Disclaimer: Todos los personajes, como los lugares, no me pertenecen.


XVI

Lágrimas

¿Alguna vez había llorado?

¿Alguna vez había mostrado la cara cubierta en esa sustancia viscosa y transparente que salía odiosamente de sus ojos?

No, y nunca lo haría.

No era de esas niñas que lloraban cada que algo le salía mal. No, Azula (aparte de que siempre hacía todo bien) no tenía necesidad de demostrar que podía rebajarse y llorar. Que de sus ojos, tan firmes e impenetrables, pudieran salir aquellas lágrimas sin razón alguna.

O con razón, la cual nunca existía.

Tampoco estaba hecha de piedra, a veces sí sentía frustración (Zuko, Zuko, Zuko) pero no era para llorar. ¡No iba a llorar porque su madre no estaba!

Ni siquiera lloraría por su recuerdo.

Ursa ya no estaba, así que no tenía porque retorcerse de dolor y llorar sin control. No como Zuzu, quien se encontraba encerrado en su habitación desde que su madre había desaparecido. Él era débil, era estúpido, era tan... Zuko. Era el único adjetivo calificativo que se merecía su tonto hermanito; no existía otro, simplemente Zuko.

Su hermano llorón.

¿Los ojos no se le secarían por tanto llorar?

Azula no quería ni tenía ganas de averiguarlo, además de que nunca le pasaría algo parecido.

Se sentía tan raro... además de que los ojos se le hinchaban y se volvían rojos. Sin contar con la nariz roja y el cuerpo débil.

Exacto, débil.

Esperen, eso ya lo había mencionado.

Pero es que para Azula era la única forma de relacionar aquel extraño fenómeno natural del ser humano (no, del ser inferior): Lágrimas = Debilidad.

Además, ¿para qué servía llorar?

Con llorar Zuko no iba a lograr que su madre regresara. Con llorar Ty Lee no iba a lograr que su esguince desapareciera. Con llorar Mai no lograría que sus padres la dejaran ser más libre, que la dejaran hablar cuando quisiera (aparte de que tenía que aprender sus modales... era tan estúpido verla comportarse de una forma con sus padres, para que después estuviera llorando de rabia en la Academia).

¡Era cierto!

Las lágtrimas no solo son de tristeza, ¿verdad?

También hay casos de rabia, de desilución (bueno... eso es casi tristeza, así que no cuenta), de inconformidad... de locura.

Sus sirvientas chismosas hablaban de eso un día.

Decían que la gente loca lloraba mucho... Azula nunca había conocido a nadie que estuviera fuera de sus cabales, así que no podía comprobar aquello.

Y de todas formas, a la princesa se le hacía tan raro que una persona pudiera llorar estando loca. Era algo comprensible (bueno, la persona esta loca, ¿qué más le queda hacer que llorar?) pero muy estúpido.

No valía la pena gastar fuerzas llorando, lamentándose de algo que no pasaría o algo que podría pasar. Lo cual era más estúpido aún.

O la gente loca, que alucina cosas... Azula creía que era por eso por lo que lloraban. A lo mejor veían algo que no les gustaba y lloraban... ¡¿Pero es que no entienden que con llorando no arreglan nada?!

Era un tema tan... estúpido.

Era otra cosa que Azula detestaba de las personas.

Que lloraran... que se doblegaran por estupideces...

Aunque cuando ella era la responsable de aquellos lamentos... la cosa cambiaba.

Y se sentía mejor, no tan desesperada por hacer que esas personas callaran...

Aunque... sí quería que se callaran.

Con algo de fuego todo se arregla, ¿no?


N/a: ¡Milagro! ¡Una viñeta más grande! ¡Siii! Jajaja... bueno... no tengo nada nuevo que agregar, solo agradecerles de nuevo por leer... y por los reviews en la pasada poesía jaja... a BlueEyesPrincess, a Lain Ameirani y a Rubymoon-Faith (quien dice que ya no va a ser la última en dejar review... quien sabe porque... ya veremos xD); bueno... me despido... ¡ah! y al parecer van a ser 20 viñetas, ya de una vez les digo... aunque quien sabe... ¡igual y me llega la inspiración y le sigo! jaja. ¡Hasta la siguiente! :)