NDLT: hooola de nuevo!
Seeeh, sé que este he ido muuu rápido, pero es quee me he enganchado a Perdidos, yy… mientras se me descargan los capítulos (pq mi ordenador va a uno por hora)… traduzco la Sinistra, xDD!
Así queee… agradecerle al ordenador que vaya tan lento, y a que me haya enganchado a Perdidos, que podáis disfrutar tan rápido de otro capítulo de Sinistra.
Bueno, también porque se acerca (es el siguiente capítulo ya) uuna coooooosaaaa… que si os la digo… no. Voy a ser mala, y no os la diré.
MUAJAJAJAJ.
Prometo traducirlo rápido, aunque hayan bastantes-muchas páginas. Pero como es tan guay, no creo que vaya a tardar demasiado.
Besoooos y gracias x los reviews, de veras, significan mucho para mí… lalala!
Disfrutad! ^^
Lamentaciones de una ridícula soñadora
Confesiones de Auriga Sinistra
-Parte 21-
Domingo, 22 de diciembre de 1991
Dormintorio
5.42 AM
AAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaa
aaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaa . . .
5.48 AM
De acuerdo. Todo va bien. Estoy bien. Ha sido solo un sueño. Solo un sueño.
Incluso la parte en que mi madre sin ningún tipo de ayuda tomaba Hogwarts. Y tenía todo el mundo a su lado. Todos. Incluso Trelawney. Incluso la iguana de Quirrell. ¡Y todos sabemos que hay algo en Herman que no va demasiado bien! ¿Puedes culparle, cuando es propiedad de una persona malvada? Oh dios. Oh dios oh dios. Mi madre con una iguana malvada. ¡Y los elfos domésticos! ¡Todos ellos! Bueno, no estoy segura si eran todos ellos, porque la última cosa que vi antes de despertarme, a no ser que me haya desquiciado por el miedo, era a Wimmy mirándome, con sus ojos gigantes melancólicos y llenos de lágrimas, ya que tenía que elegir entre su gente o su único y condenado amor verdadero.
No es que me hubiera preocupado mucho que no me hubiese elegido, por supuesto. Porque él es un elfo doméstico. ¡Pero esta no es la cuestión! La cuestión es que mi madre – mi madre, es capaz de hacer una cosa como esta. ¿Y a veces los sueños no son proféticos? La cosa es que este sueño es muy diferente a otros tipos de sueños. Ya sabes, como el sueño con Snape y el beso en el cuello. Este tipo de sueño está claro que es solo un sueño (er, que se aproxima a una pesadilla, claro) porque le envuelve esa sensación de confusión surrealista, y sientes que tus sentidos aumentan de manera rara hasta tal punto que el mero roce de piel contra piel es suficiente para hacerte sentir como si cada parte de tu cuerpo estuviera compuesto de pequeñas chispas que existen solamente para volverte loca en plena consciencia, y a no ser que quieras volverte totalmente loca necesitarías estar mucho, mucho más cerca de –
Bueno, ya sabes.
Ese tipo de sueños. Que son… soñadores.
Y…
Malos.
Perturbadores.
Alarmantemente vívidos.
Es el tipo de cosa que te marca de por vida, ¿sabes?
Ya que con los… labios, y…
5.50 AM
¿Qué estaba diciendo?
5.51 AM
¡Ah! ¡Sí!
No era un sueño tipo ese.
Con mi madre, ves, podría pasar. Podría hacerlo pasar. Podría poner en contra mío cada uno de los aspectos de mi vida ya no-precisamente-muy-encantadora, incluso a mi más querido y devoto elfo doméstico. No pienses que no podría, o que estoy exagerando solamente por el hecho de que me llene de niveles insospechados de amargura, ¡o algo por el estilo! Porque, Libreta, de veras, no sabes nada. ¿A caso has crecido con ella? ¡Creo que no! ¡Hasta apostaría que podría hacerte volver en contra mío! ¡Y soy perfectamente consciente de que (um, de veras) eres un objeto inanimado!
Tiene ese tipo de poder.
Y va a venir aquí.
5.53 AM
Bueno, esto no va a ser un cuento de hadas precisamente.
Sala de profesores
9.15 AM
De acuerdo, estoy aquí. Estoy lista. Tengo una taza de café y estoy totalmente preparada para enfocar este problema en particular de una manera calmada y lógica.
Porqué, de verdad, ¿Es tan difícil comprar el regalo ideal de navidad para Slatero Quirrell?
Vale, es malvado. ¡Pero me niego a que eso pueda detenerme! Después de todo, hace años que trato con Snape, ¡y él es mucho más desagradable que un miserable seguidor de Quién-tu-ya-sabes! ¡Apuesto lo que sea a que puedo encontrar el perfecto regalo de navidad para Severus Snape en menos de medio segundo!
Um, y no es porque me tenga considerada una experta en Snape, o algo así. No es porque pase una cantidad antinatural de tiempo pensando en él. Es solo porque…
¿Pero, en serio es este el momento para hablar sobre Snape? ¡Me parece que no!
Todo esto es sobre Quirrell.
Así que.
Ahí vamos.
IDEAS DE REGALOS POTENCIALES PARA SLATERO QUIRRELL
-Un nuevo turban
Bueno, en serio, el que tiene ahora parece un poco complicado de llevar. Nunca está lo que se dice bien puesto, ya sabes, y puede que le sea útil para superar sus tartamudeos y su incapacidad para mirar a nadie a la cara, ¡si solo tuviera un poco más de confianza en su apariencia! Además, siempre huele un poco… mal. Y no soy nadie para juzgar – aunque, a mi parecer yo nohuelo mal – pero no deja de ser desagradable cuando tienes que sentarte a su lado en las comidas, o en las reuniones de profesores, o algo similar. Así es bastante difícil concentrarte en cualquier cosa aburrida que esté diciendo McGonagall. Así que quizás, si se deshiciera de ese viejo turban, entonces…
… Pero por supuesto, existe la pequeña y problemática parte de que él es malvado. Casi lo había olvidado. Y, en serio, si fuera capaz de tener un poco más de confianza, sería más probable que entonces se sintiera mucho más diabólico, y entonces probablemente empezaría a matar a niños de primer año, y se los daría a Herman para comer, solo porque él puede hacerlo.
Además, no tengo ni la más remota idea de dónde puedo encontrar un turban.
¡Siguiente!
-Un sombrero
Bueno, los turbantes están un poco pasados de moda.
Pero no quiero ofenderlo. Parece frágil.
Ya sabes, para una persona malvada.
-Ese nuevo Bestseller de Flourish&Blotts sobre la historia de las artes oscuras.
… Oh, muy bien, Auriga. Porque sería muy astuto por tu parte de darle una verdadera fuente de inspiración maligna.
Siguiente.
-Calcetines
Calla. Para de mirarme así. Para tu información, ¡en el pasado me funcionó bastante bien! Hace unos años, me tocó el nombre de Dumbledore, y – bueno, ¿qué le compras a Dumbledore? Supuse que podría intentar con un libro intelectual digno de su genialidad, y todo eso, pero resultó ser una tasca demasiado ardua. En vez de eso, finalmente, le compré unas cuantas chocolatinas Muggles y un bonito par de calcetines de lana, y, ¿sabes qué?, le encantó. Así que. Los calcetines pueden funcionar.
Excepto que, bueno, parece un poco maternal en este caso, ¿no? ¿Cómo si lo estuviera mimando? Parece demasiado inocente. ¿Por qué alguien regalaría unos calcetines a un hombre maduro, a no ser que fuera a Albus Dumbledore? Sería demasiado obvio – Me ha costado tanto tratarle como si no fuera el fiel sirviente del Señor Oscuro que mi "¡oh, claro que es enteramente inocente!" ¡Sería suficiente para que se diera cuenta de que durante todo este tiempo lo he sabido! Y no soy como Snape, ¿sabes? No puedo ir echando miradas a la gente e inmediatamente tenerlos a mis pies. De hecho, ¡soy bastante vulnerable! ¡Estaría muerta antes de que el papel de envolver tocase el suelo!
Pero estoy bien. Solo porque mis planes de regalos me hayan fallado no es nada por lo que preocuparse.
Um.
Yo…
9.29 AM
Aack! Oh, dios mío, tengo que ir con cuidado ahora.
Quirrell, bastante oportunamente, acaba de entrar para preguntarme si el café estaba frío. (Bueno, no en tan pocas palabras, por supuesto. O al menos, sílabas. Cuando ya tenía la frase, casi se desmaya.)
No sé. Algo en la manera que tiene de mirarme me hace sospechar que sabe algo. Que sospecha.
Y, vale, supongo que podría serle atribuido al hecho de que cuando lo miré, dejé ir una especie de chillido, cerré de un golpetazo mi libreta, y le di un codazo a mi taza de café que se cayó de la mesa.
Pero aún así. Hay algo en sus ojos – un destello oscuro que solo puede ser atribuido a una privación de cafeína. Este hombre va detrás de mí. Sabe algo.
El regalo tiene que ser perfecto.
La situación se está agravando. Es cuestión de vida o muerte.
Supongo que ahora se requieren medidas desesperadas.
10.11 AM
Dulces estrellas. ¿Crees que ir al Callejón Diagón conmigo se asemeja a una cadena perpetua?, ¿Crees normal que la única razón que le ha convencido ha sido recordarle, sin rodeos, que soy una mujer y que por lo tanto, estoy más equipada para saber qué regalo comprarle a Trelawney?
Y encima ha tenido el valor de sacar el máximo provecho a la frase de yo-siendo-una-mujer.
Gilipollas.
Caldero Chorreante.
4:14 PM
¡Jaj! ¡La victoria es mía!
Por supuesto, probablemente me sentiría un poco más victoriosa si no hubiera sido forzada a pasar unas cuantas horas con Snape. Y sospecho que él también alberga sentimientos similares, considerando que ahora está en la barra pidiendo grandes cantidades de firewhisky. Yo, porque no soy idiota, he pedido una cerveza de mantequilla. Sé lo que pasa con Snape, el alcohol y yo, más pasar un tiempo juntos, y déjame decirte, Libreta, ¡no es nada bonito!
En serio.
Es bueno que él siempre haya actuado, con firme devoción, como si no aquél puñetazo en el Baile nunca hubiera pasado. De no ser así, no sé qué hubiera pasado.
Algo inaguantable, para serte sincera.
Sí.
Y malo.
Como las cosas inaguantables tienden a ser.
Pero, de todas formas. Ya no me importa. Y nunca me ha importado.
Así que, sí, ¡Quirrell! Después de tres horas y media buscando, durante las cuales Snape estuvo contemplando matarme al menos sesenta y siete veces (ha llegado un punto en el cual hasta puedo verlo en sus ojos), finalmente lo conseguí en la Tienda de Animales Mágicos. Fue totalmente sin querer; me sentía un poco malhumorada por como Quirrell me iba a matar porque su regalo de navidad perfecto no existía, y Snape se sentía un poco homicida porque habíamos conseguido encontrar, en solo quince minutos, el regalo para Trelawney (un pañuelo púrpura muy bonito con un bordado de pequeñas lunas y estrellas, con el cual Snape hizo una sonrisa de suficiencia y se negó a tocarlo hasta que no entrara en la bolsa) Finalmente, salió corriendo del botaicario sin más explicación que una sonrisa de suficiencia y un tic en el ojo, cuando empecé a describirle todas las cosas que siempre he querido hacer antes de morirme.
(Supongo que revelarle mi deseo de tener un encuentro romántico con Gilderoy Lockhart fue una tontería, pero entonces me sentía bastante aturdida y no prestaba la suficiente atención para distinguir lo que se colaba en mi mente y lo que salía de mi boca.)
Así que después de ser despiadadamente abandonada a favor de unos cuantos ojos de tritón, me encontré a mi misma andando hacia la Tienda de Animales Mágicos. Supongo que para ver los gatitos y así aliviar el dolor de mi inminente tragedia, aún y cuando siempre haya sido una persona más de perros. En tiempos de tanta desesperación, sé muy bien lo que tengo que hacer.
Me pasé un rato de mal humor viendo los gatitos y pensando en que siempre había querido tener un gato, y ahora no podría permitírmelo – hasta que uno me arañó y mis pensamientos pasaron a algo parecido a que de todas formas, nunca me han gustado los gatos.
Mientras echaba miradas ofendidas en dirección de los gatos, una muestra de collares bastante chulos me llamaron la atención. Tenían de todo, desde un collar bastante intimidante de púas, hasta uno cubierto de diamantes de imitación, y entonces, de golpe, me vino a la cabeza.
Herman.
Pobre, pobre Herman, con su collar rosa.
Quiero decir, de veras, no es que sea mi criatura preferida del mundo. De hecho, aún siento ese escalofrío cada vez que pienso en él. Pero el hecho es que Quirrell parece gustarle. Quirrell parece gustarle al igual que Filch le gusta su Señora Norris, de hecho, pero no quería ir llegar aquí.
Lo que importa es que cada uno de esos collares, incluso el intimidante de púas, parecían relucir ya que eran mi salvación. Supuse que sería un gesto bastante sensible, que lo conocía lo suficiente para saber lo que su fiel reptil significaba para él. Y lo que es más, también le haría a Herman el favor. Ya sabes, puede que su… comportamiento sexual un tanto agresivo se atribuya al hecho de que ese collar rosa supone un duro golpe para su masculinidad. Puede, que con un bonito collar de piel, o algo así, sienta menos presión para… tener que probarse a sí mismo.
Y, bueno, no hace falta decir, Libreta, que fueron suficientes motivos como para comprarlo. Cogí el collar más caballeroso y sin púas que encontré – piel marrón, y sin ser nada femenino – y lo compré, adueñada de un más que agradable sentimiento de alivio y victoria. (Y, bueno, también con el sentimiento de que me había gastado unos cuantos galeones más del límite, pero después de por lo que había tenido que pasar, eso no importaba nada.)
Así que, en conclusión, Libreta, ¡Parece que después de todo no voy a morir!
De hecho, todo iría bastante bien si no fuera por…
4.24 PM
Mi madre. Oh, Dios, mi madre. De alguna manera me las he arreglado para olvidarlo por unas cuantas gloriosas horas, pero ahora ha vuelto.
Así que, en serio, mi considerado y sensible regalo para Herman no servirá de nada, porque, de todas formas, lo seducirá para atraerlo al lado oscuro.
Antes de que se las arregle para criticar cada aspecto de mi vida. Porque, reconozcámoslo, Libreta, no es que tenga demasiada vida. Al menos, antes de que estuviera Algernon, pero…
4.25 PM
Algernon.
Con el que ella piensa que aún estoy saliendo.
Y, bueno, no puedo explicarle que he cortado con él por la molesta cuestión que casi-le-mata. No me dejaría en paz nunca. Nunca. Sería incluso peor que la perorata que me tuve que tragar sobre cómo mantener la atención de un hombre, después de que volviera a casa cuando Paul me dejó por esa miserable secretaria (¿o camarera? Conociéndolo, probablemente ambas.)
Oh dios.
Está… fuera. Sí, eso es. Está fuera. Después de todo, es un hombre de negocios. ¡No puedes esperar que detenga su empresa sólo por una minucia como la navidad! ¿Es que es Tiny Tim? (ndlt: Tiny Tim es un personaje de Cuento de Navidad de Charles Dickens)
… Y entonces, por supuesto, llegará a la conclusión que no existe.
Dios mío, estoy condenada. Condenada. ¿Qué se supone que tengo que hacer? De alguna manera dudo que dé algún resultado enviar una lechuza a Algernon y amablemente pedirle que conozca a mi madre. Supongo que debería suplicar al primer hombre que pase por mi lado que se haga pasar por mi novio durante unos días.
Jaj.
4.44 PM
GAH.
Créeme, Libreta, algunas personas no tienen espíritu navideño.
No sería tan complicado. Y no es como si no me lo debiera, ¡de eso estoy completamente segura! Después de todo, nadie lo aguanta mejor que yo. ¡El hecho de que sea un gilipollas completamente detestable y sin alma, no me detiene de interaccionar con él diariamente! De hecho, ¡es extraordinariamente afortunado de tenerme!
¿Pero acaso lo reconoce?
Oh no.
En serio.
¡Y tampoco es como si lo hubiera hecho sonar como si supusiera un gran esfuerzo! ¡A penas! Cuando volvió con las bebidas e inmediatamente empezó a tragarse el primer firewhisky a una velocidad no muy saludable, yo tomé unos cuantos sorbos de mi cerveza de mantequilla, y dejé ir como el que no quiere la cosa, "Ey, ¿Crees que quizás podrías ser capaz de fingir ser Algernon durante unos días mientras mi madre está en Hogwarts?"
Jaj. No sé ni por qué me molesto.
¡Ni siquiera dijo nada! Solo paró de beber, y me miró durante un prolongado montón de tiempo, antes de tomar otro sorbo violentamente.
Lo cual es un comportamiento muy infantil, si me lo preguntas.
Bueno, excepto por todo lo del alcohol.
"No sería tan difícil," continué, porque soy estúpida. "Solo tendrías que actuar como si fueras un caballero que me adora."
Tan pronto lo dije en voz alta, me di cuenta que, de hecho, sería inmensurablemente difícil.
Snape miraba al techo mientras lucía esa ya-demasiado-familiar expresión de 'que alguien se digne a otorgarme el poder de resistir matarla'.
"No importa." refunfuñé, y tragué irritada bastante cerveza de mantequilla, que inmediatamente me dejó con el deseo de haber pedido una bebida un poco más fuerte.
"Tengo que sospechar" empezó después de unos momentos; algo en su tono me hacía querer tener a mano una taza de café, "¿Qué no has informado a tu madre sobre tu pequeña y desafortunada pelea amorosa? Qué extraño, Auriga" dejó ir, sonriendo burlonamente. "Tu, que pareces tan entusiasta en informar a todo el mundo de cada uno de tus aspectos más angustiosos de tu atormentada existencia."
"¡Cállate!"
Jaj. También debí pedirle que adoptara a Harry Potter.
"¿Qué te empujó a ocultar tal – perdóname – jugoso cotilleo a alguien tan cercano a ti?" continuó, siendo la perfecta imagen de la vana curiosidad. Por un momento, me encontré deseando haber comprado ese collar lleno de púas. Me pareció sin lugar a dudas más útil.
"Oh, cómo me gustaría matarte." murmuré en tono amenazante, pensando que cualquier otra respuesta que intentara construir, de todas maneras, sería usada en contra mío.
Alzó una ceja. "¿Estamos susceptibles?"
"¿Es que nunca dejas de ser desagradable?" inquirí, bastante inútilmente.
"Yo de ti no me preocuparía, Auriga," continuó Snape, aparentemente sin mostrar el más mínimo nerviosismo por el hecho de que había un centelleo homicida en mis ojos. "Después de todo, cuando se posee la gracia y el encanto con los cuales estás tan generosamente dotada, el poder que adquieren no tienen límites virtuales. Por lo que estoy seguro que si se lo preguntas con educación, tus artimañas femeninas serán suficientes para causar que cualquier hombre caiga derecho a tus pies."
Esa maldita sonrisa burlona volvió a aparecer aún más pronunciada, se levantó y me dijo, "Ahora, si no te molesta, tengo otras cosas que hacer que no tienen nada que ver con comprar pañuelos vaporosos o atuendos para animales."
Así que aquí estoy: sola, furiosa, y condenada.
Odio a este hombre.
Odio a todos los hombres.
De veras, son un perfecto malgasto de tiempo. ¿Y qué si no tengo un novio? Mi madre se las puede apañar con eso. Quiero decir, reconozco que mi padre es mucho más tolerante que los otros hombres que he conocido, pero aún así lleva calcetines apareados, se vuelve misteriosamente sordo cada vez que mi madre empieza hablarle de hacer las tareas de la casa, y se olvida de su aniversario con una devoción demasiado resuelta.
Así que, bueno, ¿por qué demonios debería impresionarla?
Es ella la que debería envidiarme a mi.
Así que.
Caso cerrado.
4.49 PM
Me pregunto cuántos años mayor parecería Christopher con un bigote falso.
