Hola =D

Un nuevo capítulo ha llegado, así que espero que les guste. No tengo mucho que decir, mis eternos agradecimientos por sus comentarios y por leer este fic, no olvidar que ningun personaje de Bleach me pertenece y que esta historia es simplemente para divertirme y divertir a los demas.

Creo que en este capítulo todos los personajes se ven muy fuera de caracter, así que me disculpo por ello. Me esforzaré mas en el siguiente capítulo .

Ahora a leer =D

Sé que quieres ser mi salvación.

Estaba frente a la habitación de Toushirou sin muchas ganas de querer iniciar la sesión. Y es que el pequeño a veces se comportaba de una forma tan maldita que le quitaban todas las ganas de seguir tratándolo.

Suspiró por quien sabe cuánta vez en lo que llevaba del día, por ahora aquella acción era lo único que le relajaba.

Miró por la ventana el cuerpo del niño, este se encontraba de espaldas mirando por la ventana, aquella parte de la habitación se había transformado en el lugar favorito del pequeño.

Dentro de lo que llevaba tratando a Toushirou se había percatado de que el pequeño solía actuar de dos modos distintos, una de ellas era un niño reservado que apenas le respondía sus preguntas sino, más bien lo contrario, el pequeño era quien le preguntaba o le hablaba de temas extraños, sin olvidar el hecho de que siempre lo miraba de forma desafiante y seria. En resumen un total dolor de cabeza para su trabajo.

La otra forma de actuar de Toushirou era muy diferente a la anterior y a la vez parecida, eso sí quitándole todas aquellas malas características (Según Ichigo) que la primera personalidad poseía. Este Toushirou no decía absolutamente nada, se quedaba sentado con la cabeza gacha, a veces le miraba y para sorpresa de Ichigo era una expresión vacía, casi sin vida comparada a la retadora la que observaba. Tampoco respondía a sus preguntas pero iba a donde sea que le dijeran o hacía lo que le pidieran, ya sea tomándose los remedios o yéndose a los terrenos de la clínica, todo esto era algo que la otra personalidad del niño nunca hacía.

Y aunque muchas veces las personalidades del niño cambiaban de forma brusca y precipitada, siempre era una la que dominaba en el día. A Ichigo no le gustaban aquellos cambios tan bruscos, le hacían perder muchas veces el hilo de las conversaciones, por lo que le impedía continuar con sus observaciones y diagnósticos.

"Me pregunto con qué Toushirou me encontraré hoy"

Pensó cuando comenzó a abrir la puerta, rápidamente fue recibido por la mirada desafiante y seria del pequeño. Una pequeña gota de sudor resbaló por su frente al darse cuenta que esta no sería una mañana tranquila.

- Buenos días pequeño.

Saludó de la forma más amigable que pudo, pero el brillo mortal de esos ojos se incrementó aun más para su asombro.

- Tengo entendido que la puerta debe ser golpeada antes de entrar. – Le respondió de mala gana, volviendo luego su atención a la ventana, Ichigo se percató que era la misma dirección de siempre, la misma que una vez le había señalado – Y no soy pequeño, soy…

- Toushirou… lo sé.

- ¡Hitsugaya!

Ichigo se rascó la cabeza de forma molesta y es que simplemente no podía evitar llamar al pequeño de cualquier otra forma que no sea la deseada por el menor. Era algo que le nacía ¿Qué más podía hacer al respecto?

Sin más tomó la silla de siempre y se sentó tranquilamente en esta, acomodó sus notas y su grabadora, cuando tuvo todo listo nuevamente fijó su atención en el pequeño, este seguía observando por la ventana, pero, de alguna forma, estaba seguro que se encontraba atento a cualquier acción realizada.

- Así que – Intentó hablar de la forma más despreocupada posible - ¿Quieres empezar hablando tu o simplemente te hago una pregunta?

- Mmm…

- Bueno sabes que tengo todo el día… como siempre.

No era que Ichigo tratara a todos sus pacientes de esa manera tan fría o indiferente, pero consideraba que Toushirou no era como cualquier paciente. Aquello de por si le incomodaba porque rompía con su código de doctor. Mas era una acción que le salía tan natural como llamarlo por su nombre.

Prefería esperar a la reunión con el director para tratar sobre el tema.

- Kurosaki.

El comienzo de conversación del niño lo tomo por sorpresa, mas aun cuando el siempre rostro serio del niño esta vez mostraba un poco de preocupación. Siempre con la mirada en una dirección ¿Qué tanto le atormentaba al pequeño?

- ¿Qué sucede?

Intentó sonar neutral, pero esa nueva expresión del niño lo tenía algo aturdido.

- Kurosaki.

La atención del niño se fijó en la del doctor provocando una nueva e intensa lucha de miradas.

- ¿De verdad… de verdad no puedes verlos?

- ¿Eh?

Como aquella vez el albino señaló una dirección la cual Ichigo siguió, pero sólo encontró el mismo paisaje urbano y rural de siempre. ¿Por qué sentía melancolía ante aquel hecho? ¿Por qué se sentía desilusionado por no ver aquellos fantasmas de Toushirou?

Pasaron algunos minutos en lo que ninguno dijo palabra, Toushirou quitó la vista en el doctor, pero esta vez apoyó su frente contra el cristal del espejo.

- Que mal… porque se están acercando.

- ¿Qué se está acercando?

- Aquello que no puedes ver.

- ¿Y qué se supone que no puedo ver?

Toushirou mordió su labio inferior y golpeo con fuerza la ventana, Ichigo se levantó rápidamente de su silla ante aquella acción, lo que menos necesitaba era al pequeño violento.

- Escucha Toushirou, así no conseguirás nada. Ninguno de los dos conseguirá algo si te sigues comportando de esa forma.

- …

- ¿Por qué no me hablas bien de aquellas cosas que ves? Tal vez pueda ayudarte cuando estas lleguen a la clínica.

Para su sorpresa sólo recibió una mirada molesta por parte del pequeño. Sin más intentó acercarse, necesitaba entenderlo y no perdería esta oportunidad.

- Toushirou ¿Cómo esperas que te ayude si no me cuentas nada?

- …

- ¡Toushirou!

Se miraron por unos momentos, mas fue Toushirou quien apartó la mirada.

- Es Hitsugaya.

- Serás Toushirou hasta que me digas lo que pasa.

El chico volvió a fijar su atención al médico y esta vez tenía una ceja levantada al no comprender la palabras de su doctor mas todo cambio cuando de la nada formó una pequeña sonrisa que de algún modo movió todo el piso de Ichigo.

- Nunca cambias ¿Eh?

- ¿A qué te refieres con eso?

- …

- Oh vamos Toushirou sólo ponme a prueba. Una cosa, dime una cosa que me quede claro y…

El chico suspiro.

- Esta bien.

- Ese es Toushirou.

- Hitsugaya.

- Si… si.

Ichigo no podía sentirse más que complacido al hacer que el chiquillo le dijera algo. Ahora sólo esperaba poder aguantar con lo que sea que este le dijera, pero bueno ¿Con qué cosa tan rara podría salir el niño?

La expresión seria de Toushirou casi le hacía sentir a Ichigo que estaba a punto de decir algo complicado, peligroso y por sobre toda las cosas importante.

- Sólo lo diré una vez.

Ichigo asintió, era su oportunidad de comenzar a estrechar la relación paciente doctor, simplemente no debía desperdiciarla.

- Cuando quieras.

- Bien… Kurosaki – Ichigo notó la lucha del pequeño, pero luego aquella expresión seria regresó con mayor intensidad a aquellos ojos tan peculiares y sin más dudas el pequeño comenzó a contar el problema - Los Holows se acercan y si no hacemos algo atacaran esta clínica, mataran a todos los pacientes y se adueñaran de sus almas. – Toushirou suspiró – Pero de alguna forma no logro…

Se calló ante la mirada desconcertada del doctor. Ichigo estaba más que extrañado ante todo este comentario y por mucho que intentó disimularlo, le fue imposible ante los ojos calculadores de su paciente.

Los grandes ojos de color verde-azulado miraron con total desilusión al mayor y luego bajó la cabeza ocultando su rostro y su expresión.

Fue en ese momento cuando Ichigo supo que se había equivocado. El rostro desilusionado de Toushirou lo pilló de sorpresa, nunca pensó que reaccionaría de esa forma.

- Yo… Toushirou.

Intentó disculparse con el niño, mas este no volvió a hablarle. Por muy mal que Ichigo se sintiera ¿Qué más podía hacer? Esa historia parecía cualquier cosa, nunca nadie le había salido con algo tan bizarro como aquello… además, ¿Qué diablos era un Hollow?

Intentó hablar con el niño, pero al ver bien el comportamiento del pequeño supo que no conseguiría nada, el otro carácter de Toushirou era quien dominaba en estos momentos.

Suspiró desilusionado, pero ya no había nada más que hacer.

- Lo siento Toushirou, no fue mi intención.

- …

- Puedes salir al patio, la sesión ha terminado.

Sin más el cuerpo del niño se dirigió hasta la puerta para doblar a la derecha en donde se encontraban las escaleras las cuales lo conducirían al patio. Ichigo volvió a suspirar mientras se rascaba la cabeza, la situación no le gustaba para nada, odiaba ver al niño en esos estados.

Giró en dirección a la que siempre le señalaba el pequeño y para su sorpresa manchas negras de extrañas formas con mascaras blancas se movían lentamente, Ichigo abrió los ojos ampliamente al verlos, llevó amabas manos hasta la ventana mirando fijamente aquellas cosas tan extrañas.

- ¿Pero qué…?

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Toushirou caminaba lentamente por el pasillo hasta llegar a las escaleras, las observó por un momento sin ninguna expresión y luego comenzó a bajarlas con la misma lentitud y calma, sus ojos vacios y su rostro sin expresión estaban fijos en los escalones o, tal vez en cualquier otro lado, por lo que no pudo percatarse de la persona que subía las escaleras apuradamente y con muchos papeles por su mismo lado, provocando con ello el irremediable choque.

- ¡¡¡Ahhh que daño!!!

Exclamó Matsumoto mientras se acomodaba luego del impacto, observó a su alrededor, percatándose como todas las hojas llenas de informes, producto de su duro trabajo, se encontraban desparramadas por todo el lugar, no evitó el grito de histeria.

- ¡¡¡Mis esfuerzos!!! ¡¡Mis horas de esfuerzo!!

Siguió gritando mientras comenzaba a ordenar el desastre.

- ¡¡Me tomará semanas arreglar todo esto!!

Un montón de papeles se colocó delante de sus ojos, la mujer los miró sin entender subiendo lentamente la mirada para ver quién era la persona que la estaba ayudando, abrió los ojos en total sorpresa al encontrarse con un niño de cabellera albina y ojos de un extraño color azul-verdoso, pero por sobre toda las cosas el pequeño reflejaba una notoria molestia.

- ¡¡Matsumoto!! ¡Deja de quejarte y ponte a trabajar de una buena vez! – Gritó el niño con molestia mientras se cruzaba de brazos a la altura del pecho, Matsumoto se paró rápidamente y con un poco de susto por el tono del pequeño-

- ¡¡S… si Capitán!! – Exclamó automáticamente.

La respuesta de ambos les hizo mirarse a los ojos de forma confusa, mas cada uno tuvo reacciones diferentes al momento de encontrarse nuevamente con la mirada del otro.

Toushirou continuó con la expresión sorprendida, para luego cambiarla a una de completo pánico, negó fuertemente con la cabeza y sin esperar respuesta por parte de Matsumoto se alejó corriendo del lugar.

Rangiku por su parte nunca dejó de observar al muchacho, lágrimas salieron de sus ojos mientras llevaba una mano a su cara. No entendía el sentimiento, no lo entendía para nada.

"¿Qué me pasa?"

Se preguntó mentalmente mientras las lágrimas continuaban cayendo y un gran dolor en su pecho le indicaba que todo estaba mal, que todo su alrededor estaba completamente mal.

Los papeles quedaron completamente olvidados.

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Ichigo se acomodó en el asiento de su oficina. Ya habían pasado varias horas desde aquella sesión con Toushirou y su mente simplemente no dejaba de dar vueltas por todo lo sucedido, más de alguna forma intentaba encontrar respuestas a lo que había visto en ese momento.

Existían dos posibilidades ante lo que acababa de presenciar, La primera era simplemente que estaba loco y la segunda era que se había dejado llevar demasiado por las palabras del pequeño conectando de alguna forma su inconsciente con la imaginación del niño formando así esas manchas raras.

"Y como se que no estoy loco me quedo con la opción dos"

Pensó aun con el corazón en la garganta por todo lo visto.

La puerta sonó apareciendo Rukia luego de unos segundos.

- ¡Hey!

- Ah… hola.

Respondió sin muchas ganas y con una expresión cansada, Rukia se acercó con un poco mas de cuidado al ver el aspecto de su amigo.

- Parece que hoy también fue un fracaso.

Ichigo suspiró, la verdad es que no estaba muy seguro de cómo tomar la sesión de hoy. Toushirou había intentado abrirse con él, pero había fallado miserablemente. No era culpa de Toushirou el estar enfermo, no era culpa del niño ver cosas o pensar en seres imaginarios. No, todo era su culpa por no haber podido disimular su desconcierto ante todas esas palabras, o disparates.

Volvió a suspirar, parece que aquello ya se estaba convirtiendo en un hábito.

- Vamos – Intentó animarle su amiga - ¿Tan mal fue?

- Lo arruiné por completo Rukia.

Otro suspiro por parte de Ichigo, mas aquello provocaba que la paciencia de Rukia se agotara.

- No creo que haya sido tan grave.

- Lo es… de seguro ya no querrá hablarme nuevamente.

- Bah… tendrá que hacerlo, eres su psiquiatra.

- Pero puede ignorarme.

- Te complicas muchos. De seguro se le olvidará pronto.

- ¿Tú crees?

La muchacha golpeó el hombro de Ichigo para luego cerrar un ojo dándole una hermosa sonrisa.

- Es un adolescente enfermo, todo saldrá bien.

- Acabas de decir algo muy insolente ¿Sabías?

- Pero sé que sabrás perdonarme.

Sin más comenzaron a reír. Rukia siempre lograba tranquilizar a Ichigo, aquella mujer podía entenderlo perfectamente y ayudarlo en todo lo que necesitara. El joven no podía estar más que agradecido por haber encontrado una amiga tan genial como lo era Rukia.

Siguieron conversando por unos momentos más cuando el ruido de la puerta interrumpió la plática.

- Disculpa.

Orihime se asomó tímidamente, la joven no se había presentado en todo el día, mas el psiquiatra tuvo un mal presentimiento al ver a la muchacha entrando tan tímidamente y con expresión preocupada.

- ¿Sucede algo Inoue?

Preguntó Rukia, sintiendo el mismo presentimiento que Ichigo. Inoue ante ello comenzó a tartamudear y moverse de forma extraña.

- Bue… bueno, verán… yo estaba… y… bueno…

- Si quieres decir algo, primero ordena tus ideas y luego habla.

Orihime asintió ante el comentario de Rukia, Ichigo espero pacientemente a que la muchacha hablara.

- Veras Kurosaki… fui a ver a Toushirou porque le tocaba su medicamento, pero no se encontraba en su cuarto y… lo he buscado por toda la clínica, pero no logro encontrarlo… así que… bueno ¿Sabes en qué parte de afuera podría encontrarse en estos momentos?

Ichigo volvió a suspirar, diablos este simplemente no era su día.

- Tranquila Inoue, lo buscaré y luego lo llevaré hasta el cuarto, espéranos ahí.

La chica asintió y luego se marcho. Ichigo se estiró en su escritorio, vio algunos papales y luego se levantó de mala gana.

- Lo siento.

- Tranquilo. – Respondió con una sonrisa de burla. – Ve a buscar a tu paciente antes de que te atrases y llegues tarde a nuestra reunión.

- Si… si, nos vemos en la noche.

Ambos, como siempre, tomaron caminos distintos. Ichigo sin más, fue en busca de su extraño paciente. Se encontraba bajando las escaleras cuando se encontró con otra enfermera de la clínica, esta lucía algo preocupada.

- ¡Doctor Kurosaki!

Le habló la mujer y nuevamente Ichigo sintió que algo andaba mal.

- ¿Qué sucede?

La enfermera dudo un momento, mas prefirió decir la verdad sin rodeos.

- Se trata de su hermana Doctor, ha desaparecido de su cuarto.

- ¡¿Qué?!

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Luego de su loca carrera, y producto de haberse cansado, Toushirou se detuvo. Se mantuvo quieto por varios minutos, tratando de calmarse.

Desde el primer día en que había llegado a esta clínica supo que las cosas serían diferentes, mas todo dio un giro de 180° al momento de ver a su doctor. Ichigo Kurosaki era culpable de que su mente fuera un completo caos.

Se sentó en el suelo tratando de calmarse y a la vez de eliminar aquellas imágenes tan difusas que lo atormentaban desde su encuentro con el doctor.

Había muchas cosas que no entendía, había seres que sólo él podía ver, había imágenes que lo atormentaban cada cierto tiempo, existían palabras en su cabeza que de algún modo conocía y a la vez les eran extrañas.

¿Qué pasaba con su persona? ¿Por qué le ocurrían estas cosas?

La primera vez que había visto al doctor un dolor de cabeza lo inundó por completo y un extraño sentimiento golpeó su pecho, quitándole la respiración. En medio de su desconcierto su cuerpo se movió por su cuenta, saltando encima de aquel desconocido, gritando incoherencias, sufriendo un horrible dolor de cabeza ante las miles de imágenes que pasaban por su cabeza.

Algo similar había ocurrido cuando vio a la enfermera Inoue Orihime y ahora con aquella mujer, ambas completamente desconocidas para el.

Odiaba aquellas vivencias. Siempre se preguntaba ¿Por qué sólo le ocurría con ellos? ¿Por qué con algunas personas y no con todos sucedía esto?

Llevó sus manos a su cabeza, tratando de alguna forma poder borrar todos esos sentimientos tan confusos. Un ruido le alertó, sacándolo de sus pensamientos. Rápidamente se levantó en dirección a la que había escuchado el ruido para ver quien se encontraba.

- Lo… siento.

Susurró aquella persona, una niña de cabellos negros, ojos marrones y piel pálida. Vestía con ropa de la clínica, indicando con ello que aquella muchacha era un paciente más del lugar.

Ambos se miraron a los ojos de forma confusa y nuevamente la mente se Toushirou se llenó con imágenes extrañas y confusas, provocando con ello aquel fuerte dolor de cabeza, la muchacha por su parte llevó una mano hasta su boca para acallar el grito que deseaba salir, sus ojos se encontraban abiertos en completo pánico.

Otro ruido alerto a ambos muchachos de que alguien más se acercaba, siendo esta vez Ichigo quien apareciera frente a los jóvenes.

Ichigo había estado buscando a su hermana por toda la clínica sin resultado y a su vez intentaba localizar a Toushirou en medio de su búsqueda. Al no encontrar a ninguno de los menores, optó por ver en los alrededores.

Le había costado su tiempo, mas cuando giró la vista logró localizar los cabellos de su hermana, sin perder tiempo corrió en dirección por donde se encontraba la pequeña. La vio meterse por unos arbustos y sin pensarlo imitó la acción. Le costaba moverse, mas no iba a dejarse vencer, sonrió cuando se dio cuenta de que la muchacha estaba a pocos metros y quieta.

- Maldición Karin, sabes que no puedes ir por ahí tu sola.

Le dijo con un tono molesto, mas detuvo sus movimientos al percatarse de la presencia de Toushirou en el mismo lugar, volvió a ver a su hermana se asustó al ver aquella expresión.

"Pero que…"

Sin más corrió hasta la pequeña, colocándose en frente de esta para que los menores no continuaran viéndose. La expresión de Ichigo se volvió fría sorprendiendo a Toushirou.

El menor intentó desafiar a su médico por la forma en que lo observaba, era como si lo estuviera acusando, siendo que no había hecho absolutamente nada. El dolor era tal que le impedía hacer cualquier cosa, por lo que sólo se mantuvo ahí, sin expresión.

- ¿Qué le hiciste a mi hermana?

Toushirou no contestó, de alguna forma no le causaba un gran impacto el hecho de que aquella muchacha fuera hermana del doctor. Cuando el dolor volvió a incrementarse subió una mano hasta su frente, tratando con ello de apaciguar el dolor.

- Ichi-nii.

Susurró la muchacha aun con la expresión de pánico agarrando la bata de su hermano, Ichigo ignoró a Toushirou dedicándole toda su atención a su hermana. Sin más el doctor le dio la espalda a su paciente, sin percatarse de cómo este comenzaba a sudar y respirar de forma agitada.

- ¿Estás bien Karin? ¿Te hizo hacer algo?

La muchacha negó y luego sonrió, borrando todo gesto de pánico que alguna vez pudo haber sentido.

- ¿Ves? Te dije que existían.

- ¿De qué hablas?

- Te lo dije Ichi-nii. – Karin continuaba sonriéndole a su hermano, ignorando por completo toda la confución que el mayor le mostraba por sus palabras- El ha venido, ahora todo estará bien…

Ichigo simplemente no comprendía lo que estaba pasando en estos momentos, mas no tuvo tiempo de pensar en ello cuando sintió un peso en su espalda, se giró asustado pensado que Toushirou le haría algo, mas grande fue su sorpresa al ver como el cuerpo del pequeño caía al suelo.

Sin más se acerco a su paciente para ver como se encontraba, el niño estaba con los ojos cerrados en clara inconsciencia, la respiración agitada le preocupó por lo que tocó su frente la cual se encontraba caliente por la fiebre.

- ¡No!

Karin también se acercó hasta el cuerpo del niño, moviéndolo en un vano intento por despertarlo.

- No hagas eso.

- Pero… Ichi-nii.

Ichigo se sorprendió al ver la expresión asustada de su hermana.

- Ichi-nii…

- Tranquila, el estará bien.

Karin nuevamente movió el cuerpo del muchacho.

- ¡Despierta! Tienes que despertarte.

- ¡Karin!

- ¡¡¡¡El capitán Hitsugaya tiene que despertar!!!!

Ichigo abrió los ojos sorprendido luego de escucha a su hermana y un insoportable dolor de cabeza lo invadió mientras extrañas imágenes pasaban por su cabeza, la velocidad era tal que apenas tenía tiempo de analizarlas, o lo más importante, verlas realmente. Un gran dolor en el pecho le quitó la respiración por algunos segundos, de pronto todo comenzó a verse borroso y los gritos de su hermana comenzaban a alejarse. Sin darse cuenta el mundo fue alejándose y sin más su cuerpo cayo inconsciente al lado de Toushirou mientras una extraña escena pasaba por su mente.

"Capitán Hitsugaya para ti Kurosaki"

Susurró el niño con notoria molestia, mas ante aquel comentario sólo recibió una sonrisa divertida.

"Claro, claro Toushirou"

"¡Kurosaki!"

Ambos rostros quedaron uno frente al otro.

Continuará…

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Chachan... ¿Les gutó? =D

Nos estermos leyendo ^^ Y gracias por seguir leyendo.