¡Por fin he podido terminar el quinto capítulo! Han sido unas semanas difíciles de trabajo que además se han juntado con las fiestas navideñas, pero escribiendo a ratos he conseguido acabarlo antes del nuevo año :)
¡Espero que os guste!
¡Feliz Navidad y feliz año 2009!
V. Blanco y negro.
I.
Al principio sólo le parece imaginarlo. Una especie de murmullo apenas audible que resuena en su cabeza como un eco. Después, el murmullo se hace más fuerte y las palabras parecen mezclarse con el latido acelerado de su corazón, que ha empezado a martillearle con insistencia en los oídos.
De pronto, antes de que pueda comprender lo que está pasando, siente una fuerte presión en el lado izquierdo del rostro que convulsiona su cuerpo, sus párpados se tensan palpitando frenéticamente, y sus pupilas se contraen reaccionando a algún tipo de estímulo que no es capaz de controlar y que proviene del centro de su pecho.
Haciendo un gran esfuerzo, Ichigo cierra los ojos con intensidad y se agarra la cara con las manos, tratando de acallar la voz aguda y distorsionada que aumenta gradualmente de volumen en sus oídos hasta volverse ensordecedora. Desesperado, sacude la cabeza una y otra vez y se resiste con todas sus fuerzas a darse por vencido mientras sus músculos se retuercen dolorosamente sobre las sábanas.
Durante un momento le parece que todo va a volverse oscuro, que su espíritu será arrastrado hacia alguna especia de abismo interior del que no será capaz de salir, pero pasados unos minutos, la voz desaparece repentinamente, y despacio, todo parece volver a la normalidad.
Confundido pero aliviado, Ichigo comienza a retirar las manos temblorosas de su rostro y poco a poco, se anima a abrir los ojos. Cuando vuelve a mirarse a sí mismo no encuentra rastro de sus heridas ni de vendaje alguno, lleva puesto el uniforme de shinigami, y tiene su zampakutoh en la espalda.
Al alzar la vista se da cuenta de que la habitación en la que se encontraba ha desaparecido y frente a él se extiende, de nuevo, una amplia y desierta ciudad de grandes rascacielos horizontales.
II.
"¿Qué le ha pasado?"
Es la cuarta vez que Inoue lo pregunta, pero ninguno de los que están en la habitación se atreve a darle una respuesta.
Chad e Ishida permanecen inmóviles junto a la puerta, con los ojos fijos en el cuerpo tembloroso de Ichigo que Urahara y Tessai llevan un rato examinando con cuidado, después de que sus gritos los atrajeran a todos hasta allí. A medio camino entre la entrada de la habitación y la cama, Yoruichi permanece a su lado con todos sus sentidos alerta, como si de un momento a otro algo fuera a atacarles.
Sólo después de lo que a Inoue le parece una eternidad, Urahara por fin se levanta y se da la vuelta, retirándose de la cama de Kurosaki un momento para dirigirse a ellos.
"Chad, Inoue e Ishida." Los tres asienten y dan un pequeño paso al frente. "Quiero que permanezcáis en la sala de entrenamiento hasta que yo os avise. Ururu y Jinta ya están allí."
Su inflexible tono de voz parece haber hecho reaccionar a Ishida, que por primera vez desde que entró en la habitación aparta la vista de Ichigo para mirar a Urahara.
"¿Quieres que bajemos a la sala de entrenamiento?"
Urahara asiente mirándolos con seriedad.
"Así es. Allí estaréis seguros."
Ichigo parece estar murmurando algo en su estado de semiincosciencia. Tiembla de la cabeza a los pies y sus músculos se retuercen entre sudores fríos y espasmos. A Inoue le falla la voz cuando intenta hablar y es Chad el que se adelanta a formular la pregunta que ella no es capaz de articular.
"¿Seguros? ¿A qué te refieres?"
Urahara se quita el sombrero y vuelve a mirar a Ichigo durante un momento, que continua moviéndose inquieto, mientras Tessai le aplica alguna clase de magia que ninguno de los tres es capaz de comprender del todo.
"En estos momentos Kurosaki se enfrenta a una difícil prueba."
Con los ojos de nuevo fijos en la cama, Ishida se adelanta unos pasos hasta ponerse a la altura de Inoue y de Yoruichi.
"¿Qué clase de prueba?"
Antes de responder, Urahara se gira para mirar a Yoruichi, que asiente despacio.
"Sentaos un momento. Os lo explicaré."
III.
Aunque tiene la sensación de pisar sobre una superficie firme y no parece que de momento nada vaya a derrumbarse, es evidente que su mundo interior está más agitado que de costumbre. No hay rastro de Zangetsu por ninguna parte, de manera que Ichigo comienza a caminar sobre los edificios llamándole con insistencia. A su alrededor, en lugar del habitual cielo azul, las nubes se arremolinan grisáceas en la atmósfera, y cuando escucha la voz, el viento sopla fuerte y frío, agitando su ropa y estremeciendo su cuerpo.
Colega.
Pero no es la voz de Zangetsu.
Das tanta pena que hasta podría sentir compasión por ti.
A su espalda, la retorcida voz toma forma y su hollow interior se presenta ante él con su extraña sonrisa, cargando el aire de una energía sombría y espesa. Al verle, la sensación es la misma que la de las otras veces: como si se mirara en un espejo deformado, con su cuerpo teñido de blanco y la oscuridad de su espíritu reflejada en sus ojos.
"Aparta de mi vista."
El desprecio en las palabras de Ichigo provoca que la sonrisa del hollow se haga más amplia y en vez de apartarse, da un par de pasos amenazadores hacia él.
Eso no va a se posible, colega.
El sonido de su voz parece volverse todavía más desagradable cuando resuena en aquel amplio espacio repleto de estructuras de acero y cristal.
"¿De qué hablas?" Instintivamente, Ichigo mira a uno y otro lado. "¿Dónde está Zangetsu?"
Zangetsu no vendrá. El hollow se detiene un momento para mirarle de cerca y asegurarse de que entiende bien lo que quiere decir. Yo te he llamado.
Una repentina sensación de inquietud comienza a apoderarse del cuerpo de Ichigo mientras el viento arrecia y los primeros truenos resuenan entre las nubes ensortijadas de un cielo cada vez más oscuro.
"¿Tú me has llamado?" Su extraño reflejo asiente obstinado sin abandonar esa afilada sonrisa. "Este es mi mundo, ¿cómo podrías llamarme si no deseo ser llamado?" El hollow chasquea la lengua y se revuelve el pelo con desgana.
Este es el mundo de los tres, idiota. Nosotros somos uno.
Mirándole directamente a los ojos, la extraña figura blanquecina avanza de nuevo hacia él, colocándose a su altura.
Y ahora, yo soy el más fuerte.
Su voz se vuelve aún más desagradable y aguda con las últimas palabras, y esta vez, el destello de relámpagos acompaña a los truenos cuando retumban por encima de sus cabezas. Por instinto, Ichigo desenvaina su zampakutoh.
Ahorra energías, colega. Esta vez eso no va a servirte de nada.
Ichigo nota como todo su cuerpo tiembla de rabia mientras aprieta con fuerza la empuñadura de Zangetsu y señala al hollow con ella.
"Dime de una vez de qué demonios estás hablando."
La única reacción que Ichigo recibe a cambio es una risa histriónica que se pierde entre los edificios azules y termina de agotar su paciencia.
¿Cuantas veces hay que explicártelo para que te entre en esa estúpida mollera? Sin esperar un segundo más, Ichigo se precipita hacia su oponente atacándole con decisión y movimientos rápidos que sin embargo, no consiguen alcanzar su objetivo. ¿Es que no lo ves? El hollow se mueve cada vez más deprisa, tanto, que las tentativas de Ichigo por herirle ni si quiera consiguen rozarle, y sólo cortan el aire. Ya no puedes hacer nada contra mí.
En el momento en que Ichigo se detiene para recuperar el aliento, la lluvia comienza a caer sobre la extraña ciudad, fría y dolorosa.
"Cierra esa maldita boca y pelea de una vez."
Hasta ahora Ichigo no había visto llover en aquel lugar. A través de las gotas de agua, las estructuras de los edificios parecen deformarse a su alrededor y bajo sus pies. Las enormes nubes grises se mueven pesadamente de un lado a otro del oscurecido cielo, descargando la lluvia con violencia y volviendo aún más solitario un mundo en el que no hay sitio para resguardarse.
En medio de toda aquella sensación de desasosiego que se desata con la tormenta, cuando se sitúa frente a él, la figura blanca del hollow parece más alta y más fuerte que antes.
Como he dicho, eso ya no será necesario, Ichigo.
Sirviéndose de un rápido movimiento, el extraño ser le agarra del cuello y lo levanta del suelo.
"¿Necesario para…qué?" Inevitablemente, Ichigo deja caer su zampakutoh y a su vez, se lleva ambas manos al cuello, tratando de soltarse. "¿Qué…es…lo…que…quieres?"
Con los dedos presionando su garganta, el hollow vuelve a reírse con desprecio, mostrando su dentadura afilada y perversa.
¿No es evidente? Mientras habla, aumenta un poco más la presión sobre el cuello de Ichigo, que lucha en vano por respirar. Quiero tomar el control.
Cuando está a punto de perder el conocimiento por la falta de aire, el hollow le suelta de golpe y le observa caer de rodillas al suelo mientras le da un empujón con el pie y se aparta de su lado.
Tanto poder desaprovechado…
Ichigo se esfuerza por dar amplias bocanadas de aire y comienza a toser frenéticamente encogido sobre si mismo, tratando de que el oxígeno vuelva a entrar en sus pulmones.
"No…lo…permitiré…"
Alargando la mano, consigue alcanzar la empuñadura de su zampakutoh y vuelve a ponerse de pie, adoptando la posición precisa para invocar su Bankai. A esas alturas, la lluvia es más intensa que nunca, y el cielo se ha vuelto completamente negro.
No puedes hacer nada para impedirlo. Cruzándose de brazos, el hollow vuelve a situarse frente a él. ¿No lo notas? Sus ojos son ahora de un amarillo intenso y sus palabras parecen resonar, de nuevo, directamente dentro de la cabeza de Ichigo. ¿No sientes como tu cuerpo ya no te pertenece?
De pronto, los brazos y las piernas de Ichigo se quedan rígidos, su cuerpo se tensa, y a pesar de todos sus intentos no es capaz de moverse. Completamente desconcertado, mira al hollow con los ojos muy abiertos.
"¿Por qué está pasando esto?"
IV.
"Suele ocurrir cuando el alma no está en paz." Urahara se toca la barbilla pensativo y hace una pequeña pausa para tomar un poco de aire. "Un ser humano normal no sufriría excesivos daños, pero la dualidad del espíritu de Ichigo y su poder, hacen que la situación pueda volverse peligrosa."
Durante unos minutos nadie se atreve a decir nada. Desde hacía tiempo, tanto Chad como Ishida, y también Inoue, sabían que las cosas con Ichigo no iban demasiado bien, y aunque desconocían la razón, estaban seguros de que antes o después terminaría pasando algo. Sobre todo Ishida, que en las últimas semanas había estado notando unas fluctuaciones muy extrañas en la energía espiritual de Ichigo.
"¿Entonces es el alma de Kurosaki lo que está en peligro?"
A Inoue casi le da miedo decirlo en voz alta y sus palabras suenan como un susurro apenas audible. Urahara inclina la cabeza un poco hasta que sus ojos quedan cubiertos por su sombrero, y vuelve a tomar la palabra.
"En teoría todo esto debía haberlo superado al transformarse en shinigami, pero cuando aceleramos su proceso de conversión para que pudiera viajar a la Sociedad de Almas, sabíamos que corríamos el riesgo de que quedara algún cabo suelto."
Habían sido egoístas y demasiado confiados al haber puesto en peligro la vida de Rukia y utilizar los sentimientos de Kurosaki para enviarle a rescatarla junto con el resto de sus amigos. Urahara sabía que el entrenamiento acelerado era peligroso y a pesar de todo, había empleado gran cantidad de tiempo en autoconvencerse de que Ichigo era lo suficientemente fuerte para superarlo. Las cosas no habían ido bien y no podía deshacerse de la sensación de culpa, por más que supiera que el fin de todo aquello había sido detener a Aizen en su intento por apoderarse del Hougyoku. Algo que, por otra parte, no habían conseguido.
"Ahora ya no hay vuelta atrás."
Como siempre, Yoruichi parece adivinar su pensamiento, y esa sombra de sonrisa que se dibuja en sus labios es la manera que tiene de ofrecerle su apoyo. Urahara le agradece el gesto asintiendo brevemente.
"¿Pero por qué le está pasando esto ahora?"
A Inoue empieza a dolerle la cabeza de aguantar las lágrimas, y apenas es capaz de pensar con claridad. Yoruichi la mira durante unos segundos y se levanta pausadamente.
"En esencia, un hollow es el producto de un alma deformada." Despacio, se aproxima a la cama de Ichigo, que sigue sufriendo una especie de estado delirante, y se sienta junto a él. "Eso quiere decir que todos tenemos una parte de hollow en nuestro interior que al morir debemos controlar para que no nos domine." Observándole detenidamente, Yoruichi coloca una mano en su frente, que arde de fiebre. "Cuando Urahara volvió a convertir a Ichigo en shinigami, éste sólo consiguió dominar temporalmente a su hollow interno, por lo que su espíritu quedó dividido en dos mitades."
De pronto, el cuerpo de Ichigo sufre una violenta convulsión que obliga a Yoruichi a apartarse, mientras Tessai continúa invocando algún tipo de fuerza contenedora que envuelve con un aura dorada todo su cuerpo y parte de la cama.
Sentándose de nuevo junto a los demás, Yoruichi continúa con calma.
"Mientras esas dos mitades han estado en equilibrio, el espíritu de Ichigo no ha sufrido ninguna alteración, pero al quedar desestabilizada esa armonía, su alma ha empezado a deformarse y…"
"¿Deformarse?" Inoue está tan nerviosa que no puede evitar interrumpir. "Pero creía que un alma sólo se deformaba si un espíritu sentía frustración al no poder cumplir con sus objetivos, o por culpa de algún resentimiento, o cuando no puede soportar la falta de un ser amado y…"Al darse cuenta de lo que acaba de decir, Inoue se detiene de golpe, frenando un discurso que estaba diciendo de carrerilla y casi sin pensar.
La falta de un ser amado.
"Oh." Un extraño silencio se hace entre sus compañeros, y finalmente los ojos se le llenan de lágrimas. "Kuchiki."
Inoue trata de sonreír pero apenas consigue dibujar una débil mueca, y Urahara asiente mientras se quita el sombrero y vuelve a mirar a Ichigo.
"Rukia Kuchiki."
V.
Si tu poder se debilita, el mío aumenta. Es así de simple.
El hollow lleva un rato caminando a su alrededor, aparentemente inmune a la tormenta y a los efectos del viento que corta la piel de Ichigo, aún completamente inmóvil.
"¿Mi poder?"
La lluvia se ha vuelto tan intensa que apenas es capaz de mantener los ojos abiertos, y sin dejar de forcejear contra la fuerza que le impide moverse, comienza a notar una sensación extraña que se extiende por su cuerpo.
Te sientes un fracasado desde que volvimos de la Sociedad de Almas, un inútil que no es capaz de conservar las cosas que le importan...
Un molesto cosquilleo sube por sus piernas y cuando consigue mirarse los pies, se da cuenta de que poco a poco, toda la parte inferior de su cuerpo, hasta las rodillas, está desapareciendo.
"¿Pero que…?"
La lluvia sigue cayendo con fuerza mientras que la figura cada vez más grande y resplandeciente del hollow empieza a absorberle. A sus pies, las estructuras de los edificios se quiebran, y el ruido del metal y los cristales se mezcla con el sonido del viento huracanado.
"¡No puede ser! ¡Detente!"
A pesar de los gritos de Ichigo, y de sus intentos desesperados por liberarse, el hollow continúa hablando, impasible.
Por culpa de esos estúpidos sentimientos humanos has perdido la confianza, la voluntad para luchar.
Sus piernas han desaparecido del todo, y ahora su torso y sus manos comienzan a volverse etéreas y a fundirse con el hollow, mientras que el mundo en el que se encuentran continúa hundiéndose.
Tengo que confesarte que la última vez que nos vimos pensé que me sería más difícil vencerte. Se rasca pensativo la cabeza con una mano, como si aún no acabara de creérselo. Pero al final tú solito has conseguido acabar derrotado.
"¡Basta!"
De nuevo su risa estridente retumba en los oídos de Ichigo, que continúa gritando con desesperacion, y la oscuridad se vuelve tan densa que apenas puede distinguir nada que no sea la figura resplandeciente de su enemigo y lo poco que queda de su cuerpo.
El hollow se detiene frente a él y baja un poco la voz.
Antes de hacerte desaparecer del todo déjame preguntarte algo. Ichigo está tan angustiado pensando en la forma de parar su inminente desaparición que apenas es capaz de prestar atención a sus palabras. ¿Tan importante es esa shinigami? Sin embargo, la mención explícita a Rukia hace que, por un momento, se olvide de su situación y detenga el forcejeo para mirar al hollow. ¿Tan especial es para que todo lo demás haya dejado de importarte?
Ichigo aprieta los dientes y nota como su corazón se acelera de rabia, aunque su pecho prácticamente ha desaparecido del todo.
"Que te jodan."
El hollow sonríe satisfecho.
Bien. Entonces le daremos la bienvenida que se merece.
De pronto, todos los sentidos de Ichigo se ponen alerta, o lo poco que queda de ellos, y todavía es capaz de notar como la escasa energía que le queda sacude lo que resta de su cuerpo.
"¿Darle la bienvenida? ¿A qué te refieres?"
El hollow se acerca tanto hacia él que su proximidad se vuelve insoportable.
¿Tan inútil te has vuelto que ni si quiera eres capaz de sentir que tu amiguita acaba de volver al mundo humano?
VI.
"Así que es por eso que a pesar de las horas de entrenamiento Kurosaki parecía siempre tan agotado y a penas podía soportar un par de batallas dignamente."
Ishida se coloca con cuidado las gafas y mira a Urahara, que no tarda en confirmar sus sospechas.
"Así es." Con el sombrero aún en la mano, Urahara continúa hablando en un tono reflexivo, mientras los demás escuchan con atención. "Parece que la idea de haber dejado a Rukia en la Sociedad de Almas y el deseo de estar con ella, producen en Ichigo una sensación de abandono que ha ido creciendo con el tiempo hasta hacerse incontrolable, y como consecuencia de ello, su alma ha estado alimentándose de esos sentimientos negativos, provocando la pérdida de grandes cantidades de su energía espiritual."
Inoue agacha la vista, incapaz de controlar las lágrimas. Yoruichi coloca una mano cálida sobre su hombro.
"Y son precisamente esos sentimientos los que le han dado fuerza a su hollow."
El tendero se cruza de brazos y vuelve a colocarse el sombrero. Cuando levanta de nuevo la vista, se encuentra a Chad frente a él, que aprieta los puños con fuerza.
"¿Entonces no hay nada que podamos hacer para ayudarle?"
Urahara niega con la cabeza.
"Sólo podemos esperar y desearle suerte."
Ante esa respuesta, Inoue se oprime el pecho con las manos e Ishida da un par de pasos nervioso por la habitación.
"Ahora, por favor, marchaos."
Ninguno quiere irse, pero los tres saben que deben seguir las indicaciones de Urahara, por lo que sin demasiadas protestas se dirigen a la sala de entrenamiento mientras Yoruichi, Urahara y Tessai se quedan con Ichigo, que empieza a gritar de nuevo y se retuerce dolorosamente sobre la cama.
VII.
"¡Deja de decir estupideces!"
A Ichigo le cuesta demasiado concentrarse y queda muy poca fuerza en su espíritu como para rastrear la energía de Rukia y averiguar si lo que dice el hollow es cierto o no, pero la sola posibilidad de que sea verdad, de que Rukia haya vuelto justo en el momento en el que está siendo absorbido por ese monstruo, le provoca una sensación de miedo irracional que no ayuda en nada a su complicada situación.
Tampoco hace falta que te pongas así, colega.
Finalmente, el pecho y los hombros de Ichigo terminan de desaparecer y aunque no siente dolor físico alguno, el caos en el que se está convirtiendo su mundo interior es sólo una pequeña muestra del sufrimiento que experimentanta su espíritu.
De hecho, como te estoy agradecido por haberme puesto las cosas tan fáciles, voy a hacerte un favor. Ichigo niega con la cabeza por instinto, alarmado ante sea lo que sea que el hollow esté a punto de decir. Vamos a ir a verla.
Aunque solamente su cuello y su cabeza quedan ya visibles, es suficiente para que Ichigo grite desesperado con todas sus fuerzas.
"¡No te atrevas a acercarte a ella!"
El hollow, en cambio, vuelve a reírse con ganas.
Ya no puedes impedírmelo, Ichigo.
Para cuando el último reflejo de su pelo naranja se desvanece, el mundo interior de Ichigo se ha convertido en un amasijo de hierro y cristal inundado de lluvia y cubierto por una oscuridad espesa y desapacible; y en medio de todo el caos, la figura blanca del hollow se alza triunfal, más resplandeciente que nunca.
Los gritos desesperados de Ichigo resuenan en la lejanía, donde nadie puede oírlos.
VIII.
Las paredes de la habitación comienzan a temblar y antes de que Urahara, Tessai o Yoruichi tengan tiempo de reaccionar, una fuerte explosión de energía se expande por toda la estancia, dirigiéndose directamente hacia el techo. El potente haz de luz les obliga a cerrar los ojos, y de golpe, los tres salen disparados hacia arriba sin ningún control.
Pasados unos segundos, cuando la luz se disipa y el ambiente vuelve a estar en calma, Yoruichi es capaz de recuperar la conciencia de su propio cuerpo y detener el impulso que la arrastra hacia ninguna parte. Cuando abre los ojos se encuentra resguardada por el cuerpo de Kisuke junto a Tessai, detrás de uno de los escudos de protección de Benihime.
Al mirar a su alrededor, se da cuenta de que están en el aire, justo por encima del almacén, y bajando la vista puede ver con claridad el agujero que la fuerza espiritual de Ichigo ha abierto en el techo de la habitación en la que se encontraba. Sin embargo, no hay rastro de él por ninguna parte.
Urahara dispersa el escudo, y visiblemente preocupados, los tres vuelven a bajar al suelo. Por la puerta asoman primero Ururu y Jinta, seguidos de Ishida, Inoue y Chad.
"¿Qué ha pasado?"
Ishida examina el agujero del techo a través de sus inquisitivas gafas, observando los restos de madera y teja esparcidos por el suelo.
"Os dije que os quedarais en la sala de entrenamiento."
Urahara mira alternativamente a Yoruichi y a Tessai para comprobar que los dos están bien y respira más tranquilo al darse cuenta de que no han sufrido ningún daño.
"¿A dónde ha ido Kurosaki?"
Mientras formula la pregunta, Inoue se adelanta unos pasos y se coloca en frente de Urahara, que guarda a Benihime en su funda y se toma unos segundos antes de responder con voz grave.
"Ese no era Kurosaki."
