacia un desaire, - Esto se pone interesante, y te juro que te tendré rendido ante mi, a mí nadie me desprecia. Pensó. Viéndolos partir. Nada más verlo lo deseó, le pareció el hombre más atractivo y varonil que sus ojos habían visto, pero ese aire de indiferencia que mostró ante ella, hirió a su ego y vanidad, ¿Qué importa que estés casado? No eres el primero o él último hombre que cae rendido a mis pies, todos caen siempre caen.

Tony y Albert estaban ya comiendo. Tenian tiempo para visitar las agencias.

- Papi investigue la marca BMW y considero que sería la adecuada para adquirir el auto de mami. Albert se sonrió, como le gustaba escuchar a su pequeño.

- ¿De verdad? y eso, ¿por qué crees que sea la marca adecuada?

- Pues, es líder en seguridad como en estabilidad, se activan seis bolsas de aire protegiendo la integridad de todos los que vayan en el auto, sus puertas laterales son de acero, para impactos laterales, sin contar que si por alguna razón se quedara sin frenos, el auto o camioneta activa automáticamente un dispositivo que hace que las llantas se bloqueen poco a poco en pocas palabras las llantas tienen frenos en caso de que no funcionen por alguna razón, se le llaman frenos antiderrapantes y guarda la estabilidad hasta en curvas demasiado cerradas, cuenta con un motor mucho mas potente con mas caballos de fuerza, ahorro de combustible, tiene un rendimiento de 23 kilómetros por litro de gasolina, y alcanza una velocidad de cero a cien en ocho segundos, es genial! Papá. Albert sólo podía sonreír Tony tan observador y analítico.

- De verdad, que esos autos son tan tan perfectos? Si que hiciste la tarea campeón. Dijo Albert orgulloso.

- Si papá debemos proteger a la necia de mamá. Dijo Tony divertido ya que los había escuchado discutir y fuera de ponerse asustado investigó como tener contento a los dos.

Flash back

- Albert ya estoy harta del equipo de seguridad, no puedo ir ni al baño, sin que estén ¡acosandome! Quiero tener mi propio auto, ya sé lo que quiero que me regales para mi cumpleaños, quiero un auto, que yo voy manejar sin chóferes. Dijo Candy resuelta.

Para Albert la seguridad estaba primero y no los expondrá ni a ella ni a Tony.

- No estoy de acuerdo tú seguridad es primero, no discutire esto y menos ahora que estas embarazada, ¡por Dios ! Candy debes ser más sensata. Albert tajante.

- Mira Albert ya te dije que no estoy enferma y puedo hacer mi vida normal siempre y cuando no deje de comer en tiempo y forma, ahora debes entender que necesito mi tiempo y espacio, con todos siguiendome a todos lados no tengo privacidad de nada, estoy cansada de no poder tener charla de chicas por que tus guardaespaldas están aún lado mío escuchando todo. Y si los mando de paseo no me obedecen por qué tu ordenaste que no me quitaran la vista de encima, por ¡Dios Albert! Me estoy volviendo ¡loca! Así que quiero mi auto por que si tu no lo haces lo compraré yo,. Albert sólo quería cuidar de ella, no podia estar con ella a mañana tarde y noche por eso había dado indicaciones expresas de que le informaran cuantas veces comía al día y de sus recorridos. Era demasiado exagerado, pero quería cuidar de ella. Tony escucho todo.

Final flash back

Llegaron a la agencia BMW y adquirieron una camioneta blanca BMW-X6, lógico un color claro para ser visto en la noche, lo último en tecnología y seguridad como elegancia. Lujo total.

Llegaron a la mansión en ella, su equipo de seguridad atrás de ellos. Candy todavía no llegaba, así que podrán guardarla y darle la sorpresa temprano.

- Peter guarda la camioneta y cubrela con su funda. Por favor.

- Sí, señor, es una fantástica camioneta. Contestó Peter.

- Así es Peter es una sorpresa para mi esposa, por su cumpleaños, pero no digas nada. Peter sólo asintió con una sonrisa, tenía la oportunidad perfecta para lograr lo prometido a Luisa.

Candy llegó y cenaban muy contentos en familia,.

- Mi amor y como te fue con lo de la unificación? Preguntó a Albert.

-Pues no cerré nada aún, Stear fue a revisar en que condiciónes se encuentran dichos hoteles y Archie está revisando a conciencia que cumplan con todo los requisitos de permisos. Candy asintió viendo duda en aceptar una unión con esa franquicia.

- No estas convencido verdad? Albert asintió.

-Pues no lo hagas, no unifiquen, sólo apadrinen a la dichosa franquicia obtienen beneficios pero están desligadas y pueden asumir sus riesgo o aciertos independientemente sin deberse nada, así ganan todos. Es mi opinión. Albert entendió de donde su pequeño salió inteligente y era de ella de su ninfa, se expresaban igual, siempre analizando antes de emitir su opinión. - Gracias amor es una excelente idea.

- Ahora cambiemos de tema, ¿¡qué hicieron toda la tarde ah!? Preguntó Candy divertida.

- Pues mi papi y yo fuimos a escoger tu obsequio de cumpleaños mami y es una gran sorpresa! Te va a encantar! Adelantó Tony. Candy sonrió.

- Así que no me pueden adelantar nada. Voy a morir de la curiosidad, me pueden adelantar aunque sea un poquito. Ambos rieron por la cara de súplica de Candy, como la amaban.

-No cariño, mañana se te dará tu sorpresa, tendremos todo el día para festejar, ¿te parece? Dijo Albert besando sus labios.

- Ok señores del misterio, vamos a descansar, por que muero por saber que sorpresa me tienen, ya quiero que amanezca.

Al otro día la sorprendieron con el desayuno en la cama y con unas hermosas rosas de color rosa sus favoritas, -Mami te gustaron los huevos con tocino yo lo preparé, bueno papá me ayudó.

- Mmmmmm están riquísimos gracias mis amores los amo, pero muero por mi sorpresa. Todos rieron Candy parece una niña entusiasmada.

-Claro mi amor debes alistarte tu sorpresa está afuera. Dijo Albert divertido.

- ¡Afuera! Wooop! Debe ser algo grande para que esté afuera. Pues no hay tiempo que perder, me baño rapidísimo y salimos. Candy salió rápido de la cama. Albert y Tony la veían divertidos.

Candy iba con los ojos vendados Tony había querido dar más misterio al asunto, la llevaban con cuidado, Candy se sentía feliz y divertida.

- ¿Cuánto misterio? Muero por ver mi sorpresa. Albert la llevaba abrazada de la cintura y Tony se adelantó para decirle a Peter que sacará la camioneta del garaje.

- Está es tu primer sorpresa mi amor, la segunda es pasar el día los tres, pero yo te tengo una sorpresa en la noche, tú y yo solos en nuestra privacidad de la alcoba, mmmmm muero por hacerte mía. Le susurró en su oído haciendo que Candy se excitara su cuerpo reaccionó, cómo deseaba a su hombre. - ¡Ah! Señor Andrew, muero por que me des, ¡tú sorpresa! Deseo tú ¡regalote! Mmmm. Dijo Candy en tono seductor.

- Rápido papá ya está afuera. Interrumpió a sus padres. Ya afuera Tony hizo los honores.

- ¿Lista mami? Preguntó. - Sí cariño, lista.

- Pues entonces... 1, 2, y 3. Contó. Y Albert le quito la bufanda que cubría sus ojos. Candy parpadeo para limpiar su vista y vio una hermosa camioneta blanca con un enorme moño color rosa y una manta que decía "Feliz Cumpleaños" Te amamos. Candy se emocionó hasta las lágrimas.

- Albert, gracias, me encanta, es ¡hermosa! Pero... ¿Cómo? ¡Tu dijiste que no!

- Lo se pero, tienes razon necesitas tú espacio, pero continuaras con seguridad, te escoltaran a donde vayas. - Y eso no es negociable. Candy entre cerró los ojos dándose por vencida.

- Gracias amor, te amo, los amo. - Déjame decirte que Tony escogió la camioneta me dijo que está marca es una de tus favoritas.

- Sí, siempre quise una BMW son lo máximo.

- Te lo dije papá mi mami siempre quiso una camioneta.

- ¿¡Lo recordaste !? Eras demasiado pequeño cuando lo dije! Candy admirada.

- Claro que lo recuerdo, pasamos por una agencia yo tenía 3 años y dijiste. - Ves esa camioneta, Algún día compraré una y pasearemos en ella todo el día y comeremos chucherías hasta reventar, solo aparcaremos para llenar el tanque y para hacer del baño y veremos la hermosa puesta del sol. Recordó Tony.

A Candy se le llenaron los ojos de lágrimas, como su pequeño recordaba eso y ahora cumpliría ese deseo. Albert estaba igual de conmovido y sorprendido por la capacidad de asimilar las cosas su pequeño, era un ángel su pequeño ángel, se abrazaron dando gracias por estar juntos, no podían pedir más a la vida, se tenían como familia. Peter los observaba con odio había hablado con Luisa, la había enterado de la nueva adquisición.

- Hola mi amor, sabes te extraño. Dijo Peter cariñoso.

- ¿Qué paso Peter? ¿Qué noticias me tienes? Dijo Luisa haciendo casi omiso de la palabrería cursi.

- Sólo te interesa eso verdad, yo muriendo por ti y tú sólo quieres esa maldita venganza! Peter molesto.

- No es eso cariño, pero me has tenido en ascuas y nada, no has hecho nada. Te amo, pero desespero. Luisa tratando de contentarlo.

- Ok amor, creo que ya encontré la forma de deshacernos de la patrona, el día de hoy llegó su obsequio de cumpleaños, una padrisima camioneta de lujo es lo último en tecnología.

- ¿Queeee!? La odio esa estúpida está gozando de todo lo que es mío. Y ¿cuál es tu maravilloso plan? Preguntó Luisa muerta de envidia.

- Pronto lo sabrás cariño sólo dame tiempo, recuerda que el manjar de la venganza se come frío muy frío. Dijo Peter siniestramente. Y colgó.

Lo estaban pasando de lo lindo pasaron a comprar todo tipo de golosinas refrescos, para pasar un día inolvidable, reían, comían y recorrían caminos llenos de hermosos paisajes, realmente la estaban pasando genial, se fue el día tan rápido estaban aparcados a la orilla de la carretera esperando el atardecer, Tony había caído rendido, ya que se había levantado muy temprano para preparar el desayuno de su mami, así que Albert y Candy estaban recargados y abrazados afuera de la camioneta, pronto sería el ocaso.

- Albert gracias por todo realmente me hacen feliz los amo mi amor.

- Candy eres mi vida, te adoro sólo quiero verte feliz, te amo. Ambos unieron sus bocas mientras que el sol le daba la bienvenida a su amante, la luna.

Llegaron a la mansión entrada a la media noche, fueron a arropar a Tony, había sido un día muy ameno. Albert abrazo a Candy.

-¿Estas lista para tu tercer sorpresa mi vida? Albert seductor.

- Mmm señor Andrew, ahora si me darás tu regalote, dijo Candy tocando su miembro aprisionandolo. Albert sonrió y la levantó en brazos y entraron a su habitación. Candy quedó maravillada estaba decorada con flores y velas dando un toque romántico.

- Mi amor esto es hermoso, pero ¿Cómo y cuando? Preguntó sorprendida.

- Doroty me ayudó con todo mientras estábamos fuera.

- Es perfecto Albert, te adoro. Albert bajo a Candy y se besaron tan apasionadamente,.

- Candy te he extrañado tanto, pero no quiero hacerte daño.

- Pero, ¿de qué hablas? Yo puedo hacer el amor no pasa nada... es por eso, ¿qué no has querido tocarme? Albert asintió.

- ¡Eres un tonto! Candy lo empujó en la cama y se subió arriba de él, lo fue desnudando de manera rápida,.

- Señor Andrew, todos estos días me has tenido en ayunas y pagarás por eso, al ver su torso descubierto lo comenzó a acariciar, beso su boca, fue bajando a su cuello, deslizando su lengua saboreando su sabor de hombre, le dio la misma atención a su pecho y abdomen, llegó a la fuente de su deseo, le abrió el pantalón y sacó su miembro que ya estaba firme y duro, Candy no espero más y lo metió a su boca.

- Mmm señor Andrew, que ¡delicia! Lo lamia y lo introducía lo más posible. Eres malo malo, por qué me has negado... todo esto, Mmmm ¡ah! Candy seguía en su labor lo degustaba cual paleta, Albert sólo se retorcia de placer.

- Mmm mi amor, sí, así qué rico me lo haces,. Oh! Ah! Mmmm así cariño dame más lengua. Candy sentía el calor y el palpitar del miembro que pedía ser liberado, dejo de tomarlo y se dispuso a desnudarse poco a poco para él, su libido estaba al máximo. Albert la veía como hipnotizado, era un espectáculo ver a su mujer así de sexy y deshinibida. Candy se veía espectacular no se le notaba aún el embarazo, pero Albert pudo apreciar que sus senos se le veían más llenos y apetecibles moría por enterrar su rostro en ellos, quería lamerlos hasta que sus pezones se endurecieran. Albert quiso incorporarse pero, Candy no se lo permitió.

- Quieto señor Andrew, está a mi merced ahora, lo dijo al tiempo que lo montaba, de un sólo tajo se ensartó y comenzó a cabalgar, Albert veía como Candy se movía la sentía tan mojada y caliente más de lo normal, se deleitaba como se sacudian sus senos, no aguanto más y se levantó para tomar con su boca sus suculentos pechos, los lamia sin control.

- ¡Ah! ¡Oh! Albert, Si lamelos así, mmmm que delicia, creo que no podré aguantar más Albert, ¡Oh! ¡Ah! Sí, mmmm Candy aceleró sus movimientos, el orgasmo no se hizo esperar, se chorreo mojandolo como si se hubiese orinado.

- Albert dime... ¿qué esto es tuyo y mío? Preguntó sorprendida ya que arrojó demasiado fluido,.

- Candy yo no he terminado! Dijo Albert sorprendido. - ¿¡En serio!? ¡Wooop! Pues eso lo podemos arreglar, Candy tomó sus labios y comenzó de nuevo todo.

Habían pasado y días, hoy Albert cerraría el dichoso negocio. Ese día no había salido de la mansión sus diligencias eran mínimas, además hoy llegarían Annie y Paty, ya que Stear y Archie tendrían que firmar el dicho negocio. - ¡Candy! ¡Candy! Mujer Mírate está espectacular. Dijo Paty abrazandola. - Es verdad Candy el embarazo te sienta genial, dijo Annie uniéndose al abrazo. A Candy se le hizo un nudo en la garganta. - Chicas, no saben lo que las he extrañado. No pudiendo más lloraron cual magdalenas.

Continuará

Chicas primeramente ofrezco disculpas por la demora, no inventare pretextos, realmente me cuesta escribir alternadamente, admiro a todas las grandes escritoras que actualizan más de 3 historias, en una semana o menos, yo me bloqueó jajaja, así que mis respetos para las que lo logran, espero sea de su agrado. Y agradezco su espera. Saludos a todas. Besos.