¡Hola de nuevo!, aquí el siguiente episodio, quiero agradecer los rr - ya sé que éste Fanfic lo había publicado en otra página y que por ende algunos quizás ya lo conoscan, les doy gracias por postearme de todas formas :3-.
Pero antes, responder los comentarios de mis lectores:
SSofiXX: Como hube mencionado con anterioridad, éste FanFic lo había publicado en una página, para ser más explícitos en una que está dedicada al Ichiruki- BlackSun tu comentario me ha intrigado mucho jeje , así que te pido por favor que si has encontrado ésta historia en otra página me lo comuniques, no quiero ser víctima de otro plagio nuevamente. Muchas gracias por leerme :3.
Koraru-san: Si, dispénsame por eso, el fanfic es un poco, ¿trágico?, hum, no podría decirtelo porque se perdería toda la emoción; espero que te guste éste episodio a ver si te ayuda a desdejar tus dudas :3. Muchas gracias por tus comentarios.
alecita22: Seguro eres del foro, haha, muchas gracias por apoyarme, en serio, muchas gracias por estar atenta :3. De todas formas, iré agregando y mejorando el formato del FanFic- lo cual también actulizaré en el forillo-, lo sé, soy demasiado perfeccionista.
Los personajes de Bleach no me pertenecen, todos son de Kubo Tite.
Capítulo I
Despertó por completo, al querer realizar algún movimiento sintió como su cuerpo estaba completamente cubierto de vendajes, aunque curiosamente, no se sentía tan cansado…
Sacudió su cabeza con ahínco.
No había tiempo para eso.
¿Qué había pasado?, ¿Dónde estaba?,¿Qué paso después del incidente con Aizen? , tenia tantas preguntas clavadas en sus pensamientos que no se percató que alguien entraba por la puerta, pareciera que esa sombra estuviera sorprendida porque reparo en unos segundos antes de decir.
—¿K-Kurosaki –kun? . —Preguntó mientras el Shinigami sustituto trataba de recordar de quien era la voz.
—S-si, ¡has despertado Kurosaki-kun!— Gritó de alegría la muchacha mientras entraba por la puerta y se dirigía a paso rápido para sentarse junto a la cama donde el pelinaranjo se estaba.
— ¿Inoue? — Cuestionó sorprendido de verla con el uniforme del instituto ¿qué?... ¿Ya estaba yendo a clases?, ¿tan rápido se había recuperado de la batalla?.
Más y más interrogantes en su cabeza.
— ¡Kurosaki –kun , Kurosaki –kun! —No se cansaba de llamarle interminables veces mientras empezaba a llorar de una manera que preocupó bastante al aludido.
— Hmph… ¿Inoue? — Preguntó nuevamente, no sabía exactamente que hacer, ¿tanto se había preocupado por él?; vale, no estaba del todo bien pero no era necesario que llorase de esa forma.
—Inoue... esto... ¿Como están los otros? —Fue lo único que se le ocurrió de un momento a otro, tratar de calmar a la chica con interrogantes que seguramente estarían de más.
La chica de ojos plomos se limpió las lágrimas con el dorso de su mano rápidamente, y contestó.
—Todos… — se mantuvo en silencio por unos instantes— están bien.
Sin saber porque rayos, en vez de calmar sus sollozos los aumento más.
—Inoue ¿estas bien?, que te... —Empezó a decir hasta que una presencia indudablemente conocida irrumpió en la pequeña habitación.
—Así que, ya estas bien ¡Kurosaki san!- Habló alguien con una voz animada y a la vez molesta para el pelinaranjo.
— ¿Uh?..., Urahara-san — Mirando hacia el susodicho mientras fruncía el ceño (¡Claro, era obvio!, estaba en la casa del mercader).
—Bien, bien... — Susurró acercándose a Inoue quien se hizo a un lado mientras éste se sentaba también, junto al chico — Veo que ya te encuentras mejor. —Agregó atinándole de improvisto un golpe con su abanico.
— ¡Oye imbécil!— Reaccionó enseguida tratando de darle un puñete- ¿Qué diablos te pasa? -Le recriminó.
—Ya veo. — Empezó a decir alegre —Parece que después de todo este tiempo tampoco te has oxidado mucho.
Esas palabras le intrigaron más aún.
¿Después de todo este tiempo?
— ¿Q-Que quieres decir con eso...? — Cuestionó casi inmediatamente.
No creía saber que unas simples palabras podrían llegar a cambiar el ambiente de esa forma como ocurría delante de sus ojos, Inoue simplemente bajo la mirada, nuevamente llorando en silencio, eso se notaba porque había lagrimas que caían en su regazo y a Urahara simplemente se le esfumó, como por arte de magia, su sonrisa maliciosa que hace unos instantes tenía.
—¿Qué sucede?- Más intrigado, rayos que la paciencia no era su virtud precisamente… —¡Oye!.
El rubio le miró y tomó aire,como quien se prepara para poder explicar algo sumamente importante.
—Kurosaki-san, la batalla con Aizen fue hace seis meses, si mis cálculos no me fallan…
Eso fue como si un balde de agua fría cayera sobre él, en ese mismo momento, estaba estático... ¿Tanto?. ¿Medio año metido en esa maldita cama? ¿No haber podido sentir el paso del tiempo tan rápido…?
—Antes que empieces a replicar o pedir explicaciones, escúchame tú a mi –Agregó rápidamente el mercader al ver la expresión reflejada en el rostro del Shinigami sustituto.
—Tu alma fue completamente herida, porque como ya sabemos, si sólo hubieras estado grave en lo que respecta a tu cuerpo Inoue san se podía haber encargado, pero no, cuando nos dimos cuenta tu alma estaba completamente "desunida",llegamos a la conclusión que demorarías un buen tiempo en volver a estar bien.
Ante el silencio que había inundado el lugar.
—Si te fijas bien, ahora estás en tu cuerpo de carne y hueso, supongo que por un tiempo no podrás ser Shinigami, pero no te preocupes, los Hollow son cosa de control de la misma Sociedad de Almas, después de todo, están en deuda con ustedes…- Puntualizó.
—Eso fue... ¿Por la culpa de esa "cosa"? — Preguntó con molestia.
Su alma podría haber estado destruida después de unos instantes, pero pudo recordar perfectamente como Aizen intentó controlarle con lo que llamada "Su poder", los intentos fallidos de luchar contra sí mismo, su Hollow pidiendo a gritos la libertad, y como el mismo Aizen se la daba en bandeja de plata.
Se sacudió de aquellos recuerdos martirizantes, dado que, después de un choque de energías espectaculares no pudo saber más porque cayó completamente exhausto, desangrado y al borde de la muerte- si se podría decir así-.
—Si. — Afirmó Urahara asintiendo en el lapso mientras el chico miraba el suelo perdido en sus pensamientos. — Pero como te digo... – Recobrando su atención- Gracias a Inoue-san te has recuperado, tiene una gran habilidad para estas cosas.
—Ah… Gracias, Inoue— Habló mientras volteaba y le dirigía una cansada sonrisa de agradecimiento.
—N-No te preocupes Kurosaki–kun, después de todo tenia que ayudarte. —Dijo casi evasivamente sacudiendo sus manos con algo de torpeza, haciendo que sus lágrimas se notaran más.
—Urahara-san. — Volvió a tener el hilo de la conversación bajando nuevamente la mirada hacia el suelo —¿Rukia y Renji han regresado a la Sociedad de Almas?.
Nuevamente hizo acto de presencia aquel silencio que logró inquietar un poco al Shinigami sustituto, Urahara simplemente lo miraba como si quisiera ver a través de sus ojos, eso se mantuvo así hasta que fue cortado por la pelinaranja.
Se paró en seco y dijo con unas palabras poco convincentes…
—V-Voy a traer algo para... tomar; si, eso.- Titubeó cerrando la puerta abruptamente.
Ichigo no pudo evitar dejar de fruncir el ceño al ver la actitud más rara que Inoue Orihime pudo haber demostrado delante de él.
—Pues... — Intento responder su acompañante mientras se acomodaba su sombrero — digamos que ya todo pasó. — En un tono incómodo.
Ahora la mirada de extrañeza no era sólo para la joven, esta bien... ¡Estaba harto!.
¡Iba a saber todo de una buena vez por todas!
Hizo intentos casi fallidos en levantarse hasta que pudo hacerlo.
— ¿Qué piensas hacer Kurosaki-san? —Preguntó el rubio alzando la mirada dado que él no se había inmutado ante ese acto.
Esperaba una reacción así....
—Pues, ¡¿Que más crees?! —Gritó exasperado -¡Salir de una buena vez de esta maldita cama… He estado 6 meses postrado allí, no pienso soportarlo ni un minuto más!.
—Típica excusa tonta para poder averiguar que es lo que realmente le preocupa ¿huh? — caviló el rubio levantándose y sacando a Benihime camuflada en un paraguas.
—Te recomiendo que no lo hagas... —Levantando el brazo y apuntándole con la zankapatouh —Kurosaki Ichigo, esta vez tú me vas a obedecer, no puedo permitir que pongas en riesgo tu vida por algo que ya pasó...algo que ha quedado completamente en el pasado. — Su tono de voz no era como la de siempre, aquel que pedía por favor o recomendaba, no, esta vez era una voz impetuosa que dio una idea vaga al pelinaranjo que tan influyente pudo haber sido en la Sociedad de Almas, cuando aún ejercía su cargo.
Aparte de todo eso el comportamiento de Urahara fue suficiente para poder descartar cualquier posibilidad de normalidad.
— ¡¿Y que mierda quieres que haga... — enfrentándosele — Si no me quieres responder a todas las preguntas que te estoy haciendo?!
— Ya habrá tiempo para eso. — Dijo escuetamente.
—Quiero saber que paso exactamente, ¡Rayos!. ¡Pase 6 meses inconsciente Urahara!.
Se le había olvidado por completo los modales.
—Lo sé, Kurosaki san — bajando a Benihime —, pero por ahora deberías preocuparte por recuperarte por completo. —Volviendo a adoptar aquella voz de pasividad, aunque no perdía la seriedad
—¡Ya lo estoy!, ¿No ves que estoy parado frente tuyo ahora?.
—Lo dudo bastante, si realmente estás bien, ¿Por qué no te me enfrentas? — Haciendo un ademán de desenfundar a su Zampa.
Ichigo se mantuvo en silencio, mirándole retadoramente, él muy idiota sabía que no podía transformarse en Shinigami, lo sabía perfectamente.
—¿Lo ves?, si sigues esforzándote como ahora, lo más seguro es que pierdas por completo tus poderes de Shinigami…— Explicó.
Quizás se estaba comportando un poco estúpido, si, el mismo Urahara, todavía no quería que Ichigo se enterara que no llegaron completos al mundo real, que alguien se quedo luchando hasta el final.
— Descansa. — Recomendó nuevamente mientras caminaba hacia él —Nell chan y los demás amigos que hiciste por allá, han regresado a su lugar de origen, claro está que te mandan bastantes saludos de su parte.
—Si...- Respondió efusivamente, pero muy en el fondo feliz, sabiendo que Nell y los demás se encontraban sanos y salvos en su mundo "casi" desinfectado de Hollows.
—Ah... — Exclamó mientras recordaba otra cosa más— No te preocupes por tus familiares, también saben que estas aquí, creo que es un poco obvio que se enterasen quien eres no lo dudo, pero por sea el caso simplemente le expliqué de la situación a tu padre que vino a visitarte constantemente igual que tus hermanas menores…Eso es todo.
No se molestó en volver a hablar, él también era conciente que eso era sólo cuestión de tiempo, que se enterasen y que un día lo vayan a visitar cuando estuviera gravemente herido, no quería hacerse una idea de cómo se habría comportado su padre, un total imbécil, lloriqueando de un lado para otro o quizás intentando revivirlo con un golpe que Tesai se habría encargado de anular.
Después de eso no se escucho más que el sonido de la puerta cerrándose y dejando de nuevo a un Ichigo en la oscuridad que automáticamente se tuvo que arrodillar, si, después de todo, no estaba del todo bien, solamente que no quería que se notara, no podía admitirse a sí mismo que una simple discusión y un simple esfuerzo como levantarse precipitadamente lo dejaran tan exhausto.
No sentía el reiatsu de nadie, ni siquiera el de Inoue, después de un rato de cavilación concluyó que el motivo de no poder percibir ese tipo de energía era porque, como había explicado el mercader, había perdido casi todo su poder de Shinigami, más esto le conllevo a otra pregunta…
¿Estaría Rukia bien?, no era pecado preocuparse, porque la última vez que la vio fue desangrada ante sus ojos, después le encargó a Inoue la misión de sanarle, la cuestión era… ¿Lo habría hecho? O mejor dicho… ¿Nadie habría interrumpido en la recuperación de ella?, no pudo saberlo exactamente porque tuvo que retirarse rápido de allí para poder derrotar a Aizen.
—Me preocupo demasiado. —Pensó luego de unos segundos —Seguramente esa enana está en la Sociedad de Almas con el otro imbécil.
Aunque valoraba el acto del pelirrojo de acompañarle hasta el Hueco mundo, odiaba saber que siempre podía contar con la compañía de la ojiazul, de alguna manera, le molestaba e incomodaba que siempre los dos tengan que irse y regresarse solos, sabía que era una tontería sentirse así, sin embargo, no podía evitarlo.
Se recostó, haciendo caso por primera vez y sin chistar, las palabras de Urahara.
Descansa.
Urahara sabía donde se encontraba la chica, según su reiatsu se encontraba en su cocina, pareciera que la excusa de el té era cierta, hasta que llegó y encontró a la chica llorando en un rincón, arrodillada, apoyada en la pared, abrazando sus propias piernas, y ocultando el rostro.
Se aproximó, no era bueno consolando, era algo natural lamentarse de estar ocultando algo tan doloroso, y saber aún mas que no era algo que tuviera significado mínimo, esta vez alguien había muerto.
—Urahara san… —Alcanzó a decir entre titubeos, había estado llorando en silencio un buen tiempo — No le pude decir… a Kurosaki kun… yo…
—Bueno, no podemos hacer nada... — Interrumpió observando el cielo de color oro con anaranjado por la ventana, un digno atardecer —No te culpes Inoue-san; Kurosaki-san ya tendrá tiempo para enterarse.
La muchacha dijo un "si" en un murmullo.
No quería causar problemas a las personas que le rodeaban, su naturaleza siempre era así.
—Entonces ¿Por qué no te vas a tu casa?, él esta descansando de nuevo. —Aconsejó.
Inoue simplemente asintió con la cabeza y se levantó de a pocos, Urahara le observaba.
Después de recoger sus cosas-su mochila y algunos materiales de estudio-, dado que todas las tardes estuvo yendo sin falta al almacén Urahara para visitar al pelinaranjo.
Chad e Ishida preguntaban también por él, y Hikaro se había desentendido por completo del asunto; la chica supuso que no tenía ninguna intención de hablar con ella, porque después de una semana dejo de ir al instituto.
Se dirigió a la puerta y salió despidiéndose vagamente.
¿Tendría ella que decírselo?.
Parece que si.
¿Tendría ella que soportar tanto siempre?, pareciera que esa respuesta también era afirmativa después del todo.
El día estaba muriendo y la noche empezaba a renacer.
Caminaba a paso lento.
Pero entre todas esas sensaciones negativas y recuerdos dolorosos…
Estaba feliz.
Al fin Kurosaki-kun había despertado.
Alzó la mirada y contempló por un momento el cielo, las estrellas no eran tan brillantes como otras noches.
No, esta vez estaban opacas.
¿Tomatazos?,¿escobazos?, son aceptados; las críticas y comentarios siempre lo serán, ya lo saben :3.
¡Salu2!
LaChivix
