Cuarto capítulo!!!
Esta algo triste, pero es necesario, por el bien de la historia.
No olviden leer hasta abajo, hay algo que quiero preguntar.
Sin más…
En sus marcas, listos… A LEER!!!
--O-O-O-O-O-O—O-O-O-O-O—O-O—O-O-O-O-O-O-O-O—O-O-O-O-O-O—O-O-O—O-O-O-O-O-O—OO—O-O-O-O—O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O—O-O-
Habían pasado tantas cosas en tan poco tiempo, que empezaba dudar de mi filosofía, sobre la poca importancia del amor.
Había salido en varias ocasiones con Temari y Custodio-kun, lo cual me provocaba un poco celos al verlos tan felices, mientras yo estaba sola. En varias ocasiones, mi amiga me había aconsejado, conseguirme a alguien… como si fuera tan fácil.
Es verdad que había varios hombres tras de mí, cosa que Temari usaba en mi contra a cada momento. Mi "querida" amiga, le había dado mi número telefónico, a por lo menos, veinte de mis compañeros de trabajo. Razón por la cual, me era difícil sobrevivir en el hospital, aparte de que tenía que malgastar mi tiempo libre, en pensar estúpidas excusas para no salir con ellos.
Tan ocupada estaba pensando, en cómo decirle a Genma de radiología, que no quería salir con él, que no me di cuenta, del insistente ruido de mi celular. Fue hasta la noche, cuando acabo mi turno, que saliendo del hospital, revise mi teléfono. ¡Quince llamadas perdidas! Dos de ellas, eran de Temari, de seguro quería ir de reventón, cinco más eran de Hinata. Aunque pensándolo bien, no la había visto en varios días. Revise el resto de las llamadas, eran de mi amigo-hermano, Uzumaki Naruto.
Conozco a Naruto desde que tengo memoria, aunque de pequeños, no lo soportaba, con el tiempo, me di cuenta, de la maravillosa persona que era, tierno, comprensivo y paciente. Era mi mayor confidente en la secundaria. Yo siempre lo ayudaba en sus locos planes, para acercarse a Hinata, de quien estaba enamorado. Recuerdo el último, la pierna rota de Naruto, y mi muñeca torcida, fueron el resultado del plan "Declararse desde un árbol" Teníamos todo perfectamente planeado, no podía fallar, claro que nunca contamos, con que la maldita rama se quebrara. El plan no fue del todo un fracaso, si, estábamos heridos, pero, cuando Hinata bajo preocupada, a revisar a Naruto, este aprovecho para decirle lo que sentía por ella. Recuerdo su mirada de desilusión, cuando ella no le contestaba, pero cuando sintió los labios de la ojiperla sobre los suyos, hasta se le olvido su pierna rota.
Claro que cuando el señor Hyuuga, descubrió la escenita de su hija con mi amigo, con todo y pierna rota, tuvimos que salir huyendo de ahí. Claro, que eso no impidió, que hasta la fecha, ellos dos fueran novios. Sin embargo, Naruto, tuvo que irse a Suna, por trabajo me había dicho el, aunque cada fin de semana, Hinata iba a verlo. Y por supuesto, que él me llamaba seguido. Adoraba escuchar sus "Sakura-chan, el ramen de Suna, no se compara con el de Konoha, ¡Dattebayo!" o "Mándale saludos de mi parte, a la vieja borracha de Tsunade"
Inevitablemente, reí un poco, aun mirando las llamadas perdidas en mi celular. Lo guarde en mi bolsillo y me dirigí a mi auto, ya le llamaría a Naruto en mi casa. No pude ni siquiera, reconsiderar esa idea, cuando mi celular sonó de nuevo. Conteste mientras me subía a mi auto.
-Sa-sakura-se escucho una voz llorosa, por el celular.
-¿Quién habla?-pregunte confundida.
-Sa-sakura, soy yo, Hinata-dijo evitando un sollozo.
-¿Hinata, estas bien?-pregunte preocupada
-Tienes que hablar con Tsunade-sama-rogo mi amiga.
-¿Qué pasa?-pregunte.
-Na-naruto-kun-dijo sollozando.
Pude sentir a mi corazón, parar su latir por dos segundos, para después, empezar a bombear frenéticamente.
-¿Qu-que es lo que le pasa a Na-naruto?-no pude evitar tartamudear.
-Dile a Tsunade-sama, que necesitas un traslado del hospital de Suna-dijo ahora, una voz diferente, un hombre. Aun podía escuchar los sollozos de Hinata.
-¿QUE LE PASA A NARUTO?-exigí saber, a ese hombre.
-¡Esta mal! ¡CARAJOS!-regaño el hombre-ahora ve con tu jefa y preparen el traslado-dijo más calmado y colgó.
Yo seguía con el teléfono en mi oído, sentada frente al volante de mi auto. No sentía mi cuerpo. El celular cayó en mis piernas, al mismo tiempo que pequeñas lágrimas caían por mis mejillas. Después de permanecer unos momentos así, procesando la información, salí de mi auto, corriendo en dirección al hospital. Recorrí los largos del pasillo del mismo, bajo la preocupada mirada de doctores y enfermeras.
Sin siquiera molestarme en tocar, entre en la oficina de mi jefa.
-¡Tsunade-sama!-exclame entrando.
-¿Cómo te atreves a…?-pregunto parándose de su silla, enojada. Al ver mi aspecto, se acerco a mi preocupada.
-¿Qué te pasa Sakura?-pregunto.
Yo solté el sollozo, que había intentado reprimir.
-Naruto, Naruto, Tsunade-sama-dije tratando de explicarme.
Su mirada se agrando. Aunque no lo admitiera, le tenía un cariño muy especial a mi amigo, eso lo podía notar ahora, estaba preocupada, igual que yo.
-Tranquila-dijo abrazándome-¿Qué le pasa a Naruto?-pregunto. Definitivamente estaba preocupada, rara era la vez que lo llamaba por su nombre, siempre era bakka o idiota.
-No lo sé-dije separándome un poco de ella-Hinata me ha hablado, ha dicho que necesita un traslado desde Suna y un hombre me ha dicho que el está mal-le explique, tratando de no llorar.
Tsunade-sama, llamo a Shizune, su secretaria.
-Pon a Jiraiya al teléfono y necesito un traslado desde el hospital de Suna, rápido-ordeno la rubia. Shizune salió de la oficina.
A los pocos minutos, la misma voz con la que hable, sonó por el teléfono de mi jefa, puso el altavoz.
-¿El traslado está listo?-pregunto el hombre.
-Estamos preparándolo, ¿Cuál es su estado, Jiraiya?-pregunto ella, yo la mire confundida.
-El está muy mal, necesita el trasplante urgente-respondió. Yo me quede en blanco. ¿Trasplante? Por dios, ¿Qué es lo que tenia, mi hermanito? Sin poder evitarlo, caí de rodillas, llorando, desahogándome. Tsunade me miro unos segundos, para después devolver su vista al teléfono.
-¿Hay alguien compatible?-pregunto.
Jiraiya suspiro-…No-respondió al fin. Tsunade-sama bajo la vista. Yo no podía ni hablar.
Shizune entro en la oficina.
-Todo está listo Tsunade-sama, el llega mañana, por la mañana-informo. Tsunade-sama asintió.
-Listo Jiraiya, lo más probable es que lleguen mañana-aviso mi jefa.
-De acuerdo, te veré mañana allá-se despidió el hombre y colgó.
Yo me levante del piso y encare a mi jefa.
-¿Qué le pasa a Naruto?-pregunte directamente.
-Siéntate Sakura-me dijo. Iba a protestar, pero al ver su vacía mirada, la obedecí.
-Hace cinco años, le diagnostique a Naruto…leucemia-mis orbes se abrieron desmesuradamente, mi corazón iba a mil por hora, sentí un hueco en el estomago, mientras mi cuerpo permanecía quieto, tan solo escuchando a mi jefa.
-Por petición del mismo, nunca te lo dijimos. El no quería que tú te enteraras, es por eso que nos pidió a mí y a Hinata, que no te dijéramos nada-
-¿Hi-hinata lo sabe?-pregunte sorprendida.
-Así es, solo ella, Jiraiya y yo lo sabíamos, pero nunca te lo dijimos. En secreto, Naruto empezó a ser tratado por la enfermedad, pero cuando los síntomas empezaron a hacerse más obvios, decidió que lo mejor era irse de Konoha. Sabiendo que tú eras doctora, era solo cuestión de tiempo para que te dieras cuenta, es por eso que se fue a Suna-
Todo empezó a tener sentido, por eso Naruto se había ido tan repentinamente, por eso Hinata había cambiado tanto, por eso iba a verlo cada fin de semana, su especialidad es la Oncología y a mis espaldas, se había encargado del caso de Naruto.
-Allá, mi colega Jiraiya y Hinata, se han encargado de su tratamiento, sin embargo, Naruto ha tenido complicaciones los últimos meses y ahora, morirá si no consigue un trasplante de medula espinal-dijo mi jefa. Sentí mi corazón partirse en miles de pedazos.
¿Naruto? ¿Muerto?
Empecé a sentir que el aire me faltaba, mis ojos estaban nublados y no poda hablar. Quería huir de ahí, quería despertar en mi cama y darme cuenta de que todo era un sueño. Quería poder llamar a Naruto, escuchar de su propia voz, que ese sueño nunca se haría realidad, que él era una persona sana, que no me dejaría sola… que no moriría. El hueco en mi estomago aumentaba conforme los segundos, tenía la boca seca y apenas y podía ver la figura de mi jefa. Veía que movía la boca, pero yo no escuchaba nada.
Cerré un momento los ojos, quedando en total oscuridad, donde solo podía ver un punto amarillo, pronto me di cuenta que era la rebelde melena de Naruto.
-Ven Sakura-chan, ven conmigo-me decía.
Yo sonreí. Abrí los ojos al sentir que alguien me tomaba el hombro. Tsunade-sama, lucia preocupada, sin embargo, yo sentía una extraña paz, volví a cerrar mis ojos. Naruto estaba más cerca.
-¡No seas cobarde Sakura-chan, ven conmigo!-decía mi hermano, ofreciéndome una mano, mientras me sacaba la lengua, en un gesto juguetón. Yo le sonreí y la tome.
Todo se volvió negro.
O-O-O-O—O-O-O-O-O-O-O—O-O-O-O-O-O-O-O—O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O—O-O-O-O-O-O—O-O-O-O-O-O-O-O-O—O-O-O-O-
Buaaa¡¡¡
No saben lo que me costó escribir esto. Es muy difícil para mí, poner a Naruto, mi amado rubio, en una situación como esta. Sin mencionar a Sakura, la pobre está sufriendo.
AVISO: Konoha Health, está llegando a su final, lo cual, por una parte es malo, pero por otra, bueno. Cuando termine esto, me dedicare exclusivamente a Reconsiderando.
Otra cosa: Alejita-chan, me comenta que hay personas que no pueden dejar review, porque tienes que pertenecer a Fanfiction, para ello. También me dice, que sería más fácil, si yo permitiera, que todos comentaran, aunque no pertenezcan a la comunidad de Fanfiction.
Ahora yo digo…
¿Se puede hacer eso?
Y si se puede…
¿Cómo? Les agradezco de antemano, si lo saben, pero bueno…
REVIEWS?????
