Capitulo 2:
Gaara apareció en un remolino de arena en frente de la puerta del lugar de donde se hospedaba. Estaba irritado por lo que paso hace unos momentos con su alumna:
Flash Back
-Ya deja de gritar Matsuri…-pidió un Gaara ofuscado.
-¡Pero es que no tiene que andar con cualquier chica que se le cruce!-exclamo Matsuri, sin pensarlo.
-Hmpf…-hizo Gaara con una mueca de disgusto-¿Y quien dijo que yo salía con ella?, Además, tu no puedes decirme nada…-le dijo Gaara a Matsuri, con una expresión de puro enojo. A los segundos, Gaara desapareció en un remolino de arena, Matsuri había quedado sin palabra, Gaara tenia razón, el es el Kazekage, ella es solo su aprendiz.
Fin del Flash Back
Miró el cielo, ya era casi el amanecer, así que decidió ir a los bosques, donde podía estar tranquilo, sin nada perturbándole. Aunque le extrajeron a Shukaku, el no era de dormir mucho (su máximo era de 3 horas) puesto que era el primero en levantarse antes que los demás.
Al llegar solo al principio del bosque, observo a larga distancia una figura frente a un árbol, Gaara se extraño de que además de el, hubiera otra persona que estuviera despierto a la mañana tan temprano. Se acercó sigilosamente, hasta quedar detrás de un árbol cercano, al observar mejor, reconoció a quien se encontraba ahí:
-Hmpf… nunca imagine volver a verla aquí…-dijo a si mismo.
Era Hinata, la cual se encontraba entrenando, dando golpes a un árbol, en ese momento estaba con las manos en las rodillas y la mirada baja, jadeando:
-¡J-Jūken!-exclamo de un momento a otro, haciendo aparecer una gran cantidad en una de sus manos en un aura celeste, e intento golpear el árbol. Pero al hacerlo, una punzada recorrió todo su brazo e hizo que gritara adolorida y cayera al suelo, volviendo a jadear.
Gaara por su lado entrecerró sus ojos al ver ese momento.
Hinata al tiempo que jadeaba se decía a si misma:
-Es imposible…-entre jadeos-no soy la misma de antes…-
Gaara decidió acercarse a la Hyuuga, para ver su estado, observo a esta con las manos estiradas en el suelo y debajo del pasto donde su cara apuntaba, unas gotas, no sabia si eran de llanto o de sudor, pero le hablo de todos modos:
-Si sigues sobreesforzándote vas a acabar con tu vida…-le dijo con toda tranquilidad, Hinata se sobresalto y miro detrás suyo-¡K-Kazekage Sama!-exclamó, levantándose rápidamente y haciendo la reverencia, aunque se notaba que estaba roja como un tomate, a Gaara le dio gracia verla en ese estado, pero ya no le dio mas al ver que Hinata dio un pequeño gemido y se arrodillo en el suelo, cubriéndose la mano izquierda con la derecha. Gaara se agacho y miro las manos de la Hyuuga, esta lo miro a el:
-Ah… Emm…-mascullo, intentando fabricar algo para decir.
-Déjame ver tu mano…-dijo Gaara, irrumpiendo el mascullido de Hinata y haciendo que esta quitara su mano derecha de su mano izquierda, dejando observar una gran herida con un manchon de sangre, Gaara tomo su mano, Hinata volvió a mascullar, pero Gaara le dijo:
- Eres de una piel muy delicada por lo que veo…-Hinata se puso como una tetera hirviendo, era verdad, su piel era muy suave y tanto entrenamiento la arruinaba. Esta vez le respondió claramente:
-L-Los Hyuugas solemos tener la piel así…-Gaara se quedo mirando la mano de Hinata y a los segundos con su otra mano, intento tocar la herida, pero Hinata no le permitió:
-¡Por favor no!-exclamo, dándole una palmada en la mano a Gaara, pero lo hizo con su mano lastimada así que no pudo evitar gritar-¡Ay!- de dolor. Gaara la miro sorprendido pero después de escuchar ese gritito, soltó una pequeña risa, Hinata la escucho y le pregunto:
-¿P-pero de que se ríe?-con toda la cara roja.
-Nada…-dijo el, retomando su tono serio denuevo, y acto seguido, desgarro una parte de su túnica:
-..!-Hinata miro con sorpresa al Kazekage, sin embargo el prosiguió con lo que hacia. A los segundos, volvió a tomar la mano herida de Hinata y la vendo con la tela desgarrada de su túnica:
-Ah… Gra-Gracias…-agradeció la Hyuuga tímidamente.
-No hay de que…-respondió Gaara, levantándose creyendo que Hinata podría levantarse sola, pero al ver que no daba indicios de hacerlo, miro a Hinata:
-¿Sucede algo?-pregunto.
-¡No, no!-negó Hinata, pero al poco rato Gaara vio que ella se observaba constantemente la pierna derecha, estaba con una herida también, el pelirrojo:
-Creo que voy a tener que cargarte hasta tu casa…-dijo con su seria voz, y a los pocos segundos se agacho y empezó a cargar a Hinata en sus brazos.
-¿Q-que?-alcanzo a preguntar la Hyuuga, mientras el Kazekage daba media vuelta con ella cargada en sus brazos preparándose para saltar-¡Pe-Pero!..-Hinata no pudo terminar su frase puesto que ya Gaara se encontraba saltando hacia un árbol, así que soltó un alarido de impresión y se aferro con fuerza al pecho de Gaara, este no era igual a Neji cuando la cargaba, puesto que eso le dio la razón de gritar:
-Por favor no grites…-le pidió el Kazekage, con un ojo cerrado.
-¡Pero yo no le pedí que me llevara!-grito Hinata, como una niña caprichosa, Gaara al escuchar eso se detuvo, pero todavía con la Hyuuga en sus brazos, y le pregunto:
-¿Quieres que te deje aquí?-
Hinata miro al frente, la aldea de Konoha era tan inmensa, que si la dejaban sola seguramente se iba a perder, así que se limito a cerrar la boca y a bajar la mirada con la cara ruborizada de la vergüenza. Gaara se sintió satisfecho al ver que la Hyuuga se rendía ante no poder volver a su casa sola así que volvió a retomar su camino, dando un salto de comienzo, haciendo que Hinata se aferrara con fuerza a su pecho y cerrara sus ojos fuertemente.
Al llegar frente a la casa de los Hyuuga, Gaara le hablo a Hinata:
-¿Es aquí no es cierto?-pregunto, Hinata se encontraba cabeceando de lo mareada que estaba, pero al ver que Gaara le hablo, sacudió su cabeza y respondió-¡S-si!-y luego se bajo de los brazos de Gaara, este se dio media vuelta, dispuesto a irse, pero la Hyuuga lo detuvo:
-¡Kazekage-Sama!-exclamo.
-¿Hm?-hizo este, mirando a la Hyuuga.
-Gracias…-dijo esta, con una amplia sonrisa en sus labios, Gaara la miro unos segundos mas y luego volvió la cabeza al frente y se fue en un remolino de arena, dejando a Hinata desconcertada.
En el hospedaje de los Sabaku
-Oh, al fin llegaste Gaara…-dijo la hermana de este, mirándolo con una sonrisa de bienvenida.
-…-Gaara se limito a mantener la boca cerrada como de costumbre.
-¿Y no cuentas nada?-pregunto su otro hermano, que acababa de llegar allí, Gaara volvió a quedarse callado, Kankuro abrió la boca para decir algo pero al notar que la ropa de Gaara tenia un desgarre, se limito a decir-¿Por qué tienes la ropa desgarrada?-A Gaara se le hizo un nudo en la garganta, y para intentar cubrir su ropa con el desgarre, la aferro en su mano con fuerza, Kankuro dio una sonrisa idiota y comento-Con que estuviste con alguien ¿No?-y luego comenzó a reír, a Gaara le dieron ganas de aniquilarlo, pero Temari se encargo de ello, dándole un pellizco fuerte en la muñeca a Kankuro:
-¡AY!-se quejo este, frotándose la mano pellizcada-¡Era una broma!
-¡Nunca digas bromas en frente del Kazekage!-le reprocho Temari, tratando a Gaara como una autoridad, aunque este fuera su hermano.
-Tsk…-hizo Kankuro ofuscado.
-Gaara…-dijo Temari-¿Tu sabes porque estamos aquí no?
Gaara recordó, era por la reunión que tenían los cinco Kages de las aldeas, la idea de tener una reunión le incomodaba tanto como hablar y opinar constantemente en otras reuniones:
-Si…-respondió en voz baja-supongo que iré a preparar papeleos…-añadió sin darle sentido a lo último que dijo.
-Ah y Gaara-agrego su hermana, este estaba apunto de subir las escaleras cuando miro hacia atrás con su cabeza-Y también sabes… ¿Qué Matsuri se fue?
Esa pregunta no le hizo tardar tanto en responder-No… y la verdad, no me importa…-respondió, haciendo que su hermana abriera los ojos y arqueara las cejas en señal de sorpresa, Gaara agrego-por que ella sola quiso venir a esta reunión, yo no se lo pedí…-eso dejo a Temari sin palabras, Kankuro tampoco dijo nada así que el pelirrojo subió las escaleras, dirigiéndose a su cuarto del hospedaje.
Al llegar se dirigió a la ventana y se quedo mirando a la aldea, como solía hacer en Suna, pero esta vez con menos tranquilidad.
En la Mansión Hyuuga
Hinata se encontraba en el patio trasero mirando al cielo, dejando que el viento jugara con su cabellera azul. Era muy tranquilizante la brisa de la aldea de Konoha, y eso la hacia sentir despreocupada. A los pocos minutos, alguien apareció deslizando la puerta que daba al patio trasero:
-Hinata- sama…-dijo.
-¿Neji-nii san?-respondió Hinata al darse media vuelta, reconociendo a su primo.
-Hiashi-sama la busca…-aviso su primo, volviendo a cerrar la puerta corrediza, dejando a su prima pensando que era lo que su padre quería.
Poco rato después, Hinata volvió a entrar a su casa para ir al encuentro con su padre. Mientras caminaba pensaba que podría llegar a decirle, si seria algo malo o algo bueno, temió un momento que llegaría a ser lo malo si era lo que quería decirle, pero después sacudió la cabeza, quitándose los malos pensamientos y dándose cuenta de ya se encontraba enfrente de la puerta que solo tenia que abrir para encontrarse frente a su padre. La abrió lentamente:
-Padre…-susurro, agachando la cabeza, en señal de respeto. Hiashi se encontraba sentado en el piso como de costumbre.
-Hinata…-respondió este-siéntate…-la ojiblanco se sentó tímidamente enfrente de su padre.
-…-
-Dime Hinata… ¿Has entrenado como yo te lo pedí?-pregunto Hiashi, Hinata asintió con timidez. Hace unas semanas atrás, Hiashi le pidió a Hinata que los días de semana, entrenara a la mañana temprano para así podía fortalecer sus habilidades como futura heredera y responsable de la rama principal del Clan Hyuuga, El Sōke.
Hinata se quedo callada, mientras que su padre la examinaba con la mirada, todo le parecía en orden hasta ver su mano izquierda:
-¿Qué significa el vendaje en tu mano izquierda, Hinata?-pregunto con interés.
Hinata se había olvidado de ese pequeño detalle, y al ver que su padre lo noto, escondió su mano izquierda detrás de su espalda, con mucho nerviosismo respondió:
-M-me l-lastime en-entrenando…-Hiashi no dijo nada, Hinata temió que la reñiría por herirse de una manera tan estupida, o peor, que preguntara quien le había hecho ese vendaje…
Hinata espero lo peor, pero sin embargo su padre le respondió con un suspiro y diciéndole:
-Ten mas cuidado cuando entrenas…-Hinata miro a su padre y esta vez asintió con firmeza, ya aliviada de que su padre no le haya dicho nada de lo que predijo en su mente-Ya es todo… puedes retirarte-le dijo su padre, Hinata se levanto y se fue por la puerta corrediza.
Al cerrar la puerta, se apoyo en esta y se deslizo hasta el piso, suspirando aliviada.
A las nueve p.m de la noche, Hinata al terminar de cenar, anuncio que saldría. Cuando iba a abrir la puerta, apareció su primo Neji:
-¡Hinata-Sama!-exclamo como un reproche-¿No recuerda lo que le dije?
-¿Qué cosa Neji nii-san?-pregunto la ojiblanco desconcertada.
-¡No debe salir a estas horas, es peligroso!-le recordó su primo.
Hinata lo miro con las cejas arqueadas, pero al notar que de las mejillas de su primo salía un sonrojo de nerviosismo, sonrió con tranquilidad y dijo:
-Voy a estar bien Neji nii-san… no te preocupes-Neji no dijo nada-voy a volver en un rato-agrego, abriendo la puerta y después cerrándola, dejando a Neji con la palabra en la boca.
Hinata caminaba por las calles de Konoha, observando a todas las casas con sus ventanas y sus luces prendidas y algunas apagadas. Pasó al lado de Ichiraku y se le pasaron recuerdos de su niñez, los cuales le provocaron que esbozara una sonrisa.
Prosiguió caminando, ahora cerca de Amaguriama, el cual le trajo un recuerdo de una vez que fue allí con Naruto a tomar unos dangos, eso le provoco felicidad pero también un poco de nostalgia y tristeza.
Decidió pasar por el pueblo Tanzaku en donde se encontraba los negocios de tragaperras y juegos de casino. Por un momento le dieron ganas de jugar, pero recordando que la Quinta Hokage siempre perdía, se le fueron.
Ahora quiso ir a el campo de practicas, el donde siempre va a entrenar con Shino y Kiba junto a su sensei Kurenai. Se propuso quedarse ahí a disfrutar de la brisa que tanto la calmaba y le hacia olvidar todas sus preocupaciones.
Largo rato se quedo allí, dejando que la brisa acaricia su cara y jugara con su cabello suavemente. Eran tan tranquilizantes esos momentos que la hacían olvidar sus malos recuerdos y todos los buenos, agregando los que tuvo ese día a la mañana cuando entrenaba en los buenos, sacudió su cabeza quitando ese recuerdo, pero luego mirando su mano con el vendaje color rojo, al verlo, le dieron ganas de quitarlo, para observar como andaba su herida. Al tocar la punta del moño hecho para sujetar el vendaje, ocurrió algo que no esperaba.
Una pequeña cuchilla paso fugazmente, untando el vendaje en ella y haciéndolo clavar en un árbol de allí. Hinata se asusto y miro para atrás esperando ver al que lanzo la cuchilla, pero no logro ver nada, pensó en hacer su Byakugan para ver a larga distancia:
-Bya…-susurro juntando sus dedos en posición para activar técnica.
-¡No voy a dejar que te lleves a Gaara-Kun!-grito una voz desde lejos.
-¿Qué?-dijo Hinata, sin poder terminar de activar su Byakugan, y repentinamente, una chica salio de los árboles en posición de dar un puñetazo a la ojiblanco, esta actuó con rapidez y la esquivó corriéndose a un costado, dejando a la otra chica que aterrizara dando un puñetazo al pasto:
-¿Quién eres?-pregunto con firmeza la Hyuuga pero con un poco de temor. La chica se levanto y dirigió una mirada de odio a Hinata, haciendo que esta recapacitara al ver su rostro-¿No eres la alumna del Kazekage?-pregunto, al hacer memoria, la otra respondió-he... que habilidad de reconocimiento… sí, soy Matsuri-representándose-y estoy aquí
para decirte que Gaara-kun es solo mío, y nadie más puede estar con el…-Hinata estaba sin palabras, nunca llego a pensar que una chica llegara a esos extremos por su amor a un chico, especialmente si ese era el Kazekage de Suna. Matsuri al ver que Hinata no reaccionaba, dijo burlándose-¿Qué te pasa? ¿Tienes miedo a pelear?-y luego poniéndose en posición de ataque agrego-si no vienes… ¡Iré por ti!- y se lanzo a correr hacia Hinata, esta volvió a esquivarla, Matsuri miro hacia donde se corrió la Hyuuga-Jejeje… ¿Huirás?- la Hyuuga tenia la mirada hacia abajo, al escuchar eso, sintió llegar una gran cantidad de chakra repartiéndose en sus ojos y en sus manos:
-No…-susurro la ojiblanco apretando sus puños llenos de chakra de color celeste y sus ojos con el Byakugan activado automáticamente-Yo ya no huyo…-Matsuri al escuchar eso retrocedió un paso temerosa-Si debo pelear…-agrego Hinata-¡Lo haré con valor!-luego corrió hacia Matsuri-¡Jūken!-exclamo, Matsuri se quedo helada en su lugar, Hinata se acercaba cada vez mas y mas, ya hasta el punto que su mano iba a tocar el corazón de Matsuri, pero algo la detuvo, mejor dicho, alguien…
-¿Hm?..-hizo Hinata dándose vuelta, encontrándose de frente a frente con el Kazekage, él la había detenido sosteniendo su mano con la que iba a golpear a Matsuri, dejándola sin chakra:
-Ya basta…-dijo Gaara en voz baja.
-Gaara-sama…-susurro Matsuri.
-Vete Matsuri… no quiero verte…-le respondió Gaara, Matsuri había quedado petrificada, pero al saber que era una orden de el Kazekage no tuvo otra opción que irse corriendo.
Hinata se había quedado mirando a Gaara, su Byakugan se desactivo y le hablo:
-Kazekage-sama…-
-…-Gaara soltó la antemano de Hinata.
-Perdone… no pude controlarme…-se perdono Hinata, avergonzada mirando a otro lado.
-No sabía que eras tan fuerte…-dijo Gaara, Hinata miro a este con sorpresa-Cuando te encontré a la mañana parecías tan vulnerable…-la Hyuuga miro la herida de su mano, se encontraba con una costra leve-No debería subestimar a los del Clan Hyuuga…-Hinata volvió a concentrar su mirada en el pelirrojo, si mal lo recuerda, el nunca le había faltado el respeto desde la primera vez después de años que se vieron, si no, con tranquilidad y también con seriedad, claro…
-Kazekage-sama…-volvió a decir Hinata, este se dio vuelta:
-Realmente… me sorprendes Hinata Hyuuga…-confesó. Un incomodo viento hizo que sus cabellos se movieran, mientras sus ojos se mantenían fijos unos en los otros. Gaara cerró sus ojos después de unos minutos, y desapareció en un remolino de arena, volviendo a dejar a Hinata desconcertada.
Mientras Gaara volvía a su hospedaje, pensaba en lo que acababa de decir, se sorprendía de haber echo esa confesión, nunca había tratado ni decido a alguien más que a el que era una persona que le causara sorpresa o impresión, solo:
-Naruto Uzumaki…-
Sí, el era el único que aparte de causarle impresión, le había demostrado lo que era el amor que le tenia a otros y lo que podría hacer para protegerlos, que no le importaría si tenia que arriesgar su vida para poder mantenerlos a salvo. Desde ese momento Gaara había comenzado a tratar de otra manera a sus hermanos y a cambiar su actitud de ``solo amarse a si mismo´´. Ahora, con lo que estaba pasando con Hinata Hyuuga, sus encuentros le habían provocado un sentimiento nuevo…
Ya había llegado a su hospedaje sin darse cuenta lo que había tardado en volver, abrió la puerta y subió las escaleras dirigiéndose a su habitación para dormir, si podría…
Fin del capitulo 2
Nota del autora: Bueno… aquí tienen el segundo capi, agradesco todos los reviews que me escribieron por el primero y espero que en este también comenten!
Sayoo!!
