Capitulo 2: Y los años pasaron
10 años. 10 largos años.
-Srt. Yang-miró a su sirvienta-tiene una llamada de China-se emocionó, tomó el teléfono sonriendo al escuchar la voz de su mejor amiga de allá
-¿Ching?-dijo con voz dulce
-¡Pucca!-dijo la muchacha completamente emocionada-necesito que regreses aquí a Sooga-la mujer, que ahora era Pucca, frunció el ceño-me voy a casar-las breves palabras de su amiga la dejaron impactada-con Abyo
-eso es increíble-le dijo con alegría-ya era hora
-supongo-le dijo riendo-la cosa es que tu serás mi madrina y con todo lo de la boda olvidé avisarte que es el próximo fin de semana-le dijo con un dejo de desesperación temiendo que su amiga no pueda llegar
-claro que estaré-le dijo con renovada dulzura-a decir verdad espérame en el aeropuerto porque esta misa tarde llego
Caminó con paso elegante por el aeropuerto, llevaba su cabello suelto tan largo y lacio como era, su boca iba ligeramente pintada con un rojo suavecito, su ropa era un vestido corto negro y encima llevaba una casaca del mismo color. Caminó un poco más hasta que reconoció a su amiga. Ching se había vuelto una hermosa mujer de 21 años, aún le gustaba vestir de morado, con sus trenzas pero sin su gallinita que murió hace 2 años
-¡Pucca!-exclamó con alegría abrazando a su amiga-hace 10 años que no te veía-Pucca asintió con la misma emoción aunque un toque reservada, eran muchos años y contra todo el tiempo había enfriado un tanto la amistad-vamos a la aldea-ambas subieron al taxi que las llevó a la aldea Sooga
A medida que Pucca veía acercarse la aldea se ponía mas temerosa y melancólica… hace tanto que decidió irse para olvidar a un niño que nunca la amó y que es posible ya no se encuentre en ese lugar y ahora se veía obligada a regresar…
Ching miró a su amiga con algo tristeza, sabía lo mucho que Pucca había sufrido por el desamor de Garu, sabía lo mucho que le costaba volver a aquel lugar.
-Garu-dijo Abyo mirando por encima de su hombro a su amigo que estaba leyendo un libro-¿sabías que hoy en la noche Ching va a dar una fiesta?-Garu negó con la cabeza sin despegar la vista de su libro-dice que tiene una sorpresa y ni a mi me lo quiso decir-Garu rió ante el puchero de su amigo
-con tranquilidad-dijo Garu, quien después de una feroz batalla con un invasor cumplió con todas las expectativas de su familia y pudo romper el voto de silencio-ya verás que la sorpresa puede gustarte
-si, todo lo que quieras-dijo Abyo sin interés levantándose de su silla y estirándose-pero anda a cambiarte que falta una hora para la fiesta-Garu volvió a reír con tranquilidad, dejó su libro sobre la mesa y se fue a cambiar mientras Abyo iba a prepararse a su propia casa
Todos los de la aldea Sooga estaban en casa de Ching esperando con ansias que la fiesta comience. Ching salió al medio de la sala y pidió la atención de todos
-Amigos míos-dijo Ching-les agradezco que tan amablemente hayan asistido a esta fiesta-sonrió-a todos les dije que les tenía una sorpresa y sé que les encantará saber que es-todos se miraron emocionados excepto, obvio, Garu-les presento después de diez años… ¡a Pucca!-la mencionada salió de un portón contiguo con un vestido largo negro e informal, su cabello estaba recogido en un lindo moño y sonreía con tranquilidad
-¡Pucca!-todos se acercaron a saludar, exceptuando a Garu, Abyo y Ching que miraban, los dos primeros con la boca abierta y la otra muy contenta
Todos agasajaban a Pucca que solo sonreía con serenidad… hasta que su mirada se cruzó con la de Garu. Sintió que la sangre se le helaba y que la sonrisa que llevaba resbalaba de su rostro
-Garu…-pronunció en voz baja mordiéndose ligeramente el labio inferior como si le doliera pronunciar ese nombre. Garu solo la miró, no pudo hacer mas que mirarla y admirar cuanto había cambiado aquella niña que conoció de que pequeño. La vio acercarse a él con paso lento y sintió un poco de temor combinado con fastidio
-por favor-pensó-que no sea como antes-Pucca se paró delante de él mirándolo con los ojos totalmente abiertos. Se quedó mirándolo un instante.
-a los años, Garu-pronunció con voz melancólica-ha pasado mucho desde la última vez que te vi-Garu la miró
-es verdad-Pucca se emocionó por dentro al oírlo hablar pero por fuera su rostro seguía normal-¿cómo has estado…Pucca?-la aludida lo miró con total frialdad dejando perplejo a Garu ¿qué había pasado con aquella niña que conoció tiempo atrás?
-todo bien-contestó con tono desenfadado-he estado muy bien en Inglaterra-Garu la miró con tranquilidad aparente pero su mirada penetrante lo estaba inquietando ligeramente
-me alegra oírte decir eso-dijo mirando a otro lado para evitar la mirada de Pucca. La pelinegro entendió mal que Garu evitara su mirada y se sintió dolida, él no la quería ver… y después de todo ¿qué esperaba? ¿Que Garu corriera a sus brazos apenas la viera?
-señorita Yang-una de la sirvientas de Pucca, Miko, había entrado por el portón y le hablaba a Pucca
-dime, Miko-Garu miraba como Pucca hablaba con total frialdad a su sirvienta
-una llamada de su madre-Pucca tomó el celular que le tendía la sirvienta
-madre-dijo la pelinegro con respeto-si, madre, estoy en Sooga-la hizo una seña a Ching-en un momento te devuelvo la llamada, ¿si?-colgó-lo siento pero debo retirarme-dijo a Ching-¿mañana almorzamos?
-en mi casa, ¿te parece?-Pucca asintió, se inclinó un poco antes Garu y Abyo como un saludo respetuoso, Garu se sorprendió, no era un saludo de amigos sino de conocidos. Pucca se dio media vuelta y salió de la sala despidiéndose de todos los demás
-dios-dijo Abyo rato después y cuando Garu y él pudieron hablar a solas-Pucca está… hermosa-Garu solo lo miró sin decir palabra, estaba totalmente sumido en sus pensamientos. Ella estaba muy hermosa, si, pero eso no era lo único que había cambiado en ella, su actitud también estaba muy cambiada. Ya no era más esa dulce y pegajosa niña que era, bueno también son 10 años de no verse que mas esperaba
Pucca se alistó para ir a comer con Ching, se puso un vestido rosa claro, soltó su cabello y fue para allá
-Pucca-la aludida se giró y miró a Garu que estaba saliendo de su casa
-Garu-susurró ella
-¿vas donde Ching?-Pucca asintió-vamos, que a mi también me invitaron al almuerzo-Pucca se puso algo nerviosa pero no lo demostró, caminó a lado de Garu con total tranquilidad, bueno, aparentemente. Garu caminaba algo nervioso sin saber muy bien de que pero tener a Pucca a su lado años atrás habría sido un intenso dolor de cabeza debido a que la niña no se le despegaba para nada.
Llegaron a casa de Ching con más rapidez de la deseada pero el silencio que los envolvió en el camino era insoportable así que estaban algo aliviados de haber llegado por fin
En la puerta de la casa de Ching estaba ella, Abyo y un hombre más. Tenía aproximadamente 22 años, cabello negro peinado hacia atrás, alto, fornido, muy guapo y sonreía con tranquilidad como si todo estuviera bien
-Pucca-dijo Ching acercándose a su amiga-llegó Hien-la azabache sonrió y se encaminó hacia el muchacho con una sonrisa radiante
-¡has llegado!-Hien la abrazó y Pucca correspondió el abrazo-Abyo, Garu y Ching les presento a mi prometido: Hien Li-Garu se quedó boquiabierto al igual que Abyo mientras que Ching sonreía complacida
¡Hola! Aquí les traigo el segundo capitulo de la historia, para el sábado publicaré el tercer capitulo titulado: Mi boda… ¿tu boda?
