{!} Disclaimer; Naruto no me pertenece. Si así fuera, la serie estaría plagada de momentos NaruSaku.

Conociéndonos

La mochila ya estaba sobre sus hombros, por lo que tomó la bandana y la ató como una diadema a su cabeza. Suspiró. Por un instante, dejó que todos sus nervios tomaran control de sus ojos, haciendo que cambiaran de color, pero se recuperó.

Miró su reloj. Naruto y Sakura ya debían de estar esperándola. Tembló involuntariamente. Como Ninja, debía de ser fría y sin corazón, no mostrar ningún sentimiento, pero la verdad era que las batallas le infundían un miedo tremendo. A pesar de que Tsunade le había asegurado que en una misión como esa nada podía pasar, aún todo era posible.

Básicamente, lo que tenían que hacer era recorrer el camino entre Konoha y Suna buscando heridos o algo por el estilo. Su conocimiento en medicina no era nulo ni muy alto, por lo que podría ayudar a Sakura, y Naruto estaría allí para protegerlas. Luego de eso, tenían que entregarle un informe al Kazekage y volver.

Miró de soslayo su departamento oscuro por la temprana hora y un sentimiento de soledad la embargó. Vivía en un lugar céntrico, donde la luz del sol llegaba hasta que se extinguía y los ruidos de la calle siempre estaban presentes, pero se sentía sola. No tenía con quien conversar, y las pocas palabras que había hablado con los dos del Equipo 7 no habían sido suficientes. Sacudió la cabeza y salió de allí.


- ¡DEJA DE MOVER ESE MALDITO PIE! – Le soltó Sakura soltando chispas. Naruto retrocedió asustado.

- E-esta bien, Sakura-chan. – Se disculpó riendo entre dientes, y la chica de pelo rosado pensó que era demasiado lindo para enojarse con él.

Le entró un tic en el ojo.

¿Lindo? ¡¿Naruto?!

Algo malo estaba pasando… pero antes de que pudiera averiguarlo, la visión de Sora corriendo hacia ellos con una sonrisa en el rostro le hizo cortar sus propios pensamientos, ya que su compañera había llegado y ellos tenían una misión que cumplir.

- Sakura-chan, Naruto-kun. – Saludó Sora con una sonrisa de disculpa pintada en el rostro. Los otros ninjas asintieron y se dieron media vuelta mirando hacia la puerta.

- ¿Listas? – Preguntó Naruto acomodando su mochila al hombro, y las sonrisas de suficiencias que recibió fueron suficientes para saber la respuesta.

Con movimientos propios de un Ninja, empezaron a moverse sigilosamente, saliendo de Konoha hacia una misión que cambiaría muchas cosas…


Llevaban caminando al menos una hora, y nadie se veía. Ningún herido. Y no es que quisieran ver a alguien con su vida en peligro, era solo que el aburrimiento era mucho y su misión no ayudaba.

Sakura se tapó la boca ante la venida de un inminente bostezo y rogó al cielo que algo pasara, algo para entretenerse o al menos para salir de este silencio tan incómodo que se había formado. El cielo la escuchó, y allí, a unos quince metros, un Ninja con una herida leve se veía.

Los tres se acercaron corriendo y Sakura puso una mano en el cuello del shinobi. – Aún respira. – Informó; y levantó la camiseta para ver la herida. Era mucho peor de lo que creía. Mucho, mucho peor. Puso sus manos en el torso desnudo y una luz verde emanó de ellas, curando y regenerando a paso lento.

Naruto y Sora observaban sin decir nada. No había necesidad. Pero cuando un kunai pasó cortando la mejilla de la última, la garganta se les cerró impidiéndoles decir una palabra. Se pusieron en posición de defensa en un minuto, protegiendo a Sakura que se encontraba en el medio.

Salieron de las sombras de los árboles. Eran dos, sin bandana que los identificara, pero no significaban gran problema. Se miraron y asintieron, yendo cada uno por un enemigo.

Naruto sacó un shuriken y se lo lanzó al enemigo, que lo esquivó con facilidad y se acercó tratando de ensartarle un golpe en el estómago. Naruto desapareció de la vista del Ninja y apareció tras de él, mandándolo, con una patada, varios metros mas allá. El rubio sonrió con suficiencia pero la sonrisa desapareció al ver la misma en el rostro del enemigo, y allí las vio…

Su rostro se deformó con terror al ver esas agujas con veneno en la mano del Ninja. Este las empezó a tirar a diestra y siniestra, logrando que algunas de ella llegaran al brazo del shinobi, quien hizo una mueca y se las arrancó con fuerza. Corrió hacia su enemigo y le pegó un puñetazo. Empezó a hacer sellos.

- ¡Kage Bunshin no Jutsu! -

El Ninja enemigo sonrió descolocado.

- ¿En serio crees que con eso me gana-? – Fue cortado al sentir dos kunais insertarse en su carne, a la altura del estómago. Se dio vuelta para encontrarse con una Naruto sonriendo zorrunamente. - ¿Pero cómo? – Era imposible que tuviera esa velocidad… ¿o sí?

Narutó bufó aburrido y, con una patada a la cabeza del Ninja, dio el golpe de gracia, dejándolo inconciente.


Sora se mordió el labio nerviosa. Sus ojos verdes escrutaron al Ninja que estaba delante de ella. ¿Y no que esta iba a ser una misión fácil? Un kunai que pasó cerca de ella le hizo volver a tierra firme. Se puso en posición de defensa y miró al enemigo.

Empezó a rondar al enemigo con cautela, aprovechando un momento en que perdió la concentración, para atacarlo por la espalda. El Ninja hábilmente se defendió, atrapando el puño de Sora entre sus manos y haciendo presión. La chica apretó la mandíbula ante el dolor y le pegó una patada en el estómago. El Ninja escupió sangre y sacó de su bolsillo dos agujas.

El labio inferior de Sora tembló por miedo y se apresuró a correr, en una acción cobarde. Alcanzó a esquivar una aguja pero la otra se ensartó en su antebrazo; sacándola cuando estuvo escondida tras un árbol. Escuchó la risa sarcástica del shinobi.

- ¿Crees que te puedes esconder de mi? Eso lo veremos… - Al instante sintió unas manos en su cintura y una respiración en su nuca. Con una mueca de asco, se alejó lo máximo posible sujetando su antebrazo.

El Ninja bufó y sacó un kunai de un bolsillo, acercándose lentamente a Sora como si disfrutara de ese momento. La chica trató de defenderse, pero su visión empezó a fallar y sentía todo su cuerpo como plomo. Gritó de dolor cuando un kunai se insertó en su muslo y con horror vio como otro se dirigía a ella. Cerró los ojos… pero un ruido metálico le hizo abrirlos.

Naruto se encontraba allí, sonriéndole y desviando el kunai con otro en su mano. Sora no pudo hacer más que sonreírle cansada y cambiar su expresión cuando vio que el enemigo se dirigía a Naruto con rabia. Este lo miró fieramente y lo lanzó varios metros más allá de una patada. El Ninja se paró asustado y, corriendo, tomó a su compañero en brazos para irse corriendo.

- ¿Estás bien? – Le preguntó el rubio ayudándola a pararse. Esta asintió sacando el kunai enterrado en su muslo y cerrando los ojos con fuerza.

Ambos caminaron hacia Sakura, quien aún se encontraba curando al hombre y varias gotas de sudor corrían por su rostro. Ella los miró preocupada pero Sora y Naruto sonrieron demostrándole que todo estaba bien.

- Lo mejor sería que te quedaras aquí, Naruto-kun, y yo seguir buscando más personas; se que no soy la mejor Ninja médico pero un esfuerzo haré. – Sonrió divertida y los dos ninjas asintieron.

- Cuídate… - Fue lo último que escuchó antes de dar media vuelta y seguir su camino.


Masculló una maldición mientras se vista volvía a nublarse. Se había olvidado de la aguja que el Ninja ese le había lanzado, y menos de las repercusiones del veneno. Suspiró y se permitió descansar unos momentos apoyada a un árbol. El descanso se fue a la mismísima mierda cuando sintió un chakra cerca suyo, por lo que se puso en posición de ataque.

'Idiota…' Pensó para si misma. 'Si ni siquiera puedes caminar menos podrás pelear'Sintió que las piernas le fallaban y como la conciencia se empezaba a ir. Rogó por no desmayarse en ese mismo momento, y menos con un enemigo tan cerca. El kunai que sostenía en sus manos cayó al suelo incrustado en la tierra, y Sora se dejó caer ya sin aguantar más el peso de su propio cuerpo, y esperando dar de lleno con el suelo.

Más el suelo nunca vino. En cambio, unos fuertes brazos la sujetaron y la tomaron en vilo. Sus ojos cambiaron de color. Se mimetizaban con su pelo, siendo de un celeste pastel. Entrecerró los ojos para intentar enfocar la mirada en la persona que la sostenía, y descubrió a un pelirrojo con unos impresionantes ojos aguamarina.

- Duerme… - Le susurró él, y ella no pudo más que obedecer. Sus ojos se fueron cerrando por inercia mientras se preguntaba que clase de enemigo era él para permitirle descansar; o quizás no era un enemigo…

La línea de sus pensamientos se vio cortada cando Morfeo la arrulló en sus brazos.


- ¿Cómo vas, Sakura-chan? – La chica de pelo rosado se secó unas gotas de sudor que bajaban por su frente y asintió, desviando las manos del torso del Ninja caído para comprobar que tuviera otras heridas y, al no verlas, se sentó más cómodamente en el suelo.

Pasó la mirada del Ninja a Naruto, quien se encontraba limpiándose la sangre que caía por su mejilla producida por el kunai. El la miró de vuelta y parecieron perderse en la mirada el uno al otro durante un tiempo que fue eterno para los adolescentes. El verde de Sakura brillaba insistentemente con una ilusión que ella misma se negaba a aceptar, y el azul de Naruto, a pesar de que brillaba con la misma intensidad, demostraba que ya se había rendido a ese sentimiento.

Con un carraspeo las vistas cortaron ese sentimiento que les quemaba las entrañas, y los dos, sonrojados, se dispusieron a seguir con sus labores.

- ¿Estás herido? – La voz de Sakura no le sonó como la suya, si no que una claramente marcada por el nerviosismo. El rubio negó levemente y, como para contradecirlo, sus ojos le empezaron a nublar la vista y las piernas le fallaron, haciendo que cayera sentado en el duro suelo. Sakura le miró entre interrogante y asustada, y el solo pudo mostrarle las agujas con un poco de esfuerzo. La chica ahogó un grito y se apresuró a poner las manos sobre Naruto para empezar a emanar chakra, tacto al cual la respiración del rubio se paró unos segundos.

El veneno no tardó mucho en perder la batalla, pero dejó a Sakura lo bastante cansada. Derepente, por su mente pasó una idea que hizo que mirara a su compañero con los ojos bien abiertos.

- ¿A Sora no le habrá llegado el mismo veneno? – Ninguno de los dos dijo nada más, poniéndose en marcha al segundo. El Ninja herido le dio las gracias a Sakura y le dijo que ya podía volver el mismo a su villa, a lo que esta aceptó no muy convencida.


Una gota cayó en su nariz, dejándola desorientada. Paró en seco y miró a su rubio compañero como preguntándole si él lo había sentido también. Naruto la miró sin entender pero cuando una gota le azotó la mejilla todo fue claro.

- Tendremos que avanzar más rápido para que la lluvia no nos alcance… - Naruto asintió y cada uno empezó a saltar sobre los árboles, como buenos ninjas que eran.

La verdad es que ninguno tenía idea de hacia donde se dirigían, lo más probable era una cueva, pero esos eran territorios desconocidos para la pareja. La lluvia cada minuto se ponía peor, como si supiera que los tenía atrapados ahí y sin quererlos dejar salir. Sakura puso una mano sobre sus ojos para tratar de parar a las gotas que le pegaban sin piedad, y al instante señaló algo que Naruto no pudo ver.

- ¡Una cueva! –. Al rubio no le quedo más que confiar en el instinto de su compañera, ya que realmente no veía nada. La sintió moverse, como un punto rosa en medio de tanto gris, y fue tras ella. Tenía razón. No a mucho de donde se encontraban, en una de las montañas, se abría un tajo que mostraba una cueva prácticamente 'habitable'.

- Bueno, peor es nada… - Musitó Naruto con una mano tras la nuca, y se encogió de hombros, entrando en la que sería su morada hasta que la lluvia amainara.


Arrugó la nariz como signo de molestia al sentir algo helado resbalar por su rostro hasta llegar a su cabello. Se revolvió entre sueños que le devolvían la misma imagen, el mismo rostro deformado por la tristeza y el dolor. No, no, no podía morirse de nuevo… ¡NO!

Se incorporó agitada. Estaba bastante segura de que sus ojos se habían puesto jade, como los de ella. Miró a su lado y se encontró sola, como si sus propios pies la hubieran dirigido a ese claro. Otra gota cayó en su rostro a donde su mano fue a investigar, demorándose un poco en realizar que estaba lloviendo. No pudo más. Se desplomó y se puso a llorar allí mismo, en posición fetal, siendo mojada una y otra vez por las gotas que parecían ensañarse con ella. Temblaba, ya sea por el sueño o por encontrarse totalmente desorientada y sola.

Derepente, las gotas dejaron de llegar a su cuerpo. Se tardó unos minutos en darse cuenta, muy ocupada sollozando con fuerza. Cuando finalmente sintió más frío que anteriormente, y que ya no estaba tan mojada, se preguntó si había dejado de llover. Abrió sus orbes jade que el llanto había enrojecido, y miró hacia arriba. Allí estaba él.

Así que no lo había imaginado. En serio la había tomado y llevado hacia ese claro, donde había dormido quien sabe cuanto. Podía excusarse diciendo que era todo culpa del veneno, pero eso era una completa mentira, ya que las noches en vela le estaban pasando factura.

Los ojos aguamarina seguían escrutándola. La verdad es que no le incomodaba, ya que estaba haciendo lo propio. El chico en cuestión era pelirrojo, con los ojos ya mencionados y unas extrañas… ¿Ojeras?... alrededor de estos. En su frente se distinguía un kanji. Portaba una extraña… ¿Cómo rayos se decía eso? ¿Calabaza?... como fuera, la tenía en la espalda.

Sintió una gota recorrer la mejilla que le provocó un leve cosquilleo, haciendo que de un manotazo la sacara y terminará la pelea de miradas. Se incorporó lentamente e hipó, tratando de que el llanto no volviera, no demostraría ser una llorona.

- Sora -. Se presentó y le sonrió al extraño, que aunque estuviera en una situación media extraña, su madre le había enseñado modales y todo, así que tenía que empezar una conversación como la gente.

- Gaara -. Le dijo el 'ya no tan extraño' y no le devolvió la sonrisa, solo la miró fijamente. Sora suspiró. Ya estaba acostumbrada a los cubitos de hielo.


Se estrujó el pelo con las manos para sacar el exceso de agua que había caído sobre ella. Su compañero se encontraba frente a ella, buscando algo en su mochila, quizás que fuera… Oh, ramen.

La chica de pelo rosa puso los ojos en blanco, ya se lo veía venir. Dio una mirada rápida a su cuerpo y descubrió que sus ropas también se habían empapado. Sin quererlo tiritó y, el rubio, dejando de lado cualquier cosa que estuviera haciendo antes, se acercó a ella y se sentó a su lado.

- ¿Estás bien, Sakura-chan? – La preocupación abarcaba cada tono de su voz, lo que provocó una oleada de ternura en la chica quien de inmediato sintió un calor revolverla.

- S-si, Naruto. – No supo por qué los nervios se apoderaron de ella en el momento menos oportuno, y, para agregarle más, un temblor involuntario la recorrió. El rubio al ver esto lo malinterpretó y pensó que era a causa del frío así que, ni corto ni perezoso, le pasó una mano por los hombros a la chica de pelo rosa y la acercó a ella.

Sakura debía de estar echa un verdadero tomate en esos momentos. La verdad es que faltaba poco para que el cielo se abriera y bajaran unos ángeles diciendo '¡Aleluya!', pero ella agradecería que la lluvia y el frío que esta le provocaba continuaran para seguir sintiendo el calor corporal del rubio tan cerca.

Y pensar que tendría que ser así toda la noche… TODA LA NOCHE. Oh Dios, iba a necesitar de todo su autocontrol para esto; después de todo, las gotas que caían del cuello del rubio y se adentraban en su chaqueta no eran de gran ayuda… Se mordió el labio.

No iba a lograrlo.


{!} Lamento mucho la demora, pero estaba sufriendo un, como se dice, bloqueo mental de escritor. Para pagarlo les traigo estás seis páginas que espero sean suficientes. ¡Muchas gracias por los reviews! Los respondo ahora;

Leonardo; ¡Que bueno que te gusto! Y eso que en realidad no soy muy buena con la comedia, pero al menos te hice reír. Gracias por tu review.

Naruto Uzumaki; Waa, muchas preguntas. Contestaré las que pueda; No, Sora no es la madre de Sakura, tienen casi la misma edad x'd Si, el clan Haruno esconde secretos. Lo de los ojos ya se explicará. El NaruSaku viene aquí. ¡Y que bueno que te encante mi fic, eso me anima! x'd Gracias por tu review.

¿Reviews?

~Miica.