Un agradecimiento a Lobo Hibiky, Dicen por ahi, FVSaotomeTendo, Amy Saotome Tendo por sus comentarios y también a quienes la siguen. Sin ustedes esto no seria igual
Capítulo 7: Asalto parte 2
-¡Mousse!- grito Ukyo que le hacía sombra a la peli-azul, la castaña primero intento recuperar los anteojos de su aliado, pero Ryoga se le adelanto e hizo explotar el piso donde ella estaba con su Bakusai Tenketsu el cuerpo de la chica voló por el aire y Shampoo la remato con una patada inmisericorde, mandándola nuevamente al lado de Mousse.
-Nos están dando una paliza.-
-¿Estas seguro que no es Shampoo?- pregunto la cocinera mientras le pasaba sus pesados lentes.
-¿Qué?- respondio el miope al mientras se ponia de nuevo sus anteojos.
-¿Qué si…?-
-Si te escuche, pero estoy seguro, ¿Por qué lo preguntas?-
-Porque yo estoy segura que ese es Ryoga.-
-¿Cómo lo sabes?-
-Tengo una idea.-
-¿Qué estás pensando?
La castaña se puso de pie.
-Oye aun no me haz respondido.-
-Solo sígueme.- finamente concluyo Ukyo, mientras la amazona y Habiki se acercaban para finiquitar el encuentro.
La cocinera y el joven chino se dirigieron hacia los jardines de la casona y estando allí. –Lanza tus bolas de humo.- ordeno la chica.
-Ya viste que no funciono Kuonji.- reprocho el chico.
-¡Solo hazlo!-
A regañadientes obedeció.
-¡hey!, inútiles aquí estamos.- Se engallaba la castaña. –Sígueme.- La chica echo a correr, haciendo señas al muchacho de blanco para que la siguiera.
-Salta cuando yo salte.- Los chicos carrian desesperados hacia el estanque, mientras Ryoga y Shampoo no les pedían la pista, cuando los jóvenes llegaron al borde del pequeño estanque saltaron tanto como les fue posible, el chico de la vandana pisándole los talones se arrojo sin miramiento sobre el azabache con un golpe, Mousse le gano la iniciativa, su rival paso de largo y logro asestarle una pata en la nuca que lo mando directo al estanque, mientras Ukyo hizo lo propio con la amazona y la aporreo con su espatula mandándola al fondo del agua.
Como pudieron La cocinera y el miope alcanzaron de nuevo la orilla sin mojarse.
-Me sorprendes Kuonji, solo espero que funcione.-
Ukyo no respondió y a pequeños pasos se acercó con cierto temor al pantano, cuando miro el agua solo vio su reflejo, Mousse le siguió.
-¿No crees que ya tienen mucho tiempo allí? ¡¿Y el cocodrilo?!, ¡¿no se los habrá comido?!
La chica le miro con los ojos bien abierto. –Creo que tienes…-
Un cerdito y una gata se precipitaron del frio líquido y antes de que los animalillos pudieran atacar.
-¡Ryoga si eres tú!- Ukyo abrazo al puerquillo que intentaba morderla y que al caer en sus brazos ahora luchaba por no morir de asfixia.
-¡Mi amada Shampoo!- La gata maullaba desesperada y rasguñaba al azabache ante los cariños que recibía del muchacho que no iba a soltarla ya.
-¡Hay que ayudar a Ran-chan!- se sobre salto la joven, mientras el muchacho le seguía.
-Oye Ukyo, quiero preguntarte algo- mientras ambos corrían hacia la puerta ya destrozada.
-¿Por qué ahora tan familiar?-
-Nada especial, pero quiero saber, ¿Por qué quieres ayudar a Ranma?, que Akane se case con Kuno te beneficia, no entiendo.-
La castaña se paró de golpe y aun sosteniendo entre brazos al cerdillo.
-No me engañas, el que te preocupes así por Ryoga no es normal.- La gatita se le escapó por un momento de las manos, que le rasguño la cara, Mousse nuevamente la apreso.
-Yo solo esperaba que el zopenco ese.- Dirigiendo su mirada a P-chan. –Pudiera arrebatarle a Akane a Kuno y que nos dejaran ser felices a mi Ran-chan y a mí.-
-¿Entonces por qué pareces más feliz cuando vez a Ryoga y ayudas a Ranma y Akane para que puedan estar juntos?-
La castaña torno una mirada difícil de describir, ligeramente abrió los labios para intentar excusarse.
-¡Akane!- Un sonoro alarido emergió de dentro de la gran casa.
Ambos jóvenes se miraron y apremiaron el paso hacia su destino.
-¡Au!- se quejó la pelirroja al ser tomada del brazo. – ¡Me duele!, ¡¿que no recuerdas?!-
-Lo siento.- Nabiki aparto su mano de Ranma, este le cerro un ojo y le saco la lengua, corriendo hacia Kuno, la mediana de las Tendo pego un pique tras la chica, la rosa negra le seguía de cerca y antes de que pudieran alcanzarla la pelirroja salto hacia los brazos de Kuno, este no podía negarse y la capturo en el aire, tal fue el impulso de la chica que tiro al muchacho de kimono gris, tanto Kodachi como la joven de corte bob hacían lo imposible para separarlos, mientras la chica de la trenza se aferraba más y más a Tatewaki.
Los murmullos se escuchaban por todo el salón, la incredulidad de que una boda, un acto con tanta importancia fuera interrumpido de esa forma, volcaba la incredulidad y la indignación en los invitados.
El director del instituto Furinkan reía plácidamente.
-¡Ranma deja de comportarte como un idiota por una única ocasión!- Grito Akane, un silencio le siguió en toda la sala, Nabiki y la rosa negra dejaron sus intentos de separarlo.
-Oye ingrata que no vez lo que estoy haciendo por… ¿estás bien?- la pelirroja se puso seria.
La hermosa novia al sacar su enojo comenzó a tambalearse, dio un par de pasos con las piernas de un potrillo recién nacido, se tocó la cabeza, la muchacha callo de frente.
-¡Akane!- aullaron Nabiki y la joven de la trenza, corrieron a atender a una desfallecida chica de cabello corto. Las voces de todos los presentes hicieron un alarido de sorpresa y conmoción.
-¿Akane estas bien?, ¿por favor respóndeme?- Ranma intentaba hacer que reaccionara.
La chica se convulsión.
-No, no, no, no, esto no debería pasar.- espetaba con desesperación la hermana de Akane.
-¿Qué le está ocurriendo Nabiki?, ¡Respóndeme!-
La castaña de cabello corto trago saliva.
-¡Habla Nabiki!-
Tatewaki torpemente se incorporó.
Ukyo y Mousse atravesaron la entrada, al ver a la chica desplomada un calosfrió recorrió su ser y fueron víctimas de un descuido, fue aprovechado por los animalillos que escaparon y se perdieron por entre la multitud.
-¡Shampoo!-
-¡Ryoga!-
Intentaron seguirlos pero el esfuerzo fue inútil, muchos comenzaban a salir apresurados.
-¡Mi amada Akane!- grito Kuno, pero al intentar llegar hasta ella se también se tambaleo.
La rosa negra se burló. –¡HAHAHA!, tal es tu emoción hermanito de que dos mujeres se interesen en ti que no puedes mantenerte en pie.-
El muchacho solo se limitó a dirigirle una mirada de hastío.
Nabiki como Ranma no se desapartaban de Akane, buscando reanimarla de alguna forma, pero el estado de la chica empeoraba.
-Tienes que sacarla de aquí y llevarla con el doctor Tofu.-
-¡No me voy a ir de aquí hasta que me digas que le está pasando!- Expreso la pelirroja sin intención alguna de moverse.
La mediana de las Tendo tomo por el cuello a la chica de la trensa y se la acerco a escasos centímetros de su rostro. –Obedece por una vez quieres, yo me hago cargo de Kuno- del rostro de la joven una lagrima quería asomarse, pero era más el orgullo de Nabiki.
De nueva cuenta Tatewaki se encamino a buscar a su "prometida". Observo como la chica del cabello de fuego, como el la llamaba empezó a alejarse con Akane entre brazos. La joven de corte bob le bloqueo el paso para que no pudiera alcanzarlas. –Vamos Kuno no necesitas a mi hermanita, a quien amas es a mí, ¿No es cierto?- La joven abrazo al muchacho y lo miraba los ojos, Tatewaki la separo de él, Nabiki saco de entre su vestido una piedrilla multicolor en forma de un huevo con un brillo extraño en su interior, el joven sintió un fuerte dolor de cabeza, acto seguido su voluntad se venía abajo, de pronto comenzaba a caer a la voluntad de la mediana de las Tendo algo dentro de su cabeza cedía a su petición.
-¿Qué está haciendo?- pregunto Ukyo. Junto a todos los invitados que aún permanecían en el interior del recinto, entre ellos varios estudiantes del instituto Furinkan.
Mousse trago aire haciendo un sonido con la garganta, como si se estuviese ahogando. –Creo que sé que es lo que hace.-
La castaña súbitamente le miro.
Ranma con Akane en brazos intento salir por uno de los ventanales de madera atravesándolos, pero antes de que se lanzara Kodaki se interpuso. -¿Dónde vas niña?-
-¡Hazte a un lado si no quieres que te lastime!- espeto la pelirroja iracunda.
-Quiero ver que lo intentes.-
Tatewaki mantenía una lucha interna, por un lado su cuerpo se rendía a la orden de Nabiki, pero su mente que aún le pertenecida oponía resistencia a la orden de la muchacha, la mediana de las Tendo ordeno una vez más. –Dile a todos que es a mí a quien amas.- Mientas en su puño sostenía aquel objeto.
La boca del capitán de Kendo se movía por sí sola, el sudor le escurría a chorros, mientras apretaba fuertemente sus puños. – ¡Escuchen todos yo… yo…!- tomo una gran bocanada de aire, mientras los invitados que aún quedaban veían la escena impactados. -¡Dilo!- ordeno una vez más Nabiki.
-Yo am… ¡Noooo!- Grito a todo pulmón Tatewaki, un aura negra lo rodeo
La chica de corte bob hizo mueca de sorpresa y una vez más levanto su mano, replico su orden. –Debes decir…-
Tatewaki lanzo a Nabiki antes de que terminara su mandato, la chica callo de bruces con la cara de incredulidad. Sin intención de ceder volvió a intentarlo levantando su puño con la piedra en él, pero Kuno lo golpeo y el prisma salió disparado.
-¿Estas bien?- Rápidamente Ukyo fue a auxiliarla.
-¡Oye tú!- clamo Mousse. –¡Muy valiente con las chicas!, ¿Por qué no vienes aquí o es que te da miedo?- El azabache inflo el pecho.
-¡Tú también Mousse!, será mejor que te largues de aquí.- Gruño Tatewaki.
-No me interesa tu patética boda con Tendo, pero no dejare que lastimes a una mujer frente a mí, ¿entiendes?.- el azabache tomo postura de combate.
Kuno cerro los puños, su cara se desfiguro por el enojo, el ambiente cambio de súbito, los invitados que aún permanecían dentro salieron casi corriendo, el temor los invadió a todos, la rosa negra y la pelirroja se sobre saltaron. -¡¿Qué demonios?!- soltaron al unísono mientras mantenían combate.
Mousse empezaba a aterrorizarse y creía que salir corriendo era mejor opción, pero su orgullo estaba en juego. A Kuno le rodeaba un aura negra, la atmosfera era fría, parecía que pronto aparecerían pingüinos, el descendientes de samuráis camino lento y decidido hacia quien le plantaba cara, Mousse temblando, con nerviosismo saco sus armas, un par de sables tan largos como afilados y adopto guardia de cazador de tigre. –No me contendré Kuno.- advirtió el azabache.
-¡Como quieras!- Tatewaki ni siquiera se inmutaba.
Mousse se preparaba para dar un golpe crítico con una de sus espadas, Kuno lo impidió, sosteniéndole la mano con la que empuñaba el arma, el miedo dominaba al joven chino, su oponente apretó con fuerza, el azabache grito de dolor, el chico de kimono gris lo tomo por el cuello y apretó también, el alarido se apagó.
-¡Mousse!- grito la pelirroja, -¡Oye hermano no es para tanto!- espeto pasmada Kodachi.
Tatewaki hacia oídos sordos, mientras se preparaba para rematarlo.
-¡aaaaaaah!-
Ukyo lo golpeo por la espalda con su espátula. – ¡Esto es entre tú y yo!-
El capitán de Kendo soltó a su víctima. –Mi bella Ukyo, ¿Espero que esto sea un malentendido?-
-Si quieres pelear que sea conmigo.-
-No seas idiota, ya tienes a Ranma, cumplí lo que te prometí, ahora lárgate.-
-¡Nunca!-
De nuevo la castaña lo golpeo con la espátula, tan fuerte que lo lanzo hasta el altar con saque.
Nabiki intentaba auxiliar a su hermana, con las fuerzas que aún le quedaban trato de sacarla de allí, pero Kodachi lo impidió. -¿Qué rayos te sucede?, si no la atendemos rápido ella podría morir, quítate ya.- espeto desesperada la mediana de las Tendo. -Ella se queda aquí.- replico la gimnasta.
Ranma bastante mermado no podía hacerle frente, sus heridas aun eran recientes y se notaba desde el primer momento que enfrento a la rosa negra, no pudo mantenerle el paso en el combate y terminaba siendo rebasado, pero su arrogancia le hacían seguir peleando.
La pelirroja aprovecho su distracción y embistió a kodachi, -ahora llévatela de una vez.- ordeno.
-Gracias Ranma.- dijo Nabiki.
-¡Hay por dios otra vez ustedes!- grito la pelirroja. Una vez más Ryoga y Shampoo impedían el paso. –Ella se queda aquí.- espeto el joven de la vandana.
-¡Ryoga, demonios reacciona!- Ukyo se acercó a los chicos.
-Nabiki váyanse de una…
Un alarido los interrumpió y una negrura se volcó dentro del cuarto, una presencia aterradora se respiraba en el aire, Kuno se puso de pie. -Esto se acaba aquí Ukyo, te di una oportunidad, una maldita oportunidad y tú me pagas de esta forma, Akane será mía, les guste o no.-
-¡Primero muerta!-
-¡Como tú quieras!-
Shampoo, Ryoga, y Tatewaki, los rodeaban la pesadez de la atmosfera era brutal, apenas era posible respirar, la castaña dio un paso al frente y luchando contra sus miedos, tomo sus espátula gigante con ambas manos, miro a la chica de cabello corto en su vestido de novia y de sus labios salio una frase. –Te lo debo Akane.-
Continuara…
Espero les haya gustado amigos, ahora mismo no me he mudado y por esa razón no he podido actualizar como quisiera, de echo ni siquiera tengo computadora, recen por mí, bueno lo cierto es que trabajo en el fic cuando tengo tiempo, espero pronto cambiar de trabajo, por cierto feliz dia de muertos, ahora mismo en mi pequeño pueblo hay una festividad tradicional, de echo quería hacer un fic representativo a la fecha y me ha sido imposible, ojala pronto pueda escribir algo de terror y subirlo, esperaba que fuera en esta fecha pero no ha podido ser.
Con respecto al fic, solo falta un capitulo y debo agradecer sus comentarios, es bueno saber de ustedes y que este trabajo les guste, significa mucho para mí, ojala este capítulo los entretenga y estoy atento a sus comentarios.
Nos leemos luego!
