Disclaimer: Todos los personajes, como los lugares, no me pertenecen.

N/a: Para Rubymoon-Faith, a quien no alcance a contestar review, ni despedirme (perdón por ello :S)... la viñeta a continuación ya estaba planeada en primera persona xD.


XVII

Un monstruo

¿Por qué me importa tanto?

De todas formas es cierto... es la única forma en la que me miraba. Y en la que me miraría si estuviera aquí.

Pero no está, y yo vivo mejor así.

Puedo hacer todo... puedo hacer hasta lo impensable, y ella no lo mira.

No lo aprecia.

Pero si Zuko hacía algo...

¡Ah! ¡Cómo la odio!

¿Por qué a él sí y a mi no?

Pero no importa... no importa y nunca importará... así que no tiene caso estar pensando en ello... ni siquiera imaginarla de regreso... ¡ella nunca me amó, no actúa como debe, no respeta nada! No vale la pena... no quiero pensar en ella... ya se fue, y nunca volverá. Y así está mejor.

Mejor...

Yo soy mejor que Zuko.

Yo hago todo mejor que los demás.

Yo valgo más que todas las almas de la Nación del Fuego... del mundo entero. Yo soy mejor que ellos.

Yo...

¡Yo soy su hija!

¡Su hija menor!

¿No se supone que me quisiera... al menos algo?

No.

Porque Zuko... el inepto de Zuko, está ahí. Y cuando él está, yo desaparezco.

O desaparecía, porque al fin, la única persona que apreciaba algo en mi hermano, se fue.

Se fue porque eso debía pasar. Porque si se quedaba, mi hermanito se haría ilusiones creyéndose hecho para ser el Señor del Fuego.

¡Zuko! ¿Quién llevaría a la ruina a toda la Nación más rápido que él?

¿Quién es peor que él?

Pobre, llora, se encierra para que nadie lo vea triste. ¡Patético!

Éste sería el momento perfecto para que demostrara tener algo de carácter. Algo... ¡yo qué sé!

Yo lo controlo. Él hace todo lo que yo le diga... todo lo que yo quiera que haga. Consiente o inconscientemente. No puede ordenarme algo, porque sabe que soy mejor que él.

Y todos estos años se lo he demostrado.

Todos estos años le bastaron para avergonzarnos todavía más; le bastaron para ser mi fiel sirviente (aunque ni siquiera lo supiera); le bastó para demostrarme que nunca llegaría a ser mejor que yo.

¿Y eso me convierte en un monstruo?

No entiendo... ya pasaron tantos años, ¿y por qué justamente ahora la recuerdo?

¿Por qué regresa a mi mente todos esos años "perfectos" en la Isla Ember, donde solíamos ser una familia "feliz"?

Para ella siempre fui un monstruo. No importaba todo lo que llegara a esforzarme por destacar a lado de Zuzu... que tonta era... nunca necesité ser mejor que él... siempre lo fuí.

No soy un monstruo.

Pero ella siempre lo creyó.

Y la odio por eso.

Y porque nunca me amó.

Pero... bueno, no me duele.

Yo soy más fuerte.

Entonces... ¿Por qué sigo recordándolo?


N/a: Algo raro... o demasiado raro... creo que no me salió muy bien... o no sé... ustedes dirán :) . Agradezco a Lain Ameirani, BlueEyesPrincess y a Rubymoon-Faith por sus reviews... ¡Hasta la próxima! :P