CAPITULO IV

Como lo habia suponido, Aioria encontró al menor en el bar de mala muerte que últimamente estaba asistiendo frecuentemente. El lugar estaba semi vacio y casi en penumbras por la mala iluminación. El castaño se preguntaba como era que Milo había llegado a encontrar "atractivo" ese lugar tan insalubre y peligroso.

Se adentró unos pasos con las miradas recelosas sobre él. La mayoría eran hombres de un aspecto poco amigable. Ignorándo las miradas hostiles encontró lo que había ido a buscar. Milo se encontraba hasta el fondo del lugar. Aun con la poca iluminación pudo vislumbrar la vestimenta del heleno menor quien vestia una chaqueta de piel de color negra y unos pantalones de mezclilla del mismo tono.

Milo no se encontraba solo sino rodaeado por un grupo de hombres y una mujer. Ninguno que él conociera o hubiera visto antes. Desde donde él estaba parado pudo osbservar como la mujer coqueteaba con su amigo y obscenamente le lamia la mejilla. El menor le sonrió complacido y acto seguido se avalanzó sobre ella para besarle el cuello a la par que metia su mano en la entrepierna de la mujer.

Aioria hizo una mueca de desagrado y pensó en regresar sobre sus pasos ya que al parecer su amigo estaba "ocupado. Sin embargo, algo no le pareció correcto. Aun a la distancia había alcanzado a vislumbrar una mirada lasciva dirigida hacia su amigo por parte de uno de los sujetos que estaba sentado enfrente de Milo. Su mirada estaba fija en el heleno y parecia no perder detal alguno de lo que pasaba antes sus ojos. El sujeto delineó la figura del griego con descaro. Milo ajeno a esto seguía entretenido sobre la mujer besándola. Burlón, el tipo miró a los otros dos hombres que también le sonrieron con complicidad.

El sujeto dejó entonces su cerveza sobre la mesa y con suma seguiridad se sentó junto al heleno, el cual ni siquiera se percató de la intrusa presencia sentada junto a él. Con sumo descaro el sujeto posó su mano sobre la pierna del heleno y bruscamente manoseó todo el muslo hasta llegar a su entrepierna y apretarla. Los sujetos que presenciaban la escena sonrieron con malicia y se relamieron los labios.

Milo brincó al sentir el contacto ajeno sobre su entrepierna y se giró para encarar al sujeto junto a él.

-¡¿Pero qué rayos te pasa?!-

El sujeto le lanzó un beso al aire de manera de mofa y le giñó el ojo. Sin que Milo pudiera replicar el sujeto se avalanzó contra el heleno sujetándolo por lo hombros haciendo que Milo cayera de espaldas sobre el mueble. Impactado por tal acto, Milo intentó incorporarse rápidamente e intentó empujar al sujeto sobre sí. Lo logró apartar ligeramente de él, pero tan pronto se puso de pie cayó de nuevamente sobre el mueble luego de sentirse sumamente mareado. El tipo aprovecho el aturdimiento del heleno para encimarse sobre él y tomarlo del menton bruscamente, apretándole la mándibula. Milo pensó que le quebaría varios dientes por la fuerza aplicada en esa zona.

-¡Qué rayos te pasa?-Milo pusó sus manos entre ambos cuerpos, su cabeza le daba vueltas y su visión se estaba nublando. Intentó girar su rostro pero el agarre era poderoso sobre su rostro. Lo único que pudo deducir fue que lo habían drogado con la cerveza. El pánico se hizo presente en él.

Milo se retorció como pudo y se quejó cuando el sujeto intesificó el agarre sobre su mentón. Sinimportarle las réplicas del chico debajo de él acercó su rostro peligrosamente al de Milo para mirarlo fijamente.

-Eres atrayente, demasiado...-El sujeto le mostró la lengua para hacer movimientos obscenos con ella.

-!Alejate!¡No me gustan los hombres!-

Milo se volvió a remover e intentó girar su rostro para evitar el contacto sobre su cara, pero el fuerte agarre se lo impedia. Sin contar con su súbita debilidad.

-Eso no lo sabes aún...Necesitas probar...-

El tipo lamió los labios de Milo y esté intentó evitarlo pero fue imposible, su cuerpo se sentia cada vez más débil, muy débil para su gusto.

Sonaras carcajadas sonaron cerca de él y sintió pánico, mucho pánico, sobretodo cuando uno de los tipos -antes espectador- quiso formar parte de la acción. Se acercó hasta ellos y tomándo los brazos de Milo los sujetó sobre su cabeza aplicando demasiada fuerza sobre ellos.

El sujeto que estaba frente a el heleno sonrió, ahora sería más fácil someter al chico. Puesto que aun lo tenia sostenido por le mentón intentó besarlo, pero Milo apartó su rostro. La mujer rió a sus espaldas y se aparto para darles espacio, después de todo, su parte ya estaba hecha. El tercer tipo se levantó de su asiento y le arrojó unas cuantas monedas a la mujer para después indicarle con un movimiento de cabeza que se largara de ahí.Ella solo había sido el anzuelo.

Milo forsejaba y apretaba los labios para evitar el contacto ajeno sobre ellos. No se dejaría vencer tan fácil, pero se sentia lento y débil. El tercer sujeto entonces también se acercó a ellos y les ordenó a los otros dos que dejaran de jugar con el chico puesto que ya era hora de llevarselo de ahí para poder divertirse a sus anchas con él.

-!AHH BASTA! -Milo gritó, intentó pedir ayuda pero al sentir los labios ajenos sobre los suyos le hicieron sentir nauseas.

El tercer sujeto rió y le indicó al tipo sobre él que le diera espacio. El sujeto obedeció y se apartó ligeramente del menor pero sin permitirle moverse. Fue entonces que el tercer sujeto acercó hasta el menor para hablarle sobre su oído.

-Shhhh... Nos vamos a divertir mucho contigo cariño...Entiende...No hay nada que puedas hacer. Creeme, nadie te defenderá porque a nadie le importas. Pero a nosotros si. Ya te habíamos visto antes en el bar, solo que esta vez no te escaparás de nosotros-

El suejto lamió su oido. Milo quiso vomitar una vez más. No solo porque el tipo apestaba sino porque realmente estaba asutado, demasiado, sobretodo porque su cuerpo ya no respondía como él hubiera querido. Se pateó mentalmente por haber ido a ese maldito lugar solo. Intentó gritar pero su cuerpo ya estaba paralizado.

El sujeto se puso de pie para mirar al hermoso chico frente a él forzejando débilmente . La droga ya había hecho efecto. Sonrió, sabia que nadie interferiria puesto que nadie se atrevería a meterse con ellos. Le parecio por demás excitante la escena, por lo que también quiso probar esos labios antes de llevárselo de ahi. Sin embargo, apenas se había inclinado hacia el rostro del chico para besarlo cuando bruscamente fue lanzado contra el suelo estrellandose de lleno en el rostro. Había sido tan violento el golpe que el tipo quedó noquedo al instante. Todo esto ante los impactados sujetos que aun sujetaban a Milo.

-¿A-Aioria?-

Arrastrando la lengua y con la mirada nublada Milo apenas pudo artircular eso. Esperaba que fuera en verdad Aioria y uno solo una ilusión creada por su deseo de ser salvado.

Pero para su fortuna, era real. Aioria realmente estaba ahí y estaba fuera de sí, la sangre le hervía y su vista se nubló completamente por la irá .¡Nadie tocaría a Milo! ¡Nadie!

Sin mucho esfuerzo Aioria golpeó a esos tipos quienes como podian se defendian. El castaño era realmente bueno con los golpes, sin contar que ellos estaban alcoholizados y sus movimientos eran más lentos y torpes.

Tan pronto terminó de noquear al último tipo, Aioria corrió hasta Milo quien se había desplomado sobre el piso, semi inconsciente.

-¡Milo! Milo! ¿Estas bien? Responde!-

Milo abrió ligeramente sus hermosas turquesas para pronunciar el nombre del castaño casi en un suspiro.

-Aioria...-

Más el heleno ya no pudo más. Cerró sus ojos y no supo más de sí. Había colapsado en los brazos del castaño. Rápidamente Aioria lo cargó y sin perder tiempo lo sacó del bar, no sin antes amenazar a los inútiles espectadores. Tan pronto salió con Milo en brazos, pensó en llamar a la policia. No dejaria que esos pervertidos se libraran así de fá sumo cuidado dejó a Milo dentró de su vehículo e hizo el llamado a las autoridades dando los datos del lugar. Tan pronto encendió su carro escuchó las sirenas de unas patrullas cerca del lugar. Dió una mirada al pálido rostro de Milo y se preocupó demasiado.

-Resiste...Amigo-

Como si su vida de pendiera de ello, manejo a alta velocidad rumbo al hopstial de Milo habia sido intoxicado y necesitaba atención médica cuanto antes.

-