Bueno, algunos me pidieron el epilogo de Konoha Health y aquí esta:
Antes que nada…
MUCAHAS GRACIAS POR SU APOYO¡¡¡¡¡¡¡¡
En sus marcas, listos… A LEER¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡
O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-OO—O-OO-O-O-O
-
-
-
Epilogo
-
-
-
Otro día más, es soleado como siempre. Me levanto perezosamente y me dirijo a darme una ducha. Me visto con un vestido, color blanco… como siempre. Recojo mi rosado cabello en una coleta y me dirijo a ver Tai, mi hijo… mío y de Sasuke.
Es increíble cuanto ha crecido, cuando lo veo no puedo evitar recordarte, cada día se parce mas a ti Sasuke-kun. Levanto a Tai de escasos cinco años y al igual que yo se viste de blanco. Y como todos los días, como ya nos es una costumbre a ambos, nos dirigimos fuera de la casa, a aquel lago hermoso, al final del jardín. Dejo que Tai corra y juegue mientras yo me siento a la orilla del lago y te observo.
La cristalina agua me permite la visión de ti. Como todos los días después de mi muerte, estas en la oficina, ya casi no sales de ella, probablemente te duela enfrentarte a la verdad… ya no estoy ahí.
En tu oficina entra un rubio escandaloso, gritando quien sabe que cosas, Naruto. Solo el logra arrancarte unas pequeñas sonrisas, con algunas de sus bromas. Aunque hasta yo puedo percibir que el brillo de los ojos de Naruto, ha desaparecido. Eso me enfurece. Tiene a su pequeño hijo, tiene una hermosa esposa, tiene un gran trabajo, tiene una maravillosa vida. ¿Por qué ha de estar triste?
-Porque tú no estás, mami-
Me distraigo al oír a Tai. El observa la imagen que yo antes contemplaba.
-Están tristes por qué no estás ahí-me dice él.
Sonrió y acaricio se cabeza. Desde pequeño ha sido muy inteligente, justo como tu… Sasuke-kun. Me siento sola, me haces falta, pero con Tai aquí, siento que tengo una parte de ti conmigo. Agradezco la oportunidad de estar a su lado.
Atraigo hacia a mí a Tai y lo acuno entre mis brazos, mientras ambos te miramos. Como todos los días, sales de tu oficina hasta tarde, cuando estas lo suficientemente cansado para llegar a casa y dormirte, sin tener que pensar en que nadie despertara junto a ti, o en que el llanto de un bebe te despertara a media noche. Porque te resignaste y esperas con ansias el momento en el que puedas unirte a nosotros.
Te veo salir del enorme edificio de Uchiha Sent como siempre, cabizbajo. Miro hacia mis brazos, donde nuestro hijo reposa dormido. Sonrió y lentamente me levanto.
Me agacho un poco hacia el lago – Te amo Sasuke-kun- susurro. Alzas tu cabeza hacia el cielo y como si pudieras verme, sonries. Sonries como hace años no lo haces, sonries con sinceridad. Te acompaño en la sonrisa y me meto a la casa, dejando a Tai en su cama. Me dirijo a mi cuarto, observando la cama matrimonial y sonrió amargamente, se que algún día llegaras a ocupar el lugar vacio. Estaba dispuesta a recostarme, cuando sentí una punzada en el pecho que casi me hace perder el equilibrio. Como por presentimiento, corro hacia el lago.
Vas a toda prisa en tu auto, la sonrisa con la que te deje, estaba siendo reemplazada por pequeñas lagrimas que bañaban tus mejillas. Puedo sentir tu desesperación, puedo sentir tu tristeza y miras hacia el frente, cerciorándote del barranco próximo. Pero sueltas el volante sintiendo que ya no puedes más y te dejas vencer por la tristeza y la soledad… y te dejas morir.
Caigo de rodillas frente al lago, observando tu auto caer por aquel barranco y sé que tu estas ahí, adentro, sufriendo cada golpe, cada volcadura, llorando, llorando como yo lo hago ahora, porque me duele tu sufrimiento, pero sé que piensas que es mejor morir que seguir así y tal vez sea verdad.
Mis lagrimas salen sin control por mis ojos y los cierro evitando ver el terrible accidente por el que estas pasando, tratando de ignorar el hecho de que estas muriendo dentro de tu auto. Tratando de creer que solo es un simple sueño.
Abro los ojos desmesuradamente, y observo a mí alrededor. Mi habitación blanca, mis sabanas blancas, mi vestido blanco, mi pequeño hijo dormido a mis pies. Y me calma saber que solo fue una pesadilla. Trato de reincorporarme pero algo me lo impide. Dirijo mi vista a mi cintura, donde siento la obstrucción.
Mis ojos se empañan de lágrimas mientras veo tu brazo rodear mi cintura. Tu cálido cuerpo descansando junto al mío, junto a nuestro hijo.
-Sasuke-kun-susurro entrecortadamente.
Tus ojos se abren lentamente, mostrándome tus mundos negros y sonrió entre sollozos cuando me observas con esa mirada cargada de amor.
-Ya estoy aquí amor-susurras a mi oído mientras me abrazas.
Y me invade un paz interior y siento mi corazón rebotar de felicidad.
-¿Mami?-llama adormilado Tai.
Al ver a su padre junto a mí, sus ojos se iluminan y se lanza a abrazarlo. Sasuke me mira confuso y yo asiento.
-Nuestro hijo-le digo.
No puede evitar las lágrimas al estrechar a Tai y prontamente me uno al abrazo, estando juntos los tres, juntos…
-Juntos sin importar como-exclama Sasuke. Yo sonrió y aprieto el agarre.
…Juntos sin importar como…
-
-
-
Epilogo
-
-
-
O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-OO—O-OO-O-O-O
Ahora sí, el final, la verdad iba a cortarlo en la parte en la que Sasuke sonríe mirando al cielo, pero me dije a mi misma:
"No seas maldita, haz al pobre de Sasuke-kun feliz"
Y bueno ahí están los resultados de mi bondad.
Como siempre, ojala les haya gustado este pequeño epilogo.
REVIEWS???????
Gracias.
^_^
