Lamentations of a Starry-Eyed Twit

NdlT: Buenas, mis queridisisisissimos lectores!!

Antes de dejaros con el siguiente capítulo me gustaría agradecer a toooodos los que me habéis enviado reviews... xD! Sois los mejores, de veras!!

Y como puedo intuir vuestras caras de quiero-más, quiero-más, quiero-más... sin más preámbulos os dejo con el 5º capítulo (que son 11 paginitas a word).

Un besazo muy fuerte a todos... y...

No dudéis ni un segundo en enviar un review, que Marta se emociona cada vez que recibe uno y da saltitos de alegría!! XDDD! De veras, me hacen muchsisisisisiisissima ilusión! ;)

Lamentaciones de una ridícula soñadora

Las confesiones de Auriga Sinistra

-Parte cinco-

Domingo, 8 de Septiembre de 1991

8.25 AM

En los dormitorios

De acuerdo. Me hago cargo. No pensaré nunca más en esta tontería que-se-podría-llamar-obsesión-pero-en-realidad-no-lo-es con Severus Snape. Es un completo gilipollas, y eso es todo. Hecho. Pasado. No sé porqué he tenido que gastar tanta tinta hablando de él.

Y he pensado que la mejor forma de pasar página es encontrar otro interés romántico.

Emm...

No es que esté interesada en Snape románticamente.

Ugh.

Porqué no hay nada atractivo en él. Debe ser... que hay algo en el aire, que me hace decir eso.

La alergia, puede.

Bueno, siguiendo con lo que decía. Tiene que ser fácil. Hay un montón de hombres solteros por aquí.

Como...

Flitwick. Y... uhm… Dumbledore. Y Hagrid.

... O puede que no.

Bueno, también está el profesor Kettleburn. Que no está nada mal.

... La única pega es que tiene tres dedos en su mano derecha. Y también le falta una oreja. Es que no está hecho para enseñar Cuidado de Criaturas Mágicas.

Bueno.

¿Alguien más?

Emmm...

¿Filch?

...

Escalofrío.

Escalofrío, escalofrío, escalofrío.

NUNCA más volveré a pensar esto. Nunca.

Uhmmm...

Esto es ridículo. Es mucho más complicado de lo que debería ser. ¿Por qué Gilderoy Lockhart no puede dar clases aquí? ¡Maldición! Lo propondré en la siguiente reunión de profesores, les guste o no. Las mujeres solteras de aquí nos estamos volviendo locas. Por eso he estado... pensando en Snape. ¡Mira a todos los otros! Por el amor de Dios, Snape es nuestro Gilderoy Lockhart personal.

... Mwajajajajaj. Tendría que decírselo solo para verle la cara.

No tendría precio.

Pero no. No insistiré más en Snape.

Em...

Supongo que siempre quedará...

Quirrell.

8.31 AM

Tampoco está tan mal.

8.32 AM

Mejor que Snape.

8.33 AM

En cierto modo.

Ya que, no tiene el encanto de Snape.

8.34 AM

Caso omiso a ese comentario. Todavía estoy medio dormida. Ya sabes, alergia. Alergia. Severus Snape no tiene ningún tipo de encanto.

Solo es que Slatero Quirrell tiene menos que él.

8.36 AM

Y luego está esa iguana. ¿Cómo se llamaba?... Herman. Sí, Herman. Quirrell parece estar demasiado atado a Herman.

Se tendrán que poner a prueba mis más poderosos trucos de seducción para entreponerme entre un hombre y su iguana.

8.38 AM

Auriga Sinistra... eres patética.

10.02

En las habitaciones

He avanzado sentándome al lado de Quirrell en vez de Snape esta mañana, en el desayuno. Y he mantenido una conversación amistosa con él, solo que un poco entrecortada por los tartamudeos.

No sé si podría aguantar mucho tiempo con una persona que tartamudea. Me cansé bastante con su: "B... b... b...buenos... b…b… buenos d... d… días, A…Aur… Auriga."

He intentado ser simpática. No me acuerdo de la mitad de lo que le dije después. Supongo que eso es bueno, ya que sin lugar a dudas debí humillarme bastante. Creo que recuerdo que dije algo como que su turbante me parecía atractivo.

Por dios, creo que he perdido la práctica en eso de la seducción.

Oh bien. Al menos la única persona que ha presenciado mis patéticas acciones ha sido un hombre que está enamorado de su iguana.

Y déjame añadir que, al otro lado de la mesa, la vena en la sien de Snape estaba a punto de estallar.

...eso hizo que la situación mejorara.

12.43 PM

En la sala de profesores

Estaba andando detrás de Snape en los pasillos cuando Draco Malfoy pasó (por cierto, el niño más horrible, mimado, y traidor que haya tenido la mala suerte de enseñar. Se parece a su padre).

Ese niño es horriblemente pelota.

"¡Hola, profesor Snape! Tengo muchas ganas de que sea mañana para estar en su clase"

Quiero decir... ¿de verdad?

Incluso Snape no caería en eso.

Y por suerte, no lo hizo.

"Hola, Señor Malfoy" respondió Snape, con una sonrisa muy, muy gélida. Y cuando el pequeño demonio estaba fuera del alcance de sus oídos, añadió, de forma apesadumbrada: "mocoso insolente".

Cosa que no es de ninguna forma atractiva.

Y lo digo en serio. No lo es. Quiero decir, ¿qué demonios resulta atractivo de alguien que suelta así por que sí: "mocoso insolente"?

Si no estuviera tan convencida, estaría obligada a decir que estoy peligrosa y locamente enamorada de ese hombre.

Pero no por mucho tiempo.

Tiempos desesperados, requieren medidas desesperadas.

Quirrell, allá voy.

15.07 PM

Torre de Astronomía

Oh, dios.

Esto ha sido la peor experiencia desde mi seducción al profesor Sandersought.

No quiero hablar.

15.09 PM

¿Por qué lo hice?

¡¿Qué me poseyó?!

Sí.

Sí.

Claro.

Estaba poseída.

Auriga Sinistra nunca haría eso por propia voluntad.

Poseída.

Estaba poseída.

De verdad.

3.11 AM

Pero, a ver. ¿Qué estaba haciendo Severus Snape (CON Herman) en la clase de Quirrell?

Creo que no lo quiero saber. No quiero pensar en ello ahora. Quiero enfocarlo todo en mi propio sufrimiento, que es mucho.

Supongo que debo escribir toda la lúgubre historia.

Suspiro.

... todavía estoy roja. Estoy segura que esto no debe ser sano.

Emm...

Sí.

Así que...

Decidí tomar las antes mencionadas mesuras desesperadas, e ir a visitar a mi querido Quirrell en su clase, para mantener una charla agradable entre compañeros. (Nótese que me puse un poco de perfume e intenté ponerme un poco de maquillaje. He descubierto que el pintalabios es el único cosmético no-letal).

Sí.

Así que... Fui hasta allí, ignorando una mirada de profundo desconcierto de Minerva cuando nos cruzamos. Llegué, me deslicé disimuladamente dentro de la clase, y cerré la puerta detrás de mi (preguntándome durante todo el trayecto qué demonios estaba haciendo, naturalmente)

Las luces estaban apagadas.

Eso me hizo recordar aquél artículo de In Style "Maneras de atrapar sus sentidos"; Atenuar las luces aumenta el aura de intimidad en la habitación.

Hmm...

Tuve que resistir la urgencia de arrojarlo todo, y recordarme que estaba en una misión. Una misión para seducir a un hombre enamorado de un reptil, sí, pero de todas formas, una misión.

Así que, de forma despreocupada, fui hacia su escritorio, buscándole. De repente, vi una figura en una de las esquinas, con esa maldita iguana. ¿ Después de todo, quién sino estaría en la oficina de QUIRRELL, con la iguana de QUIRRELL?

Quiero decir... de verdad.

Y me dejé llevar por mi yo seductor.

"Oh... Slatero" dije, un poco entrecortadamente, a lo Marilyn Monroe.

No respondió nada.

Así que naturalmente asumí que estaba luchando contra si mismo para decir algo. Como hace Quirrell, ya sabes.

El estúpido gilipollas podría haber dicho ALGO, para no humillarme del todo enfrente de él.

Pero no, no. Naturalmente, Severus Snape no puede ser lo suficientemente amable como para hacerme el favor.

"Me estaba preguntando si, quizás, pudiésemos tener una... pequeña charla" Continué (Se supone que las pausas hacen que el hombre desee cada palabra tuya. Lo aprendí de la profesora du Maurier. Podía ser un individuo un poco preocupante a veces, pero al menos todo el mundo escuchaba lo que decía. Para después dejarte durante una hora con sensación de miedo absoluto.)

Afirmó con la cabeza.

¡AFIRMÓ con la cabeza! ¡Fomentó lo que sabía que iba ser una escena totalmente estúpida y embarazosa!

Es. Un. Completo. Gilipollas.

Le odio le odio le odio le odio le odio.

No quiero darle más importancia.

No quiero darle más importancia.

Pero entonces...

Empeoró.

Mi parte, quiero decir.

"¿Sabes, Slatero?... no te importa que te llame Slatero, ¿verdad?... Porqué creo que entre nosotros hay una especie de intimidad."

Y entonces, el estúpido gilipollas empezó a seguirme la corriente. ¡Me siguió la corriente! ¡Fingiendo ser el objeto de mi seducción! (de todos modos hizo una brillante imitación de Quirrell. Pero, no pensemos en eso.)

"S...s...sí, A...Auriga."

"Y," continué en una especie de ronroneo. "Y me siento obligada a decirte que nunca he sentido tanta... química con alguien. No de este modo."

"A...ah... s...sí?"

"Sí" ronroneé a toda velocidad. A veces no me aguanto ni a mi misma. "¿Sientes esta... chispa entre nosotros, Slatero?"

"s...Sí"

"Podría haber... pasión entre nosotros. Lo siento."

Para entonces, ya estaba muy metida, todavía sigo pensando que estaba poseída. Muy poseída por el encanto de la seducción. Incluso si estás seduciendo a un embaucador profesor de pociones, que piensas que es un amante de iguanas tartamudo.

"Tengo que admitir que yo... tengo fantasías contigo, a veces. De nosotros."

Entonces hizo un resoplo. Muy corto, sí, pero no sé como no me di cuenta que las cosas no iban como las había planeado. Después de todo, nadie hace unos resoplos como los de Severus. Y no hay nadie con quien resople más que a mí.

Estaba poseída. No pude ser yo la que hice todo lo que voy a escribir a continuación.

Asi que yo...

Emm...

Dios, me estoy poniendo roja otra vez.

Dije...

¿¡Porqué, oh, dulces estrellas, dije eso!?

¿Qué me estaba pasando?

Poseída, Auriga.

Estabas poseída.

Pero... no es excusa.

Dije...

(vergüenza.)

… "¿Podemos hacer esas fantasías realidad?"

¿POR QUEEEEEEEÉÉÉÉ? OH,¿POR QUEÉÉÉÉÉÉÉ?

Dios mío. Nunca volveré a salir de la Torre de Astronomía. Nunca más. Moriré de hambre y pasaré el resto de mis días chillando a los alumnos que se cuelen allí para morrearse.

Resulta más atrayente que el hecho de volver a mirar a la cara a Snape.

¡Y ese gilipollas! ¡Ese estúpido, farsante gilipollas! Dijo, DIJO: "Y... Yo me... encantaría intentarlo, A... Auriga."

(Gilipollas, gilipollas, gilipollas, gilipollas, gilipollas)

Y entonces yo...

Emm…

Fuí hacia él (No sabía que no era Quirrel, ¿recuerdas?. Era oscuro. Como en la boca del lobo).

Entonces me di cuenta que de algo raro en la situación.

No había ningún turban púrpura.

Raro de veras, porque nunca jamás había visto a Quirrel sin su turban.

Pero yo seguí pensando que era él, porqué estaba sosteniendo a Herman. Y déjame añadir que, nadie más quiere acercarse a esa iguana. Hay algo espeluznante en ella. Algo... que no está bien.

Emm. Sí. Bueno.

Entonces yo...

Emm.

He utilizado un montonazo de "emm"s.

Puede que deba parar aquí.

De verdad, no quieres saberlo.

De veras.

Y no quiero escribir esto. Solo quiero olvidarlo. Puede que Snape tenga una poción para olvidar cosas que podía coger prestada--

No.

No.

No pienso volver a encontrarme con ese hombre nunca más.

Y entonces...

Sí.

Puede que tarde o temprano lo tenga que confesar.

Dejarlo salir para, al menos, estar en paz conmigo misma; y hundirme en una honda, honda, honda humillación/ depresión para el resto de mis miserables días en este infierno de planeta.

Crucé la habitación.

Estaba de espaldas a mí.

Puse una mano en su espalda.

Y pregunté, de forma muy coqueta, "¿quieres besarme, Slatero?"

(vergüenza.)

"B...b...bueno, Auriga", tartamudeó: "y..yo" Y entonces, de repente, su voz no fue más la de Quirrell. Fue reemplazada por una mucho más familiar, y mucho más detestable "no tengo ninguna duda que eres la más patética de las seductoras que me haya encontrado".

Y entonces Severus Snape, el Rey de los Farsantes Gilipollas, rompió a reír.

No solo reír.

Rió histéricamente.

Ahora, déjame decirte algo, presenciar a Severus Snape riendo da en general, mucho y mucho miedo.

Pero cuando posee el conocimiento con el cual podría arruinar tu vida para siempre, es completamente aterrador.

Y entonces, le respondí lo más patético que se me ocurrió.

Lo más.

No fue ni siquiera una respuesta.

¡Incluso ahora tengo una! Una que lo podría haber dicho rápida e ingeniosamente "Ya... y sin lugar a dudas, la única".

Boom. Simple.

Pero no.

No me podía haber hecho las cosas un poco más fáciles.

Dije, palabra por palabra: "tu no eres Quirrell"

Bueno,... ya.

No paró de reír, como un genio demente en una de esas películas muggle.

Le odio.

Me odio a mi misma.

Odio mi vida.

Y nunca, nunca más, volveré a salir de esta torre.

18.45 PM

En los dormitorios

Bueno, he salido de la torre.

Tenía que cenar.

Y tenía hambre.

De repente perdí el apetito cuando vi la sonrisa de suficiencia que me dedicaba Snape.

Mátame.

Por favor.

O a él.

Sí.

Mátale a él.

Hasta ganes una medalla de "Servicios Especiales a la Escuela" si lo haces.

18.48 PM

Me he dado cuenta que me estoy dirigiendo a "ti", una libreta. Un objeto inanimado.

He estado empezando a referirme a ti como si fueras una persona de verdad.

Necesito ayuda.

Incluso más ayuda que Quirrell, que está enamorado de una iguana, y no puede articular una frase coherente.

Incluso más que ayuda que Snape, que es sencillamente detestable.

Sí. Creo que es normal concluir que, en realidad, odio mi vida.