NdlT: Tras unas breves vacaciones, Marta vuelve a la carga con Sinistra. Me encanta que os encante, y me encanta que me enviais reviews diciendo que os encanta... xD! Aunque, ya sabéis... cualquier sugerencia será súper bien recibida.
Y sin más dilación, os dejo con la parte seis de Sinistra. Muajajaja!
Muchos besoooooooooooooooooos!
Lamentaciones de una ridícula soñadora
Confesiones de Auriga Sinistra-parte seis-
Lunes, 9 de Septiembre de 19917.30 PM
En la torre de Astronomía.
Me estoy escondiendo.
Snape continúa... mirándome. Y sus ojos parecen brillar, de tal forma que dirías que está intentando no sonreír sarcásticamente.
Pero no sé porqué aún no me ha humillado de todas las maneras posibles.
Parece que por fin el gilipollas le ha crecido un poco de corazón. Como a esa peculiar criatura verde, de ese doctor que a los niños muggles les gusta tanto.
… El Grunch?
El Grinch
Sí.
El Grinch.
Déjame añadir que si alguien tiene el corazón dos tallas más pequeñas de lo normal, ese es Severus.
Y no es que esté decepcionada.
7.35 PM
No. De verdad.
No lo estoy.
7.36 PM
Para de mirarme así
7.37 PM
Sí, tú.
7.38 PM
Oh, por dios...
7.45 PM
¿Y sabes lo más triste de todo?
Que sólo ha pasado una semana. Una semana. Estoy hojeando esta libreta (que, por cierto, no puede mirarme de ninguna forma. Dulces estrellas, me estoy volviendo loca) y en mi primera entrada, lo detestaba completamente. No podía ni sospechar que me gustaba.
Porqué no lo hago.
No puedo soportar a ese gilipollas.
Solo estoy un poco e...
No.
No.
NO.
NO!
Mátame antes.
Mátame antes de que diga... eso.
Solo ... mátame.
7.49 PM
... ¿Por favor?
8.01 PM
Puede que tenga que dejar de escribir aquí.
Si no hubiera empezado, Snape me importaría un comino.
No es que no lo haga.
... Maldición.
Lo juro, la frase era completamente instintiva.
Pero hablando seriamente. Esta libreta está haciendo algo en mí. Antes que empezase, nunca me habían pasado tantas experiencias embarazosas (con excepción de la seducción de Sandersought). Yo iba pensando en mis cosas.
Pero oh,.. eso ya es historia.
Compré esta libreta, y ahora me olvido de cómo escribir "estrella", arrojo una taza de café a un no-muy-inocente transeúnte, y seduzco hombres dementes tartamudos con iguanas como fetiches.
Vale, pues... nunca más.
Lo rechazo.
Estoy oficialmente escondiéndote.
8.03 PM
... No, de veras. Lo estoy haciendo.
Ciao.
Miércoles, 11 de Septiembre de 199112.25 PM
Las mazmorras.
Así que.
Auriga.
Ésta es la pequeña y pintoresca crónica de tu fascinante vida; te aseguro que la he encontrado divertidísima.
Pero de verdad, tu fijación conmigo da un poco de miedo. También te sugiero que inviertas un poco de tiempo en los tesauros: tu vocabulario es bastante pobre. Intenté contar las veces que utilizas la palabra "gilipollas", pero perdí la cuenta después de la número cincuenta y ocho.
Bueno.
Supongo que volverás a utilizarla millones de veces más, cuando encuentres esta pequeña nota.
Solo quería dejarte un saludo.
12.28 PM
Ah, sí.
Y la libreta.
No puedo dejarla de lado, teniendo en cuenta que le prestas mucha atención – incluso llegando hasta el punto de tener conversaciones con ella.
Hola, libreta.
Jueves, 12 de Septiembre del 19913.24 PM
En los dormitorios.
Ese.
Gilipollas.
¡¡Ese GILIPOLLAS, GILIPOLLAS, GILIPOLLAS, GILIPOLLAS!!
(No quería dejar de resaltar GILIPOLLAS)
Le odio.
Le odio.
Olvídate de esos ridículos "sentimientos". Quiero que se pudra en el infierno. Quiero que se queme.
Y yo me reiré.
Histéricamente.
Porqué de verdad, de verdad, que lo detesto.
Bien.
Y ahora intentaré contarte la historia al completo.
Vale.
Todo eso de sin-el-diario-volveré-otra-vez-a-estar-bien-de-la-cabeza no funcionó demasiado. Continuaba... pensando en él. Aunque no quisiera hacerlo.
Así que, decidí tomar medidas.
Decidí que tenía que hacer algo para que el mero pensamiento de él me diese arcadas.
Eso, claro, sería fácil para la mayoría de personas.
Pero yo no soy la mayoría de personas.
Así que por tanto, decidí llevarlo hasta los extremos.
Sí.
Ideé un plan que parecía brillante.
Y sucedió que se demostró que, de hecho, soy más idiota de lo que imaginé.
Yupi.
Mi estima se elevaría si hubiese existido nunca.
Sí.
De todos modos.
Decidí que...
Realmente, no tienes porqué saberlo. No necesito revivir la humillación.
Adiós.
3.32 PM
Vale.
De acuerdo.
Te lo contaré.
Pero no me va a gustar.
Así que...
Intentaré explicar el incidente de manera concisa y profesional.
...
LE ODIO, LE ODIO Y LE ODIO.
MUÉRTE, SNAPE, MUÉRETE.
MUERTE.
3.35 PM
Ya sabes, no hay nada más gratificante que reseguir la palabra "MUÉRETE" unas doce veces, mientras ríes maníacamente todo el rato.
Solo por si lo querías saber.
3.37 PM
Bueno.
Vale.
Te lo cuento.
Fue con la intención más inocente de todas, ¿vale?. Solo quería ir a tener una charla con Snape sobre... pociones. Sí. Porqué... últimamente he estado muy cansada, y necesitaba algo para mantenerme despierta durante mis clases. Porqué doy clases a medianoche, y eso.
Inocente, ¿vale?
Sí. Claro. De acuerdo.
Olvidémonos, temporalmente, del hecho de que sabía que Snape no estaría allí, a causa del hecho de que tenía clase.
Después de todo, no tiene importancia.
Así que me aparecí vía Flú – te recuerdo que, inocentemente – en su oficina, solo para ver que, desafortunadamente, no estaba allí. Un descubrimiento devastador, te lo aseguro, ya que adoro pasar el tiempo con ese gilipollas. Gilipollas, gilipollas, gilipollas, gilipollas, GILIPOLLAS.
Sí.
Perdona.
¿Por dónde íbamos?
Ah, sí. Así que Snape no estaba allí. Y eché una miradita por su oficina. Ya sabes, casualmente. Inocentemente. Y mientras lo hacía, en seguida llegué a la conclusión que debía tener una mente muy retorcida, para ser capaz de trabajar rodeado de todos esos tarros de color verde con cosas flotando dentro.
Escalofrío.
De hecho, fue un buen comienzo. Porque empecé a encontrarlo repugnante.
Y, supongo que debería contarte ya mi pequeño pero "ingenioso plan", ¿no?
Bueno, todo surgió de la conclusión de que Severus Snape es el hombre más desagradable del planeta (Brillante descubrimiento).
Y entonces me di cuenta de que si lo veía con mis propios ojos y observaba su entorno, acabaría descubriendo lo desagradable que era. Y, al descubrirlo, resultaría ser tan desagradable que me curaría inmediatamente de mi encaprichamiento ridículo y desafortunadamente-escrito-en-las-estrellas.
Suspiro. Era realmente inteligente, si me lo preguntas.
¡Y empezó de una forma espléndida también! Después de todo, nunca buscaría una relación seria con un hombre que guarda gatos en conserva en jarros, para añadir atmósfera a la habitación. Es realmente asqueroso.
Un poco animada por eso, decidí que era momento de moverme hacia el siguiente paso.
Era el momento de...
Entrar en su dormitorio.
Y me volví a aparecer vía flú – todavía inocentemente – en mi habitación, para encontrarme con que Wimmy, el elfo doméstico, estaba limpiando mi habitación.
Oh, sí... no he mencionado todavía a Wimmy, ¿verdad?
Prefiero olvidarme de su existencia. Porque me molesta un poco, verás.
Wimmy, el elfo doméstico...
Está enamorado de mi.
(Me estoy encogiendo de vergüenza mientras lo escribo, solo por si lo querías saber).
Lo está, y soy consciente de ello. Ningún hombre está interesado románticamente conmigo, y supongo que por alguna buena razón – pero un elfo doméstico lo está.
Y no es solo un elfo doméstico normal.
Es el Don Juan de los elfos domésticos. El James Bond de los elfos domésticos. Déjame añadir, que cuando me habla, empieza con el típico "Inserteapellidoaquí. Wimmy Inserteapellidoaquí".
Naturalmente, lo encuentro un poco inquietante.
(De la misma forma que, naturalmente, Snape lo encuentra hilarante. Gilipollas).
Pero por una vez, pude utilizar la adoración de Wimmy, contra él.
Señores y Señoras con ustedes: Auriga Sinistra, Súper Seductora (de elfos domésticos).
Puede que sea la peor seductora de hombres en el planeta. (Bueno, no solo del planeta. También del universo, y de la historia del hombre, etc, etc. ¿De verdad quieres fastidiarme?)
Pero déjame decir algo.
Puedo engatusar a un elfo doméstico como nadie.
Toma ya.
"Wimmy," dije, muuuuy suavemente, "Podrías... ¿hacerme un favor?" (Dije utilizando otra vez, las pausas Destiny-escas. Te vician mucho. Solo espero que si me veo en la improbable situación en la que esté seduciendo a un hombre, me contenga de usarlas. Ya que he concluido que todo lo "Destiny-esco" es rotundamente espantoso.)
Así que, llegados a este punto, dos enormes ojos como pelotas de tenis se ampliaron de forma tremenda (déjame añadir que no hay nada más espantoso que un elfo doméstico caliente... nada).
"Claro que Wimmy le ayudará, Señorita" respondió – Juro que casi pude verle corazoncitos en sus ojos. (¿Quién iba a saber que yo era tan irresistible? Para... elfos, al menos. Es mejor que nada... Creo) "Que querría la Señorita?"
Y entonces...
Meneó sus orejas hacia mí.
Eso es, sin lugar a dudas, un gesto muy sugerente para un elfo doméstico. Déjame decirte, que creo que incluso es como decir que: ¡he sido sexualmente agredida por un elfo doméstico!
... Pero no pensemos más en ello. Me pone el vello de punta.
Y entonces yo (Recuerda: todo ha sido para colarme en la habitación de Snape y ser curada del detestable encaprichamiento. No fue bajo ningún concepto hecho por voluntad propia) me agaché, y le susurré en su oreja tremendamente grande:
"Necesito que me cueles dentro de las habitaciones de Snape. Te lo aseguro, te estaría... eternamente agradecida."
Eso, al parecer, fue demasiado para el pobrecillo. Para el pobrecillo enfermo mental, pervertido, tonto y repugnante. Por el amor de dios, ¿no podría ser como los otros elfos domésticos?
Entonces no iría por ahí, besando a profesoras de astronomía.
Y déjame decirte, que fue el primer beso que me han dado en dos años.
Y fue de un elfo doméstico.
Perdóname un segundo, voy a llorar.
15.54 pm
Vale.
Ya estoy aquí.
Por favor, haz caso omiso a las lágrimas de esta página. He sido yo, lamentándome de mi propio estado extremadamente patético.
¡Pero es que... un maldito elfo doméstico me ha besado! ¡Y me ha traumatizado!
Hasta podría asegurar que Snape besa mejor. Mucho mejor. Me pasaría la vida besando a Snape, a cambio de poder borrar este incidente de mi memoria.
(Eh... No es que quiera pasar mi vida besando a Snape)
Bueno, volviendo a esta horrible recapitulación de los hechos.
Déjame decirte, que estuve tentada a darle una patada en el culo al maldito elfo. Muy tentada. Nada no podría expresar lo mucho que lo estuve. Quería verle sufrir mucho.
Pero también quería entrar en el dormitorio de Snape.
Dime despiadada.
Así que forcé la sonrisa más dolorosa que nunca he hecho (incluso llegué a sentir una vena palpitando en mi sien. Y un tic en el ojo. Me estoy convirtiendo en Snape. Pero por una maldita buena razón.) a Wimmy, y añadí de forma coqueta "¿Me podrías ayudar, Wimmy?"
"Wimmy hará lo que sea que quiera la profesora Sinistra, Señorita. Pero Wimmy se pregunta, Señorita.. si..."
Estoy muerta de vergüenza. Solo por si lo querías saber.
"¿... quiere a Wimmy?"
Estaba desesperada, ¿de acuerdo? Desesperada.
Aún así, no pude evitar sentirme como una completa idota al responder (tic-escalofrío-y-vergüenza a la vez, gracias) "Sí, Wimmy. Te quiero"
¿Por qué hago estas cosas?
¡¿Por qué?!
Es todo por Severus Snape.
Tendría que estarme muy agradecido, eso es lo que estoy diciendo.
"De acuerdo, Señorita," dijo Wimmy aparentemente satisfecho con esto (déjame añadir que estuve a punto de arrodillarme y dar gracias a Dios. Pero estaba demasiado asustada por si el pequeñajo quería besarme otra vez). "Sigue a Wimmy".
Y eso es lo que hice, limpiándome mi boca maniáticamente y frunciendo el ceño todo el rato, le seguí hasta la entrada de las habitaciones de Snape y, entonces...
Tocó la puerta.
Estos elfos domésticos tienen mucho poder, lo juro. De veras. Todo lo que hizo fue tocar la puerta, y entonces se abrió de par en par.
Escalofrío. Imagínate lo que podría hacer, utilizando ese poder malignamente.
No. Mejor no lo hagas.
Entonces, me miró pestañeando ridículamente, y empezó a lanzarme besos al aire, lo cual me avergonzó bastante, ya que Nick Casi Decapidado y la Dama Gris pasaban por el lado, y los dos me miraron muy recelosamente.
Fantasmas estúpidos.
"¿Podrá Wimmy ver a la Señorita otra vez?" preguntó.
Bueno, entonces ya era muy doloroso.
"Sí," contesté impacientemente. "Pero ahora, vete."
Sus ojos se llenaron de lágrimas, no hay palabras suficientes para describir como de patético parecía.
"Yo... eh... te quiero, Wimmy" mascullé dolorosamente.
Y el muy estúpido empezó a sonreírme excéntricamente antes de irse dando saltitos por el hall, cantando (Agárrate fuerte): "Hechizo del Corazón".
Vergonzoso,... de verdad.
Simplemente vergonzoso.
Y allí estaba, frente la habitación de Snape – y Dios sabe que tuve que pasar un infierno hasta llegar ahí.
Así que entré con indecisión, preparándome para estar, a partir de entonces, completamente horrorizada con la sola mención de Severus Snape.
Y después de todo eso..., de todo lo que tuve que pasar... no funcionó.
No funcionó.
¡Tuve que morrearme con un condenado elfo doméstico,... y no funcionó!
(Por supuesto, aún odio a Snape, el gilipollas. Pero no lo odiaba entonces, porqué no tenía toda la información que tengo ahora, pero déjame decirte que... quedé bastante chocada).
Después de todo, ¿quién puede odiar a alguien que tiene la colección completa de las obras de Shakespeare?
Todo lo que Shakespeare escribió durante toda su vida.
Mucho ruido y pocas nueces (que, particularmente, siempre ha sido una de mis preferidas), Hamlet, Romeo y Julieta, Un cuento de invierno – todas las obras de teatro que el hombre pudo escribir, más una colección completa de sus sonetos, poemas y baladas.
Y bueno, Shakespeare es mi punto débil. Junto con las ranas de chocolate y los libros de Gilderoy Lockhart.
Y a Snape le gusta. Le apasiona, según lo que he descubierto.
… Estoy intentando ignorar lo de "escrito-en-las-estrellas", y concentrarme en estar muy furiosa con el gilipollas.
Naturalmente, su habitación estaba inmaculada. Ya me esperaba que fuese un maniático friki de la limpieza.
Pero, eso no es necesariamente repulsivo.
Pero es lo más repulsivo que tengo de él.
Incluso tiene un piano. UN PIANO. Por lo que puedo recordar, una de las características que tenía que tener mi (aparentemente inexistente) príncipe azul, era que fuese capaz de tocar el piano.
Pero solo porqué Snape tenga un piano, no significa necesariamente que lo toque. Lo puede tener porque... quiere...
Vale.
De acuerdo.
Mi razonamiento es brillante.
Un hurra por mí.
Y entonces fue cuando continué echándole un vistazo a su escritorio, para encontrarme (de bajo de muchos deberes de Griffindor con suspensos enormes) con un mapa celeste que reconocí, porqué yo misma tuve el mismo.
Lo tengo que reconocer, mi corazón se derritió cuando lo vi.
Derretido.
Pero, no creo que me debas echar la culpa por eso. Hasta entonces, había tenido un día horrible; ¡fui atacada sexualmente por un elfo doméstico!
Y luego, inspeccionando un poco más, descubrí que había un círculo en cierta estrella en la constelación de Ofiucus.
Que resultó ser "Sinistra".
Creó que di un chillido.
De hecho, di un chillido.
Y no cualquier tipo de chillido, sino aquel chillido que estaba reservado para el día en que me encontrase con Gilderoy Lockhart en persona, si eso llegase a ocurrir (¿No puedo soñar?)
Bueno, era fantástico, de veras. (A pesar de que era Severus Snape, y todo eso.) Me puse casi histérica de emoción, hasta que...
Descubrí algo más en su escritorio.
Una libreta muy familiar.
Estaba tan atontada, que lo primero que pensé fue, : "Hm… que interesante. Si tiene la misma libreta que yo."
Y entonces me di cuenta que yo, de hecho, no había visto mi propia libreta desde hacía tiempo. Pero ¿cómo, me pregunté, podía Severus Snape haber puesto sus manos encima de mi libreta? ¡Lo había escondido en un sitio muy seguro!
Uhm... Bueno, si consideras esconder algo en un sitio seguro, el hecho de lanzarlo al primer elfo doméstico, mientras chillas: "¡Aléjalo de mí! ¡No quiero volver a ver ésto nunca más! ¡Me está volviendo loca!"
Erm...
Sí.
¡¿Pero como pudo ese maldito elfo doméstico dárselo a Snape?!
¡Seguro que la estúpida criatura sabía cuanto odio a Snape! No somos muy discretos en ocultar nuestro odio... Por el amor de dios, ¡Le tiré una taza de café encima!
Pero, de todos modos. No le echaré las culpas al elfo. El pobrecillo estaría totalmente sumiso al irresistible encanto de Snape.
El cielo sabe que puedo compadecerme de él.
Así que, entonces, me sobrevino un sentimiento de desazón. Recuerdo perfectamente como murmuré un: "Oh, no..."
Y abrí el diario con la seguridad de encontrarme allí con mi propia letra.
Y entonces lo ojeé, gimoteando en desolación (ese GILIPOLLAS), y vi que donde había dejado de escribir, había una letra no muy familiar.
Su letra me recuerda a él. Muy puntiaguda, y un poco entrecortada, pero... al mismo tiempo, no es nada desagradable.
Oh... ¡para, Auriga! Le odias, ¿recuerdas? ¡Es un gilipollas!
No debería haber escrito todo esto. Ahora solo puedo concentrarme en sus Shakespeare, y su piano, y el mapa celeste con Sinistra marcado.
¿por qué ese gilipollas detestable se hace tan extrañamente agradable?
Maldito sea.
Ojalá me lo hubiese encontrado allí. Se hubiese puesto tan rematadamente estúpido, que aún me duraría el enfado.
Maldito sea, otra vez.
Y otra vez.
Y otra vez.
4.17 pm
… y otra vez.
Solo para remarcarlo.
8.25 pm
En el dormitorio.
Hmm... parece que Harry Potter ahora es el nuevo buscador del equipo de Quiddich de Gryffindor.
Excelente.
La vena que tiene Snape en la frente parecía estar a punto de estallar durante la cena.
... Realmente, le amo.
8.27 PM
A Harry.
No a Snape.
