Capítulo 10: A Dios.
Cologne y la rosa negra no tenían idea de hacia dónde mirar, Nabiki estaba sobre Ryoga, la incertidumbre entre los jóvenes era total, Ranma se aferraba al cuerpo de la castaña, el chico de la bandana comenzó a mostrar signos de vida, intento incorporarse, pero un mareo atroz se lo impidió. Dentro del templo solo quedo una extraña sensación tras todos los sucesos.
-!Ryoga!- Cologne y Kodachi se sobre saltaron.
La pelirroja clavo su mirada en el chico, fue tras él, sin importar lo lastimado de su cuerpo.
-¡Tu!, ¡Maldito!, por tu culpa.- La chica ya estaba encima del joven de la bandana, golpeándole repetidamente la cara la pelirroja tenía el vestido blanco roído y unas enormes manchas rojas de la sangre de su amiga de la infancia.
Habiki intentaba detener a la pelirroja, pero no tenía fuerzas, las demás chicas lo notaron, su rostro por fin tenia expresiones, y del dolor paso a la desesperación, al momento que la sangre le brotaba a raudales, la joven golpeaba más y más, desahogando su furia total.
Nabiki y Kodachi, trataron con todas sus fuerzas de retenerla, era inútil, su cólera la dominaba, a cada golpe la chica de la trena aumentaba el odio.
- ¡Dios mío Ranma contrólate! - espeto Nabiki.
La rosa negra trataba de sostenerla por la cintura, pero estaba tan enervada que parecía como si nunca hubiese tenido herida alguna.
Cologne los golpeo en la cabeza a ambos, Ranma se desvaneció junto con Ryoga.
El cuarto era frio, a pesar de que los rayos anaranjado ocre que irradiaba el sol lo recubrían en su totalidad y atravesaban los enormes ventanales con cortinas blancas. Junto en una esquina de la habitación una enorme cama de hospital y sobre ella Akane, con el rostro pálido y alrededor estaban Ranma, Nabiki, Kasumi, Soun, Genma. El doctor Tofu, hizo señas a los presentes para que lo acompañaran al pasillo, el joven médico espero hasta cerrar la puerta, preparo sus palabras.
-Akane está en un estado muy delicado y es importante que la tengamos bajo vigilancia, les pido de la manera más atenta que la dejen descansar...-
-! ¿Qué le sucedió a mi hija?!- interrumpió Soun.
-Es difícil determinarlo, es una especie de intoxicación por algún psicotrópico, aunque quisiera saber más a detalle sobre el incidente. -
Apenas termino la frase, Nabiki salió casi disparada del lugar, tomando rumbo a la puerta, Ranma salió tras la mediana de las Tendo.
-¿Qué diablos le hiciste a Akane?- espeto el ojiazul a una cabizbaja castaña de cabello recortado, esta evito la mirada.
-¡Respóndeme! -
-¡Tú no tienes ningun derecho a juzgarme!- La joven frunció el ceño.
-¿De qué rayos hablas Nabiki?-
-¡Se lo que piensas!, !Que es mi culpa!, pero estábamos desesperadas y tú no estuviste cuando ella más te necesitaba, ¿que se supone que debíamos hacer?-
El muchacho bajo la cabeza ante el reproche. -¿Que sucedió Nabiki?- mesuro su tono de voz
La chica de corte bob comenzó a llorar. -Solo era un plan sencillo, nada debía salir mal. -
-Solo dilo-
-Era... era... una magia que Cologne nos dio, yo fui a buscarla después de que rechazaste a Kasumi cuando fue a buscarte al Ucchan...-
Ranma respiraba más y más hondo.
-Ella... nos dijo que solo teníamos que hacer que Kuno entrara en contacto con la infusión y que lo dominaría con el prisma a mi voluntad... que haría cualquier cosa que yo le ordenara... pero... pero... no sabíamos que era tan peligroso, lo juro. -
El joven de la trenza noto a su futura cuñada en una actitud de arrepentimiento sincero, no creía que alguna vez iba a ser testigo de verla asi y ante el experimento su propia culpa en las palabras de la joven.
-¿Porque en ese momento, porque no antes?-
-...Queríamos que todos fueran testigos, que no cupiera ninguna duda en la decisión de Kuno y que mejor que ese momento. -
Tras unos instantes de meditación -Esa bruja debe tener algo para ayudar a Akane y si no lo tiene la obligare a conseguirlo. -
-¡Basta!, ¿que no has visto lo que ha pasado?, no puedes dejar a Akane y salir corriendo tras esa anciana, olvidas de que tu prometida necesita que la cuides, ya habrá otro día para pelear, ahora hay cosas más importantes.
El silencio reinaba dentro del restaurante del gato, el tiempo dentro daba la impresión de pasar más lento, había demasiada tranquilidad, Cologne reposaba en una mesa de las tantas, con la mirada a la nada y la cabeza en dirección a una de las ventanas, un sonido trepidante se escuchó en la planta superior, le siguieron golpeteos, uno más agudo que todos, la anciana subió rápidamente.
-eeeh, chico tranquilo, ya estas a salvo. - la matriarca se cubrió la boca con las mangas de su túnica.
Ryoga respiraba agitadamente, intentando reconocer donde se encontraba, miro donde se estaba Cologne, aun con el instinto de defenderse y la guardia bien arriba, un montón de recuerdo borrosos le asediaban la mente.
-¿Que sucedió?- sus pupilas estaban dilatadas y su boca estaba tan abierta que dejaba asomar sus colmillos.
La anciana respiro hondo. -¿No lo recuerdas?-
El joven se sacudió la cabeza. -Anciana digame que fue una pesadilla, ¡por favor! -
Cologne movió lentamente la cabeza de lado a lado.
El chico ya estaba sentado sobre la cama en la que reposo, con las manos en la nuca y los codos recargados en las rodillas. -¿Donde esta Shampoo?-
-No lo sé. - obtuvo como respuesta.
Todos los recuerdos se agolpaban, eran tan nítidos como si de una película dentro de su cabeza estuviese rodando.
Uno vino a su mente. -¿Anciana que diablos estaba haciendo ella cuando fui a enfrentarme a Kuno?-
-Sasuke le lleno de ideas la cabeza, hay algo que quiero que veas. -
Bajaron a la planta baja, el joven trastabillaba, su cuerpo le pesaba.
En la cocina estaba sentado el ninja. -!Tu!- aulló Ryoga.
-Espera. - ordeno la anciana, antes de que el chico se le abalanzara al encapuchado, el ninja se sobre salto e intento escabullirse.
-!Tu alto allí!- volvió a ordenar la anciana.
Sasuke atendió de inmediato. -Siéntate. - Robóticamente obedeció, se le veía nervioso, gotas de sudor caían de su frente. El joven de los colmillos lo advirtió, pero guardo silencio.
Cologne tomo la iniciativa. -Dile a Ryoga lo que me dijiste a mi. -
El interrogado, intento resistirse, pero su voluntad estaba ya a disposición de la anciana.
Cerro los ojos, trago saliva, parloteo un par de oraciones entre dientes. -Tu y tu "novia" no son más que estorbos en los planes de...- La matriarca le dirigió una mirada asesina y con las manos dibujo unos signos en el aire. Ryoga no quiso pensar que estaba haciendo, pero sea lo que hubiese echo resulto.
-!AAAh!- Sasuke cerró los ojos. -Nosotros estuvimos en Iwaki, tú y tu estúpido sentido del deber solo interrumpieron las metas del amo y la ofrenda a la diosa Taj'... !AAAh!... eres un insignificante obstáculo y esa... !AAAh!, pare por favor.- Se retorcía de dolor.
-Piensa bien tus palabras. - Cologne le miro con seriedad.
El chico de la bandana estaba pasmado. -¿Pero cómo demonios?-
-No son nada, ella vendrá por ti, ya sabe dónde encontrarte y cuando este aquí, el amo los hará caer. - Sasuke había dejado de ser el, su personalidad miedosa y servil, ya no estaban, su mirada había cambiado completamente.
-Tu serás el siguiente, Akane va a ser nuestra. - sentencio.
-!Akane!- Los recuerdos volvieron a llegar. -¿Donde esta?-
-Tranquilízate jovencito ella ya está a salvo.-
El muchacho del colmillo se paralizo -...Ukyo...- salió un aliento frio de su boca. -...Tengo que verla...- le invadió la desesperación.
Quiso salir de allí, pero su desorientación le jugo en contra. -! Detente!- grito Cologne, Ryoga desesperado quería encontrar la salida. -no hagas una tonteria, ya tenemos suficientes problemas.
-Digame que esta bien, digamelo porfavor.- las facciones del joven se habían deformado.
La anciana solo lo negó con la cabeza. -Lo siento. -
El muchacho del colmillo se desvaneció y callo rendido al suelo, entro en shock, no podía digerir lo que había ocurrido, su mente lo negaba, pero él estuvo allí, lo vio y peor aún fue parte de ello.
-!No, no, no ,no!-
-Lo se, es difícil y lo que te voy a pedir no será fácil, pero antes necesitas recuperarte. -
Levanto la cabeza apenas unos centímetros con ojos llenos de diminutos cristales.
La noche llego, no había ningún tipo de respuesta en la mejoría de la salud de Akane, toda la familia estaba en angustia total, paso el día siguiente, los Tendo rotaban la guardia, esperando alguna noticia favorable.
Un rayo de luz se coló por entre las cortinas.
Tenía los ojos cerrados, la chica de pestañas largas, una ligera brisa recorría el cuarto, Ranma estaba sentado en uno de los sillones de la habitación con la mirada al techo.
Un quejido vino desde la cama, luego un movimiento involuntario de los brazos, la pelinegra de cabello recortado, volvió a quejarse, comenzó a agitarse y sudar, su prometido ya se había acercado a la cama esperando alguna señal. De un salto Akane se sentó en la cama, con la respiración agitada, llena de sudor y el pelo desalineado.
La chica soltó un grito, su mirada estaba perdida, su prometido la abrazo en un acto de catarsis y en un intento desesperado por tranquilizarla, la joven acallo, sintió el calor, tardo solo unos momentos en captar donde estaba.
-!Ranma!- La chica se le abalanzo con ojos de amor, cayeron al piso.
La muchacha, toco su cabeza.
-¿Estas bien?- interrogo el chico de la trenza con senda preocupación.
-No es nada solo un poco de mareo. -
Soun entro a la habitación. -Todo está bien Ranma...- Los ojos se le deshicieron en lágrimas. -¡Hija!- Se mordió labios y salió del cuarto corriendo para dar la buena noticia.
Saotome tomo en brazos a su prometida y de nueva cuenta devolverla a la cama.
-¿Dónde están todos? ¿Qué ocurrió? -
Ranma agacho la mirada -Veras...-
Era un día que ninguno jamás iba a olvidar.
Una tarde negra, las nubes se veían cargadas y pesadas, una brisa fría que extrañamente iba y venía, una ligera llovizna se hizo presente desde la madrugada y que no tenía ni la más mínima intención en ceder cubría toda Nerima.
El Ucchan rebosaba de en su interior de flores, las cortinas se habían cambiado por unas negras y en su interior se encontraba toda la familia Tendo, además de Ranma, Mousse, Genma y algunos compañeros de clase, las chicas vestían vestidos negros y en su mayoría calzaban un tacón mediano, los hombres en su mayoría portaban traje negro con camisa a juego, a excepción de Genma y Soun que usaban kimonos masculinos negros.
Ranma encabezaba la ceremonia, encendió un par de velas y las puso en el altar que había echo la familia Tendo con la fotografía de una sonriente Ukyo y que había puesto improvisadamente en el restaurante y en el centro una caja, Akane no guardaba lágrimas y hacia el esfuerzo por prender el incienso.
Cuando ambos chicos concluyeron el grupo de ex compañeros del instituto espontáneamente entonaron un cantico y el resto en el lugar le siguieron.
Nabiki y Akane no podían contener las lágrimas mientras repetían las estrofas.
"Aunque mis días se hubieran prolongado,
la oscuridad no habría
abandonado este mundo.
En el sendero de la muerte, entre las colinas,
contemplaré la luna."
El silencio que duro sendos segundos y después llantos ahogados interrumpieron.
Ranma puso su palma sobre el ataúd, Akane puso la suya sobre la del chico, esta le miro a los ojos y le regalo una sonrisilla que se resquebrajaba.
La puerta del restaurente se deslizo, Cologne, Mousse junto a Ryoga hicieron acto de presencia, Ranma alzo la mirada, le cambio el semblante, apretó el puño, rápidamente su tristeza se convirtió en odio. La menor de las Tendo se acercó a su prometido y susurro – Por favor aquí no.-
El chico relajo los músculos, pero no le quito la mirada al joven de amarillo.
El ambiente fúnebre, cada uno de los asistentes se despidió personalmente, tan difícil como suena, cada chico y chica pusieron dentro de la caja flores, cartas y un par de dulces.
-Dios niña lo siento tanto, no pudimos encontrar a tu familia… enserio lo siento…- Soun agacho la cabeza, mientras una gota pasaba de su mejilla al mentón.
-Pareciera que solo estuviese durmiendo. - Complemento Kasumi, mientras sostenía la mano de su padre.
El atardecer llegaba, casi todos estaban en el restaurante, la atmosfera era silenciosa. Ryoga había salido un segundo para tomar algo de aire. -¿Todo bien?- interrogo Mousse, que le había seguido.
-¿Que pregunta es esa?- Devolvió El chico.
-Lo sé, ¿pero que debería decir? -
-Tal vez nada, no creo que haya nada que decir ahora. - contesto Hibiki.
Ambos jóvenes miraron al cielo.
-¡¿Cómo rayos te atreves a venir aquí?!- espeto un colérico Ranma.
Ambos chicos le miraron.
-¡Tu maldito cerdo invencible estuviste allí y no hiciste nada para ayudarla, tú tienes la culpa de que Ukyo… este… este…-
-¡Alto! - vocifero Kodachi, había salido también.
Todos centraron su atención en ella.
-No es el lugar. - Incluso la rosa negra tenia aun un poco de cordura.
El chico de la trenza volteo asteado y regreso al interior del restaurante.
Ryoga bajo la Mirada llena de impotencia.
-No eras tú Habiki.- solo pudo soltar escuetamente Mousse, mientras regresaba con el resto al interior del Ucchan.
El chico de la bandana soltó un par de lágrimas.
-No te culpes, yo sé que no harías nada que nos lastimara. - una voz vino de detrás suyo.
-Akane…- El chico se quebró, la joven lo noto y lo abrazo fuertemente.
-Debemos estar juntos todos, ella lo hubiese querido. -
Cologne miraba con ansiedad el ataúd, respiro profundo, parecía que el tiempo no avanzaba, la anciana golpeteo con su bastón el suelo, su culpa era más que evidente, se sentía incomoda. Por primera vez desde que llego se acercó a donde reposaba la castaña.
-Descansa en paz dulce princesa. -
Dojo Tendo por asalto.
Notitas:
Bueno que puedo decir tarde un par de años en terminar, aunque con esto solo doy pie a terminar este fic y el de Disimulo (nunca me ha gustado su nombre) en uno mismo que continuara ambas historias y cerrara este ciclo, que apropósito estoy por terminar de escribir algo muy loco, ya lo verán… eso si me animo a publicarlo.
Por la historia bueno, desde un inicio planee lo de Ukyo y la relevancia del personaje dentro de la historia, que se es forzada en algunos aspectos, pero trate siempre de cuidar que las situaciones fueran creíbles. Una cosa más y es que debo decir que buena parte de las ideas e inspiraciones que tuve para escribir esta historia fueron cuando estaba leyendo Sangre Azteca, sé que es risible leerlo pero buena parte de allí de la forma de escritura y descripción vienen de allí, aunque claro nada comparable a lo que hago yo, debo confesar que ahora mismo estoy leyendo Cuahutemoc: la caída del quinto sol y me ha dado un par de ideas para escribir el ultimo fic de esta trilogía que de una vez adelanto se llamara hasta el fin del mundo.
Sin más queridos amigos lectores, espero les haya gustado, espero sus comentarios y de la mejor forma espero que les allá agradado mi trabajo.
