Capitulo 15: ¿en que nos metimos?
Longart
Por todas las chispas que tenía enfrente a un fantasma, el mecha me veía a los ópticos, era muy alto, vamos que había crecido, sus alas puerta destacaban bastante, sus colores eran imponentes, el negro y el morado se combinaban de una manera que parecían decir que ese mecha era peligroso, pero yo sabía que era lo todo contrario.
-¿por qué me ves así?-inquirió, serio. Yo no recordaba que él fuera así, bueno lo conocí hace vorns y los mechas crecen.-bueno eso no importa ahora, escucha Longart me he infiltrado en esta mina, por ordenes de el servicio secreto autobot, eso es todo lo que necesitas saber, por favor te pido que no intentes llamarme por mi nombre, estoy de incógnito, investigando un trafico ilegal de esclavos, y la desaparición de ciertos autobots.
-Pero como, ¿Cómo? , escuche que tu academia fue destruida, tu sobreviviste.-se levantó y salió de la celda.-solo hazme caso y pronto estarás libre, eso es todo lo que puedo hacer por el autobot que salvó mi vida.
-espera, como…-ya se había ido. Había sobrevivido, Racer había sobrevivido, pero no sabía como sentirme, por un lado estaba alegre, pero por el otro ese vacío en mi chispa solo aumentó. Por que se comportaba así, que le había ocurrido. De verdad era él, o ¿solo era una sombra del pequeño sparkling al cual no solo reparé sino que fui su padre adoptivo? , las situaciones cambian mucho a los mechas ahora me doy cuenta de eso, cada experiencia, cada misión, aventura, trabajo, tragedia, los cambian de una manera que cuando los vuelves a ver no son ni la sombra de cuando los conociste.
Apenas noté cuando Storm entró a la celda, ni cuando se sentó enfrente de mi, solo su voz me sacó de mis divagaciones.
-sabes algo muy raro pasó hoy, Drock estaba nervioso, muy extraño ni siquiera, Longart te pasa algo parece que viste un fantasma.- Storm me veía curioso.
-nada, lo que pasa es que eso fue lo que vi.-le dije mirándolo a los ópticos.
-como un fantasma, vamos tu sabes que no existen.-me dijo riendo.
-pues si parece que si, por que Racer esta por ahí bien vivo.-le dije.
-pero, eso debería alegrarte, ¿como sobrevivió? , ¿Donde esta? , ¿Hablaste con el? -me bombardeó con preguntas.
-no, no hable con él, solo me dijo que pronto nos sacaría de aquí y que no me interpusiera en su camino.- le respondí cabizbajo.
-él te dijo eso.-comentó incrédulo.
-pues si.-afirmé.
Como si me hubiera escuchado Racer entró cargando con nuestros picos, ignoró a Storm y se dirigió a mí.
-Ya los demás están, informados, Longart al finalizar este ciclo, cunado vengan a buscarlos ustedes se encargaran de los guardias, con estos picos no creo que les den problemas, yo estaré en la sala de control y abriré las puertas, no se preocupen por mi solo huyan, yo debo terminar la misión que me fue asignada.-salió sin más.
-claro, mi nombre es Storm Fire y existo.-reclamó Storm Fire, enojado por haber sido olvidado.
-y bien nos vamos o no.-le dije, aunque la conducta de Racer era extraña e incluso me lastimaba no pude evitar sentirme feliz, por fin después de ciclos saldría de ese lugar y podría ser libre, y cumplir esos sueños que todas las noches me asaltaban mientras recargaba.
-que más vámonos, que más podemos hacer.-replicó Storm enojado.
La noche pasó desesperadamente lenta, parece que cuando uno más anhela algo, más se demora, por fin llegó el ciclo siguiente, Storm y yo nos apostamos a los lados de la puerta, con la chispa en un puño, esperando, esperando, el energon se me agolpaba en la garganta, uf por que comí tanto, mis tanques estaban revueltos.
-que pasa, tu que has peleado en tantas batallas, ahora tienes miedo de un par de guardias.-se burlo Storm, al verme.
-no, temo por ti, solo espero que tengas cuidado y no me des más trabajo.-le conteste.
-ese es tu trabajo, no deberías quejarte, shhhh.- Storm se pegó más a la pared, los inocentes guardias se acercaban, entraron y les descargamos tales golpes que los pobres no supieron ni que los atacó.-uf espero que tu profesión no se te haga presente.-bromeó Storm al salir.
-van a estar bien, solo los noqueamos.- pasé por encima de los dos guardias y corrí al lado de Storm.
-ahora hacia la salida, verdad.-gritó Storm eufórico.
-si, pero.-que le había picado, vamos que hace un ciclo estaba muerto en vida y ahora saltaba como un sparkling feliz e inocente.-no se y si vamos a la sala de control, solo para asegurarnos de que Racer esta bien.-que me pasaba, vamos que no era el mismo, entonces por que me preocupaba por el.
-a ver, vamos a cuidar a tu amiguito, Longart el ya es grande y se sabe cuidar solo.-replicó Storm.- pero vamos que siento una extraña sensación es como si todo fuese a salir mal.
-tú y tus presagios, por cierto donde queda la sala de control.-pregunté de verdad sabía donde estaba la salida, pero y la sala.
-esteee por que no seguimos esa flecha que dice sala de control.-Storm me miró burlón.
-no la había visto, estos encargados no son nada listos mira que poner la dirección en las paredes.-seguimos la flecha a través de túneles cada ves mas anchos e iluminados, como se notaba que llevaban hasta la sala de control.
-aléjense de mi terrorcrons.-gritaba una voz, la de Racer, imaginé que montones de terrorcrons lo atacaban y lo destrozaban con sus afilados dientes, aceleramos el paso. Empujé la puerta con el hombro, Racer peleaba con los terrorcrons, los cuales eran azuzados por el encargado de la mina. Storm saltó y cayó sobre este, golpeándolo con el codo. Yo le caí a picotazo limpio a todos lo terrorcrons que estaban cerca.
-te dije que te fueras, que parte no entendiste.-gritó Racer, disparándole a los terrorcrons.
-la parte de dejarte solo en esta mina.-le grité mientras terminaba de partir el pico en una de las cabezas de los terrorcrons.
-pues estas a tiempo, vete que no me importas ya, eres parte de mi pasado, solo lo hago para pagar mi deuda nada más.-un terrorcron lo mordió en la rodilla, el energon empezó a salir abundantemente.-vete de aquí.-dijo conteniendo un grito.
-de ninguna manera.-Storm se había desecho del encargado de la mina, peleaba con los terrorcrons que quedaban. Racer cayó al suelo jadeante, me acerqué a él y lo levante.-no es muy grave saldremos de aquí, y estarás bien.
-no déjame, déjame.-pero él no tenía fuerzas, tuvo que apoyarse en mi hombro.-esta bien solo hasta el refugio donde estarán los demás esclavos.-cedió al fin.
Salimos de la mina y seguimos a los demás cautivos hasta un edificio abandonado, el trayecto fue largo y tortuoso, Racer apenas caminaba y apoyaba todo su peso en mí, el edificio no era muy limpio, estaba todo caído y había zonas donde el techo había cedido dejando ver el piso superior. Todos se desperdigaron, para investigar, yo me quedé al lado de Racer.
