Bueno u.u! Aqui viene el preciado epílogo de nuestra historia.. Espero qe les guste mucho ^^! I gracias por los qoments i no matarme :D!
EPÍLOGO
5 años después...
(Garu)
-Ha pasado tiempo, ¿verdad?-le dije a aquella tumbla blanca, acaricié con suavidad su superficie y suspiré.
-¡Tío Garu!-yo sonreí al ver a la pequeña Kimi correr hacia mi.
-Pequeña-Kami sonrió al vernos, yo le sonreí.
-Aún lamento eso-dijo apenada mirando hacia la tumba, yo negué con la cabeza con suavidad.
-Fue su decisión-contesté, ella asintió y los tres salimos del cementerio.
-¿Cuándo volverás a visitarme?-dijo Kami mientras abrazaba a Kimi.
-Pronto-le respondí, ella y Kimi se despidieron con la mano mientras yo me alejaba con mi coche.
Aguanté unas 5 horas de vuelo de regreso a casa, mientras viajaba pensaba en cosas que habían sucedido en el pasado. Había perdido a alguien especial hace 5 años y aún me era difícil pensar en ese deselance pero ya lo estaba superando. Kami había salido libre de la cárcel y había tenido una preciosa niña que se parecía un poco a Hien; a este lo habían condenado a 15 años de cárcel y no había vuelto a molestarnos. Linguini y Dumpling volvieron a reunirse y abrieron nuevamente el restaurante. Y yo...
-Acabámos de aterrizar, ya pueden bajar-la voz de la aeromosa me despertó de mi ensoñación, cogí mi maleta y salí del avión. Un coche me estaba esperando en la puerta, entré en él y me quedé adormilado mientras íba a esa casa.
Entré en la casa y ese familiar perfume me golpeó con fuerza. Cerré fuertemente los ojos y suspiré, dejé mis maletas en la sala y caminé por todo el lugar viéndolo, no sé porque quería asegurarme de que nada había cambiado en mi ausencia pero algo me parecía diferente.
-Garu-me giré y vi a Ching en la cocina.
-Hola, Ching-saludé-¿Todo bien?
-Claro-sonrió.
-¿Y Abyo?-pregunté.
-Fue con Masy a comprar unas verduras-contestó aún sonriendo, yo titubeé un momento y ella sonrió con dulzura-está donde siempre-yo le agradecí con la mirada y me encaminé a la azotea.
Hacía frío esta tarde, entré en silencio y observé alrededor. Ahí tampoco nada había cambiado, todo seguía teniendo ese aire natural y seguía teniendo aquella paz.
-Has vuelto-dijo alguien detrás mío y sonreí.
-¡GARU!-gritó ella.
-¡NOOO!-grité con todas mis fuerzas y me lancé hacia adelante.
Pude agarrar su mano, ella lloraba incontrolablemente sujetándose con todas sus fuerzas, yo sudaba del esfuerzo de sujetarla y trataba de subirla. Ella soltó un gritó cuando empezó a resbalarse, las lágrimas de desesperación caían de mis ojos mientras trataba de sujetarla pero ella seguía resbalándose.
-No me sueltes, Garu-rogó-no me dejes caer.
-No lo haré, Pucca, jamás te dejaré caer-le prometió poniendo toda mi fuerza en subirla pero ella seguía resbalándose de mis manos.
-¡Ya hemos regresado!-dijo Masy muy alegre, Ching le sonrió a ella y a su esposo.
-Garu ha vuelto-le dice luego de darle un tierno beso.
-Supongo que ya subió.
-Más que obvio-le contestó su esposa y ambos rieron.
(Garu)
-Has vuelto-yo me giré y sonreí.
-Lo prometí, ¿no es así?-ambos nos reímos.
-Si, es así-yo miré sus ojos y seguí recordando.
-¡GARU!-volvió a gritar ella cuando apenas podía sostenerla.
-¡NO TE DEJARÉ CAER, JAMÁS TE DEJARÉ CAER!-grité con desesperación tratando de sostenerla de cualquier manera entonces, en ese terrible momento, no pude cogerla-¡NOOOO!-grité mientras veía su rostro sorprendido y como caía con lentitud ridícula.
-Parece que ha pasado meses en vez de una semana que te fuiste, ¿no?-yo asentí.
-Cuando extrañas a una persona las cosas son así-nos quedamos viéndonos a los ojos.
-Pues, si, lo es-suspiró.
-Me has hecho falta-le susurré.
-Y tú a mi-contestó-no me gusta que te alejes.
-Nadie volverá a dañarte-le prometí y luego nos reímos.
-Todo sigue igual, ¿verdad?-dijo mirando sus manos.
-Si, todo sigue igual y esta tranquilidad la tendrás siempre-sonrió-después de todo, si tú vas a caer, yo caeré contigo.
-Como siempre ha sido, Garu-rió.
-Como siempre ha sido, Pucca-y sonrió.
-¡NO TE DEJARÉ CAER!-volvió a gritar.
See lanzó en pos de ella, la atrapó en el aire y ella lo miró sorprendida. Él sólo le sonrió y la abrazó, ella aún seguía atónita pero se abrazó a él con fuerza y sonrió.
Ya no tenía nada que temer.
(Garu)
-Te he extrañado mucho-dijo ella abrazándome, yo la apegué a mi, había entrañado mucho tenerla así entre mis brazos.
-Yo también, Pucca-ella me miró y me dio un dulce beso-Después de todo, eres mi prometida, debo extrañarte-le bromeé, ella me golpeó con suavidad el brazo y se rió.
-Claro que debes, tonto-yo uní a las risas de ella. Acaricié con suavidad su rostro, la besé con amor y me hundí en sus ojos.
-Te amo, Pucca-le susurré.
-Como yo a ti, Garu-y yo sonreí.
Después de todo, después de las peleas de niños, la separación, el reencuentro, lo de Hien y Kami, la muerte de Ho, la nueva separación y todo eso; ahora estamos juntos y eso era lo que importaba, ya nada nos separaría jamás. Jamás.
FIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIN!
Bueno u.u! aqí se acaba la historia. Gracias a todas (os) los que me siguieron con esta historia: DN, Taori3322, letifiesta, meshaku, alura, cool cat girl, maestro jedi, perfect hell, etc, etc. ^^! Gracias a todos realmente ^^!
Nos leeremos pronto en otra historia ^^! Chau! ^^!
^Letty Evans O'Shea Swan^
