CAPITULO III
Habian pasado más de un mes desde la última vez que platicó con Milo en el bar. Aioria no había vuelto a tener contacto con él más alla de exporádicos mensajes de texto. No había día en que Marin no le rogara que lo dejara de buscar de una vez por todas.
Obviamente eso irritaba al castaño y como ya era costumbre, ignoraba sus demandas. Por consecuencia la tensión entre ambos aumentaba día a día.
Aunque, la única razón por la que Aioria hubiera pérdido casi todo rastro del heleno menor había sido solo porque Milo se había alejado de él. Esté siempre le daba excusas para no verse o simplemente no aceptaba de sus invitaciones. ¿Pero por qué se comportaba así Milo?
Desesperado, Aioria había ido a buscarlo a su departamento pero como siempre, nunca lo encotraba en él. Por un momento pensó que se había cambiado de domicilio pero no era así. Uno de los vecinos del heleno menor le comentó el chico casi no habitaba en el departamento luego de los escándalos ocasionados por una mujer de cabellera verde. Aioria supo inmediatamente que se trataba de Shaina. Según el vecino, la mujer había ido a buscarle en varias ocasiones para gritarle e insultarle a todo pulmón en la calle. Inclusive llegó a dañarle su puerta y ventana. Pero lo más fuerte de todo sucedidó cuando la mujer rayó el carro del heleno y rompió todos sus cristales.
Aioria agradeció la información y presurosó llegó hasta su departamento. Ahora si Marin lo iba a escuchar. Quería que supiera cuan loca estaba su "amiguita".Tan pronto entró el reclamo se hizo presente. Aioria le recriminó que ella siempre estaba inslutando a Milo cuando no reparaba en las atrocidades que hacía su amiga.
Del mismo modo en que ella le había pedido a él que se alejara de su amigo, le pedia ahora a su novia que a) hablara con su desquiciada amiga para quedejara en paz a Milo de una vez por todas y b) que ambos se alejaran de ella y su nociva actitud.
Ese día ambos tuvieron otra gran pelea y fue Marin la que decidió irse del departamento para alejarse de él. Ambos eran conscientes de que su relación estaba de mal en peor. Aioria ya no tenia la paciencia de antes ni la energía para soportar los constantes caprichos y desplantes de la pelirroja así como tampoco ella de tolerar la indiferencia y fe ciega del castaño hacia el heleno menor.
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-¿Por qué no me lo habías dicho Milo?-
Después de varios mensajes y llamadas, el menor había aceptado encontrarse con el castaño para platicar en persona.
Aioria se sentia molesto y herido. No solo por el silencio de su amigo al no confesarle lo que estaba viviendo con los escándalos de su ex-novia, sino por su alejamiento y falta de confianza para hablarlo. Para Aioria, Milo era más que un simple amigo, no sabria decir que exactamente, pero definitivamente Milo era demasiado importante para él y el sentimiento era mutuo.
-No lo sé Aioria...-
Milo suspiró. Realmente si sabia el motivo de su silencio. . La verdad era que no queria involucrar más a su amigo con sus problemas.Él sabía de las peleas sufridas con Marin y lo último que quería era involucrarlo más. Además, él no era como Shaina. A él le gustaba enfrentar sus problemas sin inmiscuir a terceros para buscabar refugio y consuelo. La italiana en cambio siempre lo hacía y acudía con la pelirroja para que esta - como siempre -tomara parte en su relació menor dió una bocanada de humo antes de continuar.
-Está loca. Me ha orillado a poner una órden de restricción contra ella. No la quiero cerca de mi Aioria-
Aioria abrió los ojos con sorpresa y escuchó atentamente a Milo. Este le confesó todo el infierno que habia estado viviendo en las ´últimas semanas con la histérica y casi demente Italiana. Gritos, hostigamiento, infamias y ataques físicos asi como daños en su propiedad eran una de las pocas cosas que la italina le había hecho en menos de un mes. Afortunadamente eso pronto tendría fin ya que para su suerte la italiana regresaba a su País natal . Según palabras de ella misma, necesitaba estar lejos del heleno por su salud mental.
Después de que Aioria le pidiera que no se distanciaran más el castaño regresó a su departamento. Los días siguientes fueron peores - si es que era posible - para el castaño y la pelirroja.
Marin estaba peor que antes. Ahora le recriminaba su falta de sencibilidad y apoyo al no brindarle el apoyo que necesitaba sobretodo cuando su mejor amiga se había marchado de Grecia por culpa de su "estúpido" amigo. Ese despreciable ser que la volvió loca. El castaño no pudo evitar sentirse fastidiado con la pelirroja, estaba al límite de su ín realmente lo odiaba.¿Pero por qué tanto odio?
-¡¿Pero qué rayos tiene que ver Milo con todo esto ?! Es como si estuvieras obsesionada con Milo y creas que todo lo malo que pasa es por culpa de él. !Admítelo de una vez! Tu amiga esta loca! Por Zeus Marin, ¡Un juez le impidió que se acercara a Milo!-
Aioria estaba tan molesto que no le importo gritar en medio de la sala mientras la pelirroja le miraba con los ojos inyectados de sangre. Estaba al borde de la histeria.
-¡SI LO ODIO! ¿Sabes por qué? ¡PORQUÉ ES UN CERDO! -
Aioria estaba hastiado por los reproechos de su novia. No tenian ni sentido ni argumento. Definitivamente esa sería la última discusión en donde Milo saldría a relucir. Ya no le permitiría más ofensas hacia él. Marin siempre buscaba formas de hacerlo quedar mal y eso no cambiaría.
-¿Por qué le tienes tanto odio? -Un más sereno Aioria quiso saber. Tal vez habría un motivo detrás de ese odio y necesitaba escucharlo antes de tomar la última decisión que ya tenia en mente.
-¡Simplemente porque volvió loca a Shaina! ¿Es que acaso no sabes con quien se revuelca ahora? -Aioria no vió venir eso. Marín vió la sorpesa pintada en el rostro ajeno -Creo que muy posiblemente ya se acostaba con esa cualquiera mientras aun estaba con Shaina -
-´P-pero ..¿De qué rayos hablas? -
-No te hagas el inocente conmigo Aioria. Tu debes de saberlo. Después de todo es tu amigo. ¿Sabes que es lo que más me duele?-Marin se acercó hasta él para mirarlo directo a los ojos -¡Que TU ya lo sabias y NO dijiste nada!-
-No sé de que rayos hablas. Creo que has perdido la cabeza al igual que tu amiga. Te equivocas, yo no sé nada y aunque así fuera, a mi no me importaría como tampoco debería importarte a ti-
Aioria le dio la espalda, estaba harto, busco con la mirada su chamarra, saldría de ahi. En su mente se preguntaba de que mujer estaba hablando Marin. Una vez más le dolió que Milo no le dijera todo. ¿Pero era eso lo que en realidad le dolia? ó era el hecho de que Milo estuviera encamandose con otra mujer. Sacudiendo sus pensamientos continuo con la discusión. Sabia que esa sería la última.
-Habíamos acordado mantenernos al margen, pero tu lo estas llevando a niveles insoportables. Es como si te importara más la vida de ellos que la nuestra. Así no podemos continuar Marin-
-!AIOIRA! POR ZEUS! ¿Es que no lo entiendes? Shaina es como una hermana para mi y ahora ella sufre por culpa de TU amigo.¡ Ahora ella esta lejos de Grecia!¡ Sufriendo con psicologos y este maldito no deja de divertirse como si nada hubiera pasado! ¡Es un parasito!-
-¡BASTA!-Aioria la encaró -Ese parásito es MI amigo, deja de llamarlo así. Además tu y yo sabemos que Shaina ya tenia problemas psicológicos desde antes de conocer a Milo, no le quieras agregar ese problema a él. Tu lo sabes perfectamente bien, ella no esta bien, por esa razon tiene una orden de restricción ordenada por un Juez después de que se dieran cuenta de que esta loca...¿Esuchaste? !LOCA!-
Marin lo miró con lágrimas atrapadas en sus ojos. Ella lo sabia, Aioria tenia gran parte de razón. Shaina siempre había estado medicada por esquizofrenia, más ese secreto nunca se lo haría saber al castaño. De todos modos no justificaba que Milo nunca la apoyara para salir adelante. Antes de que Aioria saliera del departamento cuestionó a la pelirroja.
-Dime Marin, ¿Qué se supone que quieras que haga? ¿Por qué te importa tanto? Y No me digas que es por Shaina por que no lo es. Hay algo más y no estás siendo honesta conmigo-
Marin se sintió descubierta, rápido le dió la espalda y apretó los puños para evitar llorar frente de él pero fue inútil. Con una voz acongojada la pelirroja habló sin mirar al castaño.
-Porque quiero que me apoyes a mi. Yo estoy sufriendo y a ti parece no importarte. Estás más al pendiente de él que de mi. -Marin se giró para que ambas miradas se pudieran ver nuevamente-Aioria rodó los ojos. Era la misma cantaleta, tan pronto se apresuró a salir del lugar se detuvó en seco cuando la pelirroja volvió hablar.
-¿En realidad quieres saber porque?, Bien. No me gusta como te mira él y tampoco me gusta como lo miras tú. Es por eso que te prohibo que lo vuelvas a ver¿Entiendes? Has preguntado que quieres que hagas. Entonces, si me amas, no lo vuelvas a ver ¡Jamas!-
Eso si no lo vio venir Aioria,¿Pero qué rayos había dicho?"No me gusta como te mira él y tampoco me gusta como lo miras tu"
-¿Pero qué demonios has dicho?-
-Lo que escuhaste, si me amas, entonces aléjate de él. Solo me perteneces a mi Aioria.-
"¿Perteneces? Eso si que no se lo permitiría jamás. Al igual que Milo él no le pertenecia a nadie.
-Yo no le pertenezco a nadie Marin -La mujer no dijo nada por lo que el castaño continuo, su voz sonó sombria-Además, que te quede claro que tú no me prohibes nada. Milo y yo somos amigos desde siempre, antes que tú , asi que te guste o no yo seguiré con Milo.-
Un silencio sepulcrar se hizo presente. La pelirroja sintió como las lágrimas se acumlaban en sus ojos
-Marin, sencillamente no te entiendo, parece que tu solo ves los defectos de Milo y no lo que esta pasando entre nosotros.-El castaño tomo su chamarra y la vistió, ya no perdería más tiempo -Si crees que Milo afectará nuestra relación entonces toma una decisión porque yo ya la he tomado.-
Si Marin quería provocarlo con el juego de "¿A quien prefires?" Definitivamente ella saldría perdiendo.
Aioria espero la respuesta de la mujer y esta pronto llegó hasta él
-Aioria, si cruzas esa puerta y te vas a buscarlo creeme que cuando regreses yo ya no estaré aquí-
-Ya te dije que es tu decisión, no mia. Yo no dejaré a Milo-
-¡¿Es que él es más importante que yo?!-
Marin necesitaba saber. Muy en su interior sabia que la razón por la que no queria al heleno con Aioria era porque ella sentia que entre ellos existía algo más allá de la amistad. Tal vez aun ninguno de los dos era consciente de "que", pero a sus ojos, asi lo era.
-Si...-Fue la escueta respuesta del castaño.
-Entonces no hay nada más que hablar. Me iré al amanecer Aioria.-
-No te preocupes, seré yo el que se vaya. -
Sin decir más Aioria salió de su departamento con una mezcla entre hastio, liberación y confusión. ¿A qué se refería Marin cuando dijo que no le gustaba como le miraba Milo y como lo miraba él?
Por alguna razón no le quiso preguntar, creyó que no le hubiera gustado escuchar la respuesta .Tan pronto entró en su vehículo supo con quien ir. Con Milo. Necesitaba verlo. Extrañamente queria estar con él. Necesitaba demasiado de ...Milo.
Rápidamente supo donde encontrarlo. Sin perder mas tiempo condujo hasta el favorito bar del heleno menor.
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