Capitulo 7: la magia

Longart

Volvía de mi muy ajetreado día de trabajo, los guardias me conducían a mi celda. Me dejaron dentro, mis ópticos tardaron en acostumbrarse a la oscuridad, cuando al fin pude ver casi caigo en fuera de línea; que demonios Hacia Storm Fire con esa fembot, ha yo y mis malos pensamientos. La pobre estaba recargando y Storm Fire la cuidaba, que malo fui, no hacían nada sospechoso. Me adentre mas y me agache al lado de ambos, ella estaba en muy malas condiciones, pero Storm Fire no me dejaba hacer mas, estaba un poco atravesado.

-Storm Fire, podrías apartarte.-la dije con calma, las heridas de la fembot mostraban una fuerte hemorragia.

-claro.- dijo con la voz algo afectada. Me quede de piedra pero disimule, Storm Fire ¿preocupado?, por esa desconocida.

-Estará bien solo debo…-la fembot volvió en si, interrumpiéndome, con un quejido. Storm Fire se le acerco de nuevo y la abrazo con cuidado, bien, parecía que el mecha estaba enamorado.

-Calma, es Longart un amigo, es medico te ayudara, como lo hizo conmigo.- OK mi teoría era cierta aunque, tal vez solo fueran suposiciones y la chica era su hermana, pero no se parecían, así que, mi amigo…

-Storm Fire me duele.- se quejo.

-lo se.- le dijo, bien una escena un poco acaramelada.

-debes pensar que soy débil.-le dijo ella.

-no ni lo digas, cuando llegue aquí estaba igual que tu y te digo algo me comporte como un recién creado, hasta quería llorar.-le tranquilizo.

-es cierto.- intervine, acercándome para que me viera.- me llamo Longart ¿y tu?- ojala fuera no como Storm Fire e irrumpiera en gritos de "quiero morir".

-me llamo Dalia.- respondió intentando incorporarse, le retuve, podía hacerse daño.

-no te muevas.- le indique, empecé a revisarla, uf que terrible, de verdad que era fuerte, incluso mas que Storm Fire, me aventure a pensar. Vi que sus manos estaban cerrados en sendos puños, debía estar pasando las duras y las maduras, como estaba abrazada a Storm Fire no podía verle el rostro y como no decía nada no sabia si le dolía o que.- Dalia ¿puedo inducirte un estado de recarga?- le pregunte.

-no se.- respondió volteando para verme un poco cohibida.

-hey a mi no me lo preguntaste solo lo instalaste y ya.- se quejo Storm Fire.

-si te dije.- me defendí, mientras buscaba el programa.

-claro, solo para que me preparara para la descarga, pero mas nada.- siguió Storm Fire.

-jajaja.- rió Dalia.- Storm no me digas que te asustas por una pequeña instalación.

-no que va es solo que a ti te pregunta y a mi solo me advierte ¬¬.-comento Storm enfurruñado.

-porque tú cuando llegaste estabas de malcriado Storm y no querías ni hablar.-dije.- tomando con cuidado uno de los brazos de Dalia.- Aquí voy.-le introduje la aguja láser ella ni se inmuto, solo calló sobre los hombros de Storm.- que discusión mas tonta.- le dije.

-je era para distraerla un poco, no me hace gracia que piense en todo el dolor que siente.- contesto Storm, acariciando el rostro de Dalia inconscientemente.

Storm Fire

Menos mal que Dalia recargaba, las reparaciones tenían pinta de ser un poco dolorosas. No sabia que era lo que pasaba conmigo, ¿Por qué de repente me importaba tanto esa fembot? , vamos que la acababa de conocer, y ese sentimiento en mi chispa, ¿que ocurría conmigo?, siempre pensé que en la guerra no había espacio para estos sentimientos pero me equivoque, la amaba no quería que nada le pasase, ni siquiera que el medicucho que la atendía le produjese el mas mínimo de los dolores. Un momento Longart es mi amigo no debería insultarlo así, después de todo ese es su trabajo. No, lo dejaría repararla después de todo era lo mejor para ella.

El tiempo pasó, Longart había terminado y recargaba con calma al otro lado de la celda concediéndonos así algo de intimidad. Me estaba durmiendo solo, pero no quería dejarla, ¿y si despertaba? ¿Que se quedaría sola y acongojada? eso no la esperaría. Por fin empezó a despertar, la mire con cariño, ella me devolvió la mirada nuestros rostros se acercaron, mi chispa vibraba con rapidez, nuestros labios se tocaron, y ese sentimiento tan especial broto por todo mi ser, era magia, magia no amor, ¿como algo tan sencillo podía ser tan maravilloso?.

Dalia

Ese beso fue muy especial, no se cuanto tiempo permanecimos así, si siquiera mover nuestros labios para iniciar otro tipo de beso, era solo un roce, pero mi chispa casi salto de emoción, de amor. Mi procesador parecía descontado pronto, todo dejo de ser importante, el tiempo, mis amigas, la guerra todo carecía de sentido menos ese ser que estaba junto a mí, todo era tan irreal, tan vacío.

Longart

Ahhhhhhhhhhhhhhhhh ¿por que Primus? ¿Por que me desperté en este momento? ¿Por que se me ocurrió abrir los ópticos? Vaya que no habían tardado; frente a mi una escena un poco embarazosa se estaba llevando a cabo, solo era un beso, no es que fuera otra cosa, pero conmigo ahí dentro. Después de pasado el susto inicial otro sentimiento me invadió era soledad una soledad que no experimentaba desde que mi compañero de celda anterior murió ciclos atrás, ahora mis únicos compañeros estaban juntos y yo sobraba, vale decir que no tenia celos solo dolor, la vida era tan injusta, finalmente cunado tienes un amigo otro tipo de amor viene y te lo arrebata, seguían juntos, vamos que llevaban rato así, Primus mejor me vuelvo a recargar. Me recosté dándoles la espalda, solo esperaba que no fueran a hacer ruidos.