Ndlt:

Lo siento. Lo siento. Lo siento y lo siento mil veces más.

Pero este último mes he estado muy y muy liada con la universidad. Para aquellos que no lo sepáis, estoy estudiando traducción e interpretación, y tengo un montóooooooooon de deberes de traducción. Así que, lo que me ha pasado es que, cuando llegaba a casa, o terminaba de hacer deberes, lo último que me apetecía era traducir más.

Encima, este capítulo es interminable… xD! tiene 18 páginas en el original, y no se

acababa nunca.

Pero bueno, la espera tiene recompensa.

Espero que os guste mucho este chap, ya que es muy y muy y muy divertido.

Como todos los otros… xD! (dios, me encanta auriga y todas sus desgracias! y me encanta Snape… ^^)

No me enrollo más, muchas gracias por los reviews que he ido recibiendo a lo largo de este mes y medio que ha pasado desde que actualicé por última vez.

Y ya sabéis, no dudéis nada en enviarme uno para contarme/comentarme/explicarme lo que os apetezca sobre el fic, o incluso, lo que os venga en gana.

Muchos besos y a disfrutaaaar!!!

p.d.: Prometo por todos los dioses del Olimpo actualizar el próximo capítulo en menos de 15 días!

Lamentaciones de una ridícula soñadora

Las confesiones de Auriga Sinistra

Miércoles, 20 de noviembre de 1991

Torre de astronomía

9.40 PM

Oh. Oh, dios mío.

9.41 PM

Puede que haya confundido cosas. Después de todo, no sería la primera vez.

(Aunque maldita sea si admito esto a alguien. Alguien siendo Snape, naturalmente.)

Después de todo,… espero que esté confundiendo cosas.

Aunque parece espantosamente claro.

9.42 PM

¿Existe otra interpretación conocida a la expresión "no querría sacarla de la cama"?

9.43 PM

¡De verdad! La podría haber. Solo requiere un poco de racionamiento. Por ejemplo, imagina dos personas que son muy reacias a enamorarse la una de la otra, y por alguna razón acaban encerradas en una habitación juntos. Y en la habitación sólo hay una cama, y la mujer se duerme, dejando al… hombre que está agotado, obligado a dejarla dormir ahí plácidamente porqué él es así de caballeroso. Por lo tanto, "No querría sacarla de la cama… porque soy un caballero."

9.45 PM

No es nada probable, ¿verdad?

9.46 PM

Es peor que con lo de los elfos domésticos.

9.48 PM

Sí. Decididamente es mucho peor. Ya que es ILEGAL.

9.49 PM

Como cortejar a un elfo doméstico, supongo. Pero eso es el tipo de cosas que nunca llegaría a considerar, porque, ciertamente, ¡no soy ese tipo de chica!

9.50 PM

Y tampoco soy el tipo de chica que los hombres no querrían sacar de la cama.

9.51 PM

No es que haya sido sacada de la cama.

9.52 PM

Bueno, vale, una vez. Pero eso fue por circunstancias especiales.

9.53

Me he ido del tema, ¿no?

Bien… perfecto.

Porque es verdaderamente aterrador. A no ser que, claro, mi análisis verdadero-del-significado-de-esa-frase se sostenga por algún sitio, lo cual supongo que entonces se podría considerar como algo galante.

Pero…

9.54 PM

¿Por qué siempre me tiene que pasar a mí?

Y esto no tiene ningún tipo de sentido. Es totalmente irracional, sin dejar de mencionar que es también desconcertante, con un poquito de perturbador por encima. Puedo sobrellevar los elfos domésticos. Pero, ¿esto? Esto es…

Hay alguien ahí arriba que le encanta verme sufrir. Se sientan y se ríen de mi incesante agonía, como si fuera un tipo de sitcom muggle. Solo que esto sería un tema inapropiado para cualquier tipo de sitcom, así que, por el amor de dios, ¿No podrían dejarme en paz?

9. 56 PM

… ¿Por favor?

10.00 PM

Nunca más, y repito, nunca más, volveré a mirar detrás de una hoja de deberes que tenga que puntuar solo por curiosidad. Como he podido aprender de este incidente más-que-desafortunado, solo puede llevar a una cosa. Que esa cosa es muy dolorosa.

Oh, Libreta. ¿Cuál es el punto de escondértelo más?

CHRISTOPHER GOLDSTEIN ESTÁ ENAMORADO DE MÍ.

10.01 PM

Con lo que hubiera estado, lo admito, bastante contenta si todavía tuviera dieciséis años. Es bastante guapo para su edad. No es que sea ningún Sirius Black, pero puede que eso sea hasta mejor. Quiero decir, mira cómo ha acabado. Ahora no es que sea exactamente el Brujo Soltero de Oro del Año, ¿no?

También le da un aire a Gilderoy Lockhart – ojos azules y pelo rubio, e incluso tiene la mandíbula definida tan encantadora. Sin mencionar

10.02 PM

POR EL AMOR DE MERLÍN, EL CHICO TIENE DIECISÉIS AÑOS.

Y eso no quiere decir que soy el tipo de… mujer de éticas cuestionables, así que, ¡ni se te ocurra empezar a pensar eso! Es solo que estoy tan consternada por el descubrimiento, que mi cordura se ha ido temporalmente de vacaciones. Así que me ha dejado sola describiendo objetivamente al pequeño parecido que tiene con Gilderoy Lockhart. Lo que no significa que esté de ninguna forma interesada por él.

10.03 PM

¡No! De verdad. Nolo estoy.

Porque eso sería… enfermizo. Eso es lo que es.

Y puede que sea muchas cosas, pero, ¡aquí es donde pongo el límite!

10.04 PM

Supongo que eso me hace la Zorra con el Corazón de Oro de Hogwarts.

Excepto por lo de zorra.

10.05 PM

Oh, en serio.

10.06 PM

Pero, ya sabes, ahora que lo pienso, ¡no soy la enferma en esta situación! No tengo ningún interés en él a parte de, bueno, su bienestar general como estudiante de Hogwarts y, así pues, como una de mis responsabilidades como educadora.

Él es el que no querría sacarme de la cama.

¡Eso sí que es enfermizo!

10.07 PM

Por cierto, parece que se han cambiado las tornas, yo que querría sacarle de la cama. ¡Ugh! Estos adolescentes – de verdad, ¿qué tipo de comportamiento se supone que es éste?

10.08 PM

De acuerdo. Ya hemos establecido firmemente que no soy ningún tipo de monstruo enfermizo abusadora de niños. El siguiente paso es, sencillamente, planear como voy a poner fin a esta situación. Si me pareciera a, pongamos, Victoria, dejaría el maquillaje durante unos cuantos días, e ignoraría mi pelo hasta que se hubiera convertido en un desastre, pero, resulta que ya he dejado el maquillaje. Ya sabes, como una elección de vida totalmente válida. Y mi pelo no es nada, sino un desastre.

Claramente, el juicio del pobre chico está gravemente distorsionado.

10.10 PM

Puede que le diga a Algernon que lo amenace. Ya sabes, de forma sutil.

O de forma flagrante. ¡Una no se puede permitir ser delicado en situaciones como esta!

10.11 PM

Probablemente no sería la acción más admirable que un profesor pudiera hacer, ¿no?

10.12 PM

Pero – pero yo –

10.13 PM

Oh, bien. Es inmaduro y muy cruel.

¡Pero no puedo dejar que eso me desanime! ¡Necesito pensar en algo! Esto no puede seguir así, porque si no, más o menos la semana que viene a estas horas estaré oficialmente loca.

10.14 PM

Y, que conste, en tiempo presente no estoy todavía oficialmente loca. Toma ya.

10.15 PM

Esto debe acabar.

¡Piensa, Auriga! ¡Piensa!

10.29 PM

¡Piensa!

10.49 PM

¡Piensa!

10.59 PM

Puede…

11.00 PM

No. Probablemente no iría demasiado bien con el Ministerio de Magia. De verdad, están bastante conservadores últimamente.

11.23 PM

¡Piensa!

12.02 AM

Oh, bien.

Me rindo.

Estoy condenada.

12.08 AM

Y que conste que su sonrisa no es ni la mitad de resplandeciente que la de Gilderoy Lockhart. Lo sé, porque cuando me he cruzado con él (con Christopher, no con Gilderoy) antes en los pasillos, me lanzó una especie de sonrisa y me dijo "Hola, profesora."

Me lanzó una especie de sonrisa, y me dijo "Hola, profesora."

Y mientras hacía esto, ¡quién sabe realmente el tipo de pensamientos que le estarían cruzando por su mente abiertamente hormonal de típico chico adolescente!

¡Ugh!

12.10 AM

Si Snape llega a saberlo…

Bueno- bueno, no soy capaz ni de terminar la frase. Lo cual es un indicio sobre como de horrible sería la circunstancia. Quiero decir, viste (o, bueno, no lo hiciste, pero como no puedes contradecirme, ¿verdad?, aunque esto requiere preguntarme por qué me estoy contradiciendo a mi misma si este es el caso. Estoy verdaderamente loca.) – de acuerdo, oíste la manera cómo reaccionó cuando empecé a salir con Algernon. ¡Y Algernon es mayor que yo! No hay ninguna molesta diferencia de 15 años que me haya convertido en una especie de Abuelita Sexy.

… Bueno, de acuerdo, puede que no en una abuelita. No quiero ni pensar cómo podría pasar. Puede que me haya convertido en una Desafortunada Madre Adolescente Sexy. O una Tía Sexy Un Tanto Guay y Razonablemente Joven.

Pensándolo, creo que estoy en uno de los dos…

12.13 AM

¡No, no! No me hagas caso, Libreta, y ni se te ocurra ni soñar que puedas utilizar esto en contra mío. Estoy en un estado extremo de conmoción y horror, gracias. Cualquiera podía volverse loco.

De todas maneras, hay millones de cosas que están mal en esta situación, porque no soy sexy, y soy su profesora, y no obstante, pasa notas a Arnold Cabot sobre no querer sacarme de una no existente y enteramente hipotética cama, mientras que debería estar escuchando mi clase sobre las lunas de Júpiter.

Yo…

Necesito dormir.

U orientación.

O una habitación personal en San Mungo.

Sí, no es que me gustase demasiado cuando estuve por primera vez, pero, de repente, me parece bastante agradable y atrayente, en comparación con todo esto. Puede que sufra otro desafortunado e imprevisto ataque ocasionado por los elfos domésticos, con lo cual no tendrán otra opción que enviarme de vuelta a San Mungo. Y supongo que podría llegar a ser feliz ahí – quiero decir, estando rodeada de gente con verdaderos problemas mentales y dolencias mágicas, podría llegar a una especie de revelación espiritual. Ya sabes – el tipo de cosa que me causaría reconocer qué buena era mi vida anterior.

Porque, ¡hay cosas buenas!, ¡por supuesto! Hay muchas cosas buenas. Y elfos domésticos. Y pelos encrespados. E irritantes Slytherins. Y complots malignos, todos metidos entre las cuatro paredes de este castillo, que aparentemente no se me permite informar a nadie sobre ellos, aunque no se me haya dado ninguna razón en absoluto. Y Snape. Y la iguana que ha conseguido redefinir la lujuria. Y mi mejor amiga y mi peor enemigo unidos en una conspiración misteriosa que apenas he tenido tiempo de preocuparme. Y un niño de dieciséis años que quiere convertirme en su Tía Sexy Un Tanto Guay y Razonablemente Joven. Y no, no sé cómo el incesto ha cabido en esta fosa séptica de confusión general.

¿Es realmente tan triste que lo mejor de todo esto sea Snape?

Creo que sí.

Hmff. Snape. Mi aparentemente nuevo cariño hacia Snape solo se debe a lo terrible que es todo lo demás. Un amargado gilipollas, inepto en lo que a pociones de cuidado de cabello se refiere, con las habilidades sociales de un elefante agonizando de demencia, me proporciona la fuerza para continuar.

Lo cual es esplendido.

12.19 PM

Bueno y también está Algernon, por supuesto. No sé cómo lo he dejado atrás – después de todo, él es la cosa más perfecta que me ha pasado nunca.

Y, ¿sabes?, probablemente sea por eso. Tengo que mantenerle al margen de toda esta locura, caos y de mi existencia perpetuamente problemática, antes de que se contamine.

No es como si pudiera.

Pero… bueno, ya sabes.

Precaución de seguridad.

12.23 PM

De todos modos, la apasionada y bastante inapropiada pasión de Christopher Goldstein debe ser parada. Mañana. De alguna manera.

Seguro que pensaré en alguna cosa. No es como si no hubiera tenido ningún problema en asustar a los hombres antes.

Jueves, 21 de noviembre de 1991

Gran Comedor

7.54 AM

Ayúdame.

No para de mirarme.

Puede que me lo esté imaginando. Quiero decir, cualquier chica en esta situación tendría el derecho a un poco de paranoia, ¿no? Pero – pero la cosa es que, estoy bastante segura que no me lo estoy imaginando. Estaba mirando fijamente a mis cereales, cuando miro hacia el frente y veo que su cabeza se gira rápidamente. La cual cosa implica que estaba mirándome – probablemente plagado de pensamientos prohibidos y lujuriosos – y se giró para que no viera su pasión ardiendo en sus ojos.

Oh, Dios. Todo lo que quiero saber es por qué. ¿Por qué siempre me pasa a mí?

Eso es algo que me gustaría saber.

Pero puede… puede que estuviera mirando a Snape. Se sienta a mi lado, y eso, y algunos estudiantes parecen estar un poco fascinados por él. Probablemente, se deben preguntar cómo consigue diariamente ser tan malvado y a la vez tan grasiento. Es bastante impresionante, de verdad, de manera repulsiva.

Sí, sí. Eso es. No me mira a mí. Porque…

Porqué es enfermizo y muy, muy malo. Eso es.

No se deben combinar los pensamientos lujuriosos con el bacon. Es una de las verdades universales más básicas de la tierra.

7.55 AM

Quizás tendría que enseñar esto aquí.

Ya sabes, seguro que Minerva sería capaz de encontrar una manera para meterlo dentro de Transfiguración. O puede que lo apunte en una de las notas de clase de Historia de la Magia, cuando no mire Binns. Solo por si esto vuelve a pasar.

No es que pueda afirmar de verdad, oficialmente, con total seguridad que estuviera mirando.

Pero por si acaso.

7.59 AM

Snape acaba de aparecer y me ha murmurado de forma suave y sedosa, y agilipollada, como suele hacerlo él, "Parece que has encontrado un ardiente admirador en la mesa de Ravenclaw, Auriga. Estarás muy emocionada."

Lo cual significa que no solo la gente lo está notando, ergo, es verdad, sino que Snape lo sabe.

Y sabiendo cómo funciona su retorcida y enfermiza mente, probablemente asuma que me gusta o algo así.

Ugh.

Tengo que marcharme de aquí, antes de que mi cabeza explote.

Torre de Astronomía

8.12 AM

De acuerdo. Ahora estoy a salvo. Nadie vendrá aquí hasta la noche, ya que esto no es nada romántico sin la luz de las estrellas, y no es que podamos tener muchas clases durante el día. De hecho, es un poco deprimente ahora mismo.

Pero es mejor que… otros lugares.

Y ahora que estoy a solas, tendría que urdir algún tipo de plan. La próxima vez que le vea, seré… ¿muy cruel? ¿Quitaré muchos puntos de Ravenclaw si estornuda mientras hablo? Es que, no me parece bien. Me gustaría ser justa con todos mis alumnos.

Bueno, excepto con los Slytherins.

Pero no es como si fuera un Slytherin. Solamente intenta seducirme. Eso es todo.

… Creo que a lo largo de los años he adquirido ciertos prejuicios hacia cierta casa en particular.

Hmm.

De todas maneras, no quiero quitar puntos a Ravenclaw. Yo soy de ahí, ¿sabes? Y, bueno, es que es como si estuviera quitando puntos por ninguna razón, excepto por mi aparente atractivo, y no habría ninguna lógica en ello.

Lo que tengo que hacer

8.50 AM

¡NADA ES SAGRADO NUNCA MÁS!

Te lo pregunto. Libreta, solo… explícame esto. Olvida tu estado inanimado y por un segundo haz crecerte algún tipo de cerebro para responderme la pregunta que resulta que ya sé la respuesta también pero bueno perdón estoy un poco perturbada ahora mismo y después de que te cuente el por qué creo que estarás de acuerdo conmigo que tengo todo el derecho de estarlo de hecho merezco el derecho de estar perturbada hace ya tiempo así que puedo empezar a ejercerlo ya porque Libreta todo el mundo, todo el mundo se volvería loco si tuviera que pasar por lo que yo he pasado por lo que todo lo demás BASTA.

… Ejem.

Acaba de visitarme Christopher. Sí, sí, es verdad. Aparentemente, nada es sagrado. Ningún lugar es seguro. Estaba sentada aquí, albergando esperanzas de un mundo en que el chico no albergaba ninguna esperanza sobre mí, cuando, de repente – ahí estaba. Justo detrás de mí. Me dio dos golpecitos en el hombro. Me tocó mi hombro. Probablemente fue la experiencia más emocionante de su vida – así de enfermo está, Libreta. Ha sobrepasado todos los niveles previos de enfermedad. Y no tengo ni la más mínima idea de cómo salir de esta sin, ya sabes, tener que cometer un poco de homicidio y, potencialmente, meterme en unos cuantos problemas.

Puede que pregunte a Snape – ya sabes, como quién no quiere la cosa – cómo podría hacerlo. Quiero decir, matar a alguien sin dejar ningún tipo de rastro. Estoy segura de que lo ha hecho un montón de veces – es un mortífago, y, además, su mente es perfectamente es capaz de albergar esa clase de cosas diabólicas.

No. Estoy bromeando, ¿sabes? No creo que lo haga. (Lo de preguntarle a Snape, no lo de las cosas diabólicas- como ya sabemos, esto último es totalmente verdadero.) No voy a matar a Christopher. Eso estaría mal.

Pero no es que no lo merezca, al menos un poco.

¿Dónde estaba?

Ah, sí.

Me dio dos golpecitos en el hombro.

(Escalofrío.)

Chillé, me giré, chillé, cerré de un golpe la libreta, y volví a chillar. En ese orden. La cosa es que episodios psicóticos como ese son naturales en mí – pensarás que eso fue bastante para que el chico se fuera. Cualquier otro estudiante hubiera abierto los ojos, aterrorizados, y hubieran mascullado cualquier escusa antes de darse la vuelta y bajar corriendo todos los doscientos sesenta y tres escalones. Lo sé porque me ha pasado antes. Solo una o dos veces. Y – y, bueno, ¡te reto a leerte un thriller de Moira K. Mockridge y no saltar a la mínima! No solo hace novelas románticas, ¿sabes? A veces, puede llegar a ser bastante espeluznante, Moira K. Mockridge puede, y ¡no deberías meterte con una persona cuando está en medio de la escena clímax de la novela! De verdad. Es de sentido común. Puede que lo escriba en una de las notas de Binns – ya sabes, junto con lo del bacon.

De todas maneras.

Christopher me miró con su especie de sonrisa despreocupada, como si ver a su profesora chillar no fuera para nada perturbador, sino, de hecho, bastante agradable. Es el tipo de sonrisa que normalmente esbozas cuando ves un ballet particularmente bonito, o disfrutas de un sundae en Florean Fortescue, o alguna cosa por el estilo. Claramente o está bastante prendado de mí, o es un psicópata. Probablemente, ambos.

Y entonces, bueno, me llevó unos segundos preguntarme si el chico estaba realmente ahí, o mi alocada y frenética mente se lo había inventado, a lo tragedia de Shakespeare. (Estoy empezando a compartir rasgos con Macbeth. Algo me dice que esto tendría que preocuparme.) Y, bueno, no puedes estar totalmente seguro que algo está ahí, hasta que no lo tocas, ¿no?

Comprendo ahora que fue muy estúpido. Fue claramente culpa de una fuerza superior que me empujaba a un pozo de miseria más hondo y tenebroso. Pero… pero, bueno, ya sabes. ¡Fue una especie de instinto!

Así que me las apañe para de alguna manera… poner mi mano encima de su torso. Un poco tentador, ¡y no me mires de la manera que me estarías mirando si tuvieras la habilidad de mirarme, Libreta! Hasta donde sé, mi mano había ido a él, lo cual es la confirmación de lo loca que estoy.

No obstante, estaba compacto, y… bueno, un poco musculado. PERO NO ME IMPORTA, ASÍ QUE NO DES IDEAS. ¡Solo me estoy limitando a documentar los hechos que ocurrieron! Eso es todo.

Y – ¿sabes esos momentos en los que todo parece ir más lento, solo para que puedas ver lo entera e irreversiblemente horrible que es la situación en la que estás metida? Pues, normalmente, este tipo de cosas me suelen ocurrir solo cuando me doy cuenta de que estoy seduciendo sin querer a Snape, o cuando estoy dirigiendo mis labios a los labios de un elfo doméstico. Pero este – este momento aparentemente merecido, porqué ahí estábamos, yo con mi mano en su pecho y él mirándome bastante sobrecogido y su corazón a punto de estallar (lo sé, ya que tenía mi mano encima de él, y todo eso), fue el tipo de cosa que sé que recordaré hasta que tenga ciento veintiséis años y viva en la miseria con 19 gatos y sin ningún recuerdo de los maravillosos momentos que habré pasado en mi vida. (Porque pasará alguna cosa maravillosa en algún punto de estos 95 años que aún me quedan, ¿verdad? ¿Al menos una cosa maravillosa? ¿Por favor? ¿Y al menos, algo agradable? Me conformo con algo agradable.) Y no tenga ni idea de que me llamo Auriga, o ni de que fui una vez la novelista romántica más aclamada del mundo mágico. Y tampoco me acordaré de esos dos fantásticos meses que pasé en compañía de Gilderoy Lockhart en las Bermudas. (Calla.) Pero, aunque haya olvidado todo esto, todavía recordaré, con absoluta claridad, el día en que accidentalmente toqué a un estudiante de 16 años solo para asegurarme que no fuera un fantasma, como la loca de Lady Macbeth hubiera hecho.

Bueno, después de los veintiséis años que pareció durar ese momento, finalmente recuperé la capacidad de moverme otra vez, y quité la mano de ahí tan rápidamente como pude. Pareció bastante decepcionado. Ugh. UGH.

"Oh," Fui capaz de pronunciar, sonando lo más despreocupadamente posible. "Christopher. Hola. Me has… asustado."

"Lo siento." me dijo, pero de la manera que realmente significaba: "¿Lo siento? ¡Hah! ¡Mi profesora me ha puesto las manos encima! Así que me quiere."

Soy un genio cuando se trata de descifrar el subtexto.

De todas maneras, elegí no reconocer el verdadero significado de sus palabras. Así pues, continué hablando, de la forma más profesional que pude, considerando que en esos momentos, probablemente, lo único que quería era deshacerse de mi camisa.

"No… pasa nada." Jaj. ¡Casi nada! "¿Qué querías?"

La palabra "querer" cuando en el aire hay una sobrecarga de una no-querida tensión sexual, no es exactamente apropiada. Me lo apunto para el futuro.

Me miró unos momentos, de manera que podía con exactitud abrumadora interpretar la respuesta a la pregunta, antes de ponerse sus manos en sus bolsillos de manera casual, y decir: "Tengo problemas en la asignatura."

"¿De verdad?" dije, pero de manera que de hecho quería decir "¡Bueno, estúpido criajo, por el amor de dios, pues para de pensar cosas inapropiadas sobre mí, y pon un poco de atención!"

Sus habilidades para descifrar el subtexto deben ser bastante ínfimas, en comparación con las mías, porque asintió un poco la cabeza seriamente y dijo: "Oh, sí, tengo problemas en entender los mapas estelares."

Lo cual fue una excusa bastante pobre. Incluso un loco inapropiadamente enamorado debería inventarse algo mejor que eso.

"Bueno" dije lo más condecentemente que pude. "verás, Christopher, miras por el telescopio, y entonces marcas en el mapa lo que ves. Creo que no lo encontrarás tan difícil."

Y en ese momento me sentí realmente bien – es muy satisfaciente ser un poco mala con el chico. Después de todo, se lo merecía.

Pero entonces, sin parecer ni siquiera un poco desanimado, continuó "¿Sabes? Creo que lo comprendería mejor si me lo enseñaras algún día."

Nunca he caído en un pozo sin fondo tan hondo, considerando que me estaban acosando sexualmente, y todo eso. Y ni siquiera era excitante, como con Snape. No es que crea que cuando Snape me acosa sexualmente es excitante. Y tampoco es como si me estuviera acosando sexualmente cada día. Es solo que… que "Si fuera tú, no diría eso." comenté sin piedad. Y fue espantoso. Ni lo dudes, Libreta. Eso fue aún más espantoso.

Comprensiblemente, supongo.

"Nos vemos en clase." acabé profesionalmente.

"Pensaba que quizás aprendería más si me lo enseñaras en clases particulares" replicó sin ningún pequeñísimo atisbo de perturbación.

No estoy segura de poder describir lo que sentí en ese momento. Incluso el pozo sin fondo no le haría justicia. Fue, creo, algo entre #&#(&#( . y una pizca generosa de "ughs" y "iiws". Ya sabes, para aliviar la abstracción de la situación un poco, y eso.

"No estoy segura de que eso vaya a ser posible, Señor Goldstein" le solté secamente, sintiéndome un poco MacGonagall-esca. Fue algo vigorizante. Nunca les hablo tan secamente a mis estudiantes, y casi nunca hago lo del apellido. Me pareció un poco cruel. Pero, oh, estaba decidida a ser cruel. Hubiera podido tirarlo por las escaleras ese mismo momento si hubiera encontrado la manera de hacerlo.

"¿Por qué no?" Me miró, abriendo los ojos con una expresión bastante Lockhariana, y en ese momento, no me dejé impresionar. Ni siquiera un "ooh, estaría realmente emocionada si tuviera 16 años". De hecho estaba bastante… ofendida. O muy ofendida. Por qué,… porque Gilderoy Lockhart es modesto y encantador y ha hecho cosas muy importantes, ¡y ese chiquillo estúpido de moral muy cuestionable tenía el valor de parecérsele un poco! Y déjame añadir, Libreta, que algo en esta revelación desencadenó una furia que nunca había conocido. Porque una cosa es volverme loca, pero otra muy diferente es insultar a Gilderoy Lockhart.

(Soy tan buena. Si las cosas no funcionan con Algernon, el destino nos unirá de algún modo. No es que quiera que las cosas no funcionen con Algernon. Es solo que Gilderoy parece un plan secundario muy bueno. Apuesto que a mi madre le encantará, y tampoco podrá dudar de su existencia, como estoy segura que lo hace con Algernon. Una no puede inventarse a Gilderoy Lockhart. Así que, toma ya.)

Así que dije – o bueno chillé un poco, "¡Por qué lo digo yo!"

Parpadeó, y por un momento pensé que en ese momento se había dado cuenta de lo loca que estoy.

Pero no fue el caso.

"Supongo que está bien, entonces." dijo finalmente, de manera natural. "Solo quería tener mejores notas en clase. Porque, bueno, mi madre – está bastante enferma, y… no estoy seguro si podrá…" hizo una pausa trágica – como si estuviera dando paso a los ángeles para que le lloraran, o algo así – antes de continuar "Bueno, de todas maneras. Ella… ella siempre ha querido que saque buenas notas, ¿Sabes?" forzó una sonrisa apesadumbrada. "Para hacerla orgullosa."

Ahora, estoy 66.7% segura de que fueron todo tonterías, Libreta, pero… bueno, en ese momento no lo estaba, y no quería ser la única razón por la que su madre moribunda no tuviera que estar orgullosa de él. Me parecía bastante cruel.

No tan cruel como flirtear libidinosamente con una mujer una década y media mayor que tu, pero… un poco.

Y entonces me miró, muy y muy melancólicamente, y empezó a irse y-

"Bueno."

Lo juro, tengo mil cuarenta y seis enfermedades mentales. No sé por qué me hago esto.

Se giró y me miró, y sus ojos brillaban y relucían, y…

"Gracias, profesora" dijo de manera "me estoy tragando mis lágrimas" antes de desaparecer por las escaleras.

¿Por qué tienen que haber tantas escaleras? Tuve que sentarme y escuchar sus pasos hacerse más y más silenciosos, pero aún así tan odiosamente presentes, y reflexionar sobre el hecho de que entre mis mil cuarenta y seis enfermedades mentales había alguna que conllevaba un deseo impetuoso de infligirme toda la agonía del mundo a mí misma.

Y así es como Christopher Goldstein y yo, puede que también estemos saliendo.

9.07 AM

Bueno, no realmente.

Era broma.

9.08 AM

¿Qué? Lo era.

9.09 AM

Criatura detestable, ¿Tienes siempre que ponerme en entredicho? Incluso ni mi libreta inanimada, y casi-ni-existente, me puede soportar.

9.10 AM

Solo son las 9.10 de la mañana y de repente, he sentido la necesidad urgente de emborracharme hasta la saciedad.

A veces, no sé qué pensar de mi misma.

13.16 PM

Odio a Snape – en serio, le odio con todo mi corazón; no me malinterpretes – pero a veces, no le odio tanto.

Me he pasado la mañana no corrigiendo deberes (he desarrollado una ligera fobia – así que, demándame si quieres. En serio, estoy contemplando la posibilidad de nunca más corregirlos) y bebiéndome toda la cerveza de mantequilla que he conseguido robar de las cocinas de Hogwarts. Para que veas lo desesperada que estaba, fui capaz de enfrentarme a todos esos elfos domésticos de golpe. Y me miraron raro y murmuraron cosas enfadados, en una extraña tercera persona, pero me dieron la cerveza de mantequilla, y de momento mi piel no se ha puesto de ningún color extraño, y no me han crecido miembros nuevos, ni algo por el estilo, así que creo que ha estado bien. Puede que reconocieran la cruda y dura locura y la desesperación de mi mirada, y se dieron cuenta de que ya estaba lo más angustiada que es posible estar, y simplemente no había razón para alargar la agonía.

Así que, cuando ha llegado la hora de comer, estaba un poco contentilla (un poco. La cerveza de mantequilla solo proporciona a los humanos un reconfortante sentimiento cálido y ensoñador, pero mi sistema tolera muy poco el alcohol) y me sentía un poco temeraria y solitaria. ¿Para próximas veces? Recordar que no es la perfecta combinación. Llegué a la conclusión de que quería hablar con alguien: pero, no con Algernon, ya que por un lado no quería que me viese como estaba, y por otro, estaba fuera, haciendo cosas importantes, cosas del tipo mundo-de-la-moda-mágica. Tampoco quería hablar con Victoria ya que me pediría saber lo que estaba pasando, y entonces se hubiera reído de mí sin vergüenza alguna. La compasión no es su punto más fuerte. Tampoco con Wimmy, ya que uno no debería intentar restablecer el contacto con un elfo doméstico al que has rechazado, aunque, al principio, estuve considerando hacer las paces con él. Sí. Estaba así de mal.

Así que final e inevitablemente – acabé pensando en Snape.

(Atención al "final". Y también al "inevitablemente".)

Llegué a las mazmorras, abrí la puerta y posé mi mirada en él, que estaba ordenando unos ingredientes de pociones en un armario; quería romper a llorar.

(Recuerda, era culpa de la cerveza de mantequilla).

"Hola" dije, en una clase de medio sollozo patético.

Supongo que debió ser alarmante, ya que dejó caer una botella pequeña de vidrio de algo que inmediatamente se quemó y dejó un agujero en el suelo. Después de maldecir un poco en voz baja, se volvió hacia mí, sin pizca de emoción.

Por supuesto, eso me comunicó el más que angustiante mensaje de que nadie quería saber nada de mí, y las ganas de llorar se multiplicaron. Lo cual no fue nada conveniente.

"Auriga" dijo secamente, con una potencial mirada de suficiencia peligrosamente invadiendo su cara. "¿A qué se debe… este placer?"

Exceptuando, claro, que lo dijo de la forma tan encantadora de siempre, que te hace sentir tan confortable como caer en el pozo sin fondo que mencioné anteriormente. Bueno, probablemente un poco menos.

Y déjame añadir, Libreta, que no estaba de humor para aguantar su sarcasmo. Estaba emocionalmente muy angustiada, y muy abrumada por la necesidad de algo de vino. Así que, me importó poco si quería o no escucharme.

"Mi vida es terrible" anuncié, hundiéndome en una de las mesas y casi volcando un calderón de repuesto. Él, predeciblemente, me miró enfadado como si le hubiera gustado más gritarme cuatro cosas e irse para nunca más volver. O colgarme del techo de mis uñas. O algo así.

En vez de eso me miró un momento antes de suspirar con dureza y cerrar sus ojos, como si estuviera rezando a… cualquier cosa todopoderosa y siniestra que crea, y que no tengo ganas de saber.

Y solo para molestarle un poco más, inocentemente añadí, "¿No quieres saber por qué?"

"No" me respondió rápidamente.

Bueno, en serio.

"Te lo diré de todas formas."

"Yupi" dijo con cara inexpresiva de forma que sonó tan sarcástico que no pude ni burlarme de él por usar la palabra "yupi". Entonces volvió su atención al armario y al nuevo agujero en el suelo.

"¿Sabes Christopher Goldstein, no?" le pregunté, pensando que era tan buen lugar como cualquiera para empezar mi historia de tragedia y aflicción.

Murmuró algo que hizo que el suelo volviera a su estado previo y que los trozos de vidrio desaparecieran, pero, aparte de eso, mi aparentemente pregunta no valía ser contestada.

Decidida a no ser disuadida por eso, continué. "Bueno, pues yo sí. Y está enamorado de mí."

Se rió bruscamente ante esto, pero no se giró. Lo cual encontré bastante molesto ya que cuando alguien se está burlando de ti lo mínimo que piensas que puede hacer es hacerlo en tu cara, ¿no? Pero no Snape. Oh, no. Claro que no. Sería algo demasiado cortés para ni siquiera contemplarlo.

"¿Qué?" pregunté a la defensiva.

"Impresionante, Auriga" respondió sardónicamente, en vez de molestarse en cotestar mi pregunta. "Digno de Nabokov."

No le respondí nada- principalmente porque no tenía ni idea de quién era Nabokov – y, continué con lo mío.

"Lo está, ¿sabes? Pasa notas sobre mí a sus amigos." Me crucé de brazos, indignada por ninguna razón en particular. Y entonces, porqué de repente parecía bastante necesario, añadí: "Va diciendo que no querría sacarme de la cama"

Otra botella fue directamente al suelo. La habitación entera se volvió de un detestable color fucsia por unos momentos antes de volver a su estado original.

"Eso es lo que dijo" dije; mi mente no estaba precisamente clara en ese momento, y me pareció ser una respuesta perfectamente adecuada, llegados a este punto de la conversación. "Y ahora – ahora está actuando como un sórdido criajo, inventándose historias sobre su madre moribunda para que yo le de clases privadas, durante las cuales sin lugar a dudas intentará seducirme."

Personalmente, creí que ese era un punto y final bastante dramático. No obstante, Snape no compartía este punto de vista – ni siquiera se volvió.

En serio.

"¿No vas a decir algo?" le pedí, un poco ofendida, ya que le había abierto mi corazón y ni siquiera era lo bastante cortés como para reírse un poco de mí.

"Eres rematadamente ridícula." respondió sin casi alterar la voz.

Lo que era, tristemente, exactamente lo que quería oír. De veras – tan pronto lo dijo, me sentí diez veces mejor. Ni siquiera tuve la necesidad de inventarme alguna excusa para explicarle porqué necesitaba estar en su dormitorio para robarle una botella de firewhisky.

Ni siquiera quiero saber por qué tuvo este efecto tan particular. Supongo que fue porque me he acostumbrado tanto a sus insultos que resultan hasta confortantes.

Lo cual es realmente la confirmación de que de hecho soy rematadamente ridícula. Pero no quiero pensar más en esto.

Así que, sintiéndome considerablemente mejor, le agradecí y me fui. El "gracias" aparentemente fue un poco inesperado, supongo, ya que cuando marché, oí el sonido de vidrios rompiéndose contra el suelo otra vez. Esta vez fue acompañado por un olor muy fuerte de algo que recordaba al algodón de azúcar, lo cual ni siquiera voy pensar en ello. No creo que mi mente pueda procesar ahora mismo las posibilidades por las que quiere tener algo que huela al algodón de azúcar…

Puede que mañana me sienta mejor y pueda apreciarlo por su valor cómico y su potencial para chantaje, y conspirar un poco con Victoria.

Jej. Jej.

13.32 PM

Y supongo que debería también mirar lo de Nabokov. Solo por tener más conocimientos, y eso.

1.34 PM

Bueno, esto es bastante previsible. Nabokov escribió un libro sobre un viejo profesor loco que se enamoró de su ninfa e hijastra de 12 años. Y apuesto a que disfrutó durante todo el proceso.

Ugh.

Maldito sea él y sus inteligentes alusiones literarias.

13.35 PM

Y además, Christopher no tiene doce, ¡tiene dieciséis! lo cual, sin lugar a dudas, es bastante menos enfermizo. Y no es como si-

… no voy a pensar más en ello.

13.36 PM

De verdad.

13.37 PM

La próxima vez que lo vea, maldita sea si no tiro otra taza de café en su dirección.