Un gusto saludarlos una vez más, y más aun sabiendo que me leen en este intento de historia, quisiera agradecerte Amy Saotome Tendo por tomarte un momento para escribir un comentario. Bueno este capítulo es para mí uno bastante especial, cuando al escribir te reta al poder leer sobre un tema en específico que quieras desarrollar y aprender más sobre ello y espero que ustedes puedan disfrutarlo tanto como yo disfrute escribiendo. Sin más un saludote.

Capítulo 6: Asalto parte 1.

-Tengo una idea para arreglar todo esto.-

-Me importa poco lo que ustedes puedan decirme, no pienso discutir ni perder más el tiempo con ustedes, ahora que en estos momentos más me necesita mi Shampoo.- espeto el joven de larga cabellera.

-Mousse por favor espera, necesitamos actuar todos juntos.-

-¿Qué tienes en mente U-chan?, es mi deber salvar a Akane.-

Sasuke les miraba atento desde una de las ventanas de la cocina, la matriarca noto de inmediato su presencia.

-Chicos deben apresurar cualquier plan que tengan, niña gracias por avisarme, agradecería también que me dejaran sola un momento.-

La pareja acepto.

-Mousse tú también deberías ayudarlos, la integridad de mi nieta está en juego.-

El joven de larga cabellera asintió y el ahora trio salió con dirección al Ucchan.

El ninja se apresuró a subir al techo y darle alcance a los jóvenes, cuando llego se encontró de frente a Cologne.

-¡Qué coincidencia!-

Sasuke sintió un calosfrió recorrer su espalda, "¿Cómo es que esa anciana ya lo estaba esperando allí?" se preguntaba.

-Podrías acompañarme a tomar un café.- dijo la anciana en un tono que lo hacía parecer orden.

-Vera venerable anciana pero tengo un poco de pri…-

-¡Insisto!- El tono de la matriarca se volvió amenazador. Sasuke tenía la sensación de que si rechazaba se iba a arrepentir.

Ya ambos dentro del Neko Hanten, tomaron lugar en la barra de la cocina la anciana se apresuró a servir un vaso. –Por favor tómalo.-

-Señora muchas gracias pero enserio tengo prisa.- mascullo.

-¡Bebé!- la anciana podía ser muy intimidante si lo deseaba, el ninja se pasó el líquido del vaso sin saborearlo siquiera.

-¿Dime qué tal?- mientras la matriarca saboreaba su te blanco.

-Estuvo ri…- El ninja sintió mareo imperante que aumentaba velozmente, comenzó a sudar a cantaron. -¿…ué me hizo?-

-No te preocupes por nada, es solo una pequeña poción que me ayudara a que me contestes algunas preguntas que tengo para ti.- Cologne termino su té y golpeo fuertemente la mesa con él.


El gran día de la boda.

La mañana comenzaba a clarear en Nerima, el cielo se abrió desde muy temprano, contrario a los días anteriores donde las densas nubes y eventuales lloviznas interrumpían las tardes y se alargaban hasta el anochecer.

La enorme mansión Kuno se había teñido de colores bermellones en su exterior, en arquitectura y dimensiones aparentaba ser un templo sintoísta casi comparado con el templo de Ise y para terminar de mimetizarlo colocaron justo a la entrada de la mansión un enorme arco Torii de dos y medio metros de alto de un color rojo carmesí y con una tabla escrita colgada en las barras horizontales dispuesta a la deidad de la fortuna. Lazos se sostenían tanto del arco como de un par de árboles amarrados hasta el techo de la casona y en ellos colgaban largas filas de narcisos cosidos en delicadas cadenas que caían en cascada hacia los lados, daban sombra y expedían un olor tan penetrante como embriagante.

Dentro la casa tenía un aspecto bastante sobrio, sjoji y ventanales de madera, tapizados de papel washi ligeramente amarfilado, grueso y satinado. La habitación seleccionada para la ceremonia era casi tan grande como el cuarto de visitas con piso de madera especialmente cuidado con un pequeño altar a Gohonzon y diversos cojines negros para la comitiva que los acompañaría con mesas a ambos lados de finos manteles blancos para las familias de los "enamorados", el director del instituto Furinkan añadió un detalle más, mando poner un camino de pétalos de rosas blancas desde la habitación de Akane hasta el altar, tal era la felicidad del padre de Kuno que no pensaba escatimar en nada.

-¡Hija por favor tienes que recapacitar!- Soun con lágrimas en los ojos, tomaba de la mano a su hija, intentando cambiar su decisión de último minuto.

-Papa está bien, no tienes nada de qué preocuparte.-

-¿Estas lista Akane?- Kasumi vestía un tonval blanco de cuello en arco con estampando de vendimia de flores azules y pétalos negros, sin mangas, con un pequeño cinturón.

La chica afirmo con la cabeza.

Nabiki abrazo fuertemente a su hermana en aquel bello vestido novia. –Sis espero que todo salga bien.- le dijo al oído.

La joven solo respondió con una tenue sonrisita.

Soun y la mediana de las Tendo salieron de la habitación hacia el salón donde se llevaría a cabo la ceremonia.

La chica enfundada en el vestido blanco, tomo de la mano a su hermana.

-Hermanita sabes que te quiero y apoyo cualquier determinación que tengas, incluso aunque no esté de acuerdo.-

-Gracias Kasumi.-

Ambas bajaron despacio siguiendo el largo camino de rosas hasta llegar a la entrada, la mayor de las Tendo tiro de la puerta, penetraron. Con el hueco que había dejado su madre tras su partida Kasumi todo su lugar en cuanto a la tradición de acompañar a la novia al recinto.

Tatewaki esperaba impaciente, vistiendo un kimono gris. Mientras una sacerdotisa preparaba el sake para la pareja. En el momento que Akane entro, la música no se hizo esperar y la algarabía estallo entre los presentes, muy contrario a lo que era el sentir que reinaba en la mesa de la familia de la novia.


-¿Ryoga que te sucede?- Ukyo intento acercarse de nuevo.

-¡Tu chico-cerdo!- Sin miramiento el joven de larga cabellera se lanzó al ataque.

-¡Diablos Mousse espera!- grito Ranma.

El joven chino lanzo cadenas hacia su objetivo con unos cau leim en la punta de cada una, Ryoga las tomo con las manos como si estuviesen echas de plástico y tiro de ellas hacia sí, el muchacho de larga cabellera cedió ante el tirón y fue a dar a los pies del chico de la vandana, ya en el piso postrado delante de su oponente intento de un salto ponerse de pie y sorprender con un riu en manos, pero Shampoo lo pateo en la cara y el joven fue a dar contra la pared.

-¡Mousse!- gritaron ambas chicas.

-Muy bien si no quieren hablar los vamos a obligar a hacer entrar en razón.- se erguía desafiante la pelirroja.

-Espera Ran-chan, tú tienes que ir a evitar esa boda, ¿queda claro?, además ya tenía tiempo buscando una razón para darle una lección a Shampoo.-

-¡Te escuche Kuonji!- interrumpió el momento el chico-pato.

-¿Está bien U-chan?- Rama se apresuró a cruzar la entrada.

La amazona y Ryoga se lanzaron tras ella, pero el azabache lanzo de nuevo una cadena que ato el pie derecho del chico de la vandana y lo hizo caer sin que este lograra meter las manos para alivianar su caída. –Eres mío cerdito.- espeto Mousse.

Ukyo golpeo a la amazona por la espalda lanzándola al piso, ahora eran la castaña y el miope quienes se mantenían hombro a hombro los que bloqueaban la entrada.

-¡Vaya!, esto ya se puso serio "U-chan" ya saco la espátula gigante.-

-Cállate cegato-

La pelirroja en un vestido blanco, sosteniendo los pliegues de su falda para tener mayor movilidad, atravesó los jardines y se dirigía a la entrada corriendo a un paso que no sabía que podía alcanzar. Cuando estaba a punto de llegar al arco torii una cinta le sostuvo por la cintura que le impidió seguir cuando volteo una pelota la golpeo en la cara, la chica se sacudió y logro esquivar un par de mazas.

-¡HAHAHAHAHAHHAHAHAHAHAHAHA!-

-¡No tengo tiempo para tus juegos Kodachi!- espeto Ranma.

-No es ningún juego niña, voy a terminar contigo antes de que siquiera pienses en entrar allí.-

-Cómo tú quieras. – La pelirroja se quitó los guantes blancos de satén, tan largos que llegaban a cubrirle casi hasta los codos, levanto su falda y se sacudió las zapatillas. -Muy bien, cuando quieras. -

-Será una lástima arruinar ese vestido.- La rosa negra se abalanzo sobre la ojiazul.


Si bien la familia de Kuno y el mismo eran muy orgullosos y aprovechaban cada ocasión posible para jactarse sobre lo fastuoso de sus abolengo y cultura, en esta ocasión en una ceremonia tan importante Akane vestía de manera occidental en lugar del tradicional shiramuko con capucha o tocado, los invitados agradecían la decisión puesto que la jovialidad y delicadeza de la chica eran de llamar grandemente la atención, algunos dirían que era un ángel bajado del cielo y el solo mirarla ya era un privilegio, la chica ya había tomado su lugar frente al altar.

Akane disimuladamente saco un frasquillo que guardaba con recelo entre el vestido, rápidamente desenrosco la tapilla y de un movimiento aún más veloz con su dedo anular de su mano derecha tomo un poco del líquido que había en el minúsculo recipiente y lo paso por sus labios, acto seguido y antes de que la sacerdotisa que oficiaría la ceremonia terminara de servir el sake, la menor de las Tendo tomo de la cara Kuno con ambas manos, manteniéndolo lo más cerca posible de ella. –Veo que no puedes esperar amada mía.- enuncio Kuno. Akane quería golpearlo y mandarlo tan lejos como le fuese posible pero ante el beneplácito de casi todos los presentes la joven novia lo beso solo para asegurarse, un escándalo de aprobación retumbo por todo el salón, Nabiki se sobre salto y Soun se desmayado al ver la escena, mientras Kasumi que ya había tomado asiento lo asistió ante su repentino desfallecimiento.

-¡Oigan chicos! Se lo bonito que es el amor juvenil, pero podrían esperar a que termináramos.- llamo la atención la sacerdotisa.

-¡Esperen!- grito Nabiki. –¡No puedo seguir más con esta farsa!- Interrumpió la chica de corte bob, haciendo que todo el mundo le mirase sorprendido.

La joven se levantó y a pequeños pasos avanzo hacia donde se encontraba su hermana.

-¡Plum!-

Un cuerpo atravesó la entrada rompiendo las puertas y rodando cunado finalmente toco piso.

-¡¿Ranma?!- espetaron Nabiki y Akane.

La pelirroja trataba de ponerse en pie. –Je je je, parece que llego a tiempo.- Mientras se sacudió el vestido ya roído.

-¡¿Qué diablos haces aquí?!- espeto la mediana de las Tendo.

-¿No es obvio?-

-Huyes como cobarde cuando más te necesita Akane, rechazas oírnos y ahora estas arruinando nuestro plan.- gruño.

-¡HAHAHAHAHAHAHAHAHA!- Tras Ranma apareció Kodachi.

-¡¿Qué estás haciendo hermana?!-

-Solo me aseguro que tu gran día sea eso hermanito.-

-¡Ah!... ¡Chica del cabello de fuego!-

-¡Kuno, amado!- Ranma comenzó a correr hacia él, fingiendo lágrimas en los ojos.

Nabiki la sostuvo del brazo. –Ni se te ocurra.- Le miro con ojos asesinos.


Ukyo empuñaba su enorme espátula con ambas manos golpeado primero de izquierda a derecha y regresándola de derecha a izquierda tratando de alcanzar a la amazona, pero Shampoo saltaba de un lugar a otro con desdén a su oponente, la castaña dio un paso hacia delante preparando su instrumento y levantándolo de abajo a arriba buscando aporrearla, pero la peli-azul esquivo, tomando impulso con sus bonbori en manos y pego con ambos en el torso de la cocinera, esta callo de bruces al lado de Mousse.

-Pensé que ibas a darle una lección a Shampoo-

-Y yo creí que ibas a vengarte por que te arrebataron a esa.- Ukyo miraba despectiva a su rival.

-Calla Kuonji, ahora mismo lo vas a ver, solo espero no verte llorar por que lastime a tu Ryoga.-

-¡¿Oye que quieres decir?!-

El chico se lanzó de nuevo al ataque, primero haciendo explotar una bomba de humo y luego lanzando dardos, diminutas navajas y cuerdas con puntas, Ryoga inteligentemente salió del alcance de la cortina de humo apenas Mousse hizo explotar su artefacto, el joven de amarillo le arrojo su paraguas, el miope logro hacerse a un lado pero no lo suficiente pues la sombrilla roso su rostro y con ello se llevó sus anteojos de largo, Habiki vio su oportunidad y salto sobre su rival, golpeándolo primero en el estómago, esquivando los torpes puños del azabache, el chico de la vandana pateo directo a la cara de su rival y lo tomo de sus ropas, Ryoga comenzaba a expedir un aura negra y sus ojos se tornaron en un color rojo brillante. -¡Shishi Hokodan!- grito el muchacho y el miope salió disparado atravesando la pared tras de él.

-¡Mousse!- grito Ukyo que le hacía sombra a la peli-azul, la castaña primero intento recuperar los anteojos de su aliado, pero Ryoga se le adelanto e hizo explotar el piso donde ella estaba con su Bakusai Tenketsu el cuerpo de la chica se alzo por el aire y Shampoo la remato con una patada inmisericorde.