Agradecimientos:

Neus: Si Vincent hubiera dicho eso… pobrecito… imagínate lo que podría haberle hecho Yuffie en esa parte tan delicada de pensar que llevaba algún trozo de Jenova…

Pennyxz: Gracias por tu animo, espero que este capítulo también sea de tu agrado (ya que es el ultimo).

Rukiachan25: No te preocupes por Yuffie tiene técnicas de sobra para poner a Vincent de rodillas… lo malo es que no se le dan bien…

Vanillex3: Si que es insistente, pero yo creo que esa es la mejor virtud de Yuffie, ya que cuanto más difícil se lo ponga Vincent más se empeñará ella en sus planes.

Prix: Me alegra que te gustaran los sueños de Tifa, te aseguro que están basado en sueños reales… ejem, ejem, de Tifa quiero decir… (creo que me he delatado…)


Capítulo 3.- La presa de Yuffie.

Tifa se había asegurado de que no pasaran hambre durante las largas noches de vigilancia, como siempre una gran caja con su cena era parte de su equipamiento.

Yuffie abrió la fiambrera de comida y un tanto desanimada pensaba en un plan más atrevido, Algo más fuerte con lo que seducir al pistolero ya que al parecer los métodos sutiles no surtían efecto. Por un instante se quedó extasiada ante la visión de los postres, pequeños bizcochos de crema, merengues y tarta de chocolate.

La ninja suspiró con adoración mirando a la bandeja. Cuando bajó la mano para coger uno de los dulces notó la mirada de Vincent sobre ella, lo miró sin que el se diera cuenta por el rabillo del ojo, - ¿acaso el la miraba cuando creía que no se daba cuenta?... eso era un avance… - pensó, pero sentirse observada la ponía nerviosa, herró al tratar de coger el pastel y su mano acabó cubierta de merengue. Lógicamente no pensaba desperdiciar ese delicioso dulce, por lo que comenzó a lamer el merengue de su mano.

- mmm – ronroneó embriagada por el dulce sabor - Tifa simplemente se había superado – pensó mientras seguía lamiendo el merengue con pasión.

Escuchó un jadeo ahogado a su izquierda.

- ¿mm? – lo miró, extrañada ante aquel sonido tan poco habitual en el pistolero y lo descubrió mirándola con expresión torturada. Se metió un dedo en la boca para chupar el merengue mientras se preguntaba si a Vincent le molestaba verla comer – Quizás piensa que le voy a manchar la capa – pensó y para hacerle rabiar metió el dedo en el pastel y siguió comiéndoselo a lametones sonriéndose con maldad ante la expresión incomoda del pistolero – en fin… - se dijo cuando acabó con el pastel, ya llena y satisfecha – a seguir con la seducción.

Se inclinó hacia delante, lo miró con los ojos entornados (trataba de poner una mirada seductora) y muy despacio pasó la punta de la lengua por sus labios, llamando su atención con el movimiento. El pistolero la miró como hipnotizado y ella sonrió encantada y comenzó a juguetear mordisqueándose el labio inferior – Vincent no deja de mirarme – pensó entusiasmada hasta que el habló.

- Toma – le dijo lanzándole un pañuelo – te vas ha hacer daño si sigues así, no estarías llena de merengue si comieras como es debido. – Yuffie se quedó estática un segundo - ¿Vincent pensaba que estaba lamiéndose los restos de pastel de los labios? – abochornada se pasó el pañuelo por la cara, solo para simular ante el pistolero y descubrió horrorizada que tenía merengue en la mejilla. – No, no se rendiría, no por un fallo sin importancia como este. Más decidida que nunca comenzó a hacer posturitas sexis, eso no se lo había enseñado nadie, lo había visto en la tele y a la protagonista le había funcionado muy bien. Se recostó, apoyándose en un brazo, con una pierna estirada y la otra doblada, acariciaba su cabello, enroscándolo en un dedo y miraba a Vincent con interés, pero este no le prestó atención así que cambio de postura, se puso de lado, apartando un poco la capad e Vincent que llevaba puesta, para mostrar bien sus piernas y siguió enroscándose el pelo en el dedo, pero nada. Se sentó de rodillas, pensaba poner otra postura de las que había visto, pero cuando trató de quitar el dedo de su cabello este se había quedado pillado entre el pelo, tironeó de el para soltarle y justo en ese momento a Vincent le dio por mirarla.

El muy descarado sonrió al verla, Yuffie avergonzada se dio la vuelta pero Vincent se acercó para ayudarla a soltarse.

- ¿No puedes estarte quieta?, ¿quieres que te deje un cuaderno y un bolígrafo para que te entretengas dibujando, o escribiendo?

- Lo voy a matar – pensó furiosa – ya no puedo más con este hombre… calma, calma – se dijo manteniendo una discusión mental consigo misma – si lo mato no habrá servido de nada tanto trabajo, debe haber alguna manera.

Tenía que hacer algo grande, pero de forma que pareciera natural y no premeditado (aunque realmente lo fuera). Comenzó a caminar nerviosamente de un lado a otro del claro, pensando la mejor manera de acercarse al pistolero. En su veinteava vuelta, Vincent, que ya se había cansado de verla caminar de un lado a otro y perturbado aún por lo ocurrido hacía solo unos minutos le preguntó en un tono un poco más bruscamente de lo que planeaba:

-¿Qué te pasa ahora?

- Bueno...yo... - buscó algo que decirle que no le hiciera sospechar. Agachó los hombros y se quejó, estaba dolorida, tensa. Todos los músculos de su espalda y hombros estaban agarrotados, debido a la tensión. Y entonces se le ocurrió una idea que solucionaría los dos problemas de una vez. - ¡Oh, Vince! - comenzó ella su actuación - no quería molestarte... es solo que... - y acabó con un gran suspiro.

Vincent se estremeció de miedo al notar el sobreactuado tono de la ninja que claramente estaba tramando alguna de sus travesuras. Así que se lo pensó mejor y no le preguntó nada más, dos minutos después una Yuffie irritada le dijo:

- ¿A ti que te pasa? ¿No ves que estoy mal o es que no te preocupa? ¿No vas ha preguntarme que me pasa?

- ... - suspiró resignado – de acuerdo... Yuffie, ¿Qué te ocurre, te sientes mal?

La ninja pasó por alto el tono aburrido de Vincent.

- Tengo la espalda fatal y los hombros agarrotados... si alguien pudiera darme un masaje... - insinuó con cara picarona.

- A mi no me mires - le advirtió sobrecogido por su insinuación.

- Muy bien, pero si me siento mal no tengo otra opción más que quejarme...

Se quitó la capa de Vincent y atrevidamente la tiró al suelo y se sentó sobre ella, de espaldas a el y justo delante suyo. Y comenzó a quejarse sin cesar de lo mal que se encontraba, de lo mal amigo que era Vincent y de lo mucho que echaba de menos a Tifa y Cloud.

El pistolero sonrió, aunque a veces Yuffie lo tentaba de forma insoportable, en momentos como ese, en los que ella se comportaba como una niña cabezota el volvía a sentirse a salvo, cabreado, cansado y arto de sus locuras y tozudeces pero a salvo. En ese momento en el que Yuffie era menos tentadora para el Vincent se confió.

- Ven aquí – murmuró. Si lo pensaba con calma no era nada extraño que le hubiera pedido algo así, de donde ella venía que un amigo diera un masaje a otro no era algo tan importante – pensó tratando de convencerse a sí mismo.

Se quitó la garra metálica y sus manos tocaron los hombros desnudos de la ninja, notar su suave y cálida piel le produjo una sensación que prefería no analizar, trató de no pensar demasiado en quien era la dueña de aquellos hombros y comenzó a pensar cosas menos sugerentes, no le fue posible, Yuffie ronroneaba encantada y eso lo estaba volviendo loco.

Se detuvo cuando la escuchó gemir con satisfacción, era demasiado para el, todo el cuerpo de Vincent estaba en tensión, no pudo soportarlo más y se apartó de ella.

- ¿Qué pasa? – se quejó esta haciendo un mohín de disgusto.

- … - Vincent pensó rápidamente en una excusa para alejarse de allí – he escuchado un ruido, quédate aquí voy ha investigarlo.

Yuffie sabía que mentía, ella no había escuchado nada - pero ¿Qué le pasa a ese hombre? ¿Tenía que desnudarse ante el para que notara que estaba interesada? Muy bien, se acabaron las sutiles tácticas, olvidaría por completo las enseñanzas de su profesora y lo haría a su modo.

Unos minutos de caminata más tarde Vincent se dio cuenta horrorizado de que había dejado que Yuffie lo excitara de nuevo, cada vez era más difícil para el resistirse a los encantos de la ninja. - ¿Qué puedo hacer si ya no puedo verla como la niña irritante que era? - no quería alejarse de ella, le gustaba y no solo físicamente, había algo en ella que lo atraía, como un insecto era atraído hacia la luz, el problema era que Yuffie parecía brillar más cada segundo que pasaba.

Volvió sobre sus pasos, no había necesidad de huir así, lo único que tenía que hacer era controlarse así mismo no era como si ella sintiera lo mismo por el.

En cuanto llegó al claro notó que algo extraño pasaba, Yuffie parecía nerviosa (más de lo normal) no dejaba de menearse de un lado a otro y lo miró con una gran sonrisa mientras lo llamaba con la mano para que se acercara a ella, esto le olía muy mal e inconscientemente dio un paso atrás, eso fue un error ya que quedó atrapado por la trampa de la ninja, una red lo atrapó y quedó colgado bocabajo, todo su cuerpo aprisionado por la red que lo envolvía por completo dejándole los brazos pegados al cuerpo y por tanto inmovilizados. No podía moverse, así que solo pudo verla avanzar hacia el, su cara estaba a la altura del pecho de Yuffie, por lo que era incomodo mirarla a la cara, aún así se esforzó por levantar la vista de su pecho.

- Jajajajaja – rió la ninja encantada dando saltitos alrededor de la red – te tengo Vince, no puedes escapar – aseguró – no tienes materias y tu garra está aquí – la cogió de donde el la había dejado cuando comenzó a darle el masaje – solo tienes la pistola y no vas ha soltarte de esa red a valazos ¿cierto?... pareces el capullo de una mariposa – siguió riéndose de el.

- A que estás jugando ahora… - dijo tratando de que su voz sonara lo más tranquila posible aunque realmente el no lo estuviera.

- No estoy jugando, estoy harta, luego soy yo la que no se está quieta, pero tú no dejas de huir de mí cada vez que me acerco, ahora vamos a hablar.

- … … … muy bien – se resignó pensando que le gustaría que les recogieran de una buena vez.

- ¡Genial! te haré unas preguntas si me respondes te liberaré…primera pregunta: ¿Te gusto?

- …

- Vincent si no hablas conmigo no te soltaré – le advirtió, esto era muy importante y quería saber la verdad.

- No pienso responder a tus preguntas, esperaré a que vengan por nosotros – lo peor de todo era que el pistolero ni siquiera parecía estar molesto por lo que había hecho, estaba la mar de tranquilo colgado como un murciélago, mirándola con indiferencia.

La ninja observó su rostro que quedaba coartado por la red – no era justo que incluso así fuese tan hermoso – pensó. Acercó la mano hasta el que la miró con una ligera inquietud – no, el no admitiría nada, no así.- la ninja reunió todo el valor que pudo y se dispuso a aclarar sus propios sentimientos frente a el.

- Siempre he sentido algo por ti – comenzó Yuffie a decir mientras con las puntas de los dedos acariciaba su mejilla – al principio me molestaba tu actitud, siempre tan distante, tan frío – sus dedos subieron recorriendo la mandíbula del pistolero, este había bajado la mirada a los pies de la ninja pero eso no la desanimó – pronto me di cuenta de cómo tus ojos brillan llenos de vida cuando te enfadas y no pude evitarlo, quiero verte sentir, aunque sea rabia, me conformaba con eso, con hacerte enojar hasta esta noche – sus dedos rozaron suavemente los labios de Vincent y notó como a este se le cortaba la respiración un instante – el mensaje de Cloud… ahora se que puedo excitarte, Vince – el pistolero puso una expresión de completa vergüenza, su rostro estaba rojo y se notaba claramente molesto. Yuffie sonrió encantada – casi pareces humano ahora.

- No se que pretendes, pero no voy a seguir tu juego. Solo dime que quieres de mí.

- … ¿Qué quiero? Llevo casi dos horas tratando de seducirte ¿No lo has notado? – preguntó asombrada de que el no hubiese notado nada distinto en su comportamiento.

Ahora entendía muchas cosas – se dijo Vincent – al menos no tenía que juzgarse tan mal a el mismo por sentir lo que sentía por ella, si realmente le había estado provocando, pero necesitaba confirmarlo, quizá Yuffie pudiera ser retorcida y manipuladora cuando lo necesitaba pero también había algo inocente e ingenuo en ella que le impedía creer que fuese tan buena actuando.

- Así que… hacer que te trajera en brazos hasta aquí, comer de ese modo y pedirme que te diera un masaje… todo eso era premeditado…

- ¿Eso? – Preguntó sorprendida – eso no era mi método de seducción, todo eso ha sido sin querer, excepto el masaje… pero no creí que te incomodara tanto como para largarte así. - Vincent no sabía que era más patético el no haber notado sus tácticas o el hecho de ser seducido por el comportamiento y acciones normales en la ninja.- Como sea, te has sentido tentado por mí… - siguió diciendo ella encantada.

Yuffie acercó su rostro al de Vincent, cuando este se dio cuenta de que trataba de besarlo pensó rápidamente en una manera de impedirlo, para bien o para mal estaba colgado por lo que comenzó a balancearse impidiéndole que lo besara. La ninja soltó un gruñido de frustración muy poco femenino y lo sujetó apretándolo contra su cuerpo, y dada la altura a la que estaba colgado su cara quedó aplastada contra los pequeños pechos de la ninja.

Vincent gimió con dolor – esto es demasiado para que lo aguante un ser humano – pensó, tratando de alejarse de ella, pero no lo soltaba, una vez que comprendió que Yuffie no lo soltaría hasta que se estuviera quieto dejó de debatirse y se vio libre por fin.

- ¿Qué tratas de hacer conmigo? – le preguntó furioso ya sin tratar de fingir una calma que no sentía.

- Quiero que admitas lo que sientes por mi – dijo agachándose hasta que sus ojos quedaron a la misma altura – me habría resignado si fueras feliz, porque eso es lo que yo quiero verte feliz, pero no lo eres y si quieres ser desgraciado puedes serlo conmigo – terminó diciendo. Vincent no sabía si reír o llorar ante esas palabras ¿Qué se suponía que significaba todo esto? Esa mujer lo volvería loco si la dejaba y ya era demasiado mayor como para rendirse ante ella.

- Lo que dices no tiene ningún sentido, solo eres una niña que se ha encaprichado de algo que no puede tener, no puedes seguir así Yuffie madura de una vez. – le dijo al final – si quieres que sea feliz libérame y déjame tranquilo.

Su respuesta le dolió, ella le había abierto su corazón y el le decía algo así. – Si eso es lo que quieres – se dijo y lanzó el shuriken cortando con el la cuerda que mantenía atado a Vincent a la rama, y haciendo que este cayera al suelo con un gran golpe.

El pistolero se levantó del suelo con la mano sobre la cabeza, le dolía y no era para menos ya que había recibido todo el golpe de la caída en ella.

- No te comprendo, primero dices esas cosas… y luego tratas de matarme, a eso me refería, tienes prontos de niña malcriada.

- ¡Y tú qué! – Yuffie estaba furiosa – el señor maduro y responsable – le dijo en tono sarcástico - ¡Ja!, lo único que haces es huir como un cobarde de tus propios sentimientos.

Vincent apretó los dientes con fuerza, estaba furioso, trataba de protegerla y ella se enfadaba. – Quizá deba darle una lección – pensó fuera de sí.

- Y tu no quieres que hulla ¿Verdad? – dijo Vincent en un murmullo cogiendola por el brazo y acercándola a el - ¿Quieres saber lo que pasaría si no me controlo? – la apretó contra su pecho rodeando con sus brazos la cintura de Yuffie. El estaba muy cansado de todo ya, de los juegos de de la ninja, de lo que esta le hacía sentir, de no poder controlar ni las reacciones de su propio cuerpo. - ¿Sabes lo que pasa cuando haces todo esto a un hombre? – preguntó tratando de asustarla, así quizá la acobardaría y lo dejaría en paz.

Pero Yuffie no reaccionó como el pensaba, en lugar de apartarlo de un empujón como el pensaba y huir despavorida se apretó más contra el.

- Quiero saberlo – murmuró descaradamente. Ya que al parecer había conseguido interesarlo, no iba a ser ella quien se echara atrás. Se colgó del cuello de Vincent y lo obligó a bajar la cabeza hasta que pudo besarlo. Vincent aún estaba desconcertado por la respuesta de la ninja y no puso resistencia alguna, solo cuando sus labios se rozaron se dio cuenta de hasta donde estaba llegando esta situación.

- No era esto lo que pretendía – murmuró con la voz enronquecida.

- ¿De verdad no te gusto Vince? – le dijo apenada.

Vincent acarició la sonrojada mejilla de Yuffie.

- Me gustas, demasiado.

La ninja lo miró, primero sorprendida, luego encantada.

- Sabes que desde el momento en que has dicho esto ya no puedes hacer nada para protegerte de mí, estas perdido. – vio como los ojos del pistolero se oscurecían de enfado. – me gusta cuando estás así, pareces tan vivo, con los ojos llenos de furia…

- No es furia… - la informó apretándola aún más contra su cuerpo, quería que ella supiera todo lo que el estaba sintiendo, era la ultima oportunidad que tendría Yuffie de apartarlo de si misma y por el bien de ella y el suyo propio Vincent esperaba que ella escogiera dejarlo en paz. – me estás matando.

- ¡Oh, si! – Dijo sin ninguna vergüenza – ya lo noto, tienes razón, te estoy matando… lentamente porque esta parte de tu cuerpo – dijo señalando entre ellos – ya está tiesa. – Vincent se rió sin humor.

- Deja de jugar o llegará el momento en que no pueda detenerme.

- ¿Es eso una promesa? – Vincent la miró mal y la ninja entendió el no estaba conforme con lo que estaba ocurriéndoles, pero ella podía darle más tiempo – está bien… - le dijo separándose de el un poco - escoge Vince podemos ir despacio, no hay porque apresurarse o puedes tratar de escapar de mi y yo te perseguiré incesantemente y al final acabaré seduciéndote.

- … despacio entonces…

Tras esta conversación se besaron y besaron y besaron, pero no pasaron de eso ya que Vincent estaba empeñado en "protegerla", pero a Yuffie le quedaron unos interrogantes que quería aclarar, por eso una vez llegaron al séptimo cielo y subieron a la habitación de invitados que compartían ella le preguntó:

- Vincent ahora que somos novios me dejarás ver tú…

- ¡NO! – la interrumpió el escandalizado a mitad de la frase.

- Pero si no sabes lo que iba ha decir – se quejó torciendo el morro molesta - … entonces para que somos novios, eres un estrecho.

- Solo he accedido a esto para que me dejaras de perseguir.

- Ah… ¿Si?... Bueno, bueno… - cerró la puerta del dormitorio con llave – eso tendremos que discutirlo en profundidad… - dijo planeando una estrategia adecuada mientras Vincent esperaba su próximo movimiento con una mezcla de temor, curiosidad y ansia.


Bueno, esto se acabó, lo que ocurrirá apartir de que Yuffie cerrara la puerta lo dejo a vuestra imaginación (pensad mal). Y recordad que acepto criticas de cualquier tipo.