Gula

Miraba extrañado la escena.
Siempre le había molestado que Argentine le obligara a -cuidar- lo que comiera; tenía la mentalidad de una chica sobre ese asunto, y era algo que detestaba.
Las dietas, lo sano, lo elegante… Le parecía increíble que la gente más rica y de alta sociedad fuera a restaurantes extremadamente caros a comer tres trocitos de animales que no sabían ni pronunciar y a beber licor añejo.

Por todo eso y porque simplemente le parecía extraño ver un comportamiento tan corriente en Argentine, fue que se quedo observando sin decir ni hacer nada como este saqueaba todo lo que había dentro del refrigerador y colapsaba el teléfono llamando a deliverys para vinieran lo mas pronto posible.

Por unos segundos, Arshes hizo la estupida comparación entre Argentine y los antojos de una mujer embarazada: Los de ella sonaban más coherentes…