Hola lectores :D

Este es el quinto capítulo de "La Isla De Las Valquirias" no tengo mucho que decir más que darle las gracias por su reviews ya que eso me da ánimos para seguir escribiendo. Alguien preguntó si agregaría a chicas de otros animes pero la verdad no había pensado en eso. La historia ya está pensada, pero veré si modifico algo para meter a alguna chica de otro anime o videojuego. De cualquier forma, no prometo nada.

Ahora si, te dejo con mi historia :D

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-Supongo que en algún momento tendría que contártelo...

Rias tomó asiento al borde de la cama y soltó un suspiro. Naruto estaba totalmente atento a lo que la pelirroja fuera a decir.

-Nosotras... -se detuvo un momento, tomó aire y volvió a hablar- Nosotras adoptamos la mitología nórdica, hace tiempo antes de llegar a la isla... El Dios Aesir, Thor, nos encomendó la misión a mi y a las mujeres de mi pueblo de vivir en esta isla. Nosotras aceptamos encantadas ya que no hay mayor honor que cumplir la misión de un Dios tan poderoso como lo es Thor. Cuando llegamos a la isla, no podíamos recordar casi nada de nuestra vida. El se apareció frente a nosotras y nos dijo que enviaría un campeón, un guerrero de cabello rubio como el oro y ojos azules como el mar...

El joven escuchaba atento, le parecía increíble que un "Dios" estuviera detrás de todo.

-Este campeón tendría una marca en su abdomen, marca que estaría relacionada con un demonio de nueve colas, el mítico "Kurama" -Rias miró los labios del rubio- nos ordenó que lo tratáramos bien y que hiciéramos todo lo que nos ordenase, todo siempre y cuando entrenase y nos protegiera

Naruto tragó saliva.

-Es cierto... yo tengo un demonio habitando en mi interior, este demonio fue sellado en mi para evitar que hiciera daño a las personas, cuando yo apenas era un bebé -el rubio la miró- pero ¿Por que, Thor, les encomendó esta misión?

-No se nos reveló el porque, solo dijo que debíamos obedecer y así lo hicimos...

La pelirroja se acostó sin decir nada más y Naruto la abrazó, no pasó mucho tiempo antes de que ambos se quedaran dormidos.

A la mañana siguiente Akeno lo despertó con unas leves sacudidas, ella estaba vestida con su kimono blanco.

-Buenos días, Naruto-kun

El joven abrió los ojos lentamente y vio frente a el los dos enormes pechos de la pelinegra, sonrió y soltó un leve suspiró.

-Buenos días, Akeno-san...

Se vistió y fue al comedor en compañía de la pelinegra, notó que había una mesa algo más grande. Xenovia, Rias, Asia, Rossweisse y Venelana estaban esperándolos, el desayuno ya estaba listo. El rubio tomó asiento.

-Nos alegra tenerla aquí, Venelana-san -Naruto le sonrió

-Si, es verdad -Asia, se metió- de verdad la echamos mucho de menos

Venelana se sonrojó y les agradeció. Mientras desayunaban Venelana recordó algo, algo bastante importante.

-Naruto-san, lamento haberlo olvidado...

-¿Que sucedió? -el rubio bebió un sorbo de café

-Raynare, aprendió un conjuro llamado "Nigromancia"

Akeno abrió sus ojos sorprendida, ni siquiera ella había podido dominar esa magia aún.

-¿Como es posible? -Akeno la interrumpió

-Los sacrificios que realizó -Venelana la miró- le dieron suficiente poder para lograrlo...

-¿Exactamente que es lo que hace este conjuro? -Naruto no entendía muy bien la magia

-Lo que hace es ligar tu energía a la muerte, dándote la habilidad de dirigir a uno o varios muertos vivientes -le respondió Akeno

-Por un demonio, lo que faltaba -Xenovia se molestó- como si cinco dragones no fueran suficientes...

-Calma -Naruto dio otro sorbo a su café- se me ocurrirá una estrategia

Luego del desayuno, unas sirvientas levantaron la mesa hasta dejarla vacía, después trajeron un mapa del castillo y sus alrededores.

-Esto es lo que haremos -Naruto puso sus manos sobre la mesa mientras pensaba- Rossweisse, quiero un escuadrón de 40 Valquirias, las más fuertes y capaces para pelear

-¿Me incluyo?

-No, este escuadrón será la primera linea, estaremos al frente de todo junto con Xenovia y Akeno-san, tu estarás aquí junto a otras 20 valquirias -le señaló una arboleda a un lado del castillo- tomaran esa posición y se mantendrán ocultas, hasta que les de la señal, así los flanquearan y tendremos más de una oportunidad

-Suena bien -Rias se acercó a la mesa- ¿Que más?

-Estos muertos vivientes ¿Como son, me dan alguna descripción?

-Lucen como esqueletos con armaduras viejas y oxidadas -Le respondió Venelana- son hábiles espadachines, bastante rápidos pero muy blandos. Raynare tenía varios custodiando su cueva pero logré vencerlos fácilmente...

-Bien, entonces cambio de plan, nuestra mayor preocupación serán los dragones. Ragnarök, Akeno y yo nos encargaremos de ellos... Xenovia

La peliazul se exaltó un poco y lo miró atenta.

-Tu dirigirás a las valquirias en la primera linea mientras luchan con los muertos vivientes ¿Entendido?

-Si, mi Rey, no lo defraudaré

-Bien, ahora, Rias y Asia, ambas se retiraran de la batalla hasta esta posición -el rubio marcó el extremo norte de la isla, estaba bastante alejado del castillo- irán allí junto a un grupo de valquirias, y se llevaran a las niñas mas pequeñas

-¿Cual es el fin de esto? -Asia se acercó a la mesa

-Se ocultaran allí, necesitaremos una base subterránea oculta o algo así -el rubio marcó la posición en el mapa- allí iremos en caso de que algo salga mal...

Rias no estaba muy de acuerdo con quedarse lejos de la acción, pero Naruto tenía razón, ella era la indicada para organizar las tareas del refugio.

-Naruto-san, mientras ¿donde estaré yo? -la castaña le habló

-Venelana, tu estarás con Rossweisse y atacarás el flanco

-Entiendo

-Bien, chicas, eso es todo, hasta que llegué la batalla quiero que dupliquen la defensa del castillo en caso de un ataque sorpresa -Naruto les indicó en el mapa que puntos debían reforzar- y debemos enviar valquirias espías, que logren vigilar los alrededores y nos avisen si ven algo raro cerca. Y por la noche nadie saldrá del castillo, excepto las valquirias espías

-Entendido, Naruto-san, ya oyeron -Rias asumió su papel como reina- tenemos mucho trabajo que hacer, a moverse

El rubio tenía una leve idea de a lo que se enfrentaba, debía estar preparado para todo, en todo momento. Salió del cuarto y se dirigió al techo del castillo, ahí estaba Ragnarök, mirando hacia el mar.

-Hola, pequeño idiota

Se acercó a el y puso su mano en el cuello de la bestia, las negras escamas eran duras y estaban frías, muy frías. Los amarillos ojos del dragón se posaron en los del rubio. Ambos se sostuvieron la mirada un momento, Naruto entendió lo que Ragnarök sentía, al dragón no le importaba morir en batalla. Para el rubio eso fue extraño.

-¿Tan joven y ya te quieres morir? ¿Tan mal te trato?

La bestia volvió a mirar hacia el mar, el Uzumaki puso su mano en el lomo del dragón y acarició sus frias escamas negras.

Dos días después.

Naruto se encontraba en los pisos subterraneos del castillo, precisamente en la herrería. Una valquiria de cabello naranja estaba tomandole las medidas para fabricarle una armadura de batalla, Rossweisse estaba con el. Cuando se desocuparon con el asunto de la armadura, ambos fueron a caminar al bosque. Se dirigieron al lado oeste de la isla. Ese lado aún no lo habían explorado, así que fueron armados por si acaso.

Luego de caminar un rato lograron notar que la vegetación en este lado de la isla era mucho más espesa, pero era agradable y no se hacía para nada molesta. Había varios arboles con frutas y podían ver algún que otro animal salvaje pero estos no los atacaban y eran amistosos.

-Este lado de la isla es agradable -dijo Rossweisse con una sonrisa

Naruto solo sonrió y siguieron caminando, hasta que llegaron a unas aguas termales. Las mismas donde Naruto había visto a Asia bañandose la primera vez. Una pequeña sonrisa se asomó en los labios del rubio, ese lugar le traía recuerdos muy pervertidos.

-Rossweisse, quitate todo y entremos

La mujer de cabello plateado se sonrojó, no se esperaba eso y no se sentía lista. Trato de mantenerse calmada y comenzó a desvestirse. Luego de unos segundos ambos estaban metidos en esas aguas calientes y relajantes, Naruto se apoyó en la orilla y soltó un largo suspiro mientras cerraba los ojos. Rossweisse lo miró sonrojada, podía ver todo el cuerpo del joven. Se sonrojó bastante y se le acercó un poco. Comenzaba a perder la timidez poco a poco conforme se acercaba a el, una pequeña sonrisa aparecio en sus labios mientras prácticamente dejaba solo milimetros de distancia de ella y el rubio. Naruto podía sentir los movimientos de Rossweisse y supo que se le había acercado bastante.

-Puedes abrazarme... si quieres

La voz del rubio casí hizo brincar a la mujer, quien había estado mirandolo muy concentrada. Soltó una leve risa y lo abrazó mientras se apoyaba en su hombro. Naruto movió un poco su brazo y la abrazó alrededor de los hombros. Rossweisse sentía una extraña sensación, le gustaba estar así con el. Miró los labios del joven un momento, nunca se había fijado demasiado en el. Notó que tenía una leve cicatriz en su mentón, quizás fue de la vez que peleó con los cientos de dragones en la cueva. Hipnotizada por los labios del rubio fue acercandose a el, hasta que logró estrechar los suyos con los del joven. "Sabía que tarde o temprano caería" pensó el joven mientras abrazaba a la peligris. Rossweisse lo abrazó y se pegó a el mientras lo besaba. Naruto rodeó su cintura con sus brazos y la colocó sobre el, la mujer se sonrojó bastante pero no dejó de besarla. El rubio puso una mano en el trasero de la mujer y está se apartó sultimente, estaba muy sonrojada.

-Creo..creo que deberíamos volver -le dijo un poco avergonzada

-Si, vámonos -El rubio sonrió y salieron del agua

Mientras se vestían unos cuantos pensamientos corrieron por la cabeza del rubio. El sabía que con una simple orden podía poseerla, pero no quería que fuera tan simple.

Akeno se encontraba con Ragnarök en la azotea del castillo, tenía su mano en la cabeza del dragón y ambos miraban hacia la jungla. La mujer logró ver a Naruto y Rossweisse aparecer de entre los arboles, bajó del techo para ir hacia ellos.

-Naruto-san -Akeno se les acercó

-¿Que sucede? ¿algo malo? -Naruto la miró

-No no -la mujer le sonrió- hemos terminado el refugio al norte de la isla y además de eso -la mujer sacó un pergamino/mapa de su manga- hemos cavado un túnel que conecta el castillo directamente con el refugio

-Wow -El rubio siempre se sorprendía ante la habílidad que las valquirias tenían para construir- lo hicieron muy rápido

-Si, el túnel es bastante largo y fue díficil de construir pero lo logramos...

-Buen trabajo -el rubio sonrió y el rostro de la pelinegra se iluminó- por favor, realiza una asamblea junto con Asia y Rias, expliquenles a las valquirias más pequeñas como deberán escapar hacia el refugio

-Entiendo, lo haré ahora mismo

Más tarde

El joven había ido a la herrería, la armadura estaba lista para la batalla. Era dorado con algunos detalles plateados, era realmente grande y parecía soportar casí cualquier ataque. Esta cubría todo su cuerpo excepto su cabeza. La guardó en el armario de su habitación y fue directo al baño real, necesitaba relajarse un poco y pensó en tomar un descanso en el sauna que las valquirias habían construido hace poco. Se desvistió, se tapó con su toalla y se dispuso a entrar. Se sorprendió un poco cuando vio a Akeno y Xenovia, desnudas y sentadas ahí.

-Buenas noches, Naruto-san -La peliazul tenía su cabello húmedo y una leve sónrisa

-¿Le molesta si le hacemos compañía? -Akeno lo miró de una manera pervertida

-No, para nada 7u7

Naruto tomó asiento entre ambas mujeres con una sonrisa, ambas tenían sus pechos descubiertos y estaban completamente dispuestas a que el las tocara. Los tres sabían lo que iba a pasar y las dos mujeres estabas por tomar la iniciativa. Ambas comenzaron a acariciar el miembro del joven, que para su sorpresa ya estaba duro. Le quitaron la toalla que lo cubría y se arrodillaron. Naruto abrió un poco sus piernas, Akeno se acercó y comenzó a chupar su miembro. Xenovia no se quedó atrás y chupo sus bolas. El rubio sonrió y soltó un suspiro por el placer, hasta el momento jamás había experimentado algo así. Después cambiaron y Akeno fue quien lamió sus testiculos mientras Xenovia se encargaba del miembro. La pelinegra dejó de lamer y se puso a cuatro patas en el suelo.

-Naruto-san, yo quiero ser la primera 7w7

-Está bien -el rubio se le acercó con una sonrisa y se puso detras de ella- Mhmm

El joven lo pensó un poco, y luego se decidió. Le daría por el otro lado.

Puso su miembro en la entrada del ano de la mujer, Akeno se sonrojó un poco ya que sabía lo que le esperaba. Xenovia sonrió al ver el rostro de la pelinegra y se acercó a ella.

-Te van a partir -le dijo la peliazul con una sonrisa pervertida

El rubio sonrió y Akeno respiró profundamente. Soltó el aire a medida que el chico entraba en ella, unas cuantas lagrimas brotaron de sus ojos.

-Y... ¿duele? -Xenovia le acarició la mejilla con una perversa sonrisa

-No, para nada -le respondió irónicamente, apretó sus puños y cerró sus ojos mientras el chico la embestía lentamente

-Dijo que no le duele, Naruto-san -la peliazul disfrutaba ver a la pelinegra sufriendo- eso significa que puedes hacerlo más fuerte

-Yo no dije...

Antes de que Akeno pudiera terminar la frase Naruto comenzó a moverse más rápido y fuerte. La mujer soltó unas cuantas lagrimas y sus gemidos se hicieron más intensos, Xenovia soltó una pequeña risa. El joven sonrió mientras se movía rápidamente, Akeno ya no podía sostener su propio peso y se dejo caer.

-Uhmm -el rubio la tomó de la cintura y la volteó boca arriba, separó sus piernas y volvió a penetrarla por su trasero- vamos de nuevo

-Ahhhh -Akeno contrajo sus musculos al sentir al joven dentro suyo

-No me dejen fuera 7u7 -Xenovia se acercó y se sentó en el rostro de la pelinegra, Akeno ni siquiera lo pensó y comenzó a lamer el sexo de la peliazul

-Buena chica -el joven sonrió y manoseo los pechos de la mujer en el suelo, sin dejar de embestirla de manera rápida

Xenovia comenzó a gemir de una manera rápida.

-Uhm Akeno...agm... eres buena con tu lengua... Ahhhh -Soltó un largo gemido mientras llegaba a su orgasmo

-Agh... carajo TwT -el rubio abrazó el cuerpo de la pelinegra mientras llenaba su culo con semen caliente

El rubio se quedó sobre la pelinegra recuperando el aliento, mientras la peliazul estaba tirada a un costado, los miraba con una pervertida sonrisa. Naruto se levantó de encima de la pelinegra, su miembro tenía restos de semen. Ambas mujeres se acercaron y lamieron su miembro, hasta dejarlo límpio.

Salieron del baño y los tres se fueron en direcciones contrarias.

Cuando el rubio llegó a su cuarto Rias estaba en la cama, el se acostó a su lado.

-Estuviste divirtiendote ¿Verdad? -la pelirroja lo miró con una ceja arriba

-Si -el rubio suspiró- estoy cansado...

-Bien -Rias se le acercó- pero no olvides que eres mío...

Soltó una seductora risa y dejó el cuarto, Naruto se sonrojó bastante ya que ella lo había tomado por sorpresa.

Estaba mirando el techo, no lograba conciliar el sueño. Rias había ido al laboratorio de Akeno ya que buscaban la manera de hacer que Ragnarök fuera más fuerte antes de la batalla. El joven sintió como se abría la puerta lentamente y dirigió la vista hacia ahí.

-Hola Naruto-san -Asia entró al cuarto con una sonrisa- sentí que estaba solo asi que, quería venir a verlo

-Hola Asia -el rubio sonrió al verla entrar- ven acuestate aquí

La rubia entró al cuarto con una sonrisa y se acostó al lado del rubio. Tímidamente lo abrazo.

El rubio le correspondió al abrazo y puso una mano en el trasero de la rubia, haciendo que esta se sonrojara.

-¿Se siente listo para la pelea? -la rubia se pegó a el

El rubio lo pensó un poco ¿De verdad estaba listo? Había entrenado tanto como podía, había llevado su cuerpo al extremo, pero sentía que algo faltaba.

-A decir verdad, no -Le respondió y miró al techo- aún me queda algo por hacer, pero no se que es...

-Descuide, Naruto-san -la rubía le dio un cálido beso en la mejilla, provocando un leve rubor en el joven- pase lo que pase, se que lo hará bien

Naruto sonrió felizmente y quiso cerrar sus ojos un momento, necesitaba descansar. Se quedó dormido cuando menos se lo esperó, Asia seguía con el.

-Le daremos una sorpresa -sonrió y salió del cuarto

A la mañana siguiente

Sintió todo su cuerpo pesado, parecía que no podía moverse. Entre abrió los ojos y posó directamente su mirada en el techo. Sintió varias respiraciones, eran bastante tránquilas. Se asustó un poco e intentó levantarse, pero no lo consiguió. Recorrió la habitación con la vista y se sorprendió al ver a las 6 mujeres de confianza, desnudas en la cama abrazándolo. Había otras 25 valquirias durmiendo en el suelo del cuarto, habían puesto varios colchones y estas también estaban desnudas.

-Rias... psss... Rias, ayudame

La pelirroja estaba a su lado, se despertó lentamente y le sonrió al verlo.

-Buenos días -acarició la mejilla del joven- ¿Dormiste bien? -la mujer se sentó en la cama- oigan, ya despertó -anunció la reina

Todas las chicas presentes fueron despertandose, unas por el anuncio de Rias y otras a causa del movimiento.

-Buenos días, Naruto-san

-Buenos días, mi rey

-Buenos días, Naruto-kun

Todas las presentes lo saludaron y le sonrieron, el joven soltó un suspiro y sonrió feliz mientras volvía a acostarse.

-Todas vuelvan a sus deberes -anunció la pelirroja

Momentos después.

Naruto y Akeno se encontraban meditando en el despacho de esta, la pelinegra le había dicho que esto servía para poder canalizar su chacra mejor y evitar la fatiga más tiempo durante el combate. Estaban sentados dentro de un circulo mágico dibujado en el suelo, uno en frente del otro. El circulo brillaba mientras ambos meditaban con sus ojos cerrados. Los minutos pasaron como si fueran horas, por alguna razón el joven sentía su energía al máximo. Se sentía como el fuego, energía pura. El trance terminó, ambos abrieron sus ojos lentamente de manera sincronizada. Se observaron y Akeno se atrevió a romper el silencio.

-Ahora estas preparado -le sonrió- con esta meditación hemos logrado remover parte de tus limitantes mentales, te sentirás más atento ahora y logrará centrarte mucho más en la pelea, además, esto sirvió para aumentar tu energía y ayudará a que te desgastes menos

-Gracias, Akeno-san

Una valquiria muy agitada inrrumpió en la habitación.

-¡Mi rey! ¡Está llegando! -estaba realmente cansada, Naruto y Akeno se levantaron del circulo- salí a vigilar los alrededores y logré verla, se dirige hacia aquí junto con su ejercito de muertos vivientes

-Bien -el rubio soltó un suspiro- llegó la hora

Caminaron por los pasillos junto a la valquiria que los había alertado.

-Ve con Rossweisse y dile que preparé sus valquirias para flanquearlas cuando se lo ordene

-Si, mi rey -la valquiria espía se alejó

-Akeno, alista a Ragnarök para el combate mientras yo iré a ver a Rias

-Entiendo...

Ambos se separaron. Akeno subió al techo del castillo, ahí estaba el dragón. Se le acercó y puso su mano en su lomo, cerro sus ojos y recitó unas palabras en voz baja. Una misteriosa luz violeta rodeó al dragón y lo vistió con un armadura de metal.

-Más vale que des tu máximo -le sonrió la pelinegra mientras le acariciaba el cuello

Mientras tanto.

Naruto estaba en su cuarto poniendose la pesada armadura que había mandado a hacer. Mientras Rias y Asia estaban en el cuarto.

-Quiero que tomen los túneles y vayan al refugio, ya mismo -el joven estaba algo nervioso. temía más por la seguridad de las valquirias que por su propia vida- si algo nos sucede... mantenganse ocultas, y por favor cuiden bien a las niñas

Rias suspiró y abrazó al joven repentinamente.

-No te decepcionaré, Naruto-san -Rias lo besó en los labios y acarició su mejilla- por favor, vencela para que podamos continuar nuestra vida en paz

Naruto miró los labios de la pelirroja, correspondió al abrazo y la besó.

-Lo haré...

-Vámonos, mi reina -Asia interrumpió el momento- debemos buscar a las niñas

Mientras ellas buscaban a las niñas, Naruto subió al techo donde Ragnarök y Akeno estaban esperándolo. Traía consigo la espada de Jörmungander

-¿Y Rias?

-En los túneles, está llevandose a las niñas a la zona segura -le contestó

Akeno soltó un suspiro, a pesar de su mirada seria Naruto podía sentir que estaba algo nerviosa.

-Rossweisse me pidió que te diera esto -le entregó un cuerno de batalla- es pequeño pero suena bastante fuerte, dijo que podías usarlo como señal para que flanqueen al enemigo

-Esa mujer -el joven sonrió mientras pensaba en la peligris- realmente piensa en todo...

Ellos tres estaban en el techo, mientras Xenovia estaba al pie de las escaleras con unas 40 valquirias. Aunque Naruto no podía verlas, el sabía que Rossweisse, Venelana y su escuadrón estaban en los arboles que rodeaban el castillo.

Los minutos pasaron y el rubio logró divisar a Raynare, a lo lejos, rodeada de un ejercito de muertos vivientes que superaban en número a las valquirias. Ella estaba sentada sobre un trono que unos 4 esqueletos cargaban, tenía una desafiante sonrísa en su rostro. Las valquirias en la primera linea no atacaron, se quedaron inmoviles esperando la orden de Naruto.

Los muertos vivientes se detuvieron frente al grupo de valquirias que estaba al pie de las escaleras. Raynare se levantó de su trono hecho de huesos y observó al rubio que estaba en el techo, mirándola desafiante.

-Tu debes ser el rey de la profecía -le gritó- Eres más joven de lo que creí

Naruto no contestó, la pelinegra de armadura reveladora sonrió y volvió a hablar.

-Dame a Venelana, la quiero para mi sacrificio -sonrió malignamente- si me la das, haré que sus muertes sean un poco menos dolorosas

-Algo anda mal -Akeno le susurró al joven mientras observaba a Raynare- siento su energía diferente... y no veo a los dragones

-¿Los habrá sacrificado? -el rubio indagó un poco

-Posiblemente...

La pelinegra malvada creó una lanza de luz.

-Cambio de planes otra vez, ustedes combatan con los muertos vivientes, son más de los que esperaba -el joven desenvainó el gran espadón que traía en la espalda- yo me ocuparé de la loca

Raynare miró de una manera desafiante al joven parado en el techo. El rubio tomo aire y soltó un largo suspiro.

-¡ATAQUEN!

Saltó del techo y se abalanzo sobre la pelinegra, sostuvo su espadón en alto e intentó partir a la mujer a la mitad. Esta esquivó el ataque y quiso contraatacar con su lanza de luz pero el rubio logró bloquear el ataque. Mientras ambos bloqueaban y contraatacaban las valquirias lideradas por Akeno y Xenovia estaban arrasando con los muertos vivientes, con ayuda de Ragnarök la batalla parecía más fácil de lo previsto.

Aparecieron más enemigos e hicieron retroceder a la valquirias durante un momento, pero Naruto pateó a la mujer en el estómago empujandola varios metros, sacó el cuerno de su bolsillo y sopló con fuerza. Rossweisse y su escuadrón salieron de los arboles y se unieron a la batalla, devolviendo la ventaja a las valquirias.

Los minutos pasaron, ambos estaban peleando en el techo mientras a su alrededor solo se veían a las valquirias y a Ragnarök luchando contra el ejercito de la mujer. Ambos muy cansados y malheridos, estaban cubiertos de sudor y tenían algunos cortes, pero Raynare llevaba la ventaja en esa lucha

-Despidete ¡ahora!

La mujer golpeó al joven con su lanza y destrozó la parte superior de su armadura en pedazos. Naruto cayó al suelo con su pecho totalmente descubierto y algunos cortes cubrían su abdomen.

-Ya ¿Te rindes? -la pelinegra estaba a algunos metros de el

El joven suspiró, a duras penas se puso de pie y la miró con una desafiante sonrisa.

-De hecho, estamos cerca del final -anunció el joven- mira a tus muertos vivientes, mis valquirias los estan aplastando

Raynare mantenía su sonrisa. El rubio estaba débil, no había forma de que lo venciera.

-Solo queda que yo te aplaste a ti -Naruto sonrió y clavó su espadón en el techo

La sonrisa de la pelinegra se borró en cuanto el rubio abrió su mano y comenzó a concentrar su energía en ella.

-Esto es... un pequeño truco que aprendí, antes de terminar en esta isla -un esfera de luz azul apareció en la palma de su mano- ¿Te lo enseño?

Ella dio un paso hacia atrás en cuanto sintió toda la energía que el rubio sostenía en su mano.

-No... no puede ser...

-Si... ¡RASENGAN!

Corrió hacia ella como un relámpago y la golpeó directo en el abdomen con su ataque. Haciendola volar hacia el pie de las escaleras del castillo, muy mal herida, derrotada. La batalla había a acabado, todos los muertos vivientes habían sido derrotados y ella estaba muy mal herida como para continuar.

Las valquirias la rodearon, Naruto bajo del techo y se acercó a la mujer.

-No... no es cierto... solo un sacrificio más, me quedaba un sacrificio más

El rubio la miró con pena, una mujer tan hermosa e inteligente consumida por la locura.

-Rindete ya -Naruto no quería verla más- tira tu arma

-Un sacrificio... solo un sacrificio más -repetía una y otra vez como una loca. A duras penas se puso de rodillas y sostuvo su lanza de luz- solo un sacrificio, para traer de vuelta al gran Kokabiel... entonces yo... ¡YO ME OFREZCO COMO SACRIFICIO!

-¡NO!

Naruto intentó detenerla pero no logro frenarla a tiempo. Raynare se atravesó el abdomen con su lanza de luz, tenía una sadica sonrisa en su rostro mientras se desangraba. Naruto solo pudo observarla morir. Soltó el arma y bajó la mirada, murio arrodillada.

-Maldición...

Naruto, se acercó al cádaver y antes de que pudiera tocarlo Raynare levantó la vista, tenía sus ojos rojos y una enferma sónrisa en el rostro.

Una gran explosión de luz amarilla lo cubrió todo.

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Y hasta aquí este capítulo, como vieron este tubo muchísima acción. Deja tu review si quieres que continue la historia, como ya saben acepto críticas constructivas :D

Sin más que decir me retiro, nos leemos lml