"Sakura drops"

Basado en Naruto

By: Keysie Maxwell

Category: AU, OOC, Romantic, angst, algo de humor…

Pairing: Sasuke x Naruto

Raiting: G

Declaimers: Naruto no me pertenece ni por si acaso xD, escribo sin fines de lucro y el título del fic y las estrofas que aparecerán en cada capitulo pertenecen a la canción homónima al fic de Utada Hikaru.

Capitulo 5:

Ése era un día normal, como todos…

El sol estaba en lo alto como cada de primavera, iluminando grácil el esplendoroso paisaje que Konoha representaba, dando un agradable calor a los habitantes, que siempre con el agradable clima salían de sus casas con ánimos renovados...

Y él, no siendo la excepción por esta vez, también estaba fuera de su hogar, y caminaba calmadamente por las calles transitadas, con las manos en los bolsillos de su holgado short beige y su expresión "despreocupada" de siempre, atrayendo con su sola presencia la atención de chica que tenía la suerte –o a falta de ésta- de toparse en su camino y que eran fácilmente ignoradas.

¡Y es que no tenía ni la más mínima intención de malgastar su tiempo en trivialidades insignificantes! –y aún si la tuviese- ya que, lo que sí le diferenciaba de los demás aldeanos que por allí transitaban, era que él tenía algo importantísimo que hacer… o que encontrar y no estaba afuera para perder el tiempo o disfrutar de nada.

--Idiota… -Susurró apenas con los labios fruncidos.

"Sentir"

¡No era posible que se le haya ocurrido salir corriendo en ése momento tan importante!

Bueno, no era que no supiese donde encontrarle, de echo, el muy dobe siempre iba al mismo lugar cuando peleaban o se sentía triste, se sentaba incorrectamente en el columpio que él mismo había hecho solo –ya que no había dejado que le ayudara- y se mecía imperceptiblemente hasta que él llegaba a consolarle o quitarle la rabieta.

Era casi como si el rubio aguardara por su llegada…

Lo hacía, lo sé, aunque nunca me lo dijera con palabras.

Por eso mismo era que había tomado su tiempo para llegar a ése público lugar, donde el encargado ya le dejaba pasar con cierta familiaridad y gusto, sonriéndole amigable aunque él no devolviera el gesto.

--¡Tsk! –Chasqueó la lengua y frunció el seño inmediatamente al ser consciente del inconveniente que representaban todas esas parejas y familias que justamente hoy habían decidido pasear allí a su plan de hablar tranquilos… o bueno, con el usuratonkachi, al menos a solas.

Sin duda ése rubio no había podido escoger peor momento para huir despavorido de su casa. Había dejado tantas cosas en el aire con esa acción que simplemente no pudo quedarse tranquilo e ignorarlo, sino que había tenido que salir tras él para aclarar lo que había pasado aún en contra de su orgullo que le gritaba que él no debía ser quien se tomara esas molestias.

Mordió su labio inferior, relajando las zancadas que había comenzado a dar por la ansiedad a pasos más estilizados y pausados, volviendo las manos a los bolsillos de su short… se estaba acercando… y ya podía verlo, sentado incorrectamente, con la mirada baja y ambas manos sujetas a la cuerda del columpio.

--Dobe –Sonrió sin rastro alguno de superioridad, sin dejar de caminar, sin hacer el menor ruido, hacia su mejor amigo.

--¿Qué haces aquí? –Inquirió levantando el rostro para poder mirar al frente, donde había sentido el chakra de su "acosador", pero la sorpresa fue grande cuando no vio absolutamente a nadie caminando hacia él -¿Eh?

¿Había estado paranoico de más, acaso?...

--Dobe –Murmuró con gracia al oído del confundido rubio antes de proceder a tapar sus ojos azules con sus manos –Es obvio que vine a buscarte…

Un silencio algo largo se instaló en el lugar –ignorando los murmullos de las personas ajenas a ellos-, parecía que el rubio aún se estaba tomando el tiempo de entender cómo es que había aparecido tras él tan repentinamente y sin que él lo notara, cuando la respuesta era tan simple como "habilidad ninja".

--No tenías que hacerlo-ttebayo –Le respondió una vez pudo asumirlo –o eso dedujo él-.

--¿Y por qué no? –Jugueteó un poco, inclinándose hacia delante para poder ver el rostro de Uzumaki desde su posición atrás de él.

--Creí que era obvio, luego de que salí corriendo de tu casa –Los morritos no se hicieron esperar.

--Que extraño, fue precisamente por eso que vine hasta aquí –Quitando sus manos de las joyas azules, rodeó el columpio donde el otro aún se sentaba, hasta que llegó al tronco de aquel árbol de cerezos y apoyó su espalda en él -¿Por qué lo hiciste?

--No te interesa-dattebayo –Se cruzó de brazos al momento que inflaba los mofletes, con amurro, como cualquier niño pequeño, al Uchiha ahora frente a él.

Una venita saltó en su propia frente por semejante respuesta.

¿Cuál de los dos era más terco? Siempre quise descubrirlo…

--¡Serás burro! ¡Te acabo de decir que quiero saberlo! –Explotó. Sin saber cómo, dejó caer su máscara de tranquilidad.

--¡A quién vienes a llamar burro, temee! –Se alzó de su posición, quedando con el nombrado columpio entre las piernas, meciéndose levemente.

--¿Ves a algún otro burro aquí?

--De todas formas no pienso decirte nada –Con el seño fruncido y sonrojado por el enojo, se sentó de nuevo en su juego, esta vez de espaldas al ojinegro.

--Me parece bien –Se cruzó de brazos también, mirando hacia otro lado con enfado.

Peleas 1 – Charlas 0

¿No que lo que él quería era hablar tranquilamente con el rubio?

Demonios, ¿por qué las cosas tenían que ser tan difíciles con él?... ¿Por qué no simplemente le importaba un comino y se iba de allí?

--Porque el muy desgraciado salió corriendo luego de lo que le dije, recuerda…

¡Claro! Siempre era más fácil poner excusas a admitir que eras importante para mí, aunque en el fondo lo supiese.

--Como si fuese de lo más normal decir esas cosas-dattebayo –Le respondió el ataque, susurrando para sí mismo también.

Ese dobe…

--Como si hubiese sido algo tan malo

Y como si sus palabras fuesen el detonante necesario para que el jinchuuriki se levantara, este lo hizo inmediatamente, aún dándole la espalda, comenzando a caminar lejos de él a zancadas largas y decididas, dejándole atolondrado en su posición durante incontables segundos.

--Demonios…

Y en un parpadeo estaba delante del huidizo muchacho, quien, sin tiempo a reaccionar o detenerse, chocó contra su pecho duramente, perdiendo el equilibrio, cosa que él aprovechó para tomar de sus manos antes de que siquiera pensase en caer y comenzó a empujarlo de vuelta a su posición inicial: el tan mencionado columpio, de manera lenta para que no tropezara en sus propios pasos, pero firme para que no intentase siquiera llevarle la contraria.

Finalmente –y gracias a que se vio desequilibrado al chocar la parte trasera de sus rodillas con la madera- le sentó sobre el juego. Los ojos azules no se despegaban, perplejos y acusadores, de su rostro, que permanecía impasible.

--No puedes estar huyendo para siempre, Naruto –Le regañó, aparentemente enfadado –Además, no puedo creer que sea tan terrible lo que pasó, yo sólo dije… -Se sonrojó visiblemente a los ojos azules, imperceptible ante los ajenos. Sus manos aún sostenían firmemente las del Uzumaki –Bueno, tú sabes lo que dije, ¿no? Realmente no es motivo de huidas como esa… si no quieres responder, simplemente no lo hagas, pero no te alejes de mí así

Su seño permaneció fruncido y los labios apretados luego de haber terminado, como si aún no terminara de creer lo que él mismo acababa de decir.

Las gemas azules se separaron de él cuando su dueño agachó la cabeza, como si hubiese encontrado algo realmente vistoso que ver en el pasto verde, que se mecía bajo sus pies con el viento que había empezado a correr, al igual que sus cabellos.

Aquella vez fui capaz de admitir cosas que aún no entendíamos, sin que ninguno de los dos se diese cuenta siquiera.

--Temee, realmente eres un idiota irresponsable… yo no sé que va a pasar si hacemos lo que dijiste-ttebayo –Habló por fin, esta vez sin enojo ni nada en su voz, con su tono normal de inocente felicidad, pero sin despegar la mirada del piso.

--¿O sea que lo estás considerando?

--¡Yo no he dicho eso-dattebayo!

--Pero si no te has quejado –Se instaló otro silencio entre ellos, que simplemente se vio obligado a cortar- Además, ¿Qué tan terrible podría pasar, dobe?

--¡Muchas cosas! ¿Te das cuenta que cambiaría? –Comenzó a juguetear con sus pies, meciéndolos con nerviosismo.

--Talvez cambie para bien…

--Talvez no

--¿Por qué estás tan pesimista de pronto?

--Sólo estoy considerando lo más probable

Silencio… un suspiro.

--Pues eso es algo que hay que averiguar, dobe –Deshizo el agarre que tenían sus manos sobre las morenitas, comenzando a llevarlas hacia otro lugar.

--¡Temee, no puedes simplemente…!

¡Oh, que podía!

Aprovechando que el rubio levantaba el rostro para gritarle, apresó éste con ambas manos. Luego –a velocidad impresionante-, como si fuese lo más naturalmente común del mundo, juntó sus labios con los del perplejo chico frente a él…

Los labios se movieron apenas, en toques inexpertos –aunque este no era el primer beso de ambos- e inseguros; sus cabezas se inclinaron sincronizadamente en diferentes direcciones, buscando encajar sus bocas lo más cómodo posible; los ojos permanecían cerrados, unos relajados y los otros fuertemente apretados con expectación; las manos del Uchiha seguían en el rostro marcado y las del rubio apenas se sujetaban inconscientemente de la cintura del más alto.

Pero había algo que le molestaba… necesitaba más, sólo un poco más…

Pero esta necesidad es inagotable…

--¡Ah, temee que fue eso! –Apartándole bruscamente por los hombros, lo único que pudo hacer fue cubrir su boca con la mano, sonrojado hasta competir con un tomate con insolación.

--¿Hum? Lo notaste… -Apuntó despreocupadamente, desviando la mirada del jinchuuriki.

--¡Claro que lo he notado-ttebayo! ¿¡Qué demonios hacía tu lengua intentando entrar?!... –Y otro sonrojo le invadió completo el rostro, que sentía arder, más que nada por lo que acababa de decir.

--Nunca dijiste que no podía hacerlo…

Siempre necesitaré más de ti…

Y sin más que agregar, volvió a tomar esos labios antes de que el ninja escandaloso volviese a reaccionar, acallando sus quejas por completo en un beso algo brusco y acelerado… algo de saliva escapó de sus labios cuando el Uchiha intentó acercarse más al contrario, apoyando una de sus rodillas en el juego y entonces…

¡Crack!

Un simple crujido y la señora rama se vino abajo, quebrada por tanto peso, llevando irremediablemente de corbata el lindo columpio que se suspendía en el aire y, de paso, a ellos también como un entretenido extra, azotándose duramente contra el piso, frustrados los planes y sorprendidos a más no poder.

--¡SASUKE, MIRA NADA MÁS LO QUE HAS HECHO, TEMEE!

¡Ah claro!… había olvidado mencionar el enojo también.

SasuNaru

Kurikaesu kisetsu no naka de

Kutsu ga surihetteku motto

SasuNaru

La noche estaba calurosa, y a pesar de que el sol ya se había marchado hacía unas horas, el ambiente se negaba a dejar atrás el calorcito de la tarde y la luna, esplendorosa, a dejar de iluminar con sus rayos de plata, como el sol.

--Sin duda ya es verano –Se dijo a sí mismo, levantándose de su incómoda posición en el piso para poder observar mejor la luna, que radiante se alzaba esta noche ante él y que antes las ramas del cerezo donde antes se sentaba, le impedía ver -¿Cuánto tiempo ha pasado ya desde… esa vez?

Una mueca de desagrado cruzó por su rostro. ¿Cuántas veces debía recordarse a sí mismo que había sido lo correcto? ¿Cuándo se convencería? ¿Cuántas veces debía repetirse que era lo mejor para creerlo?...

¿Cuántas veces se diría a sí mismo que lo mejor era olvidar, para volver a aparecer allí, en ése cerezo tan suyo, para recordar lo que había dejado atrás?

¿Cuántas?...

--Realmente soy un tonto –Se reclamó, sonriendo altaneramente mientras sacudía sus ropas –Definitivamente esto de ser ANBU te deja mal de la cabeza, mi aniki tenía razón…

Y, sin querer recordar o pensar más, se marchó de allí a paso seguro y tranquilo, aprovechando la tibieza y luminosidad del lugar para tomarse su tiempo, cosa que hace mucho no hacía, y llegar a casa lo suficientemente cansado para dormir de una vez.

--Realmente no ha pasado mucho tiempo, Sasuke… -Respondió a la nada, dejando que su susurro lo arrastrara el viento, con la esperanza de que aquel ninja que se había ido le notara a pesar de la distancia y sin tener que moverse él de su posición sobre una de las ramas más altas del cerezo –Aunque parezcan siglos para los dos…

Tsuzuku…

¡Lamento muchísimo la tardanza por este capítulo!

Lo había subido hace mucho tiempo el amoryaoi y la verdad es que me había desligado por completo de

De verdad siento no haberlo subido antes, espero que aún lo sigan leyendo y les agrade este nuevo capitulo

A mí no me ha gustado mucho, la verdad.

Bueno, espero que lo disfruten ustedes

¡Muchas gracias por leer!

Nos vemos pronto en el próximo capítulo.

Matta ne :D