CAPITULO 3: Extaxis

Con el primer golpe de pico me di cuenta de lo duro que seria, no solo debía sacar rocas sino que además debía cargarlas en un carro, empujarlo hasta la fundidora y verter la carga en esta. Mis niveles de energía eran bajos, apenas pude empujar el primer carro, el capataz se dio cuenta porque descargo una buena cantidad de latigazos sobre mi, reprimí los gritos, esa seria mi batalla personal, no era contra la mina sino contra el guardia que al parecer deseaba oírme gritar, esa resolución también cumplía otro propósito, el de mantenerme firme a pesar del dolor.

Empuje el primer carro y lo traje de vuelta, para volver a cargarlo, cuando levante el pico caí sobre la pared, su peso había sobrepasado mis fuerzas, un nuevo latigazo se descargo sobre mi, sentí el energon correr y salpicar mi espalda y mis puertas, me levante y comencé a romper rocas con mucha lentitud, no solo era cansancio sino también era una forma de burlarme del guardia; pero pague cara esa osadía, Drock descargo una veintena de latigazos sobre mi, obligándome a caer de rodillas, se detuvo y me obligo a levantar de una patada.

-trabaja que no estoy para perezas.-me dijo furioso.

-no me pagaran cierto.-dije con sorna, Drock me miro amenazante, yo le sostuve la mirada con valor, no me amedrentaría.

-vas a trabajar así sea lo ultimo que hagas.-amenazo.

-será lo ultimo que haga así que ¿para que apresurarme?-respondí con pesar, Drock descargo un nuevo golpe sobre mi.

-trabajaras hasta que no rindas mas y lo sabes, ahora ponte a trabajar antes de que te mate a latigazos.-amenazo.

Cargue el segundo carro y con dificultad lo empuje hasta la fundidora, cuando llegue vi el liquido al rojo vivo, por que vivir si moriría bajo la cruel mirada de mis captores, ¿no era mejor morir en ese metal ardiente?, por que sufrir nuevas humillaciones, avance hasta el borde del camino, balancee mis pies en este decidiendo si dar mi ultimo paso o volver a sufrir allá en la cueva, mis creadores habían muerto. Mis amigos habían muerto que me quedaba ahora, esta vacía existencia llena de dolor, me dispuse a saltar ,pero mi instinto me detuvo, caí sentado sobre el camino temblando, eso que estaba a punto de hacer era una cobardía no era mejor encarar el destino con valor por que suicidarme si podía vivir unos momentos mas, no, no lo haría no acabaría con mi vida muchos lo verían como cobardía pero en mi interior sabia que lo contrario hubiera sido una locura y una rendición y no estaba dispuesto a rendirme sin dar batalla.

Me dispuse a levantarme cuando una mano me empujo contra el suelo, sabia que era Drock, rayos me había demorado en mis divagaciones personales.

-muy bonito, ¿descansando aquí no?-me increpo.

-Pues si la calidez es realmente acogedora.- respondí con sarcasmo.

-yo te hare sentir calidez.-me sostuvo con su pie en el suelo, yo sabia lo que vendría, una sarta de latigazos cayo en mi ya herida espalda, las pocas heridas que habían cicatrizado se abrieron de nuevo chorreando energon produciéndome un ardor terrible, pero no gritaría no ese seria el primer paso, para una completa rendición sabia que si gritaba terminaría tirándome por mi propia cuenta al poso de metal fundido.

-muévete.-me dijo liberándome por fin. Me levante con cautela el dolor era muy fuerte mis hombros estaban marcados por el látigo y chirriaban cada ves que los movía, empuje de vuelta el carro hasta mi lugar de trabajo dejando un fino caminito de energon a mi paso.

Nunca supe como hice para cargar diez carros mas antes del fin de ese ciclo, Drock me seguía hasta la fundidora asegurándose que volviera a tiempo para cargar otro carro y de paso picotear un poco la pared.

Al inicio del siguiente ciclo no podía conmigo mi cuerpo estaba en muy malas condiciones, cuando lleve el veinteavo carro de regreso caí al suelo, mis sistemas estaban sobrecalentados, y mi procesador ya empezaba a ver cosas donde no las había, cada juntura de mi cuerpo dolía , cada servomotor ,circuito, mandaban señales de alarma. Escuche silbar el látigo y lo sentí hundirse en mi espalda, tenía una herida bastante profunda en la zona central, donde una decena de latigazos habían caído solo unos astro segundos atrás. Pero no podía moverme hice un intento para ponerme en pie pero caí estrepitosamente.

-levántate chatarra.-grito Drock golpeándome salvajemente.-parece que necesito ayuda, ¡chicos!-llamo, unas pisadas me revelaron que habían llegado al menos cinco capataces mas.-no quiere trabajar porque no lo levantan?.-sentí que unas rudas manos me pusieron en pie ,el dolor aumento, lo habían echo con brusquedad, caí de nuevo.-ha con que si ,levántenlo de nuevo .-siguieron con ese juego hasta que caí por doceava vez, comenzaron a patearme, una patada rompió una de mis puertas, quise gritar pero no debía hacerlo, no debía hacerlo, me dije a mi mismo para calmarme, pero el ardor era insoportable parecía que hubiera caído en la fundidora.

-no te levantaras, ¿verdad?-Drock se agacho a mi lado, sentí que había sacado algo pero no vi que era solo sentí que me apuñalo justo en la herida mas profunda de mi espalda, gemí, una puerta se abrió y la voz del dueño surgió de ahí.

-¡¿Qué haces, lo necesito vivo?!-grito, salto y de un manotazo le quito la daga a Drock, pero esa acción la rompió y una parte se me incrusto, me agite presa del dolor.-llévalo a una celda y más te vale que el próximo ciclo siga vivo, sino tu ocuparas su lugar.-amenazo, la puerta se cerro de nuevo.

-Llévenlo a la celda D-9.-ordeno Drock contrariado. Me reí para mis adentros si moría el tendría que trabajar ,ja ,no lo veía en esa situación.

Los capataces me jalaron por los hombros y me arrastraron fuera de ahí, yo sabia que lo hacían para lastimarme porque entre ellos podían haberme cargado, me golpeaban contra las esquinas pero a mi no me importaba solo quería llegar a la celda y gritar a todo pulmón.