Nota de Autor: ¡Capítulo veinticinco! Tal vez el Cuarto tenga que empezar a teñirse su cabello gris para estos momentos. Ya saben –para evitarse el problema.

Título: La Puerta Número Dos

Autor: Reaper Nanashi (Lady Shinigami)

Parejas: Ninguna intencional

Tipo: Multicapítulo (Trabajo en progreso)

Clasificación: T (malas palabras, insinuaciones sexuales, sangre, violencia)

Advertencia de Derechos: No.

Derechos: Genko, Byako, Shakko, Hotaru, Nyoko, Aya, Hitomi, Shinju, Akane, Takako, Tsukiko, Mimi, y cualquiera o cualquier cosa relacionado con ellos es mío.

Resumen: Tal vez es un sueño, tal vez es real. Naruto no sabe como llegó aquí, pero no está tan seguro de querer regresar a casa. Tal vez las pequeñas decisiones no son tan pequeñas después de todo –una decisión puede cambiar una vida por siempre…


Capítulo Veinticinco –Dogmático


En todos los lados a los que Arashi iba, encontraba organizados equipos compuestos tanto de civiles como de ninjas, desenterrando los cuerpos de vivos y muertos, reuniendo familias y emparejando niños sin supervisión con adultos que cuidarían de ellos hasta que un padre fuese encontrado.

"¡Ah, Hokage-sama!" le llamó un jounin de rango superior, separándose de un grupo para hablarle. "Se nos informó que venía en camino. ¿Cómo se encuentra Lady Hotaru?"

"Se encuentra bien, gracias. ¿Cómo va todo por aquí?"

"Muy bien, señor. Estoy feliz de reportar que aunque el número de heridos es alto, solo unos cuantos son heridos graves."

"¿Cuántos muertos?"

"Todavía no lo sabemos, señor. Naruto-sama nos dijo que no nos molestáramos en contar a los muertos hasta que todos los sobrevivientes hayan sido rescatados y aún estamos sacando gente de los edificios colapsados."

Eso fue una muestra de sabiduría que no esperaba que Naruto poseyera. "¿Supongo que ha estado manejando las cosas en mi ausencia?"

"No lo he visto en un rato, pero eso diría yo. Su hijo está muy bien entrenado para ser tan capaz en este tipo de situación, Hokage-sama."

Arashi asintió un silencioso agradecimiento, deseando que él pudiera tomar el crédito o que pudiera decir que había sido gracias a la influencia del Tercero. Sin embargo no había ninguna señal de que no fuera otra cosa más que la auto-disciplina del propio Naruto –debió haberse tropezado con esto en su entrenamiento individual. Miró a su alrededor, preguntándose si debía agregar algo o clarificar alguna de las órdenes de Naruto, pero se detuvo cuando sintió un jalón en su abrigo. Una niña no mucho mayor que Nyoko levantó sus brazos hacia él y obedientemente se agachó para levantarla en brazos. Ella se abrazó de su cuello y él la abrazó un poco –"Todo estará bien, preciosa." –para aligerar la aterradora tensión "¿Todo esta trabajando como es debido?"

"Como una máquina bien aceitada, señor."

"Bien." Levantó sus audífonos con su mano libre. "Mantenme informado. Necesito encontrar a Naruto para otra tarea. Y sería útil si pudieras prescindir de alguien para ser un mensajero."

"Sí, señor."

"Gracias." Miró a la niña, quien le parpadeo con una expresión neutral. "Bueno, ¿qué voy a hacer contigo?"

Repentinamente, una voz distante gritó, "¡Aneko!"

La niña se removió, así que se giró hacia la voz para ver una mujer corriendo hacia él con un infante en un brazo. Se detuvo a su lado, jadeando, y él le preguntó con una sonrisa. "¿Se le perdió alguien?"

"¡Lo siento, Hokage-sama!" jadeó. "¡Estábamos esperando a mi marido y simplemente se fue!"

"Sí," musitó, "tienden ha hacer eso en los peores momentos posibles. Desafortunadamente, nunca parecen cansarse de ello. ¿De casualidad ha visto a mi hijo?"

"No, Hokage-sama, no lo he visto. Lo siento muchísimo."

"Yo lo vi, Hokage-sama," un hombre quien, por la reacción de la mujer, era su esposo le dijo con calma. "Aunque tan sólo por un instante. Salvó la vida de mi sobrina no hace mucho."

"¿En que dirección se fue?"

"Démela, yo la cargo. Parecía que se dirigía al este."

Arashi le pasó la niña a su padre. "Muchas gracias."

Le hizo una reverencia. "Gracias a usted, Hokage-sama."

Arashi se apresuró con dirección al este, manteniendo su mirada entornada en búsqueda de un mechón de cabello rubio o un visaje naranja. No encontró ninguno de los dos, pero si dio con un desastre de cabello plateado. "¡Kakashi!"

El jouniin se giró y le saludó. "¡Sensei!"

Se detuvo frente a su estudiante. "¿Has visto a Naruto?"

"Sí." Kakashi señaló a través de los restos de la casa sobre la que estaban parados. "Estuve con él hasta ahora, cuando siguió al chico Uchiha exclamando que podía escuchar la madera cediendo. Terminó cayendo en la casa e incluso aunque le dijimos que volviera, dijo que iba por Sakura. Ninguno de nosotros es lo suficientemente pequeño para alcanzarlo, así que hemos estado esperando que salga."

"¿La casa no se ha movido, verdad?"

"No desde la primera caída, no. Créeme, si lo hubiera hecho no estaría parado aquí."

El grito de alivio de Sasuke captó la atención de ambos. "¡Sakura!"

Sakura, totalmente sucia pero por lo demás viéndose peor de lo que estaba, surgió del borde del agujero, cayó felizmente en los brazos de Sasuke y comenzó a llorar. Sasuke la abrazó y la reconfortó, pero una parte de su atención se mantuvo en el agujero. Hubo un temblor bastante gentil, pero aún así la casa se removió y colapsó un poco mas, levantando una nube de polvo.

Entonces, naturalmente, comenzó a llover.

Fuerte.

"¡Naruto-sama!" gritó Sasuke, inclinándose sobre el agujero con preocupación

Arashi estuvo ahí casi al instante, tratando de mirar por entre el polvo. "¡¿Naruto?!"

Para el momento en que el polvo casi había desaparecido, Itachi y Fugaku habían llevado a Sasuke y a Sakura a la relativa seguridad de la calle. Arashi y Kakashi aún estaban inclinados sobre el agujero, incapaces de ver donde había caído todo hasta que el polvo desapareció por completo. Su ausencia reveló una mota de un rubio color sol al fondo.

Naruto!" Arashi brincó dentro del agujero sin pensarlo dos veces, aterrizando a poca distancia. Un segundo vistazo a la situación le mostró que Naruto estaba pegado contra el suelo a la altura de sus hombros –la casa lo estaba aplastando lentamente; era un milagro que hubiera sobrevivido del todo. Arashi consideró por un momento usar un rasengan para cortar a través de la madera y aliviar la presión, pero se moderó al pensar que hacer tal cosa podría desestabilizar potencialmente toda la porción de la casa y provocar que colapsara en Naruto de un golpe, lo cual definitivamente tendría una probabilidad de supervivencia de cero.

Por muy estúpido que pareciese, la única otra idea que tenía era levantar todo a la vez.

"¡Sensei! ¡¿Qué estas haciendo?!"

"¡Sólo quédate ahí, Kakashi! ¡Puede que necesite tu ayuda en un minuto!" Eso era una mentira –no estaba planeando jalar a Kakashi a ese calvario a menos que tuviera que hacerlo. Se hincó donde estaba Naruto y escuchó los débiles y dolorosos jadeos del chico. "¿Naruto? ¿Estás consciente?"

"Papá…" Un brazo se estiró lentamente y Arashi lo sujetó para darle ánimos. "No…puedo respirar…"

"Lo se. Voy a sacarte de aquí. Probablemente dolerá, pero resiste un tan sólo un poquito más, ¿está bien?"

"Bien."

Arashi besó gentilmente la frente de su hijo y luego se puso de pie, buscando de nuevo entre la maraña de vigas. Había una viga un poco encima de la que yacía sobre Naruto, así que Arashi acomodó sus hombros bajo ella, aplicó todo el chakra que pudo, y levantó. El polvo bajo sus pies se había humedecido y se convirtió en lodo, sin permitirle un apoyo decente; seguro se había torcido ambos tobillos con el esfuerzo, pero no iba a dejar a Naruto morir. La débil respiración de su niño podía, de alguna manera, ser escuchado sobre el ruido de la lluvia y el sonido lo desgarró.

Naruto, cuando sintió que la viga se levantó de sus hombros, comenzó a moverse a tientas por el suelo y se quitó del camino a pesar de que el repentino flujo de oxígeno a su cerebro lo había cegado. Se clavó al piso cuando decidió que estaba lejos de la viga y tosió hasta que su pecho le dolió. Se oyó un suave golpe y luego unas temblorosas manos tocaron su espalda. Debió ser considerablemente mucho más difícil que sólo eso incluso con la ayuda del chakra, pero ningún rubio iba a quejarse.

La casa probablemente estaba apunto de caerse a pedazos –la mitad de los edificios en la villa son tan viejos y gastados que uno podría esperar que una buena y fuerte brisa los derribe. El resto son mucho más nuevos y la mayoría a prueba de genin. Naruto suspiró para si mismo. Soy un maldito suertudo…

Arashi comenzó a examinarlo. "¿Estás bien, Naruto?" Omoplato fisurado, clavícula fracturada, costillas astilladas… Es una maravilla que sus pulmones no estén perforados.

"Sí," tosió y levantó la mirada mareado. "¿Estás herido?"

"Es sólo la adrenalina. Vamos."

Naruto estaba temblando tanto como Arashi, aunque por una razón completamente diferente. Arashi sabía que a Naruto le iba a costar mucho trabajo trepar cuando sus músculos indudablemente dolían por haber sido forzados a moverse sin la apropiada cantidad de oxígeno, así que trepar por él mismo estaba fuera de discusión. Aunque, con sus propios tobillos heridos, él iba a necesitar ambos brazos para escalar. Después de varios minutos de deliberación, Arashi finalmente se hincó y ordenó, "De caballito." Naruto obedientemente se acomodó de un salto y acomodó el peso de su hijo, luego se dirigió hacia la pared de vigas. Arashi comenzó a trepar con lentitud, sus tobillos protestaban demandando tener que soportar unos ajenos cuarenta kilos de peso extra, aunque Naruto estaba haciendo su mejor esfuerzo por ayudar manteniéndose lo mas quieto posible, incluso cuando comenzó a resbalarse. Eventualmente, Arashi se detuvo y estiró hacia atrás un brazo para ofrecer cierto soporte mientras decía, "Reajuste."

Naruto obedeció. Aunque el cambio de peso provocó que el ya de por sí abusado tobillo izquierdo resbalara completamente de la madera empapada por la lluvia. Un dolor intenso atravesó ambos tobillos de Arashi cuando ese tobillo se dobló pronunciadamente hacia arriba y el otro, repentinamente sobrecargado con todo el peso, simplemente cedió. Trató de girar para no caer sobre Naruto y esperó golpear el suelo de cara, pero en el siguiente instante sintió un agudo dolor en su brazo y hombro.

Sorprendido, alzó la vista y descubrió su mano derecha atrapada fuertemente entre ambas manos de Naruto. El chico estaba colgando boca abajo, sus rodillas sujetándolo de una viga vertical. ¿Cómo demonios…? Confundido, preguntó, "¿…Naruto?"

"¡Kakashi-sensei!" gritó Naruto con urgencia.

"Ya estoy aquí." Respondió Kakashi calmadamente a un lado de ellos.

"¡Ayuda a papá!"

Arashi hubiera protestado por esto, pero no tenía como discutirlo. Naruto no se podía mover hasta que él se hubiera movido primero. Envolvió sus brazos sobre los hombros de Kakashi y se sujetó, encontrando una protesta viable cuando Naruto fue dejado atrás. "¡No lo dejes ahí!"

"Estaré bien, papa." Le aseguró Naruto, enderezándose y luego escalando detrás de ellos con lentitud y dolorosamente.

Naruto colapsó agradecido en los brazos de su padre cuando alcanzó la orilla del agujero y cerró sus ojos. Las cosas simplemente salieron totalmente mal, como tienden a salir en mi presencia, gracias a la Dama de la Suerte y su maldigo Martillo de la Fatalidad. Algún día voy a matar a esa perra psicótica. ¿Y por qué diablos no hiciste nada, Zorro bastardo y perezoso?

El Kyuubi bufó. Para tu información, niño, puesto que obviamente no pensaste sobre esto, es muy peligroso para cualquiera de nosotros que use mi chakra en este cuerpo. Incluso si no lo fuera, volar parte de la casa para habernos liberado sólo hubiera dado como resultado en que más partes de la casa nos cayeran encima. No te voy a dejar morir, pero tampoco voy a tomar un riesgo innecesario.

Listo para preguntar a que se refería con eso, Naruto fue interrumpido por su padre. "¿Te encuentras bien?"

"Sí, pero tú no lo estás."

"Es menor."

Naruto de verdad no quería discutir que gran problema era ser apenas capaz de caminar, así que lo dejó pasar.

"¿Desearía que le ayudara, Hokage-sama?" preguntó Hinata.

"Oh, hola, Hinata." Le saludó Arashi con un totalmente inapropiado ánimo dada la situación. "Sí, una ayuda sería totalmente agradecida, gracias."

"Deberías irte a casa," le aconsejó Kakashi. "Podemos hacernos cargo del resto."

"No, está bien. Llevaré a Naruto de regreso con Hotaru y luego regresaré a supervisar los esfuerzos de rescate y limpieza."

"De verdad debería evitar estar de pie, Hokage-sama." Le dijo Hinata cuando terminó de curar su tobillo izquierdo y se movió hacia el izquierdo. "Puedo curar el daño, pero el dolor seguirá ahí. Supongo que eso no importa realmente si no le importa cojear por toda la villa, pero puede que distraiga y atemorice a otros."

"Vete a casa." Le susurró Kakashi con diligencia

Molesto, Arashi empujó el rostro de su estudiante. "Si todos se van a portar así, entonces me voy a casa. Dioses, no es como si estuviera inválido."

"No, no lo está." Coincidió Hinata. "Estará totalmente bien para mañana en la tarde, o tal vez antes de eso, si se lo toma con calma hoy."

"Suenas como Rin."

El suelo tembló, pero era mucho más, más débil de lo que había sido en las ocasiones anteriores. Aún así Naruto se enganchó del brazo de Arashi y Arashi lo acercó más a él. "Todo está bien," murmuró tiernamente en el corto y lodoso cabello rubio. "Ya todo está bien."

Naruto no estaba asustado –sólo sorprendido –pero de todas formas no protestó ante el gentil mimo. En ese punto, tan sólo quería irse a la cama y dormir por los próximos tres meses. De verdad, ¿por qué siempre toda la mala mierda me cae a mí todo el tiempo?

Simplemente eres así de afortunado. Se rió el Kyuubi.

Gruñó exhausto. "Eso fue innecesario."

"¿Qué, Naruto?" pregunto Arashi, agachándose.

"Nada, papá. Sólo hablaba para mi mismo." Y al detestable pendejo que tengo por inquilino.

Míralo de esta manera. señaló el Kyuubi. Es bastante seguro que este pequeño infante ya habría muerto para estos momentos si no fuera por nosotros. Su cuerpo se ve privilegiado por nuestras presencias. El zorro hizo una pausa, luego decidió con jovial sadismo, O por la mía, por lo menos.

Tal vez… excepto que el otro yo claramente es demasiado gallina y nunca haría cosas como esta, así que el que este o no así de privilegiado es cuestión de opiniones.

Cierto –y mi opinión vale mucho más que la tuya.

Cualquier opinión de quien sea no es nada más que bonitas palabras hasta que está respaldado con hechos concisos, asno –lo sabes. Así que prueba tus dos opiniones, porque incluso si consideras tu presencia un privilegio, yo no, y también creo que tu opinión vale mierda.

¿Crees que me importara tu opinión acerca de mi opinión?

Argumento circular. Le previno Naruto, pues sabía que el zorro los odiaba –no es como si él mismo tuviera algún amor secreto por ellos también – y que ambos terminarían teniendo un increíble ataque de gritos si seguían con eso, lo cual no era lo que la gente necesitaba atestiguar en ese momento. No vale la pena discutir.

Hotaru lo estaba haciendo bastante bien, según lo descubrieron cuando regresaron a casa. La habían mudado a una enorme tienda con múltiples 'cuartos' y ventana de malla. Hitomi se sentaba cerca de ella para hacerle compañía y Nyoko jugaba de manera silenciosa cerca de ellas mientras Aya dirigía a las otras chicas para que realizaran varias tareas. Cuando la maternal cocinera los vio, gritó, "¡Takako, prepara un baño caliente!"

"¡¿Están los dos bien?!" exclamó Hotaru.

Asintieron y luego Arashi dijo, "Naruto tuvo un día bastante malo, pero estamos bien."

"¡Los vayan a bañarse!" ordenó Aya, apareciendo de la nada y alejándolos. "¡Miren lo sucio ambos que están! ¡Ninguno de los dos va a poner un pie en esa tienda hasta que se hayan aseado!"

El agua estaba muy caliente, incluso después de haberse sentado mientras lavaban la suciedad, y que Naruto encontrara lugares que dolían sin que lo supiera. "…Ay…"

Arashi soltó una risilla. "Idem."

Aunque comenzó a sentirse bastante bien, y Naruto posó su mentón en la orilla de la bañera y cerró los ojos. Lo siguiente que supo fue que su garganta y mentón impactaron el agua y la tensión superficial provocó que su adolorida piel gritara de dolor. Por un momento mojó y agitó su cara por debajo del agua, pero finalmente emergió y gruñó.

Arashi se rió con cansancio. "¿Estás bien?"

"Sí. ¿Me quedé dormido?"

"Seguramente. Sé que yo lo hice hasta que hiciste todo ese escándalo."

Gruñó de nuevo.

Arashi salpicó un poco el agua a su alrededor. "Ven aquí –puedes apoyarte en mí y así no volveras a caerte."

De alguna forma, Arashi se había sumergido hasta que el agua llegaba justo debajo de su barbilla. Naruto negó con la cabeza. "No gracias."

"Se que se ve inestable, pero no lo es."

De verdad no quería que se repitiera lo que había pasado, pero tampoco quería salirse del agua aún. "…Si me ahogo, mi espíritu te perseguirá hasta que mueras."

Arashi pareció enfermo tan sólo de pensarlo. "No voy a dejar que te ahogues, Naruto."

Naruto gateó hacia él y comenzó a acomodarse a un lado de Arashi, pero fue detenido en el último momento para ser examinado. Trató de no parecer impaciente. ¿Qué no hizo esto hace un rato, cuando también estaba en perfectas condiciones?

Si pensaras más las cosas, no serías tan retrasado, dijo Kyuubi, pero no ofreció una explicación más profunda.

Arashi frunció el ceño. Sé que su escápulas estaban fisuradas – que lo estaban…Y su clavícula y costillas tenían mucho más daño que esto… "¿…Naruto?"

"Ajá." Respondió vagamente Naruto, sin siquiera molestarse en hacerlo parecer una pregunta.

Arashi estudio su rostro. No lo sabe. No puede saberlo –no tiene la experiencia. Un genin no hace suficientes cosas que amenacen su vida como para saber que tan rápido el cuerpo se cura o no. ¿Que diablos es esto? "…No importa. Recuéstate."

Nota a mi mismo: No mencionar mi propia muerte frente a papá –induce su necesidad de volverse una mami. Naruto se acomodó en el agua, apoyando la cabeza en el musculoso hombro de su padre. Medio extrañaba ver la misma fuerza corporal cuando se veía en el espejo, puesto que este cuerpo aún tenía una capa o dos de grasa infantil que todavía tenía que desaparecer y para esos momentos era lo que principalmente ocultaba que tan moldeado estaba su cuerpo. Aunque era más un asunto de estética; era que simplemente podría monitorear mejor su masa muscular si pudiera ver más de esta.

Suspiró y cerró sus ojos de nuevo.

Arriba, chicos!" bramó Aya casi de inmediato. "¡El agua no les va hacer bien por tanto tiempo!"

Naruto respingó ante el volumen de su voz, preguntándose a que se refería, cuando se dio cuenta que el agua estaba tibia y no caliente. Parpadeando soñolientamente, miró a su alrededor para ver que ya casi era de noche. Bostezó y se sentó, tallándose un ojo y se movió de golpe con sorpresa cuando una toalla apareció frente a su rostro. "Oh, gracias… ¡Shinju!"

"¿Sí?"

Señaló. "¡El gato!"

La chica volteó a ver al gatito que acunaba en un brazo. "El señor Kakashi la encontró vagando alrededor del edificio de apartamentos. Se derrumbó, Naruto-sa –Naruto."

En ocasiones aún intentaba agregarle el '-sama' a su nombre, aunque había progresado y ya le llamaba a su padre Arashi-sama. Se le permitía hacerlo sólo porque se sentía cómoda haciéndolo y estaba mejorando lentamente en quitar el '-sama'. "Mierda. Todas mis armas se quedaron ahí."

"El señor Kakashi dijo que podría recuperarlas para usted una vez que se conozca la suerte de los aldeanos."

Naruto asintió. "Ayudaré más mañana." Bostezó nuevamente y, mientras Shinju se giraba, envolvió la toalla alrededor de su cintura y se puso de pie. Salió de la bañera y dejó que Shinju lo guiará hacia una pequeña área para cambiarse que había sido levantada, donde se puso un poco de ropa limpia y descubrió al regresar que a Shinju le estaba costando mucho trabajo despertar a su padre, quien roncaba inconscientemente.

"¿Debó conseguir un poco de agua fría?" preguntó.

El chico negó con la cabeza como respuesta. "No. Arrojarle agua fría a alguien sólo conmociona su sistema nervioso y causa que el corazón y el cerebro entren en estado de emergencia. No es saludable sin importar que tan vieja o joven es la víctima." Hizo una pausa por un momento, analizando el concepto de la idea. "Por otro lado, sí, consígueme un cubo de agua fría."


Continuará…


Respuestas A Preguntas Que Ni Siquiera Tú Sabías Que Querías Preguntar:

Sí, una persona puede sobrevivir si una casa le cae encima. No es muy común, pero es posible si el peso aplastante tiene una distribución decente (de la misma en que una persona puede acostarse sobre hielo delgado pero no pararse sobre él). En Corea del Sur, hubo gente que sobrevivió con cientos de miles de toneladas de metal y concreto sobre ellos. Una mujer sobrevivió por una semana, de estar enterrada.

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Para aquellos que no se sientan inclinados por la ciencia, escápula u omoplato es el hueso de tu espalda y la clavícula el hueso que une el hombro y el pecho. Me imagino que los ninja, especialmente si saben técnicas médicas, conocerían y usarían los nombres científicos de las partes del cuerpo.

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No le lancen agua fría a alguien si está durmiendo. O incluso aunque esté despierto, en serio. Usen agua tibia o templada si deben hacerlo, pero no fría o helada, y definitivamente nunca sobre la cara. Causa una increíble conmoción. Cuando el rostro de un mamífero es sumergido repentinamente en agua o se ve atrapado en un ambiente congelado, todos los sistemas mayores del cuerpo se vuelven más lentos hasta casi detenerse, lo cual minimiza la necesidad de oxígeno e incrementa las oportunidades de supervivencia en una emergencia bajo el agua. Tal reacción al zambullirse es llamado "el reflejo de inmersión de los mamíferos", lo cual alarmaría a la persona/cuerpo y causa que las extremidades se vuelvan virtualmente inútiles en caso de tener que nadar. Los buzos le pueden sacar ventaja a este reflejo, pero sólo tras haber entrenado –una persona normal entraría en un pánico fisiológico y si la persona tiene problemas de salud podría empeorarlos.

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Los reviews son mucho muy apreciados, gracias

--RN (LS)


Nota de Traducción: Increíble no? Con este capítulo he actualizado tres historias y cuatro capítulos en una sola semana, pero quería compensar un poco el tiempo perdido.

Flor! ¿Ves? Ya está otro capítulo de tu adorada Puerta Número Dos. Creo que estoy mejorando en eso de traducir la puerta.

Tan tierno el Naruto compartiendo odio hacia la Señorita Fortuna juar juar. Y este capítulo marcó el retorno (además de la traductora jaja) de Kyuubi que tantos allegados tiene. No revisé el capítulo así que disculpen las faltas que encuentren por ahí.

OK, al grano, algunos me han dicho que Vis a Vis es igual que La Puerta, pero en realidad, no. En inicio lo es, de hecho los primero capítulos son casi la copia, pero hay una virtual e importante variación: Los Narutos de cada mundo cambian de cuerpo, así que tenemos capítulos con el Naruto de Arashi interactuando con Sasuke-bastardo por ejemplo. Cosa que no ocurre en La Puerta, dentro de pocos capítulos veremos cara a cara al pequeño Naruto de este mundo.

Ahora toca el turno de Vis a Vis, el cual trataré de actualizar este fin (pero ese fic si es todo un reto de traducir) y probablemente me de tiempo para subir el que sigue de Naruto, pero creo que tendrán que esperar hasta la semana que entra para el capítulo 26 de La Puerta.