Creo que me demoré un poco en actualizar, pido disculpas pero este capítulo lo tenía escrito en otro computador el cual no está a mi alcance todos los días.
Espero les guste el capítulo!


x

El despertador no sonó a las 7:10, ni a las 7:30, y mucho menos a las 7:45.

Sakura Haruno contempló con horror las letritas en verde indicando las 8:00 de la mañana. ¡Las ocho, por dios; a esa hora ya tenía que estar en el puente! Se levantó, o se cayó, como mejor les venga, y se dirigió al baño a toda prisa. No demoró más de quince minutos en bañarse, no lo necesitaba. Se vistió con su típica vestimenta y amarró su bandana en su frente.

- Adiós Luna, te quiero y recuerda que estaré aquí antes de las siete. – Le dijo a una pequeña gata negra que la miraba con los ojos brillantes. Naruto tomaba cada oportunidad que tenía para molestar a Sakura con esto, ya que ella solía hablar con su gata y explicarle cosas.

Pero… ¿Qué esperaba? Tenía diecisiete años y vivía sola, en un apartamento apartado de la ciudad; necesitaba vida social… aunque viniera de un gato. Sacudió la cabeza para dejar esos pensamientos e hizo un movimiento con su mano diciéndole adiós a la minina.

&.

Un minuto. Dos minutos. Tres minutos. Cinco minutos. Diez minutos. Veinte minutos. Naruto bufó cuando vio que los segundos pasaban y la chica de pelo rosa no aparecía.

- Ya cálmate, no es que le hubiera pasado algo en el camino o cosas así. – Murmuró Hatake Kakashi, sin dejar de ver su revista.

Pero decir eso no fue la mejor idea, ya que Naruto abrió los ojos como platos y lo miró asustado. Kakashi sintió su mirada clavada y giró un poco la cabeza; sonrió un poco divertido ante su expresión. – No le pasará nada, Naruto, tiene fuerza. -

'Y si que tiene' pensó el rubio en su mente y se dedicó a silbar para aplacar un poco el nerviosismo de la espera.

En menos de dos minutos, un torbellino pasó junto a ellos dejando solo tierra atrás. Sakura paró unos pasos delante de ellos y, jadeando, se encorvó para poner las manos en sus rodillas y tratar de recuperar el aire perdido.

- Siento… la… demora. – Dijo tomando una gran bocanada de aire entre cada palabra. – Yo… despertador… tarde. – A pesar de la frase sin sentido, Kakashi asintió; ya había pasado otras veces.

Cuando en la oficina de la Hokage no había sake, era un mal augurio. Eso fue lo primero que pensó Shizune al llegar en la mañana y encontrarla totalmente sobria, sin una gota de alcohol en sus venas.

Además, estaba seria como una muerta. Casi se parecía a una Uchiha, pensó con sorna, pues miraba todo el rato a un punto fijo en la pared y contestaba con monosílabos, como si estuviera a la espera de algo.

Finalmente, cerca de las dos de la tarde, un ANBU se presentó, y, sin más ni menos, dejó un informe sobre la mesa y se fue en un ¡Puf! Shizune no tuvo más que leer la primera página para saber a quien se dirigía, a si que fue a la oficina de su superiora (quién seguía en el estado de zombie) y lo dejó sobre la mesa.

No alcanzaron a pasar diez minutos y un '¡Shizune!' despertó a la castaña de su ensoñación sobre un trabajo mejor pagado y se dirigió, casi corriendo, a la oficina.

- ¿Si? – Dijo asomando la cabeza por la puerta. Si es que se podía, a Tsunade se le veía aun mas sería, pero detrás de sus ojos se escondía un brillo… Shizune no supo si era bien miedo o nerviosismo.

- Manda a llamar al Kazekage y dile que por favor venga a Konoha a conversar algo conmigo. Es urgente. -

&.

- ¡Eso es, Sakura; Naruto, un poco más de fuerza! – Gritaba Kakashi mirando a sus subordinados saltar de árbol en árbol, trayendo cada vez más cosas encima. La idea de Kakashi era enseñarles que, en caso de que alguno de sus compañeros fuera herido, podrían llevarlo sin problemas a la aldea más cercana. La otra parte eran los primeros auxilios, pero eso vendría después.

Sakura realmente no estaba prestando mucha atención a la clase, solo fingía hacerlo. Había tenido un sueño realmente extraño; llovía, ahí estaba su padre y su ¿Madre? Imposible. Ella había muerto cuando Sakura solo tenía un año… pero su padre nunca le dijo cómo y nunca hubo, si quiera, un funeral. ¿Podría ser que ella estuviera-…?

Cortó ella misma el hilo de sus pensamientos moviendo la cabeza de un extremo a otro, pero no debería de haberlo hecho, ya que su equilibrio se fue a pique y estuvo a punto de caer al suelo de no ser por unos fuertes brazos que la agarraron de la cintura.

Volteó lentamente la cabeza y sintió la respiración agitada de Naruto en su cabeza.

- Realmente deberías tener más cuidado, Sakura-chan. – Susurró el rubio con voz ronca, y Sakura sintió que un escalofrío le recorría la espina dorsal.

El sensei carraspeó lamentando interrumpir, pero la clase había terminado y no se iba a quedar observando a dos adolescentes abrazándose toda la eternidad.

- Si me disculpan, tengo que irme. – Y sin más, se fue, dejando un pequeño humo en el lugar en que antes se encontraba su cuerpo.

Un poco apenada, Sakura se separó de su amigo y bajo por el árbol cuidadosamente, con la mente como un torbellino. Naruto se encontraba en la misma situación, el aroma a cerezos que tenía Sakura lo hacía desear tenerla cerca toda la eternidad.

- Etto… yo… creo que debo irme. – Dijo la chica de cabellos rosas aun con la cabeza gacha. Naruto pudo percibir un sonrojo en sus mejillas y sonrió de medio lado.

- Puedo acompañarte a tu casa, si es que quieres. – Le ofreció un poco más calmado que lo habitual, lo que hizo que Sakura subiera su rostro y le mirara directamente con esos ojos verdes. Las piernas de Naruto fallaron.

&.

La expresión fría de su rostro era completamente irreal al lado de sus labios fruncidos en una mueca de disgusto. Hyuga Neji no recordaba muy bien que hacía ahí, o cuando había sido llamado. Nada había pasado muy rápido, así que esa no era una excusa, pero su mente estaba haciendo de torbellino en esta ocasión.

- Sakura y Naruto te acompañaran, recuerda y nunca les digas la verdadera misión. Ellos solo deben pensar que irán a proteger unos heridos de La Arena quienes fueron heridos en un ataque a un señor poderoso, que se yo, invéntales algo. – La voz femenina sonó dura y firme, y como respuesta Neji no hizo más que asentir y darse vuelta. No había caminado ni dos pasos cuando la voz habló de nuevo. – Confío en ti, Neji. -

La responsabilidad de esas palabras le hizo flaquear un poco respecto a confianza, pero se recuperó rápido. Si no completaba esta misión no sería digno de ser un ANBU, reto que se había hecho hace ya mucho tiempo y los exámenes no estaban lejos de empezar.

&.

'Hmm, veamos, la torre de la Hokage. No esa no, esa tampoco, esa menos. ¿No será la más grande de todas?' Pensó con sorna Sora mientras miraba la inmensa torre que se cernía sobre ella. La había estado desde hace un buen rato, ese era el primer paso si quería convertirse en una kunoichi.

Subió las escaleras tranquilamente, sin apuro. Prefería disfrutar de la vista de Konoha, porque ya sabía de antemano la reacción de la Hokage. Al parecer su apellido era bien conocido por todos, y ella tendría que explicarlo una y otra vez. Pero no ahora, aún no era tiempo.

Una castaña le dedicó una sonrisa cálida cuando llegó arriba. Su mirada le hizo saber que requería el motivo de su visita. – Soy nueva en la aldea, quiero ver a la Hokage para ver si puedo vivir aquí. – Shizune solo asintió, para bien o para mal, esta aldea aceptaba a todo aquel que viniera a pedir asilo. Solo esperaba que la chica no fuera una vengadora o algo así, que desastres Konoha ya tenía suficientes.

De un rápido viaje volvió de la oficina de la Hokage y, con un gesto, le dijo a la recién llegada que podía pasar. Esta no lo pensó dos veces y caminó con paso decidido hacia la oficina, tocando dos veces. Un leve 'Adelante' se hizo presente entre los ruidos que emitía la ciudad de Konoha y Sora abrió la puerta con lentitud. Sus ojos, ahora morados, refulgieron cuando vieron la expresión de la Hokage.

- No puede ser… - Exclamó sorprendida y pestañeando varias veces para ver si era la realidad o sólo un simple truco que le hacía su memoria trayéndole recuerdos del pasado. Generalmente eso es lo que pasaba. Los recuerdos de Tsunade eran un verdadero misterio para la mayoría de los habitantes de la villa, pero ella y sus personas más cercanas sabían cuanto había sufrido en su juventud. Muchos secretos que nadie imaginaría estaban cerrados bajo llave en algún rincón oscuro de su cabeza.

- Hace mucho tiempo que no la veía, Hokage. Creo que desde que nací. – Y la sonrisa plagada de melancolía que le dirigió Sora fue suficiente para que Tsunade supiera que eran muchas sorpresas por un día.

&.

Gaara se pasó una mano por el rojo cabello y siguió firmando papel tras papel. Haberse convertido en Kazekage había sido uno de los pasos que mas recordaría en su vida. Pero no sabía que aparte del título venía una gran responsabilidad y una gran cantidad de café… Generalmente se quedaba hasta las tres de la mañana firmando papeles que, con suerte, leía para luego poner su firma y el sello que lo autorizaba; pero esta vez el papeleo había sido mayor y desde ayer que no dormía, o mejor dicho, descansaba los ojos, ya que su imposibilidad para dormir era conocida.

Con un rápido movimiento, una rubia de cuatro coletas se posó frente a él. Su expresión dura se suavizó al ver a su hermano menos tan atareado y se acercó a él.

- ¿Cansado? -

- Si supieras lo que me encanta quedarme firmando papeles. – Replicó con sarcasmo y suspiró cansinamente. Tomó su taza de café e hizo una mueca de desagrado al ver que el preciado líquido café ya estaba extinto.

- Como sea; nos acaba de llegar un informe desde Konoha, requieren tu prescencia con urgencia. – El Kazekage asintió. Ya sabía lo que se avecinaba, y también lo sabía Temari. – Solo espero que todo salga bien… - Y, sin más, salió de la habitación.

&.

Sakura y Naruto caminaban detrás de un impasible Neji, quien rogaba al cielo que esto no durara tanto.

El plan anterior de los adolescentes había sido tachado cuando un muy presuroso Neji les había dicho que la Hokage les esperaba en su oficina. Azul y Jade se miraron y encogieron sus hombros al mismo tiempo, demostrando no tener ni idea de para qué los necesitaban. Y el heredero del Bouke se alegraba de aquello. Era su misión no contarles nada, porque si no, probablemente, la Haruno tendría una crisis nerviosa y el rubio saldría corriendo. Por eso es que se les había puesto una pantalla sobre los ojos, intentando no revelar nada.

Llegar a la oficina de la Hokage no fue difícil. Era una torre central, por lo que todas las calles de Konoha, en algún punto, desembocaban en ella.

Sonrieron a Shizune quien les hizo pasar, pero segundos después se percató de su error. Tsunade seguía hablando con esa chica de cabellos azulados, y eso que ya había pasado un cuarto de hora. Ninguno de los tres se dio cuenta de que la castaña les gritaba algo como '¡No, esperen!'.

Sakura fue la que abrió la puerta y dirigió su mirada a la Hokage, sin percatarse en la segunda. Naruto y Neji si lo hicieron, y observaban sorprendidos como la chica les dedicaba una sonrisa dulce.

- Sakura, Naruto, me alegro que estén aquí. – Los dos respondieron con un movimiento de cabeza y Neji bufó, sabiendo lo que venía a continuación. – Verán, en el camino entre Konoha y La Arena se han detectado varios ataques, y uno de ellos ha herido a, hmm, unas personas importantes, dejémoslo así. – Sakura frunció el ceño al ver a su maestra vacilar. – Su misión es protegerlos en el camino de aquí a La Arena. Ah, y Sora les acompañará. -

Por primera vez Sakura posó su verde mirada sobre la chica, cuyos ojos eran rosas ahora. Algo se encogió dentro de ella y supo que esta misión sería un cambio importante en su vida.

x


Aquí ya hacen aparición Neji, uno de mis personajes favoritos, y Gaara. Supongo que algunos ya saben la relación entre Sakura y Sora, algunos tal vez la sospechen y otros no tengan ni idea, pero les aseguro grandes sorpresas. Las respuestas a sus reviews:

Ai-chan; Lamento haberlo hecho tan enredado ;S Poco a poco las dudas se van a ir disipando. Gracias por tu review y espero te haya gustado este capítulo!

Leonardo; ¡Que bueno que te haya gustado! Aquí está la continuación, espero y me haya quedado bien. Gracias por tu review ;)

¿Reviews?

~Miica.