Me desperté sin saber lo que había pasado no recordaba nada solo yo gritando por Alice.

Abrí los ojos demasiado rápido y me levante quedando sentada sobre la pequeña camilla donde estaba.

-¡Alice!- Grite ante la desesperación de no haberla hallado

-Aquí esta Rose, cálmate todo está bien corazón, relájate cielo todo está bien- Me decía alguien mientras acariciaba mi mano. Gire mi rostro para ver a Royce. ¿Qué hacia el aquí?

-Aquí estoy- Esa pequeña duende que llenaba mi vida de frustración y de alegría.

-Allie-Dije en un suspiro y se me escapo una lagrima.

-Oh, Rose perdona por haber corrido así, no quería preocuparte, si no fuera tan impulsiva nada de esto habría pasado, ya debí haber aprendido mi lección la ultima vez, perdóname-Dijo abrazándome fuertemente yo aun no entendía que rayos hacia en un hospital.

-No te preocupes Allie, lo importante es que estas bien, y en otras cosas ¿Qué hago aquí?-

-A ese con el que chocaste le preocupaste demasiado y te trajo aquí, aunque el doctor dijo que todo estaba bien dice que era mejor asegurarse-

-Perdóname Royce pero "Ese" tiene nombre-

-No creo que sea necesario mencionarlo-

-A que te refieres con eso, que él se haya preocupado lo suficiente por ella…-

-¿Qué quisiste decir con eso Alice?-

-Tú qué crees King- Uuu sabia cuanto le molestaba que le llamaran por su apellido

-¡Basta los dos!-Vi el rostro de Royce enfadado y dispuesto a cruzar unas cuantas palabras no muy amables con Alice, pero no debió provocarle así, en fin estos dos terminarían matándome.

En ese momento vi entrar a mi hermano y apenas vio a Alice corrió a abrazarla.

-Pequeña duende ¿Qué te he dicho acerca de salir corriendo de ese modo?, casi me provocas un paro cardiaco nunca lo hagas o terminaras matándome-

-No-Replico Alice ante la idea de que mi hermano muriera, esto me provoco mucho miedo perder a mi hermano seria lo peor que me pase –Te juro que no lo hare pero tu bien sabes que sin ti yo muero, perdóname Jazz-

-No te preocupes, Te amo-

Aw, me encantaba verles así de felices contagiaban su felicidad.

Me miro y se separo de Alice para acercarse a mí.

-Lo siento, yo...- Solo pude decir eso y él me callo con un abrazo mientras comenzaba a sollozar.

-No te preocupes linda, lo importante es que la encontraste y todos estamos bien-

Asentí

-¿Dónde está?- Le dije, él sabía perfectamente a quien me refería

-Afuera- Sonreí ante la idea de verle otra vez -¿Quieres que…?-Señalo con una mano la puerta

-Quizá-

-Wow esperen ya me desvié-Replico confundido mi prometido-Siento que me estoy perdiendo de algo

-Son gemelos saben lo que piensan, acostúmbrate-Dijo Allie sonando muy hostil

-Rosalie por favor no quiero contestarle-

Ay que novio mas llorón, pues claro era clásico hijo de papi y no se de que me quejo yo también había tenido ese comportamiento antes -dolía admitirlo- pero lo había superado yo enfrentaba mis problemas, era fuerte y segura, pero bueno al fin y al cabo el iba a ser mi esposo.

Suspire

-Alice por favor contrólate-

-Ok perdóname Rose- Enfatizo mi nombre con una clara indirecta que solo me pedía perdón a mí.

Vi a Bella quien se concentraba en la puerta le asintió a quien quiera que estuviera allí y dijo

-Alice tengo algo de hambre vamos por algo a la cafetería-¿Qué se traería entre manos?

Alice frunció el entrecejo y luego miro a Jasper quien le guiño el ojo y ella capto de inmediato

-Claro Bella vamos, ¿Vienes Jazz?-

-Seguro princesa-Se levanto de mi cama y abrazo a Alice por detrás mientras me dirigía una mirada cómplice y con la mirada señalaba a Royce supe de inmediato lo que quería para que su plan –cualquiera que fuera- no se estropeara

-Royce-

-Dime cielo-

-Me traerías un café y un sándwich, tengo un poco de hambre-Mentí

-Claro que sí, ya vuelvo-

Los cuatro salieron de mi habitación y Jasper me miro lleno de complicidad, esto haba a ser interesante.

Después de unos instantes me puse a pensar y dibujar imaginariamente en mis sabanas blancas, pensé en Royce, nuestra boda y lo "feliz" que estaba por eso, pensé en papá y mamá y también en la compañía pero eso quedaba en términos que no me importaban mucho.

-Hola- Interrumpió en mi pensamiento esa bella voz -¿Cómo estás?-

En esos momentos estaba perfectamente bien