Disclaimer: Todos los personajes, como los lugares, no me pertenecen.
IX
Miradas engañosas
Bueno, ya era un hecho para las personas coherentes que conocían a Azula que nunca debían confiar en una de sus miradas. Si ni siquiera era recomendable confiar en sus palabras. Todo siempre era a conveniencia para la princesa.
Pero así debía ser, ella no tiene por qué cargar con culpas o con la necesidad de ser perdonada. Porque ella no es un ser cobarde, necesitado de cariño, compañía, esas tonterías...
Azula tenía a todos sus sirvientes, y a la Nación en su totalidad, no importaba lo que les costara, darían su vida por ella.
¡Todos la aman! ¡Todos la adoran, la veneran, como la gran maestra fuego que es! ¡Todos están orgullosos de ella! ¿Acaso habría de dudar acerca de su lealtad? Si se suponían que le son leales a la Nación del Fuego, significa que le son leales al Señor del Fuego Ozai y a ella. A Ursa, Iroh y a Zuko no debían más que despreciarlos.
Sus ojos, esos ojos oscuros, de los cuales nunca sabes que puedan ocultar. Esos ojos tan profundos y tan poderosos... pueden contener tantas cosas, y a la vez ninguna, que al mirarlos no sabrías absolutamente nada acerca de la otra persona.
No sabrías si estás confiando en la persona correcta. Porque esa mirada, tan gélida a veces, tan cálida en otras, sólo es fácil de descifrar por aquellos ojos que siempre la conocieron; esa persona, quien siempre la vio hacerla, quien siempre supo lo que se avecinaba tan solo con ver a los ojos de su hija.
Porque Ursa siempre supo lo que las miradas engañosas de Azula significaban realmente, algo que siempre irritó a la princesa sobremanera. Nunca hubo forma alguna de engañarla, porque aunque se convenciera a sí misma de que al fin lo había logrado, una parte de ella estaba segura de que su madre descifró el enigma detrás de sus ojos oscuros.
Bueno, los había heredado de ella, era de suponer que algo así sería posible, aunque Azula no pudiera concebirlo. Aunque ella manipulara a otras personas, aunque esas personas nunca supieran en que lío se estaban metiendo... Ursa sí lo sabía.
Y eso, para la princesa, estaba mal.
Bueno, según yo y mis nervios, los ojos de Azula son oscuros!
Además, como que quedaban para la viñeta, ¿no creen?
Me gusta meter a Ursa haha.... bueno, es que eso es cierto (y ya lo comprobé con mi mamá): Tus miradas pueden engañar a quien sea, menos a tu madre (frase recién salidita del horno xD).
Ahorita no sé que más agregar, ya es muy tarde y mañana tengo escuela :S
¡Muchas gracias a Lain Ameirani, a BlueEyesPrincess y a Rubymoon-Faith por sus reviews!
Y muchas gracias por leer xD
Cuidense... nos leemos hasta el otro miércoles, ¿ok?
Espero sus reviews!!
Besos...
priincezz
