IV

Para ella siempre es fácil.

Dick había hecho una tentadora propuesta, pero Rachel no era de las que se iba de pinta. Así que simplemente se despidieron prometiendo verse más tarde.

Se encontraba con Kori en el gimnasio haciendo estiramientos antes de empezar la práctica de animadoras.

—Kori.

—Dime Rae-Rae —atendió la pelirroja mientras tocaba las puntas de sus pies con sus manos.

—No me llames así por favor, me recuerdas a mi madre.

—Igual lo seguiré intentando hasta que te agrade.

—¿Pasa algo entre Richard y tú?

—No ¿Por qué preguntas?

—He notado un poco de tensión entre ustedes, como si estuvieras molesta con él —especuló Rachel estirando sus brazos.

—¿Sabes? La verdad es que sí me molestó su irresponsabilidad, tuvo un terrible accidente del cual salió bien parado de milagro y todavía anda por ahí haciendo locuras con esa motocicleta. Ni hablar de lo de anoche, pudieron morir Rachel, de verdad no entiendo como pudiste. Dick es demasiado terco y orgulloso, debe superar eso y madurar.

—Que bueno que no estabas molesta con él —Señalo Rachel de forma sarcástica.

Kori rio.

—Solo fueron un par de regaños, no es nada, luego nos arreglamos.

—Pues espero que sea rápido, sabes que odio el drama.

—Mientras él no siga insinuando que me volví una amargada desde que termine con Jason.

—Se lo hare saber. Respecto a eso ¿Todo bien? No has querido tocar el tema desde que volví de viaje.

—Estoy bien, las personas rompen todo el tiempo. —alego la pelirroja hastiada.

—Saliste con él durante 4 años. Eres como una extraterrestre entre las adolescentes del mundo.

—Gracias por recordármelo, amiga —dijo Kori irónicamente con el pulgar en alto.

—Solo digo que, tal vez es hora de ver a alguien más, alguien menos complicado.

Dicho eso Rachel se levanto del suelo para buscar la música y empezar el ensayo.

«Claro, debe ser que Dick es la inocuidad personificada.» pensó con sarcasmo.

—No lo entenderías —suspiró.

Continúo su rutina de calentamiento parándose de manos mientras pensaba en lo fácil que era todo para Rachel. Lo simple, lo practico; en ella nada hacia mella. En cambio ella era un planeta de sentimientos andante.

Para Rachel todo era tan fácil. Si un libro no le gustaba dejaba de leerlo, si un hombre no servía lo dejaba y buscaba otro. Que fácil. Para Rachel Roth todo era fácil. No quiere ser amiga de nadie, pero todos mueren por organizarle fiestas de cumpleaños que ella no ha pedido. Por alguna razón que Kori desconocía Rachel detestaba sus cumpleaños. Pero era así, la gente se desvivía por hacer cosas por ella mientras su amiga solo quería que la dejaran leer en paz debajo de una mata. Kori de verdad pensaba que ya eran ganas de joder de las personas. Pero debía admitir, que tal vez, muy muy en el fondo, ella sentía un poquito de celos de toda la atención que recibía su amiga.

O sea, no era como ella fuera un cero a la izquierda. Estaba cansada de escuchar como las chicas la envidiaba, y los chicos se babeaban por ella. Discusiones en facebook sobre si su cabello era pintado o no. Pero Rachel tenía algo. Algo que impulsaba a la gente a desvivirse por ella. En cambio para Kori era al revés, ella que vivía desviviéndose por los demás y sentía que su esfuerzo no era reciproco. Ella era la buena de Kori, la dulce Kori, si quieres decirle algo a Rachel primero díselo a Kori. Lo peor era que era algo que no dependía de ella, simplemente le era difícil decir no o hacerle un desplante a alguien.

Realmente Rachel no era el problema. Sino que a ella le gustaría poder tomarse algunas cosas como se las tomaba ella, como por ejemplo la ruptura con su novio, Jason Todd. Al cual Dick detestaba desde que eran niños. Alguna vez fueron amigos pero un día, sin nadie saber el motivo, se convirtieron en rivales y dejaron su amistad de lado. Dick no perdió la oportunidad de decirle a Kori que había perdido un valioso tiempo de su vida saliendo con un perdedor en lugar de consolarla como los demás por romper con alguien a quien le dedico 4 años, que en años de adolescente es una eternidad. Pero la verdad es que Jason nunca fue la mejor opción, pero Kori hizo hasta lo imposible para que funcionara.

—¡OMG! ¡OMG! TENGO ALGO HORRIBLE EN MI HERMOSO ROSTRO —chillo una de las chicas del equipo, una insufrible rubia llamada Kitten.

Kori rodo los ojos, no podían pasar una practica sin que Kitten hiciera un escándalo, tenía una enferma necesidad de ser tomada en cuenta por Rachel y actuar como si fueran las comadres mas intimas, cuando en realidad toda la escuela sabia que la odia por salir con Dick. Quedo obsesionada con él luego de que este la acompañara a un baile, se la cogiera, y no la volviera a llamar.

—Rachel, ami ¿Qué es esto?

—¿Ami? —Escuchar esa cursilería le producía nauseas pero al pronunciarla casi podía sentir las arcadas.

—Creo que puede ser cáncer.

«O un herpes» pensó la pelirroja.

Rachel toda extrañada y sacada de onda examino la razón de tanto alboroto.

—Toca, toca —exigió la rubia agarrando la mano de Rachel y poniéndola sobre la zona afectada.

Rachel recupero de inmediato su mano con una expresión algo perturbada surcando su rostro y le dijo —Es una espinilla, a todas nos salen.

«Esa es mi chica, tan sensible como un paredón de concreto» Se reía Kori en su fuero interno.

—¡A MÍ NO ME SALEN ESAS COSAS! —incurrió la chica nuevamente en los chillidos.

—Supéralo, es solo un grano. —argumentó la capitana desestimando por completo la situación.

—Deberías darme el número de tu dermatólogo —Le insinúo tomándola del brazo y hablándole muy cerca mientras levantaba una ceja rubia y oxigenada de forma inquisitoria.

—Kitten vuelve a tu puesto, algunas tenemos cosas que hacer y queremos terminar de ensayar. —hablo Kori ya fastidiada del numerito del día, lo cual era un sentimiento grupal.

—Estoy hablando con mi amiguis Rae, no contigo Kori…

—¡Kitten!

—Sí Rechi, ya voy a mi lugar, no hay que retrasarnos más, luego me sigues diciendo lo del dermatólogo.

Cuando paso junto a Kori movió los labios de forma que solo ella entendiera el «Perra» que le dedico con todo su plástico y brillando cariño.

Kitten estaba loca, pero algo debía reconocerle Kori, sabía lo que quería y no dudaba en ir a por ello a diferencia de ella.

—Bueno, bueno ¿Qué es esto? ¿Un ensayo porristas o Pare de sufrir? —Llego diciendo Karen cumpliendo con lo que le había prometido a la pelirroja. —Bajaste de peso, Brandi, que bien te ves. Ese color de pelo te quedo genial, Margaret.

Las amigas de Karen que quedaban en el grupo se acercaron de inmediato a saludarla y abrazarla.

—Oh, cuando amor —hablo reconfortada en tanto era aplastada por las porristas.

—Que falta de respeto interrumpir así, jugando con el tiempo de las demás ¿No lo crees, ami?—murmuraba Kitten mirándose las uñas.

—¿Qué coño…? —Rachel dio un brinco asustada, ¿En qué momento se había movido la loca?

Le echo una mirada de «Largate» y ella volvió a retirarse tirándole un beso al aire.

—Recuérdame porqué acepte hacer este trabajo —Estaba cayendo en un vórtice de agobio del cual necesitaba que Kori la sacara.

—Porque impones respeto, eres ordenada, lista, y rompes con el estereotipo de que las animadoras tienen que ser un montón tontas prostitutas para los atletas —expuso Kori de inmediato como si ya fuera una lección bien aprendida. —Y el azul es tu color favorito.

—Además tienes un culo delicioso para ser tan blanca —bromeó la morena adivinando la conversación. —¡Basta de charla! Vamos a bailar ¿o qué?

Kori y Rachel sonrieron, definitivamente no había nada mejor para aliviar el estrés.

. . .

—Billy Barnard me dijo que la nueva loquera es ardiente, eres un asqueroso suertudo —Lo felicito Trevor.

—Preferiría no hablar sobre eso.

—¿Por qué? La quieres solo para ti, que egoísta eres, yo también tengo problemas. —hablo mientras ojeaba lo que parecía ser un manga hentai.

Garfield lo miro con cara entre aburrido y "¿Puedes morirte?" —Sí, por supuesto, quiero solo para mí a la persona que determina que tan vuelto mierda estoy, Trevor. Ya es lo suficientemente malo tener que ir a terapia para tener que luego hablar de la terapia, tú mismo dijiste que es patético.

—Antes no tenías una doctora sensual.

—¿De verdad decir ese tipo de cosas te funcionan con las chicas?

—Sí, y mis múltiples perfiles falsos con las fotografías de Francisco Lachowski. —Se mofo recordando sus triunfos.

—Trevor, eso es enfermizo y que me lo cuentes me hace sentir a mí también como un enfermo.

—Amigo, déjame recordarte quien esta medicado de los dos: Tú. Además, bajo que piedra viven esas pobres ilusas que no saben quienes son Francisco Lachowski o Zac Efron, ¿De verdad no sabes quien es Zac Efron? ¿Acaso no tuvieron infancia? Obviamente no tienen la mente en el juego —acoto sarcásticamente —Y o sea que de verdad creen que un sujeto de esos les va a escribir, son muchas ganas de mandarle un send de nudes a alguien ¿Y quien soy yo para no aprovecharme de su puteria reprimida?

—¿Zac Efron? ¿En serio? —inquirió incrédulo.

—Y caen redonditas —Alardeó.

—La única vez que intente hacer eso, solo busque en Google "Tipos guapos" y tome al primer rubio que salió, pero luego me sentí mal y borre el perfil.

—No voy a dejar esas cosas al azar, si pudiera elegir verme como alguien más escogería a Zac Efron, o sea es Zac Efron,0 con abdominales y piel de durazno.

—Luego soy yo el que hace comentarios homosexuales. Voy a pagar este comic.

Hablo sarcásticamente y se dirigió al mostrador a cancelar sus revistas.

Unos negocios más adelante se encontraban Rachel y sus amigas charlando en una cafetería. Y Adonis junto con su banda marchaban por la acera, como lobos de cacería. Rachel tomó un sorbo de su té verde, y a través de la vitrina diviso a la manada de estúpidos, de inmediato tuvo un mal presentimiento.