¡Hola a todos!.

Lord Alania: ¡Muchas gracias por la recomendación!. Como puedes observar, siempre la he mantenido en cuenta, gracias por tu opinión.

Koraru-san:¿Sabes?, siempre he sido quisquillosa para la forma en que me han llamado gracias a mi nick,con tal que no me digan "Chiva" estoy bien, si gustas puedes llamarme Chivix, y no te preocupes, la trama en sí es muy larga, así que te tendré que mantener con el nudo en la garganta por durante muchos episodios ;w;.Gracias por tu opinión.

Kisa Kuchiky:Si, el Fanfic es Ichiruki, como podrás observar en la pequeña introducción que gracias por tu comentario ;3.

AngelyLove Así de tétrico empieza la historia, no te preocupes, poco a poco se irá desenlanzando todo ;D. Y no te preocupes, ya verás la expresión de Ichigo cuando se entere de la muerte de Rukia, es una de las partes que más disfruté en hacer.

MarChanning: ¡En serio, muchas gracias!, no te preocupes, el Fanfic ya está casi terminado así que no creo que lo dejaré a medias - a menos que me atropelle un auto o muera por algo xD-, y sobre eso de que Rukia está viva o no, ya se verá pero no hay duda que éste Fanfic es Ichiruki.

Pao: Haha por favor, no me mates aún, todavía hay mucho que ver en ésta historia ;D. Muchas gracias por tu opinión.

Bleach y sus personajes NO me pertenecen ,son obra de Kubo Tite.


Capítulo II

"Sin esfuerzo"


Despertó bañado en sudor, ese sueño nuevamente, aquel recuerdo doloroso volvía a él cada día, como si fuera su tormenta, su propia lluvia interior.

Se revolvió entre las sábanas, apoyándose en la suave almohada.

Ichigo, deja de estar pensando en tonterías…Se dijo a si mismo con amargura.

Luego de unos instantes, farfulló unas cuantas palabras hacía si mismo.

Había revisado el despertador y éste le marcaba las tres la mañana. ¡Genial!. No iba a poder pegar ojo en lo que quedaba de la noche, últimamente, para ser exactos cuatro años; seguía con el mismo maldito sueño.

Aquellos pensamientos que jamás podría sacar de su mente por más que quisiera.

Kurosaki Ichigo, tal como el tiempo había pasado, él también había cambiado, se pudo graduar del instituto consiguiéndose una beca en España, después de los llantos incontrolados de su padre que a pesar de tanto tiempo seguía con el mismo maldito humor de siempre, de Yuzu y los palmazos en la espalda de Karin deseándole suerte, Kurosaki marchó de ese lugar, del Japón.

— ¡Mierda! Se quejó cuando chocó uno de sus pies descalzos a la pata de una de las sillas de su pequeño, pero lujoso, departamento.

Ese sueño había sido objeto de sus trasnochadas por años, estaba molesto consigo mismo…

Se suponía que ya debería haberlo asimilado... haber asimilado que hace exactamente cuatro años, había perdido más de lo que él esperaba.

Se dirigió al baño para poder mojarse el rostro, quizás un buen chorro de agua le despejara las ideas, se contempló por unos minutos en el espejo, no había cambiado tanto, ahora tenia diecinueve años y ya estaba por cumplir los veinte.

Quien iba a decir que después de tanto, iba a graduarse y conseguir una beca como dios mandaba.


En realidad, cuando la hubo recibido había sido una sorpresa para él tanto como para su familia, había dado un examen antes de haber partido al Hueco mundo inesperadamente, por primera vez se había esforzado, pensaba que quizás con esa vida de Shinigami que llevaba, tendría que haber dejado los estudios, pero luego de meditarlo por unos cuantos días, a expensas de los demás, se inscribió para poder acceder a uno de estos recursos.

Y sucedió.

Al principio se mantuvo incrédulo con la noticia, más no tuvo tiempo para poder reflexionar sobre su futuro, puesto que el secuestro de Orihime invadió todos sus pensamientos.


Ahora ya había terminando el Bachiller de medicina.

Ya era conocido por esos lugares, así que la dificultad de conseguir un buen empleo de jefe de alguna área médica era algo irrelevante para él.

Como el bien se conocía, arrugo el ceño, molesto consigo mismo, y se sentó al borde de la cama, mirando el vidrio que separaba su cuarto de su terraza, donde para su mala suerte, estaba en luna llena.

A su costado estaban varias maletas listas, había decidido que después de haber dado su examen de Bachiller se dirigiría directamente a Japón, por alguna u otra razón, extrañaba las idioteces de su padre y a sus dos pequeñas hermanas, aunque después de 4 años no creía que fueran tan pequeñas como las había dejado, el hecho de hablar por teléfono con ellas todas las semanas, no significaba que el shinigami sustituto supiera si hubieran crecido o no.

Siguió mirando el cielo desde su habitación, podía ver esa luna que a pesar de haberse transcurrido varios años, seguía idéntica.

Suspiró con un no muy buen humor, odiaba ponerse triste, ya había estado siempre con ese tipo de pensamientos desde que.., bueno, desde aquel suceso que seguramente lo dejaría marcado toda su vida.

Odiaba verse a sí mismo melancólico, y mas odiaba que no estuviera la persona que lo sacaba de ese estado, Kuchiki Rukia.

No había encontrado su cadáver, eso le dio una pequeña esperanza, pero después de haberse trasladado tanto al Hueco mundo, no pudo encontrarla, ni rastro, pareciera que se la hubiera tragado, literalmente, la misma tierra.

Después de aquel hecho, llegó a tener poca comunicación con la Sociedad de Almas, después de todo, Rukia era la que se encargaba de que el pelinaranjo tenga conexión con ese mundo tan lejano.

Mierda, Ichigo. ¡Deja de pensar ya en eso!Se recriminó a si mismo mientras se recostaba apoyando su cabeza en sus brazos y miraba hacia arriba.

Pero es que por más que se negaba verbalmente a reconocerlo y obviándolo, mas evidente se hacia, que no podía, que aún mantenía la estúpida esperanza, que aún conservaba varios recuerdos de ella, que aún… no podía quitársela de la cabeza.

¿Quién esperaba que Kurosaki Ichigo estaría deprimido porque Kuchiki Rukia no estaba con el?.

Extrañaba tanto, aquellas discusiones sin sentido, aquellos golpes en furtivo y tantas cosas que compartía solo con ella, con la aparente chica de ojos azules que ahora no estaba con él.

De un momento a otro, desde el velador se pudo escuchar un sonido muy similar, y que, quizás haya sido el único que le hacia recordar tanto, el celular.

Esta vez, no esperaba que le indicara una señal para poder ubicar a ciertos Hollows, pues tenia muy presente que aún, hasta en esos lugares de Europa, seguían trabajando los Shinigami, no les conocía pero les pasaba la voz de vez en cuando y les ayudaba para sorpresa de estos que nunca le habían visto por ahí.

Al pelinaranjo le pareció una nimiedad ese asunto así que no explicaba nada.

Apretó el botón de "Send" y puso el ruidoso aparato a su oído.

Buenos días, ¿oni-chan? Se escuchó una voz muy conocida para el chico.

Yuzu, ¿qué horas son estas de llamar?Pregunto éste sin ninguna expresión de sorpresa asomándose por su rostro mientras se rascaba la cabeza y empezaba a bostezar.

¡Oni-chan!, discúlpame, pero...

La joven se mostraba indecisa.

¿Qué… Qué pasa?Insistió el pelinaranjo mientras escuchaba la respiración de su hermana.

Oni-chan no te vayas a molestar ¿si?, — empezó a advertir la castaña con un dejo de preocupación en su tono.  ¿A que horas estarás por acá? — terminó lo más rápido posible.

Que bueno que no estaba parado porque sino, se hubiera caído de espaldas.

¡¿Que pregunta es esa?!Gritó el chico molesto ¿¡Me han estado esperando hace cuatro años y ahora que vuelvo no se acuerdan a que horas estoy por allá!?Terminó exaltado.

Etto...- Pareciese que no había respuesta que pudiera llenar las expectativas del joven de diecinueve años.

Esto le dio tiempo a Ichigo para poder pensar unos momentos.

Era cierto; Yuzu no podía adecuarse al comportamiento de su hermano mayor aún.

Fueron sus intentos de hablar que lo sacaron de su cavilación.

Perdóname, yo... yo...

Se golpeó la frente con la única mano libre, Yuzu no estaba acostumbrada a ser gritada por un asunto; si bien no era tan insignificante tampoco era tan importante, trato de remediar su error.

Esto... no Yuzu disculpa, es que... bueno. ¿Quieres que te traiga algo de acá? — Cambió de tema con torpeza mientras trataba de que el celular no se le resbalara.

— Si, pero, Oni-chan, discúlpame; en verdad. — Agregó angustiada.

No, no; es que sólo que…

Se escuchó el sonido de algo moverse rápidamente desde el otro lado de la línea

Como siempre tan gritón, parece que eso no se te va a cambiar ¿no?.

Era otra persona, indudablemente…

— ¿Karin?.

Si, oye, deja de hacer llorar a Yuzu que se ha puesto un poco sentimental con esto que vas a regresar después de tanto tiempo, aunque… ¡Claro! Exclamó con un dejo de sarcasmo  como hemos estado completamente desconectados.

¡Ya cállate!Inquirió con suavidad y con una sonrisa algo triste, su segunda hermana podía entenderlo un poco más.

Es verdad, Ichi-ni, se te ha extrañado bastante por aquí. — Concluyó con una sinceridad capaz de ser captada.

Pues acá;No era ducho en sentimientos pero lo intentaba en algunas ocasiones excepcionales también.

Bueno, cambiando de tema, si le quieres echar la culpa de todo el asunto del olvido de la hora de tu llegada, échale la culpa al único idiota de la casa, a él se le perdió el papel donde lo había apuntado  Acusó sin remordimiento.

Ese viejo... — empezó a blasfemar en susurros el chico

Si...

En fin, tú que sabes más que nosotras, ¿A que horas estarás por acá en Japón?Dijo, rompiendo el interminable silencio.

Ahora que amablemente me han despertado a las tres y media de la madrugada  Comenzó a hablarcon su típico tono de molestia  pues, si parto de aquí a las 7 de la mañana y son diez horas de diferencia en el mayor de los casos estaría allá a medianoche — Razonó.

Vaya Ichi-ni te has vuelto un genio Aludió de forma burlona su hermana menor al prestar atención en la forma en que su consanguíneo se expresaba.

¡Que carajo!. ¿Me has llamado para estarme jodiendo Karin?.

No.

¿Entonces?

Yo no te llamé, fue Yuzu, que amablemente ha escuchado tu cálida voz hasta la otra esquina de la casa, así que nuevamente esta empezando a llorar.

Ah… ¡Mierda!  Se quejó.

Eso también se escuchó, en fin; no te olvides de su regalo que le prometiste. Nos vemos Ichi ni, buen viaje.

Realmente lo disfrutaba, Karin se había vuelto un poco maquiavélica, ¿de quien habría aprendido todo eso?

Se escuchó el sonido característico que se oye después de que se finaliza una conversación telefónica.

Se volvió para ver el techo de la habitación, ya vería que le compraría a Yuzu, seguramente habría algo en el aeropuerto de España que le guste a su pequeña hermana.

No pudo evitar pensar que tanto habrían cambiado las cosas por allá.


¿Y bien?, cualquier crítica, queja o sugerencia será bien recibida.

Muchas gracias.

¡Salu2!

LaChivix