NDLT: Uff…veréis, sé que me vais a matar un poco, pero… lo de las dos semanas lo dije antes de saber que el capítulo tenía no 10, ni 12 (que es lo normal), ni tampoco 18 (que es un capítulo largo) ¡¡¡¡sino 32 páginas!!!!
Y tengo exámenes esta semana, y más me valdría ponerme a estudiar un poquitín. Pero bueno, el hecho es que os prometí actualizar con otro capítulo durante los próximos 15 días, y, vale, he apurado un poco el tiempo…, así que…
Haremos una cosa, ¿vale? Vamos a dividir el capítulo en dos partes. Os paso la parte número uno del capítulo 18: Soltera-por-elección… y dentro de otros… pongamos, 15 días, ¡¡¡¡os tendré preparada la segunda!!!!
ujajaja, si esqueee… soy buena… ^^
De todas maneras, espero que disfrutéis de la primera parte del capítulo. La verdad, es que… simplemente, me encanta.
Sobre todo lo de "amor de juventud",…. xDDDD!
En fin, no adelanto cosas.
Leed.
Y comentad!!!! :D
p.d.: ¡por cierto! a modo de anécdota (si estáis ansiosos/as por el capítulo pasaros este posdata… y luego lo leéis, don't worry! ^^) este capítulo lo escribió la autora justo antes de que saliera el 6º libro de Harry Potter, temiéndose de que quizás Rowling hubiera dado al personaje de Sinsitra un poco más de vidilla… pero… como todos sabéis, nada más lejos de la realidad… Al que le iba a dar un poco más de vidilla era a otro que yo me sé (ejem, Snape, ejem)
De todos modos, en una noche de insomnio… escribió estas 32 páginas (las 14 primeras traducidas aquí… xD), para que si Rowling le había dado por escribir sobre Sinistra, al menos ella habría avanzado un poco-mucho de su ff.
Lalala… anécdota contada. ¿No os parece increíble? Como antes de salir el 6º libro esta mujer supo retratar taaan y taaan bien a Snape. No dejo de maravillarme.
Bueno, no me enrollo más, que sino…
Lamentaciones de una ridícula soñadora
Confesiones de Auriga Sinistra
-Parte 18.1-
Jueves 28 de noviembre de 1991
San Mungo
4.25 AM
De acuerdo. Ya está. Se acabó. En serio. Se…acabó. Renuncio a los hombres.
¿Sabes? No creo que renuncie a ellos. Eso implicaría hacer algo que puede resultar un poco difícil. Y después de lo que ha pasado, este no debería ser el caso.
Así que se acabó. De cierto modo, me retiro. De todas maneras, ¿por qué siempre he tenido tan romantizada la idea del romance? ¡Es todo basura!
Ya está. Soy oficialmente una solterona. Una soltera-por-elección.
O, si me encuentro profunda y desesperadamente sola, posiblemente una lesbiana.
Pero probablemente no.
¡Pero abajo los hombres! ¡Nunca más!, y créeme, Libreta, ¡estoy bastante segura de esto!
4.29 AM
Aunque, permíteme un momento de optimismo (no te preocupes, no durará demasiado), el doctor me acaba de decir que la columna de Algernon seguramente se curará bastante bien.
Lo que supongo que es algo bueno.
Aunque– y eso te extrañará tanto como a mí –ahora mismo estoy bastante enfadada con él.
De hecho, creo que debería haberle dejado hace tiempo.
Me pregunto si eso significa que tendríamos que dejarnos de ver durante una temporada.
4.30 AM
Si no, ¿Cómo exactamente voy a explicarle todo eso de renunciar a los hombres?
4.31 AM
Bueno, supongo que si las cosas se ponen difíciles, podría mencionar la parte de posiblemente ser lesbiana. Supongo que nada disgusta más a un hombre que la imagen mental de su novia liándose con otra mujer.
4.32 AM
… o puede que no.
4.35 AM
En cualquier caso, cuando se despierte, hemos acabado.
Eso si no lo estamos ya.
Pero lo que es realmente importante aquí es
4.36 AM
Un niño pequeño, acompañado por su madre, con un brazo de más que le salía por la cabeza, ha pasado por mi lado y ha roto a llorar. Tenía unos dos años y aún no debía hablar muy bien, pero tengo la ligera sospecha que he oído perfectamente las palabras "¡qué asco de monstruo!"
Bueno, pues… ¡perdóname, mocoso! ¡No has pasado por lo que yo he pasado! ¡Estas últimas doce horas hubieran sido suficientes para horrorizarte de por vida, a pesar del hecho de que los elfos domésticos solo jugasen un papel secundario! Así que ¿qué pasa si no he tenido tiempo de preocuparme de mi pelo durante las pasadas veinticuatro horas? ¡Hay cosas más importantes!
Ooh, me juego lo que quieras que acabará en Slytherin.
… y además, de verdad, ¡no es quién para juzgar nada! ¡Tiene un maldito brazo que le sale de la cabeza! ¡Eso sí que es bastante monstruoso!
Sin mencionar asqueroso.
¡Puaj!
Pequeño gilipollas.
4.38 AM
Lo decía de forma amable. En serio. Quiero decir, entiendo que insultar a niños que acaban de salir de la cuna no está muy moralmente aceptado, bajo circunstancias normales. Pero ¿estoy yo normalmente bajo circunstancias normales? ¿Mi vida es alguna vez normal?
¡Reflexiona sobre eso, poder superior que pareces querer torturarme!
Y, er, por favor no me envíes al infierno, si no es mucha molestia.
En realidad me gustan los niños. De veras, bastante. No tanto como los perritos, pero…
4.39 AM
Er, de acuerdo, puede que vaya a echarme un vistazo al lavabo. A ponerme un poco de agua fresca en la cara. Para despejarme.
Hablando de despejarme, me pregunto si tendrán café.
Ohhh, suena fantástico. Ahora mismo no puedo ni pensar.
Puede que vaya en busca de la cafetería después de ir al lavabo.
San Mungo – Lavabo
4.47 AM
Oh, dios. Tiene razón. Soy un asco de monstruo.
Uno no debería, en nombre de todo lo que es bueno y verdadero en este mundo, mirarse al espejo y temer a su propio reflejo tanto como ahora mismo le temo yo.
Bueno, pues. Es oficial. Tengo la absoluta e incontrovertible necesidad de ahogarme en una taza de café.
O puede que en uno de los lavabos.
4.49 AM
Me he decantado por la taza de café, después de llegar a la lógica conclusión de que probablemente sabe un poco mejor.
San Mungo – cafetería
5.01 AM
¡Puaj! Vale, puede que el café no sepa mejor. Quiero decir, no voy a volver al lavabo para compararlo, pero… en serio. ¿No es probable que gente que ha sufrido sucesos traumáticos vengan aquí? Imagínate que a tu madre le han diagnosticado un caso incurable de scrofungulus o que tu marido ha quedado muy malherido a causa de una pelea con una mandrágora. Lo mínimo que podrían hacer sería proporcionarte un café decente.
De verdad. A veces pienso que el mundo entero va en contra mío.
No sería ni capaz de tirar esto a Snape.
San Mungo – En una despensa pequeña y acogedora.
5.18 PM
Niego oficialmente mi afirmación anterior.
No es que quiera decir que quisiera tirárselo de buenas a primeras. Quiero decir, no es como si estuviéramos solos en la sala de profesores. Estamos en un sitio público. Un sitio público donde este tipo de violencia probablemente esté condenada.
Pero, bueno, a veces, hay poco que puedas hacer.
¡Quiero decir, de veras! ¡Qué cara que tiene! Mi novio (¿o ex novio? Sí, de acuerdo, tengo que comprobarlo) está sufriendo las agonías de una columna vertebral rota, mientras que él solo tiene unas cuantas heridas superficiales, y ¿tiene que enfadarse conmigo? ¿Cómo si todo fuera por mi culpa?
Bueno, pues, ¡esto no funcionará ahora! Todos sabemos quién tuvo la culpa, y ciertamente, no fui yo. Mayoritariamente. De hecho, es por culpa total y enteramente de Snape.
Casi.
Probablemente.
Y aún ha tenido el valor de entrar hecho una furia, todo disgustado y gilipollas, y más allá de toda mortal comprensión, se ha sentado en el asiento que había a mi lado y me ha susurrado, "Espero ahora que estés contenta, Auriga."
En serio. Probablemente debí haberme deshecho del café antes de convertirlo imperceptible pero innegablemente en un arma de destrucción total.
Pero, supongo que no soy nada buena cuando tengo que hacer cosas como esas.
Así que, en vez de eso, me lo miré incrédulamente durante un momento antes de replicarle "¿Podría saber de lo que estás hablando?"
"Oh, creo que ya lo sabes." me respondió suavemente, y por un momento albergué el impulso de darle un puñetazo en toda la nariz. Se me pasó rápidamente, por supuesto, pero tenía que haber sido un poco más irritante, además, ¿dos narices rotas en menos de veinticuatro horas? Justo el tipo de cosa que haría de alguien muy desafortunado, pero bastante adecuado si se trataba de Snape. No obstante, fui capaz de mantener la compostura.
Erm, casi. Llegados a ese punto mi subconsciente era plenamente consciente de que tenía un café en las manos, pero, en serio, hasta entonces, ni siquiera me había dado cuenta que no paraba de darle sorbos compulsivamente.
Claramente subestimo mi propia capacidad de fuerza y ferocidad.
"Después de todo, solo puedo imaginar lo emocionante – " (mirada de suficiencia) "– que debe ser para ti."
Le odio cuando hace esto. Y, ya sabes, me juego lo que sea a que él sabe perfectamente que le odio cuando hace esto. Con sus interminables pausas de indiferencia, y el hecho de que normalmente las utiliza con palabras como "emocionante" y "deseos" son como. En serio. Si no fuera un murciélago tan repugnante, sospecharía que mantiene una legión de mujeres pechugonas en sus mazmorras, y que en sus días libres practica con ellas para que su destreza sexual sea extraordinaria.
Snape con un harem.
Jaj. Bueno, seguramente.
(Es totalmente sarcasmo. Si no conozco ninguna mujer que demuestra un poco de interés en él, déjate estar de legiones. De todos modos, ¿Cuántas mujeres hay en una legión? Creo que debería saberlo. Bueno – muchas, ¡eso es lo que sé! Y ciertamente, es suficiente.)
En todo caso, todo esto no pasó exactamente por mi cabeza antes de responderle, o a lo mejor lo hizo tan rápido que no pude cogerlo todo. Como la parte de las pechugonas, que sin duda me hubiera descolocado un poco.
En vez de eso, casi mecánicamente, le repliqué: "¿De qué demonios me estás hablando?"
Sonrió, con esa especie de sonrisa enfermiza, retorcida, "me-deleito-con-tu-sufrimiento" que le es tan característica. "Hombres cayendo de torres, columnas vertebrales hechas añicos, hechizos ilegales… todo a tu nombre. Supongo que en una mente tan caprichosa y ridícula como la tuya, debe ser la imagen de perfección." apuntó sobre-articulando las últimas tres palabras, para sin lugar a dudas, expresar que no aprobaba exactamente mi caprichosa ridiculez.
"Estás loco." le informé, tan fríamente como pude. Porqué, déjame decir, Libreta, que no hay nada romántico en lo que ha pasado. Y no he disfrutado nada de nada. Mi pelo está horrible y mi novio – ex novio – probablemente no hubiera vuelto a andar si hubiésemos ido a un hospital Muggle, ¡y todo ha sido extremadamente desagradable! Nada romántico. Puede que si hubiera estado más presentable, y Algernon me hubiera pedido que llamase a un médico roncamente, en un susurro desesperado repleto de amor, y Christopher se hubiera muerto en algún punto de todo el proceso, y si Snape hubiera finalmente reconocido su inoportuna – borra eso – su más que esperada desaparición…
Bueno, entonces hubiera sido más bonito. Y un poco más agradable. Un poco, recuerda.
Pero no iba a explicarle todo eso a Snape.
"¿De verdad?" inquirió, de manera que realmente significaba "au contraire, oh, compañera mía de enfermedad mental" excepto… bueno, no exactamente ya que Snape nunca diría algo así. Deja de mirarme así. O… deja de no mirarme así porque no me estás mirando, pero puedo decirte como estarías mirándome si tuvieras ojos, pero no los tienes, así que… para.
Er.
La cosa es que necesito desesperadamente dormir un poco, y mi café ahora está repartido entre la pared de la cafetería y el nuevo empapado profesor de pociones, y me da un poco de vergüenza ir a buscar más.
Así que puede que me altere un poco. Temporalmente. Comprensiblemente. Cállate.
"Sí" dije, de forma que venía a significar que no había forma de refutar lo que había dicho, y que, sin embargo, acabó sonando enfurruñado. "Chiflado."
"… ¿Chiflado?" dijo delicadamente. Y oírle decirlo así me hizo pensar en que posiblemente fuera yo la que me había vuelto chiflada. Lo cual no es cierto. Es él. Es todo él. Es solo que además de ser un chiflado también es malvado, y puede engañarte y hacerte pensar que la chiflada has sido tú durante todo el tiempo.
… De acuerdo, así que la elección de la palabra no fue del todo efectiva.
Pero ya hemos hablado de la privación de sueño. Dejémoslo ahí.
Me pareció bastante adecuado antes de decirlo en voz alta.
"Ya sabes lo que quiero decir" dije impacientemente, sin querer más de sus manipulaciones mentales malvadas-chifladas.
"Rara vez."
¿Cómo puede parecer siempre tan tranquilo y perspicaz? Me juego a que se toma pociones para eso; no puede ser natural. Y, bueno, si de veras se tomase pociones para eso, sería bastante innatural y un poco vergonzoso. I bastante consolante. Así que creo que voy a creer en esta teoría durante un tiempo.
"Bueno, pues no lo he disfrutado" finalmente le informé enfadada. "Y deberías saberlo, gilipollas estúpido." (Solo por qué lo encontré muy, muy necesario.)
"Ah, sí" acordó Snape, de una manera que no estaba acordando nada, por supuesto, solo aprovechaba la oportunidad para mostrar sus dotes de sarcasmo. "De verdad, Auriga, ahora veo mi error. ¿Cómo he podido atreverme a sospechar de ti sobre algo tan… superficial?"
"Odio cuando haces esas pausas" le dije, sintiéndome muy apesadumbrada de repente.
Y, como si no lo supiera (gilipollas), se quedó quieto durante unos segundos lanzándome una mirada de encantador y desdeñoso desconcierto, de las que ya ha hecho todo un arte.
"¿Qué?"
"Da igual." refunfuñé
Y entonces estuvimos sentados un rato, yo sosteniendo mi café, inconsciente de que en unos minutos causaría una inimaginable confusión, y él haciéndose sonrisas de suficiencia a sí mismo, y, ocasionalmente, lanzándome miradas de disgusto.
Fue extrañamente reconfortante.
(Pero solo porque la falta de sueño vuelve loca a Auriga. Recuérdalo.)
Aunque, claramente, es el tipo de cosa que es demasiado extraña para que dure mucho, y antes de que me diese cuenta, me encontré preguntándole, de manera tímida y retraída, "¿Por qué lo has hecho?"
Estaba en medio de una sonrisa de suficiencia, y la sonrisa se congeló en su cara unos segundos antes de marcharse, de manera que casi parecía que le había entrado un ataque de pánico, "¿Hacer el qué?"
"Ya sabes…" Y lo dije, claro está, suponiendo que de hecho lo sabía. Y no era una suposición idiota – quiero decir, había estado ahí todo el rato, ¿no? Su cara estaba llena de arañazos y uno de sus dedos aún estaba un poco torcido (por ser empujado hacia atrás, y eso…supongo) y, bueno, tendrías que ser un poco idiota para no saber de lo que estaba hablando.
Pero, aparentemente, es idiota. Sorpresa, sorpresa.
"Si lo supiera, Auriga, se supondría que entonces no me hubiera molestado a preguntar." me recordó irritado.
"En serio, Severus" le repliqué, sin casi alterar la voz, asumiendo que no él era el único que podía utilizar el nombre de pila de forma mordaz, "incluso yo sé que uno no se puede rasguñar tanto, romperse los dedos, y entonces olvidarse de por qué."
"Me pregunto por qué estás centrando tu atención en esto, mientras tu amado está agonizando." se dio unos segundos para sonreírse a sí mismo, como si le gustara un poco más de lo que debería el hecho de que Algernon estuviera agonizando. (Qué sorprendente es verle actuar de forma enfermiza y sardónica. De veras, nunca lo hubiera esperado. Este hombre es una caja de sorpresas. Seguro.)
"Sí, bueno, ha sido un poco idiota," le dije fríamente, pensando que probablemente no era buena idea actuar como si aún fuera mi amado con Snape, y después ir y cortar con él una hora después. (Lo cual aún no he hecho, pero lo voy a hacer. En serio.)
Podría decirse que iba a decir algo mordaz para burlarse de cómo de horrible era escucharme hablar de ese modo de mi único y verdadero amor, o alguna basura como esa, así que para sentirme más segura añadí, "Aunque no tan idiota como otros"
"Sí" replicó Snape impertérrito, "Goldstein estuvo un poco detestable; si no le quitas al menos veinte puntos por las acciones de la noche pasada, entonces me temo que lo tendré que hacer yo mismo. Supongo que no te importará."
"No es en quién pensaba."
"Entonces, dime, Auriga, ¿de quién hablabas?" inquirió en un tono que era muy amable de informarme de que no le importaba nada.
De veras, no sé cómo lo hace. Si pasase tanto tiempo sin importarme las cosas, sería un caso más perdido que ahora, que me importan las cosas unas mil veces más de lo normal.
"¡Tú!" dije, pensando que no iba a mejorar las cosas y que sería mejor ir al grano. Desafortunadamente, la falta de sueño y el café tan terrible y mis nervios fuera de control dieron resultado… y, bueno, chillar puede parecer una descripción un poco discordante, pero, vale, conseguimos captar la atención de toda la sala.
¡Pero por un momento! Y además, había un silencio sepulcral ahí dentro. Si una aguja se hubiera caído hubiera generado la misma cantidad de atención.
Snape, naturalmente, no pudo ni llegar a comprender ese tipo de razonamiento, y por eso, aparentemente pensó que era la oportunidad perfecta para lanzarme una sonrisa de suficiencia del tipo "eres una desgracia para la sociedad; ¿no ves? todo el mundo piensa lo mismo"
"Vaya, vaya, Auriga" dijo, muy calmadamente, y sus ojos brillaron de esa manera que siempre hacen cuando se siente particularmente malevolente. "estás poniéndote un poco en evidencia, ¿no?"
"Oh, cállate" le ordené, sintiéndome un poco cansada de él. Quiero decir, en serio, Libreta, imagínatelo: tuve que sentarme con él, sabiendo perfectamente que él era una de las principales razones por las que estábamos ahí, pero ¿sentía él el más leve remordimiento? Claro que no. Oh, no. Todo era culpa de Auriga, ¡aunque no hiciera nada! Lo máximo que hizo fue querer una relación normal y funcional, o al menos un poco de romance en su vida. ¿De verdad que eso es tan y tan malo?
Auriga –
Er, me he dado cuenta de que me estoy refiriendo a mi misma en tercera persona. Falta de sueño, no te olvides. Y enfadada. Y albergando pensamientos ansiosos de cafeína.
De todos modos, esto no significa que la primera persona no esté a mi alcance.
Así que, de todos modos. Tuve la necesidad de continuar, "No puedes continuar como si no hubiera pasado nada, ¡lo sabes! ¡Te vi! Vi como – " y ahí decidí que quizás era la oportunidad para bajar el tono de voz, aunque le odiara y todo eso. No quería enviarle derecho a Azcaban, o algo así, "vi como le empujabas desde la Torre de Astronomía."
Snape arqueó una ceja, sin siquiera molestarse a lanzarme una sonrisa de suficiencia. Parecía como si no le valiera la pena; que inmediatamente reconocería la total demencia de mis acusaciones si le miraba lo suficiente para rendirme ante el poder de la ceja.
Jaj. ¡Seguro! Creo que tengo un poco más de fuerza interior.
"Lo hiciste," dije y le di un codazo para enfatizarlo. "Le tiraste y sé que lo hiciste, ¡así que no intentes negarlo, Severus Snape!"
Bueno, aparentemente, estaba tan ocupado canalizando todo su condescendiente escepticismo en la ceja que no pudo llegar a captar la parte de "no intentes negarlo".
"Felicidades, Auriga," dijo, sin la más mínima intención de felicitarme, sino de burlarse de mí "has sido capaz de sonar más loca de lo que jamás pensé que podrías – una hazaña, la verdad."
Y para ese entonces, Libreta, me había frustrado bastante.
"Bueno, puede que "suene loca", como has dicho, pero al menos no estoy siendo tan patética como tú" señalé enfadada. "Déjalo, no llegaremos a ningún lado. Tendrás algún tipo de explicación. ¡No puedes sonreírme con suficiencia todo el rato y hacer lo del tic en el ojo, hasta que olvide por completo todo el asunto! Quiero decir, mira."
Y entonces hice algo que solo se explica por la falta de sueño que tenía, por que estaba emocionalmente vacía de vida, y era una solterona perpetua barra monstruo asqueroso que había sido traicionado por la única cosa constante en su vida – el brebaje con cafeína.
Sino no lo hubiera hecho. Bajo ninguna circunstancia.
Bueno, de acuerdo, puede que si estuviera borracha.
Pero no lo estaba, así que no veo qué relevancia puede tener esto ahora.
Solo que tiendo a… tocar a Snape más de lo habitual cuando se introduce un poco de alcohol en mi sistema.
Pero no lo había. Solo fatiga, mucho sufrimiento, y un pelo indescriptiblemente horroroso. (Un punto más arriba – o, bueno, supongo que abajo – de su estado usual, que he definido como "bastante horroroso"). Lo cual probablemente es el equivalente a varias copas de Firewhisky.
Me acerqué a él… y le rocé con mi dedo uno de los arañazos que tenía en la mejilla. ¡Para ningún propósito romántico! Créeme, Libreta, eso era lo último que había en mi mente. (Bueno, puede que no lo último. El nuevo affaire de Celestina Warbeck con el gaitero de las Brujas de Macbeth estaba, lo admito, mucho más por detrás. Pero ahora me doy cuenta de que hubiera sido mejor si hubiese centrado mi tiempo y energía en eso.)
No, no. Lo que había en mi mente era que eso era una prueba. Y, bueno, ¿los arañazos? ¡Eran la prueba del hecho de que había estado completamente involucrado en la lucha de anoche! ¡Una prueba irrebatible! Y pensé que si los tocaba, ya sabes, se daría cuenta…
Er, comprende esto, comprende que no era un buen partido para mí, deja ir un pequeño- grande suspiro de sufrimiento, y entonces dime qué es lo qué estaba pasando de verdad y con lo mínimo de sarcasmos.
FALTA DE SUEÑO, ¿de acuerdo? Y sí, me he dado cuenta de hasta dónde puede llegar una excusa. Pero… pero es verdad, por el amor de Merlín, y…es una buena excusa. No funciono bien sin dormir. O sin cafeína. Y ahora mismo no tengo ninguna de las dos. ¿Y estas cosas no son las que no se deberían tener en cuenta antes de hacer un juicio precipitado?
Bueno, sí. Puede que si eres razonable, tengas un alma, y eso.
Pero Snape no es razonable, aunque parezca que así sea (su mente es profunda y irreversiblemente retorcida; nadie lo ha visto tan de cerca como yo), y, lo de tener-un-alma, no hace falta ni discutirlo.
Bien. De acuerdo. Así que… ahí estábamos. Yo con mi dedo índice helado en su cara, él mirándome de forma que sugería que no era capaz ni de hacer una sonrisa de suficiencia, y una mujer claramente trastornada, sentada justo enfrente de nosotros, que nos susurraba cosas.
Para posponer el reavivamiento de la extrema agonía que conllevó todo el incidente de tocar a Snape, necesito un momento para remarcar lo que dijo la mujer mayor. Porque… de veras. Pongamos que tu (bueno, no tu-tu, obviamente, ya que ya hemos establecido el hecho de que no puedes ver) te encontrases con una bruja con el pelo horrible, que, como el que no quiere la cosa, toca la cara a uno que bien podría ser, como todos podríais suponer, un vampiro que ante el mero roce de los dedos de la bruja parece como si le fuera suficiente para vomitar hasta su primera papilla.
O, er… sangre. ¿Los vampiros vomitan? Porque si así fuera, eso destrozaría un poco la romántica imagen de la criatura de la noche. Quiero decir, si nos centramos en el oscuro romanticismo y crueldad de robar la vida de alguien para llenar sus venas, parece como si al menos lo mínimo que podrías hacer sería retenerla, ¿no?
… A veces sospecho que no debería serme permitido pensar.
Así que, en fin. ¿Por dónde iba? No estaba hablando de los vampiros, ¿no? Porque aunque tengan colmillos puntiagudos, y se puedan matar con estacas puntiagudas, no estoy muy segura de que automáticamente eso les asegure de que estuviera hablando de ellos. Ni que sea el punto más relevante de mi discurso. Ya que Snape no es un vampiro. No lo creo. Aunque a veces haya considerado esa posibilidad, cuando me miró fijamente a mi cuello, podría haberse explicado con multitud de explicaciones a cual más terrorífica.
A mí me gustaba Louis de Entrevista con el Vampiro. Ya sé que todo el mundo parece preferir a Lestat, pero hay algo más interesante en el hecho de que un vampiro pueda ser, bueno, técnicamente malvado pero a la vez ser tan extremadamente conmovedor. Y lo suficientemente generoso como para pasar su tiempo libre dando entrevistas cuando podría estar matando inocentes, o algo así.
Me pregunto si los vampiros reales son así. Nunca he conocido a ninguno. A no ser que Snape sea uno. Que no lo es, claro, porque lo he visto fuera durante el día, y le blandí una vez una cruz en su cara. Lo que abre más oportunidades para continuar yéndome por las ramas, pero, en serio, estoy un poco cansada de todo esto, así que supongo que continuará siendo un misterio. Tenemos un pasado demasiado largo y complicado, Snape y yo. Supongo que no desentonaríamos en una novela de Moira K. Mockridge. Especialmente si Snape fuera un vampiro de verdad. A Moira le encanta este tipo de cosas. Ooh, todavía me acuerdo de una de sus novelas en que una institutriz se enamora perdidamente de su empleado, que era muy majo, un hombre acomodado- que resultó ser un hombre lobo. Había una escena fantástica en la que ella tenía que proteger sus hijos para que no les mordiera y los convirtiera en esa cosa que él mismo detestaba. Dios mío, su don nunca deja de sorprenderme. Aunque en uno de los pasajes más, er, íntimos, se sobrepasó un poco con la bestialidad. Solo un poco. Pero a las chicas se les permite un poco de licencia creativa, ¿no? Y no voy a culpar a Moira solo porque tuviera pesadillas durante el mes y medio después de leérmelo. Desde mi punto de vista, consigue hacer de mí una persona más fuerte, ¡a la larga! ¡Todo mi ser ha sido moldeado por los libros de Moira K. Mockridge!
De acuerdo. Puede que no todo mi ser. Por ejemplo, no mi ser psicótico, que-toca-a-Snape, que-besa-a-elfos-domésticos, que-seduce-a-Quirrell. Porque eso sería como insultarla.
Esto se ha reducido a un puro sin sentido, ¿no?
He descubierto que soy bastante buena en esto.
Así que, er, ¿por dónde iba?
Oh. Sí. Lo de tocar. Y Snape.
Ya sé porque me he ido de mujeres mayores a escenas de sexo muy peludas, para cambiar de tema.
En fin. Así que la mujer, estaba susurrando cosas del tipo "que parejita más mona". O que éramos la parejita más adorable que había visto, o algo así. Cuando en realidad éramos, de eso estoy segura, el retrato exacto de la psicosis, el agotamiento, y Todas Las Cosas Que No Deben Ser Nombradas Porque Dulces Estrellas, Imaginad Los Hijos Que Tendrían. (No es que lo haya hecho. Jaj. O, er, si lo he hecho, he llegado a la conclusión que gente con las características de mi pelo y la nariz de Snape no les debería ser permitido procrear.)
Sin embargo, Snape parecía extrañamente… poco impresionado. Supongo que estaba demasiado ocupado siendo zarandeado por mí.
(Estoy bastante cansada para pensar si eso ha sonado sugerente o no; si lo suena, no significa nada. Porque Snape y yo nunca y iuk lo odio, muere Gilipollas muere, y toda esa retahíla tradicional de términos que estoy francamente demasiado cansada como para ahondar en ellas ahora mismo)
En vez de eso, me miró con una expresión que no pude descifrar. En retrospectiva, podría haber sido perfectamente una mirada de absoluto terror. O absoluta fascinación. O de pasión desenfrenada, total, me tiene sin cuidado. Porque no me importa. Estoy demasiado cansada e irritada como para preocuparme de esto ahora. En fin. Expresión extraña. Continúo.
¿Sabes cuando el tiempo hace eso de congelarte en un punto determinado, o decide ir muy y muy lentamente? ¿Y… como suele pasar cuando estoy, de toda la gente en el mundo, con Snape?
Sí, lo sabes. Claro que lo sabes. Ya has oído todo esto antes. No me molestaré en repetirlo otra vez.
Así que, de todas maneras, ahí estábamos, sentados mirándonos con absoluto terror/absoluta fascinación/absoluto lo que quieras, durante un incómodo montón de tiempo hasta que nuestra mujer mayor favorita de mente retorcida (no confundir con nuestra mujer favorita de mente retorcida, que es una servidora) tuvo la astucia – o, ya sabes, la locura – de murmurar, en un tono lleno de placer envuelto en sirope más dulce de lo legal, "Oh, el amor de la juventud."
Bueno, esto hizo entrar en razón al gilipollas.
Apartó mi mano como si estuviera espantando a un insecto particularmente pesado. Y, bueno, yo no quería que pensara que lo había hecho en un momento de pasión ciega, ¡o algo así! ¡Nada más lejos de la verdad! (Bueno, puede que nada, no. Pero no voy a decir nada más sobre el tema, ya que estoy segura que empezaré a andarme por las ramas hablando de las papayas y de Derwent Shimpling (ndlt.: si lo buscáis, es un mago famoso que aparece en los Cromos de Magos y Brujas famosos) o algo por el estilo.)
Así que solté un aullido, que sonó un poco más infantil de lo que pretendía, "¡No quería hacer eso!"
"Esperemos que no." Contestó rotundamente, cerrando los ojos como si estuviera invocando a los dioses de la oscuridad y del no-cuidado capilar para que le otorgasen paz interior, o fuerzas para golpearme.
"¡Sabes que no quería!" le recordé, aun sonando, bueno, como si me hubiera escapado de la unidad psiquiátrica de San Mungo. "¡Te odio! ¡Lo sabes! ¡Pero esto es una prueba! ¡ARAÑAZOS! ¡Tienes arañazos! Estuviste involucrado y tiraste a mi novio de la Torre de Astronomía, y nada de lo que digas me podrá convencer de lo contrario, ¡muchísimas gracias!"
Bueno, yo, er, me las arreglé esa vez para olvidar lo de bajar el tono de mi voz.
En el lado bueno, al menos eso hizo parar en seco los susurros de la mujer mayor, y entonces empezó a mirarme como si fuera mentalmente inestable.
En retrospectiva, es un poco deprimente, darte cuenta de que ella pensaba que yo estaba loca, pero en ese momento, no era lo más importante para mí.
Ni tampoco para Snape. Lo más importante para él en ese momento particular era, de hecho, intentar hacerme callar, ya que me las había apañado para captar toda la atención de todo el mundo otra vez. Y a pesar de su actitud irresponsable, aparentemente, no le gusta ser públicamente acusado de ser el causante de haber tirado a alguien que está en estado agonizante casi moribundo.
Lo cual es bastante sensible por su parte, de verdad, considerando que ha sacado dos docenas de puntos de un Hufflepuff de primer año por estornudar en su caldero.
Para entonces, ya había supuesto que no había marcha atrás, y que lo único que podía hacer era acabar de forma admirable. Así que después de dar un admirable trago de mi no tan admirable café, me acerqué a él y le pregunté, en el tono más intimidante que pude, "¿En qué puñetas estabas pensando?"
"No estoy muy seguro si esta es una pregunta que debería ser dirigida a mí, ahora mismo" Replicó fríamente; había indicios de algo sospechosamente parecido a un tic merodeando cerca de su ojo izquierdo, que supongo que debería haberme dado cuenta para comprender el amplio alcance de su furia. Pero es bastante pedir cuando una ha alcanzado tal nivel de agotamiento. "Si tienes en consideración el hecho de que tu eres la que está actuando como una imbécil – en un área de reposo, nada menos – sobre algo que sin duda lo has convertido en una gran falsa ilusión romántica… bueno," dijo, y paró unos segundos para insertar una risa ácida, "… lo que yo esté pensando – o quizás, me atrevo a decir, lo que a ti te gustaría que estuviera pensando – no es el tema más primordial, ¿no?"
Entonces me di realmente cuenta de que tenía en posesión la peor taza de café que se había conocido nunca, y que quizás beberla, no sería la manera más inteligente para aprovecharla.
A pesar de todo, no hice ninguna acción drástica – siempre ando con mucho ojo, muchísimas gracias – y aparentemente lo interpretó como un "uy, claro, Severus, ¡me encantaría otra tanda de abusos verbales!"
(Gilipollas)
Acercándose un poco a mí, bajó la voz hasta que solo fue un susurro íntimo, lo que me daba los indicios suficientes que más me valía echar a correr antes de que lo lamentase con un montón de daños físicos de más.
"Más bien" continuó, "el tema primordial es lo satisfactoriamente bien que te has puesto en evidencia – perdóname, Auriga, pero incluso yo nunca hubiera pensado que llegarías tan lejos. ¿Cómo me has llamado antes?" Hizo una pausa, pretendiendo estar buscando la palabra ideal, pero realmente abusando del hecho de que sabe que odio esas pausas, sin duda. "Ah, sí – patético. Y aunque no me gusta nada tener que desprenderme de tal título, parece que sucesos recientes han hecho que sea infinitas veces más adecuado para ti. Estarás de acuerdo, estoy seguro."
Fruncí el ceño. En ningún modo conocido de comunicación esto se reconoce como estar de acuerdo, pero como ya había cogido carrerilla, y aparentemente la minucia insignificancia del hecho de que yo no estuviera de acuerdo con la masacre sin piedad que se estaba haciendo a la esencia de mi propio ser, era una cosa que debía ser simplemente, ignorada.
"Debo decir que estoy preocupado por la reacción de tu prometido" continuó suavemente. Para entonces, simplemente, se lo estaba pasando en grande. En serio. Sus ojos parecían… destellar. Mientras, con cada palabra que decía, mi café y yo nos estábamos convirtiendo en uno, una sola unidad en contra de él. "Parece que… está entrando en razón, por lo que a ti respecta. Debo admitir, que mi imaginación a penas puede competir con la tuya, así que puede que sea completamente irrelevante el hecho de que no pueda construir un escenario en el que él elija pasar un segundo más con tu compañía." Y entonces, con una sonrisa amarga que no hacía más que confirmar las setenta y seis capas de malvado de las que está compuesto – "Dios sabe que yo, ciertamente, no lo haría"
Y, bueno, eso simplemente acabó por consolidar el hecho de que tirarle el café no era ni una opción. Era simplemente lo que tenía que ocurrir. El destino, ¿sabes? El fato.
Así que le arrojé el café con todas mis ganas y me fui de ahí.
Ahora que lo pienso, debería haberme quedado. Y reírme, o… algo. Porque, de verdad, no fue ni la mitad de satisfaciente que la primera vez.
Puede que sea porque en la primera vez el café era realmente bueno.
(Vale, puede que sea una excusa muy barata, pero piensa que mi cerebro está a punto de salirse por mis orejas, y he perdido totalmente la habilidad de pensar en otra excusa más buena.)
Pero, ¿puedes creerlo? En serio. Una cosa sería si todo hubiese sido por mi culpa. ¡Pero no lo fue! Y cuando reúna la energía suficiente para contártelo, Libreta, ¡estoy segura de que estarás de acuerdo conmigo! ¡Y hasta Algernon también lo estará! ¡Incluso Christopher!
Y, bueno, supongo que siempre quedará Wimmy, si todos los demás fallan.
Pero la cosa es que Algernon es un caballero. Un verdadero hombre decente y bueno. No tiene ninguna razón por la que estar enfadado conmigo, y lo sabe. (Bueno, er, excepto por lo de la parte que le mentí un poquitín, pero eso nunca estuvo realmente confirmado antes de que – bueno, cayera, así que no creo que sea un problema.) Snape está siendo simplemente… amargo. Y mezquino. Y grasiento. Y un gilipollas. Y posiblemente un vampiro, pero no uno de conmovedor, como Louis. Solo… uno de mezquino.
Me pregunto si hay por aquí alguna especie de estaca puntiaguda.
No, no. Demasiado precipitado. Apuñalar a Snape al corazón no hará que las cosas mejorasen. De hecho, creo que me acercaré a la habitación de Algernon para ver si hay noticias. O… reunir el coraje suficiente para decirle que hemos roto. Aunque sea un buen hombre, y más o menos le adore un poco, aunque yo sea la que rompa, y si resulta que me apoya en todo esto, puede que tenga que reconsiderar lo de romper con él.
Todo irá bien. Lo entenderá, y tratará todo esto con toda la dignidad y paciencia del mundo. No como otra gente merecedora de clavarle una estaca al corazón a pesar de ser o no ser un chupador-de-sangre desalmado. Porque realmente es y ha sido el mejor prometido del mundo, o al menos uno de los mejores.
5.49 AM
… Espera un momento.
5.50 AM
¿Prometido?
5.51 AM
Snape… ha dicho prometido.
5.52 AM
Vale, de acuerdo. Algo me dice que aquí está pasando algo muy peculiar. ¿Por qué carajos piensa que Algernon y yo nos vamos a casar? A penas hemos salido unas cuantas veces, ¡y no es como si hubiésemos compartido tanto tiempo juntos como para ni siquiera empezar a contemplar cosas como esas!
(Bueno, vale, me ensoñé un poco una vez con esto. Pero esto es irrelevante, ya que Algernon no tiene forma de saberlo.)
O Snape está siendo más gilipollas de lo que nunca hubiera podido imaginar, o algo muy extraño está pasando.
5.54 AM
O, bueno, siempre hay la feliz posibilidad de que sean ambos.
5.55 AM
Bueno, en cualquier caso, tendría que verle. O al menos, a alguien. ¡Tengo que llegar al fondo de esto inmediatamente!
5.56 AM
Bueno o casi inmediatamente. Primero, creo que voy a ir a fuera de la cafetería para ver si alguien que entre me podría traer algo de café.
Puede que si finjo estar muriéndome de una quemadura de dragón, se compadecerán de mí.
