El día transcurrió sin mayores contratiempos lo normal, antes de salir de la oficina recibió un mensaje, tomó su teléfono y abrió la aplicación, un simple mensaje de "él":

" no me esperes salí de viaje te veo el jueves por la tarde o quizá el viernes".

Eso había sido todo, miró la hora dándose cuenta de que debía irse ya, por un momento pensó en salir e invitar a su amiga a dar un paseo quizá al cine pero luego se recriminó se sintió cansada y prefirió salir de la oficina y pasar el resto del día sola.

Tomó sus cosas y salió a paso lento se despidió y al llegar a la calle se puso su abrigo. las luces de la calle encendidas le indicaban que el otoño estaba en su apogeo por lo tanto la noche se hacía presente más rápido a pesar de ser relativamente temprano. Siguió caminando y al encontrarse frente a una pequeña pastelería se decidió a darse un pequeño gusto, "Él" no estaba y se sintió libre de pedir su postre favorito y ese café que tanto añoraba, sonrió feliz en no sabía cuanto tiempo.

Llego a casa se vistió cómoda, encendió el televisor y se sentó deleitándose con el rico postre que compró. Después de buscar, una película llamó su atención y creyó que sería bueno verla. Hacía mucho que no veía ese tipo de películas a "él " no le gustaban. Sintió tristeza de como ella había cambiado por "él", pero "él" no parecía haberlo tomado en cuenta.

Después de un rato una escena en la película la hizo sentir incómoda, una escena romántica la hizo llorar como una niña, ella ya no tenía eso y se moría de ganas por volver a sentirlo, se moría de ganas de sentir el tacto de otras manos recorriéndola haciéndola sentir deseada, más que deseada amada, quería volver a sentirse viva, sentirse mujer. Como alguna vez "él" la hizo sentir pero eso era ya muy lejano, se había encerrado a sí misma en un especie de jaula donde se sentía protegida, dónde sólo sus fantasías tenían lugar, por que eso eran sólo fantasías de lo que alguna vez tuvo y que ahora ya no eran y tal parecía que jamás volverían a ser.

Quién se fijaría en ella? Quién? Nadie, se respondió ella misma. Se recordó que no era bonita o atractiva, que ningún hombre se sentiría atraído por ella. Que su cuerpo ya no era el mismo se sintió vieja y para nada deseable. Apagó todo y con esa idea se sumergió en su cama no quería llorar pero las lágrimas se le escapaban. Que pasaría ahora? De que manera podría volver a encaminarse, siempre creyó que no necesitaba de un hombre para sentirse bien y se sintió enojada consigo, pero que demonios había pasado? Cómo es que se encontraba en ese punto? .

Se levantó de la cama y buscó en su cajón, allí al fondo estaba esperándola ese conjunto de lencería, lo miró con recelo ponderando probárselo o no. Empezó a desvestirse ,se lo puso mirándose al espejo, se permitió mirar aquellas prendas puestas sobre su cuerpo por un momento pensó que había adelgazado un poco, creyó que su silueta se veía mejor formada y ese fue el problema, otro recuerdo la asaltó:

Salía del baño al mismo tiempo que "él" entraba en la habitación sin pensarlo dos veces se cubrió con lo que pudo y lo miró avergonzada, su cuerpo siempre había sido atlético, pero eso a "él" ya no le importaba, después de lo que a ella le pareció una eternidad el simplemente bajó la vista y soltó:

-"deberías hacer mas ejercicio o quizá dieta. Deja esos postres que sólo te hacen engordar."

Algo se apoderó de ella y rápidamente se cambió de ropa fue hasta la cocina y buscó una bolsa regreso a la habitación y sacó de sus cajón todas esas prendas que a su parecer no le iban, dejando sólo la ropa cómoda, la que según ella le venía bien. se subió al banquillo y depositó la bolsa en lo más profundo del closet. No quería mirarla en su cajón no quería saber que estaba allí recordándole lo miserable que se había sentido en ese momento.

Se metió de nuevo en la cama y lloró, no sabía por que lloraba, ya no lo sabía. Sólo sabía que tenía que dejar ese sentimiento atrás, no sólo el sentimiento, las ideas, las frases que "él" le repetía sin ningún remordimiento, sin pensar en sus sentimientos, sin pensar en ella.

En el transcurso de la noche despertaba y volvía a llorar sintiéndose miserable y tonta por creerle por tomar como cierto todo lo que "él" le decía. Se dio cuenta de que tal vez era momento de salir de allí, dejar ese departamento, quizá tomar unas vacaciones ella sola para pensar y reencontrarse con lo que alguna vez fue; si… tal vez eso debía hacer, alejarse de "él" alejarse de todo lo que le hacía daño. lo suyo, aunque no era maltrato físico, sí era ese tipo de trato que te hace débil, que se mete en tu cabeza, que te hace sentir inútil, insuficiente, incapaz de ver que no lo mereces pero que aceptas por que así son las cosas y ella ya no quería ser así.

La mañana siguiente determinada a salir de eso se presentó con su jefe, puso su mejor cara de congoja, cosa que no se le dificultó, y le pidió las vacaciones que no había tomado en mucho tiempo alegando que necesitaba tiempo, que estaba cansada y que así no daría buenos resultados. El hombre que era bastante comprensivo la miró y sonrió, tomó su mano y le dijo que dejara los pendientes en manos de sus subordinados y de su secretaria y que después se tomara el tiempo necesario no sin antes desearle lo mejor recordándole que ella era muy importante allí y la esperaría con los brazos abiertos.

Sintiéndose un tanto renovada, salió de la oficina de su jefe y se encaminó a la suya haciendo una seña a su amiga para que la siguiera, la mujer sin pensarlo dos veces la siguió. La vio animada quizá feliz y se limitó a tomar las notas de los pendientes y a quién debía dejar a cargo de dichos pendientes. Sin poder evitarlo sonrió cuando la invitó a comer alegando que se lo debía y salió de la oficina con una gran sonrisa. Le hacía feliz ver a su amiga tan bien.

A la hora de la comida la esperó hasta que salió y caminaron hasta su lugar favorito, se sentaron y ordenaron. La miró con curiosidad hacía mucho tiempo que no la veía comer de esa forma "con ganas" pensó y menos una hamburguesa con papas y un refresco de cola. No podía dejar de sonreír ayer era casi nada, hoy lo era todo. Feliz era la palabra que la describía.

La charla comenzó y escuchó como su amiga se había decidido dejar a ese hombre que tanto daño le hacía, la escuchó atentamente mientras planeaba cosas y mordía con ganas esa hamburguesa.

La felicidad se apoderó de ella, la felicidad que sintió cuando le contó sus planes y sin dejarle la menor duda de que eso era lo que quería, así paso el rato era hora de volver a la oficina. Los pendientes debían quedar listos.

Salieron del lugar y se encaminaron con una sonrisa en los labios. Pasaron por las mismas tiendas y volvieron a ver ése vestido. Sin decir nada se prometió que una vez recuperada lo compraría sólo para festejar su nueva vida y sonrió.

El día de trabajo terminó, salió de la oficina y con un beso y un abrazo se despidió de su mejor amiga prometiendo algún recuerdo de su viaje y su pronta o quizá no tan pronta vuelta.

Camino despacio sintiendo el aire llenando sus pulmones, sus pies la llevaron de nuevo a esa pequeña pastelería y ordenó lo mismo que el día anterior.

Caminó rumbo al departamento y cuando se encontraba a un par de cuadras tropezó con alguien, ésta vez levantó la vista enfadada pero no pudo mencionar palabra, el hombre parado frente a ella era el mismo con el que había tropezado el día anterior. El hombre le ofreció la mano para ayudarla a levantarse y sin pensarlo lo hizo, su mano cálida la hizo sentir rara, él la miraba de una forma que ella no sabía identificar pero él le sonreía:

-vaya nos volvemos a encontrar, más bien a tropezar.

Una sensación demasiado rara para ella la hizo reaccionar y apartar su mano de la de él. No quiso parecer o sonar grosera frente al desconocido y con una tímida sonrisa le dijo:

-lo lamento tanto esto se hace costumbre, espero no haberlo lastimado y de nuevo lo lamento, debo irme.

El hombre la detuvo y la miró:

-no me dirás tú nombre? Me siento en deuda, fui yo quien te golpeó. Quiero saber a nombre de quien debo enviar las flores.

Ella se apartó y la mirada que le dirigió lo puso en alerta. Quiso tomar su mano de nuevo pero ella no se lo permitió.

Mantenía una lucha interna no sabía si debía decirle su nombre, desconfió de sus intenciones y de no ser por su trabajo no había escuchado su nombre en los labios de otro hombre que no fuera "él" pero éste hombre la miraba ansioso por saberlo, lo dudó por unos segundos más no se sentía bien de decirlo como si su nombre no fuera importante o como si ella no fuese importante.

El hombre la miraba no parecía querer moverse de su lugar hasta obtener la información, ella levantó la vista de nuevo y lo miró, un par de preciosos ojos azules y una sonrisa tierna la animaron un poco:

-mi nombre es Katherine.- pero no extendió su mano-. Las flores no son necesarias pero muchas gracias por tu gesto.

Se dispuso a dar la vuelta para seguir su camino pero de nuevo él la detuvo ella volteó sin saber que hacer, él la miraba con lo que ella identificar como ternura. No dijo nada.

- déjame invitarte un café o lo que gustes, no quiero sonar atrevido pero eres muy hermosa y quede cautivado contigo desde la otra vez. te prometo que no haré nada que te haga sentir incomoda si así te sientes te puedes ir cuando quieras.- Se tomo la frente y sonrió- perdona no te dije mi nombre que tonto, ese es un motivo para que desconfíes y salgas corriendo, me llamo Richard, Rick me dicen mis amigos. -Pero no extendió su mano pensando en como ella no lo había hecho antes y no la quiso hacer sentir incómoda.

Ella lo miró y ponderó sus opciones, él se estaba portando bien hasta el momento, lo miró de nuevo y asintió en silencio.

-bien conoces algún lugar, digo algo donde te sientas cómoda y sea de tu preferencia.

Ella dudó y luego miró al suelo su postre estaba arruinado y no lo pensó, emprendió el camino de nuevo a la pastelería tenían un pequeño espacio con una barra y tal vez allí podrían comer y tomar algo además de que ella se sintió cómoda yendo a ese lugar.

Él no hizo más que seguirla.

Cuando llegaron él la dejo ordenar lo que quiso pero le advirtió que él debía pagar la cuenta era lo menos que podía hacer y así fue. Lo miró y le indicó el lugar donde detenerse.

Ella no parecía tener muchas ganas de hablar con él, la noto bastante reservada y la respetó pero llegado un punto notó como ella le miraba con cierto recelo como con miedo pero no sabía miedo de que. Volvió a sonreír ella le parecía tan hermosa y se preguntaba si alguien la esperaba en casa o si tenía algún tipo de relación. Pero se limitó a observarla, se deleitó con los pequeños gestos que ella hacía cada vez que mordía el pastelito y eso lo tenía maravillado.

Quiso preguntar tantas cosas, quería conocerla por que él ya sabia que era hermosa por fuera pero quería confirmar que también lo era por dentro sin embargo ella no tenia intenciones de hacerlo. Se limitó solo a verla mientras daba sorbos a su café.

Una pregunta lo sorprendió y la miró:

-a que te dedicas Richard? -Inquirió la mujer con una voz suave, dulce que a él se le antojó encantadora.

- soy escritor.

Ella sonrió.

-de verdad?

De pronto eso le alegró ella quería saber de él y él no se lo iba a negar.

- claro preciosa a eso me dedico.

Pero su reacción lo desconcertó. La miro tensa.

en mi otra historia deje una nota donde explicaba que haria pequeños cambios debido a que estoy trabajando sobre un documento que quedo como borrador el que ya estaba corregido y estaba como final se me perdio y pues aqui notara pequeños cambios cuestiones de acentuacion quiza tenga palabras cambiadas o quiza dira eso no lo escribio antes pero en el otro texto habia escrito cosas que luego al subirlo cambie y pues quiza ahora lo escriba diferente pero la verdad es que sera minimo estoy tratando de recordar todo como lo escribi anteriormente quiza noto que el ritmo cambio puesto que quite o agregue puntos y comas donde lo requeria ya que al volver a leerlo cai en que no era muy logico el texto.

numayoss le agradezco que vuelva a leer y comentar recuerdo que dijo que no lo hacia frecuentemente. la verdad desmotiva un poquito que nadie mas se pase por aqui pero bueno es un placer escribir para usted espero que me siga hasta el final de esta historia prometo que esta vez lo tendra.