Ella amagó con irse y trató de despedirse pero él no quería dejarla ir quería por lo menos tener su número de teléfono.

-espera…………te incomode? Lo siento... en verdad no... me lo tomes a mal no fue mi intención. por lo menos dame tu numero de teléfono quiero... Quisiera poder verte otra vez por favor... Perdóname se lo que te prometí y puedes irte cuando quieras... Solo concédeme eso, si? No te molestaré si no lo quieres.

Sostuvo su mirada en ella pero ella no lo miraba. La miró buscar un bolígrafo y anotar en un papel, se lo extendió y él supo lo que era. Lo guardó en su bolsillo y la vio irse sin despedirse.

Se tapó la cara con las manos lo que fuera que hizo la incomodó demasiado. Ella no era como las otras mujeres que había conocido lo sabía era diferente y le gustaba, le gustaba tanto que no podía dejar de pensar en ella y ahora que había escuchado su voz con mas detenimiento, que miró sus ojos de cerca y sabía su nombre por ningún motivo dejaría de buscarla, debía ser cuidadoso ella guardaba algo, quizá con el tiempo lo sabría pero no ahora, ahora debía ir despacio tan despacio como le fuera posible. El primer paso era verla de nuevo y sonrió.

A un par de cuadras ella se detuvo sabía que su reacción no fue la mejor él no tenía la culpa pero la forma en que le habló le recordó a "él" y se sintió mal de pronto quiso salir corriendo pero que él no se lo permitiera la alejo de ese pensamiento por un momento y no lo pensó tanto cuando él le pidió su número de teléfono. Sopesó la idea y creyó por un momento que podrían ser amigos pero nada más, ella no quería una relación no ahora. Ahora lo que quería era tomar esas vacaciones y alejarse de todo. Quería pensar, reencontrarse consigo y volver a vivir aún no sabía cuanto tiempo le tomaría. Llego al departamento y se sintió aliviada de la soledad en la que se encontró se fue directo a la cama, mañana iniciaría con su plan, ahora estaba cansada solo quería dormir.

Richard caminó fuera del lugar y pensó en llamarla pero al mismo tiempo se dio cuenta de que debía esperar un poco más. Debía darle tiempo si quería lograr algo con ella y yendo rápido no lo haría. Así que se limitó a soñar, a soñar con ella otra noche más.

La mañana siguiente la sorprendió envuelta entre las mantas el día parecía soleado sin embargo se podía sentir la ligera brisa a través de la ventana, la noche anterior la abrió para respirar y con el cansancio olvidó cerrarla. Se negaba a levantarse aunque ya estaba despierta y la urgencia de ir al baño la apremiaba, haciendo una rabieta como las que le hacía a su madre cuando era niña por que no se quería levantar pero no podía esperar más necesitaba ir y rápido. Aún envuelta en las sábanas se sentó en la cama y tras varios segundos se levantó y se introdujo en el baño cuando terminó fue a la cocina y se preparó un café mientras éste se calentaba, fue por su teléfono para revisar si tenía algún mensaje o llamada.

Se sorprendió de ver un número desconocido tenia un mensaje, lo abrió, se dio cuenta de que el número le pertenecía al hombre con el que estuvo la noche anterior. Recordó su forma de ser y lo bien parecido que era en especial sus ojos y su sonrisa coqueta, la primera impresión muy buena pensó.

" lamento molestarte no me pude resistir, solo quería que supieras que este es mi número y que me puedes llamar o enviar un mensaje cuando quieras."

Sonrió, quizá no había sido tan malo darle su número aunque en el momento creyó que se equivocaba, quizá no era tan así. Lo volvió a leer y se vio tentada a responderle pero después de pensarlo un rato desistió, debía poner en orden su vida antes de siquiera pensar en la amistad con Richard, Richard que lindo nombre, pensó y se sonrojó y regaño de igual manera. No lo podía negar ese hombre despertó algo en ella. Se dio un baño rápido debía organizar todo antes de irse o antes de que "él" decidiera volver había tomado una decisión y esa ya no lo incluía. Había olvidado su café y cuando salió de la habitación ya lista lo bebió rápido y salió a la calle debía conseguir boletos para su viaje debía alquilar un depósito para guardar sus cosas ni loca volvería a ese lugar.

La tarde paso rápido decidió ordenar algo de comida y mientras esperaba recordó su último cumpleaños, sus compañeros de oficina le habían organizado un pequeño convivio y un pastel, su favorito pero ella tenia ganas de compartir con "él" así que guardo un trozo de pastel pensando que tal vez le gustaría pero su desilusión fue mayor cuando al llegar al departamento lo halló solo y en completo silencio se sentó un momento, el tiempo avanzaba y "Él" no llegaba decidió entretenerse con la limpieza y cuando terminó se sentó de nuevo, consultó el reloj se hacia tarde pero "él" no aparecía, se dio cuenta de que no llegaría. Era tarde y decidió irse a la cama debía ir a trabajar temprano. Esperaba verlo al día siguiente, lo único que vio fue un mensaje en su teléfono:

"No me esperes salí de viaje te veo el jueves"

No sabía si deliberadamente lo olvidó pero en su mensaje no hacía mención de su cumpleaños, se sintió triste, abandonada, se ilusionó con la idea de verlo, de compartir con "él" y de que al menos le diera un beso, pero eso no pasó.

El sonido de la puerta la hizo levantarse tomar el dinero y abrir, un jovencito le entregó su paquete y se alejo luego de recibir su pago, se sentó en el sillón y encendió el televisor

Mientras se entretenía con una comedia un ruido la distrajo, una alerta de su teléfono la hizo voltear a ver. Un mensaje había llegado lo miró y se dio cuenta de que era Richard.

" espero no molestarte, en verdad que no me puedo resistir, solo quería saludarte y recordarte que si quieres hablar con alguien aquí estoy"

Vaya que era insistente y si esa era su forma de no molestarla estaba fallando miserablemente sonrió para si misma, quizá él sólo quería su amistad sólo esperaba que no fuera un acosador ya bastante tenía con la revoltura de vida que tenía como para lidiar con eso.

Decidió no contestar, así era mejor. No lo podía negar, de pronto se sintió halagada con que él insistiera pero ella no estaba lista todo era tan resiente se sentó con su iPad en las piernas, quería tener mas información de él pero solo sabía que se llamada Richard y que era escritor, así pues lo escribió en el navegador

"Richard Escritor"

Varios resultados saltaron a la vista y algunas fotografías, al hacer clic en una de ellas advirtió que se trataba de él, parecía ser famoso pero ella no recordaba haberlo visto, siguió pasando imágenes al principio sólo salía él, "tan guapo y coqueto" pensó ella pero al avanzar, imágenes de él apareciendo en eventos y hermosas mujeres siendo llevadas por él del brazo. "Rayos" todas parecían modelos, todas eran hermosas y algunas parecían extranjeras. Nada, absolutamente nada que ver con ella su mente trabajó rápido y recordó que él la había llamado preciosa le había dicho que era hermosa. Por un momento lo quiso creer pero al ver las fotos esas mujeres, sus rostros, sus cuerpos ,"rayos y mas rayos" que hacía él insistiendo con ella cuando tenía a esas mujeres a su disposición, se sintió tonta la noche anterior se había permitido fantasear con él, una duda la asaltó y si sólo se divertía y si estaba aburrido y creyó que sería divertido hablar con alguien tan simple como ella.

Apagó todo y siguió con sus tareas y planes tomó la decisión de no contestar sus mensaje ella no sería la burla de nadie no ahora que había decidido salir de esa relación que le hacía tanto daño. El día terminó había comprado sus boletos de ida y vuelta, había rentado un espacio y temprano un camión de mudanza se llevaría lo que sabía que a ella le pertenecía y por la tarde saldría de viaje una semana completa otra alerta de mensaje la distrajo sabia que no era de "él" por que nunca le mandaba mensajes cuando estaba de viaje. Si sabía de quien era y no contestaría ni siquiera lo vería.

Simplemente lo descartó y siguió con su tarea, hacía sus maletas y separaba la ropa que guardaría en el depósito y la que llevaría a sus vacaciones, la colocó sobre la cama y algo no le gustó, parecía ropa de abuelita solo trajes tristes y que parecían una o dos tallas mas grandes, se mordió el dedo y ponderó la idea de comprar algo que le gustara un poco más pero se regaño no quería dar otra impresión y que otro "Richard" la abordara pensando que estaba disponible cuando no era así.

No lo pensó más y guardó su ropa en la maleta al menos andaría cómoda y lanzó una carcajada.

Su humor cambió y se sintió mejor, mañana seria el inicio de su nueva vida y sonrió complacida.

Un nuevo día empezó, se levantó temprano en cualquier momento la gente que se llevaría sus cosas llegaría y quería estar lista. Pasadas las nueve avistó el Camión y el timbre sonó, un par de hombres con uniforme aparecieron y una menuda mujer cargando un portapapeles le informó de su contrato y donde debía firmar, además de preguntarle cuales eran los objetos que serían llevados. Poco mas de dos horas duró el trámite y a pesar de haber cargado nada se sintió cansada pero contenta ese era otro paso más.

La hora de partir se acercaba y mientras esperaba el momento pensó de que manera le diría que se iba...lo pensó, sacó una hoja, bolígrafo y creyó que sería bueno dejar una carta explicándole el por que se iba pero un minuto después se detuvo, "él" jamás había tenido la consideración de avisarle con anticipación de sus viajes nunca le decía a donde iba un triste mensaje era todo lo que recibía y así lo hizo, tomó su teléfono y escribió:

"Me voy de viaje no me esperes no pienso volver"

Miró su reloj la hora había llegado tomó las llaves del departamento ya que no pensaba volver las dejó con el encargado del edificio y se despidió agradeciéndole sus atenciones y dejándole claro que no volvería pero que "él " quizá si. El hombre entendió y le pidió permiso para darle un abrazo a lo cual ella accedió y acto seguido salió con una bolsa al hombro y otra arrastrando.

Sus vacaciones empezaban y se sentía feliz por eso. Llegó al Aeropuerto al momento de abordar se sintió triste de que las cosas se hubieran dado así ella lo amó tanto y "él" se empeñó en hacer lo contrario. suspiró debía tener confianza en lo que hacía y que eso era lo mejor, ella merecía ser feliz otra vez y lo lograría aún no sabia como pero lo haría.

Un avión la llevó a su destino una isla del caribe seguía teniendo dudas si era un buen destino pero ya estaba allí debía disfrutar y nada más. Al llegar al hotel y haberse instalado se acomodó un momento en la cama, su mente la traicionó y pensó en cuanto le hubiese gustado compartir con "él" pero no era así ya no más

Decidió refrescarse y salió enfundada en una bermuda y una camiseta, sus zapatos cómodos y pasó por el pequeño restaurante del hotel ordenó una bebida sin alcohol, eso lo dejaría para cuando volviera de su pequeño paseo ya era de noche y sólo saldría a explorar un poco y no muy lejos ya mañana tendría tiempo de recorrer todo lo que pudiera.

Volvió una hora mas tarde a su habitación suerte que la señal allí era mala aunque el Wi Fi funcionaba bien así era mejor no quería molestias, sólo disfrutar y perderse.

Al día siguiente salió a caminar por la playa el ruido del mar la había despertado más de una vez y se sintió con ganas de caminar de igual forma se vistió y se puso unas sandalias, si caminaba por la arena podría quitárselas y sentir con sus pies desnudos el agua del mar.

Al medio día decidió pasar por el restaurant de nuevo y ordenar algo, preguntó si podrían enviarlo a su habitación y una señorita muy amable solo le pidió el número de su habitación y le dijo que se lo llevarían en un rato, que suerte, se cansó con la caminata y quiso reponer fuerzas antes de volver a salir. Después de comer tomo una siesta y cuando despertó el atardecer la maravilló, eso era libertad si que lo era salió al balcón y admiró como el sol se metía se dio cuenta de que había dormido de más aunque no le importó mucho ese atardecer era lo mejor que había visto y sonrió.

Ya que su siesta se había prolongado decidió bajar al bar y pedir algo disfrutar de la música y relajarse después de todo a eso había venido. Cuando se sintió algo mareada tuvo esa necesidad de levantarse a bailar más de uno ya se lo había propuesto pero se negó alegando que su novio vendría en cualquier momento, le divertía ver el rostro de desilusión de algunos pero su estrategia funcionaba no quería dar un mensaje equivocado por ahora se bastaba ella sola y se sabía feliz después de tanto tiempo.

Los días transcurrieron ese lugar era maravilloso y se convencía de que había tomado una buena decisión al elegirlo, se había olvidado de todo y de todos. En su penúltimo día se creyó valiente y andando por un pequeño mercado del pueblo cercano se aventuró a comprar un traje de baño bastante tapadito aún se sentía incómoda viéndose así pero era casi el fin de su viaje y pensó en hacer un pequeño cambio. Se encaminó al hotel ,subió a la habitación y se cambió de ropa tomó un vestido holgado, sus sandalias y una toalla y avanzó directo a la playa era temprano todavía y disfrutaría el día completo allí.

Colocó su toalla sobre la arena bajo la sombra de una palmera y se sentó mirando a su alrededor, una idea le llegó, y si alguien la veía? los nervios la atacaron no se sintió capaz de quitarse el vestido Se vio allí con ese traje de baño completamente ridícula sola, una lágrima salió, rápido la seco con la mano y se recriminó, "demonios, que me hiciste" "que me hice yo" pensaba una y otra vez.

Se estaba arrepintiendo de haber comprado eso simplemente no podía, lloró por un momento y cuando se calmo recordó a su madre y el día que habían compartido juntas, un día de chicas había dicho, sonreía mientras caminaba por el centro comercial una falda llamó su atención y su madre se dio cuenta pero a ella le había dado vergüenza decirle. Su madre la miró comprendiendo y le dijo que podían entrar y que podía probársela, si le gustaba como se veía sería su regalo de cumpleaños, faltaban solo un par de días, y así lo hicieron. Se la probó y le gustó y el gesto de su madre aún más. Ese fue su regalo de cumpleaños.

Su madre le había enseñado a valorarse a sentirse confiada de lo que era y de lo que podía llegar a ser, con ella aprendió que no tenía que ser una modelo para sentirse a gusto con su cuerpo y que algún día encontraría al hombre correcto pero que aun así no lo necesitaría para saber que era hermosa por que ella lo sabría.

Y ese recuerdo la hizo volver a la realidad se levantó y se quitó el vestido la vergüenza la carcomía pero allí no había nadie e intentó por todos los medios superar esa aflicción. No pasaba nada. Después de un rato caminó hacia el agua, mojó sus pies y luego se aventuró un poco mas adentro hasta que la sintió en la cintura no era muy experta nadando pero el agua estaba tranquila y nadó un poco, mientras veía a la gente a lo lejos disfrutando de ese día de playa.

Se rió de si misma y de su inseguridad que tonta había sido, la idea de mostrarse así la había aterrado y casi paralizado al punto de querer salir corriendo pero debía darse el valor, nadie se lo daría .

La tarde pasó y ella disfrutó de ése día mañana volvería a casa, bueno, antes de irse y al estarle contando sus planes a su amiga ésta le había ofrecido el pequeño departamento que aún era de su propiedad y le dijo que podría ocuparlo el tiempo que fuera necesario que no se preocupara por la renta solo que se ocupara de Limpiarlo, así lo habían acordado y muy amablemente le cedió las llaves y le dio la dirección era un poco mas alejado que el otro pero estaría mejor ella sola.

El momento de volver había llegado.