Disclaimer: Naruto y sus personajes no me pertenecen (por desgracia xD), ellos son propiedad de Masashi Kishimoto. Lo único mio es la trama.

Kyuubi: Volví con el capitulo 4!!

Sheza: Ya era hora! ¬¬

Kyuubi: Logré hacerme un espacio en mis estudios y poder aprovechar a escribir algunas cosas más del fic =D! Por suerte pude subir este capi ^^!

Sheza: Ya, quiero saber qué pasó con Naru-kun y Sasu-kun .!

Kyuubi: Ay, Dios! Esta bien, pesada!! Vamos con el fic!

Konan caminaba de un lado al otro, no podía creer lo que había visto. Preguntó a Tsunade si había algún margen de error, pero no. no había posibilidad de que fallara, no sabia qué hacer. Decidió hacer lo más conveniente y fue a hablar con la única persona a quien tenía más confianza en todo ese lugar: Naruto.

Hablando del rubio, él estaba en su celda pero... había algo más. No se había dado cuenta de cuánto tiempo había pasado desde que había quedado inconciente. Un fuerte y punzante dolor recorría toda su espalda, haciéndole imposible moverse. Abrió un poco los ojos, trató de ver al que estaba sobre él.

-¿Sa...Sasuke...?-preguntó en un hilo de voz. A su mente volvieron los recuerdos.

----------------Flashback-----------------

Naruto intentó separarse de Sasuke, pero éste no lo dejó.

-¡Ya, aléjate!-gritó el menor.

-No lo haré hasta que me cuentes lo que pasó.

-¡Ya déjame, asesino!-insultó.

-¿Qué?

-¡Itachi me contó todo! ¡Se que eres un maldito violador!-volvió a gritar.-¡¡Ahora déjame!!-ordenó.

-¡Quédate quieto!

-¡Que me sueltes!-Naruto golpeó con fuerza el rostro de Sasuke, haciéndolo caer al suelo.

Naruto lo vió e intentó correr fuera de su alcance, pero Sasuke lo detuvo por el pie y lo hizo caer también. El pelinegro lo tiró del pie para acercarlo más a él. Pronto quedó sobre el rubio, quien respiraba de forma agitada.

-Maldito seas...

Sasuke levantó el puño y le dio un fuerte golpe a Naruto. Éste último, cerró sus ojos y calló inconciente al momento que sentía cómo le sacaban la chamarra.

----------------Fin del Flashback-----------------

-¡Ugh!-una fuerte embestida por parte de Sasuke lo hizo volver a la realidad.

-¿Te dolió? Pues te lo tienes merecido.-Sasuke le dio una fuerte embestida.

-¡¡Ahhhhh!!-el rubio se arqueó del dolor producido.-¡Basta, por favor!-rogó con ojos llorosos.

-No sueñes, te lo mereces.-Sasuke seguía con lo suyo.

-No... ¡¡¡Ahhhhhhhh!!!-otro grito de dolor acompañado de lágrimas. Eso realmente dolía... y mucho. Naruto no entendía cómo alguien podía ser tan cruel.

Finalmente la tortura acabó y Sasuke liberó su orgasmo dentro del cuerpo del rubio. Se tomó la molestia de tirarle una sabana y, poniéndose los pantalones, salió de la celda dejando al rubio solo.

Naruto quedó sólo con su dolor. Se sentía como un juguete, un juguete sucio, usado y luego tirado a la basura por ya no ser útil. Se acurrucó en posición fetal y se largó a llorar en silencio. El dolor que sentía era horrible, quería moverse pero el dolor se lo impedía, quería gritar pero el llanto no se lo permitía. Maldecía una y otra vez a su confusa mente, una parte de ella le decía que debía odiar a Sasuke, pero la otra parte decía absolutamente lo contrario. Cerró sus ojos con la esperanza de que alguien, quien fuera que sea mientras él lo conociera, que entrara a la celda y lo ayudara.

Pronto se escucharon pasos acercarse, los pasos parecían ser de unas dos personas: Gaara y Lee.

-¡Naruto-kun venimos a mostrarte el poder de la-!-Lee no pudo continuar al ver el estado en que estaba el chico.-¡¡Naruto-kun!!-gritó corriendo hacia él.

-¿¡Qué demonios fue lo que pasó!?-se exaltó Gaara acercándose al rubio, buscando una respuesta en los ojos de éste.

-Él... él fue...-murmuró en medio del llanto.

-Tranquilo, Naruto-kun.-trató de calmar Lee.-¡Gaara-kun! ¡Ve al patio a llamar a Tsunade-sama y Jiraya-sama! ¡yo trataré de llevarlo a otro lugar más cómodo!-dijo Lee.

-Llévalo a la habitación de Konan, allí estará seguro.-contestó el pelirrojo antes de salir de la celda a toda velocidad.-"¿Quién habrá hecho esto? No puedo creerlo..."-pensó. En ese instante, como un rayo, vino a su mente el leve recuerdo de cuando se cruzaron con Sasuke hacia un par de minutos antes... y según recordaba estaba muy molesto.-"Ese a quien se refería Naruto debió ser Sasuke... ¡Ya verá cuando lo agarremos los chicos y yo!"-volvió a pensar con furia.

Mientras, Lee trataba de llevar a Naruto a un lugar seguro. Lo cargó en brazos y salió de la habitación a paso ligero, evitando correr para no lastimar más al rubio. En medio del camino, se encontró con Deidara y con Sasori, quienes lo acompañaron hasta la celda de Konan. Ella se los encontró justo cuando iban a entrar.

-¿Qué sucede?-preguntó. Al instante dirigió su mirada a la persona que estaba en brazos de Lee.-¿¡Naruto!?-exclamó.-¡De prisa, métanlo a la celda!

La celda de Konan era una de las que se encontraba en mejor estado. Había dos camas juntas en las que, por lógica, dormían Nagato y ella. También había otra, donde ubicaron a Naruto. Lee se aseguró de ubicarlo boca-abajo, cosa que asustó a Konan.

-¿Quién fue?-preguntó con ira.

-No sabemos. Lee y Gaara ya lo encontraron así en su celda.-contestó Sasori con expresión seria.

-Mataré al que lo hizo.-gruñó.

-No si no lo hacemos nosotros primero.-corrigió Lee.

-Allí vienen Tsunade-sama y Jiraya-sama con Gaara.-dijo Deidara asomado por la puerta de la celda.

-¿Qué fue lo que pasó?-preguntó la rubia de cabello largo y grandes senos.

-Gaara nos dijo que era algo muy importante.-agregó un hombre de cabello largo y blanco.-observó dentro de la celda y vió al joven boca-abajo y desnudo en la cama. Entendió a la perfección la situación.-Ya veo. Deben dejarnos a solas con el chico, debemos curarlo.

-Yo me quedaré.-contestó Konan.

-No puedes, no esta permitido.-se quejó la vieja Tsunade.

-Por favor, entienda. Algo muy feo le pasó a Naruto, y si siente algo extraño se pondrá muy nervioso. Es mejor que alguien esté con él aquí.-explicó la peliazulada.

-...-Tsunade la contempló un rato, luego miró a Jiraya y los dos asintieron.-esta bien, sólo tú puedes quedarte.-finalizó.

Konan se sentó junto a la cama de Naruto y tomó su mano con fuerza. 'No te preocupes, todo estará bien.', eran las palabras que ella le decía una y otra vez al rubio, tratando de sonreír para que se relajara y no tuviera miedo.

-Bueno, ya terminamos.-anunció Tsunade a Konan.-Por suerte la herida no era tan grande como pensaba, esta noche podrá dormir en su celda tranquilo. Seguro que mañana ya está bien.

-Gracias Tsunade-sama, Jiraya-sama.-dijo Konan con una sonrisa.

-Nos vemos luego, cuídate.-saludó Jiraya. Y se fueron.

-...-Konan se quedó en silencio viendo a Naruto. Estaba dormido, con unos pequeños surcos en sus mejillas provocados por las lágrimas de sus ojos. Acarició levemente su cabello, le daba ira lo que le habían hecho. El ojiazul abrió lentamente los ojos, ella le sonrió.-Hola Naruto.-saludó.

-Konan...-susurró apenas.-¿Qué fue lo que pasó?

-Vinieron a curarte la herida que...-frenó sus palabras ahí, no quería decirlo.-Naruto... te lastimaron muy feo.

-Si, lo se...-unas lágrimas amenazaban con salir.

-Yo se como te sientes...-soltó la chica, Naruto se sorprendió.-Yo... mi padre lo hacia. Era un hombre normal, con una esposa y dos hijos... entre ellos yo. Nunca entendí por qué lo hacia, pero la cuestión era que no le importaba que yo tuviera siete años. Por eso odio tanto a los hombres, él me lastimó de una manera horrible e imperdonable. El único al que quería era a mi hermano gemelo, Shun. Tú me recuerdas a él, por eso me enfurece tanto lo que te pasó.-explicó con una triste sonrisa.

-¿Pero cómo es que tú y Nagato...?-intentó preguntar el otro.

-Bueno, pues... cuando lo conocí no me caía muy bien, hasta llegué a golpearlo, jajaja... pero algo me empezó a gustar en él y así fue que me enamoré. Ahora estamos juntos.

-Que bueno que algo salió bien.-la sonrisa en Naruto aún seguía siendo muy apagada, así que Konan decidió hablar seriamente con el rubio.

-Quiero contarte algo, pero debes jurar que no le dirás a nadie.-la peliazul tomó la mano de Naruto con fuerza.

-¿De qué se trata?

-Dime que no le dirás a nadie.

-Está bien... no le diré a nadie.

-Bueno... vas a ser tío.-dijo de una vez.

-¿Qué...?-el de ojos zafiro creyó escuchar mal.-¿Quieres decir que...?

-Si.

-¿Entonces tú y Nagato...?

-Ajá.

-¡Santo cielo!-Naruto se levantó pero el dolor en la base de su espalda lo hizo volver a caer en la cama.

-¡Relájate! ¡Debes descansar!-retó la otra.

-No puedo creerlo... ¡Voy a ser tío!-dijo con alegría. La sonrisa de Naruto volvió a aparecer, pero se desvaneció al instante.-Pero... eso significa que te llevarán a otra cárcel.

-Por eso quiero que lo mantengas en secreto. Si se difunde mucho, los guardias se enterarán y mandaran a que me lleven.-explicó.

-Entiendo, no diré nada.-hubo un silencio.-No puedo creer que vaya a ser tío... ¿Y desde hace cuánto?

-Sospecho que desde hace un mes, aproximadamente.-contestó.

-No puedo creerlo... ¡Jajajaja!

-Bien, tio Naruto, es mejor que duermas ahora. Debes descansar. Hay que llevarte a tu celda.

-¡¡NO!!-gritó fuertemente, asustando a Konan.-Sasuke está ahí... ¡No! ¡No quiero verlo!-otra vez las lágrimas salían de sus ojos, Konan comprendió que había sido Sasuke el que abusó de Naruto.

-Está bien, no debes preocuparte. Kakashi-san y Sai-kun estarán allí esta noche, no debes preocuparte.-tranquilizó la peliazulada.

En el patio de la prisión, en una de las esquinas más alejadas del lugar, estaba Sasuke. Él estaba pensando en lo que había hecho... y se sentía muy mal. ¿Por qué? ¿Por qué se sentía mal? Ya había hecho eso un millón de veces, no entendía la razón de su culpabilidad. Por alguna razón se sentía mal de haber lastimado a Naruto de esa forma, cosa que era muy extraña porque jamás había sentido eso con sus victimas. Golpeó el suelo con fuerza, no podía quitarse de la mente la cara de sufrimiento del rubio.

-¿Por qué me siento así? ¡Mierda, se supone que debió gustarme!-pronto sus quejas se vieron calladas por ruidos de pasos acercándose. Era Sai. Sasuke se puso de pie, esperando a que el otro se le acercara. Junto a él venia Kakashi, con expresión algo molesta.-¿Qué quieren?-preguntó fríamente.

-...-Sai lo miró a los ojos. De pronto apretó el puño y golpeó a Sasuke de lleno en el rostro.-¡¡Maldito imbécil!!-le gritó.

-¿Qué?-Sasuke aún no salía de su asombro. Así estaba muy molesto, algo que jamás se esperaba ver en él.

-¿¡Eres un imbécil o que mierda tienes en la cabeza!?-Sai tomó al otro por el cuello de la camisa, haciendo que gimiera un poco.-¿¡Se puede saber qué te impulsó a hacer lo que hiciste!?

-Sai, déjalo.-Kakashi tomó por los hombros a Sai y lo apartó un poco.-Eres una vergüenza, Sasuke. No se por qué pensé que habías cambiado.

Kakashi y Sai se fueron, dejando a Sasuke sólo otra vez. Éste se pasó la mano por su mejilla derecha, ese golpe había sido duro. Se volvió a poner de pie y caminó hasta el edificio.

En su interior, todos murmuraban cosas de Sasuke, algunos reos se apartaban de su camino. En el trayecto se encontró con Deidara, quien lo paró para hablar con él.

-¿Qué pasa contigo, Sasuke? Creíamos que ya no ibas a hacer esas cosas.-dijo algo decepcionado.

-Eso a ti no te importa, no es de tu incumbencia.-contestó enojado, tratando de seguir adelante.

-Espera, no tan rápido.-Deidara bloqueó el avance de Sasuke con su brazo. Por primera vez, después de cuatro años, se volvía a enfrentar a él.-No te dejaré hasta que me digas por qué lo hiciste.

-Deidara, te lo advierto. Qui-ta-te.-ordenó.-Si no lo haces, lo lamentarás.-advirtió.

-No te tengo miedo, Sasuke. Quiero que contestes a mi pregunta.

-¡Quítate!-gritó Sasuke empujando al rubio.

-¡Ese chico era inocente, no tenias derecho a hacerle eso!

-¡Tú no sabes nada! ¡Quítate!-Sasuke se tiró encima de Deidara, quien calló al suelo con un ruido sordo.

-¡¡Heeeeeeeeeeeeey!!-se escuchó un fuerte grito a espaldas de Sasuke. Una mano lo tomó por el cabello y lo arrojó lejos.-¿¡Qué le haces a Deidara!?-Sasori estaba furioso, nadie podía tocar a Deidara, NADIE.-¿Estas bien Deidara?

-Si, estoy bien.

Sasuke se levantó y pasó a caminata veloz junto a ellos. Llegó a su celda y se encontró con la mirada asesina de Konan, quien decidió no decirle nada. Naruto, por su lado, lo miró fijamente mientras él se acostaba en su cama sin decir palabra alguna.

-Ve tranquila, Konan. Nosotros cuidaremos a Naruto.-aseguró Kakashi con una sonrisa a través de su máscara.

-Buenas noches Sai-kun, Kakashi-san, Naruto-kun...-miró a Sasuke e hizo una mueca de desprecio, para luego irse.

El resto de la noche, todos lo pasaron en silencio.

Un mes después, las cosas estaban ya un poco más tranquilas. Nagato se había enterado de que iba a ser padre y su reacción fue la siguiente: Sorpresa, negación, sorpresa otra vez, preocupación, alegría, alegría más llanto. Con Naruto y Sasuke ese era otro cuento, ya ni se hablaban y el ojiazul tenía miedo de quedarse con Sasuke a solas. El de ojos azabaches se pasaba casi todo el día en el patio de la cárcel, sin hablar con nadie ni moverse por nada del mundo.

-¿Estas seguro de esto?-preguntó Kakashi.

-Si, completamente. Ustedes ya sacrificaron mucho por mí, voy a estar bien.-aseguró el rubio.

-No tenemos problema, si quieres Kakashi puede verse con Iruka otro día, y yo puedo dibujar otra noche.

-No. hoy es el cumpleaños de Iruka y Kakashi debe estar con él. Y hoy hay una noche muy buena para dibujar paisajes nubosos. Voy a estar bien, tranquilos.-contestó el rubio con una sonrisa.

-Hum... ¿Tú qué dices, Sai?

-Está bien, vamos.-dijo Sai. Antes de salir, se volteó hacia Sasuke.-Si le haces algo, te asesino.-advirtió.

Naruto y Sasuke se quedaron viendo así por un rato, el uno al otro y sin decir palabra. Poco a poco los ojos del rubio se fueron cerrando y se dejó caer dormido en la cama, sentado y recostado contra la pared. El pelinegro lo contempló un rato, la verdad que era una imagen muy bonita. Procuró levantarse sin hacer ruido y se acercó con sigilo a la cama de Naruto. Cuando estuvo lo bastante cerca examinó su rostro: un rostro delicado, gentil, bello. Se le hacia imposible creer que lo hubiera lastimado así, no le gustaba la idea.

Lentamente acercó sus labios a los del rubio, hasta que entraron en un suave contacto. El rubio abrió levemente sus ojos para encontrarse con el rostro del otro. Estaba por gritar, pero Sasuke se lo evitó besándolo otra vez, esta vez con algo más de profundidad. El de ojos zafiro no tardó en dejarse llevar por esa bella sensación. Si bien estaba junto al tipo que lo había lastimado, no podía evitar sentir algo más por esa persona, algo muy profundo.

-¡Miren lo que tenemos aquí!-dijo una voz desconocida, que obligó a los otros dos a separarse.

-Oh, vaya... los fracasados musicales están aquí.-se burló Sasuke.

-¿¡Qué dijiste!?-bramó Jirobo.

-Tranquilízate.-Kidomaru frenó el paso del gordo.-Esta tratando de enojarte, no le hagas caso.

-Tiempo sin verte, Sasuke.-un tipo de pelo violáceo de nombre Sakon se acercó levemente a Sasuke.

-Debo decir que no me da gusto verlos.-Sasuke tomó la mano de Naruto, lo levantó y le indicó que se quedara detrás de él.-¿Y dónde están los otros dos... Kimimaro y Kabuto?-preguntó.

-Ellos están con el jefe.-contestó Kidomaru desde la puerta de la celda.-El jefe quiere ver a ese chico.-agregó señalando a Naruto.

-¿Qué? ¿A mi?-Naruto se ocultó más detrás de Sasuke.-No lo creo.

-¡Vas a venir con nosotros quieras o no!-gruñó Jirobo.

-Naruto... ¿Me escuchas?-susurró Sasuke. Naruto asintió, sin despegar la vista de enfrente.

-Cuando yo te diga, tú corres tan rápido como puedas... ¿Si?

-Si, entendido.

-Bien...

Sasuke calculó unos segundos, tenían que escapar de ahí si no querían que los forzaran a hacerlo. Lo que ahora más le importaba era sacar a Naruto de alli, no importaba cómo pero debía sacarlo de ahí. Finalmente, tomó aire y gritó '¡¡AHORA!!', al tiempo que se abalanzaba contra los otros tres derribándolos. Naruto saltó y echó a correr como un rayo, seguido de Sasuke que escapó por poco.

-¡Vamos! ¡Tras ellos!-gimió Kidomaru.

Y así, inició la carrera.

Kyuubi: Hola! Antes que nada, perdón por la demora!! Pero ya saben, la educación es lo primero, y no quiero acabar haciendo cualquier trabajo por no estudiar -.-U! De nuevo, gracias por la paciencia que tuvieron ^^! Y... ¿Hum? ¿Sheza? ¿Sheza?

Sheza: VIOLASTE A NARU-KUN!!!

Kyuubi: Y eso qué tiene de malo??

Sheza: Ay mi pobre Naru-kuuuun T-T!

Kyuubi: Argh... Bien, quédate tú ola con tu depresión. Ahora, como les decía, gracias por haber esperado éste capitulo ^^! Prometo actualizar más rápido... o al menos eso espero n_nU! Ahora si, nos leemos en otro capitulo! Dejen reviews! Matta ne!!