Secuestro
Por KlaraDlK
CAPITULO 5: Mientras en la habitación
-¡Mierda!- dijo pensando en que hacia ya más o menos 3 o 4 horas que se habían llevado a su hermana-¿Que carajos le habrán hecho ya?
-No se- dijo Tamao quien estaba sentada en el piso contra la pared- y no me lo quiero imaginar.
-No yo tampoco. ¡Pero que frustrante no poder hacer nada!
-Me parece que es mejor cooperar con ellos. Pilika tiene razón, a veces si haces lo que quieren no te matan.
-De cualquier manera, me enoja.
A pesar del miedo que tenia, no pudo evitar sentir algo de ternura hacia el chico que la había defendido a capa y espada a ella y a su amiga. Se veía tan desesperado por hacer algo y no poder. Pero luego recordó la respiración del jefe en su cuello y sus manos atrayéndola cada vez mas a el.
-Pero no se que voy a hacer si el otra vez…- dijo con voz quebrantada.
-¡No! No llores… ya veras que todo saldrá bien.- le dijo el secando un par de lagrimas.
-Es que me da mucho miedo que nos puedan hacer algo a cualquiera de nosotros.
-Te entiendo pero con llorar no ganamos nada. Solo les demostramos que nos tienen dominados por el miedo. Por favor no llores mas.- le dijo al sentarse para abrazarla -Tranquilízate.
-Esta bien…- se seco las lágrimas.
-¿Me prometes que ya no vas a llorar?
-Si… haré lo que pueda.
-Bien, eso esta mejor.- le dijo al ver como la niña le sonreía. Se veía tan divertida con la nariz roja y los ojos llorosos. No entendía porque aquella chica le causaba tanta ternura, cuando la miraba a los ojos, miraba tanta inocencia.
-¿Que sucede?- pregunto ella al notar que el chico la miraba atento con una sonrisa en los labios.
-No es nada…- le contesto volteando a ver para otro lado. Que nerviosa la ponía cuando hacia eso. Era curioso. Siempre que estaba cerca de él se ponía nerviosa pero no se paralizaba como con otros chicos. El era tan extraño. A veces se comportaba como un verdadero idiota, y había otras en las que parecía tan maduro.
-Tengo hambre…- comento Horo sonriendo después de que sus tripas lo delataran.
-Si yo también… Han de ser como las 5 de la mañana. ¿Crees que nos vayan a dar de comer?
-No lo se… Aunque supongo que si van a pedir recompensa no les conviene mucho matarnos de hambre.
-Si tienes razón. Recuerdo una vez cuando estaba en los scouts.
-¿Tu fuiste scout?
-Sí, en el colegio hay scouts.
-¡Que curioso! No te imagino ahí llena de lodo a media montaña.
-¡Ja! Pues intenta imaginarme comiendo carne cruda porque la tonta de mi jefa de patrulla dispuso que la carne ya estaba bien cocida, a pesar de que yo le dije que todavía sacaba como sangre o algo así.
-¡A que asco!
-Si la verdad es que yo creo que me domino el hambre y el cansancio, porque de haber estado en mis 5 sentidos bien puestos nunca hubiera tan siquiera probado semejante cosa.
-Es extraño las cosas que hacemos con tal de sobrevivir.
-En extremo peligro, el humano solo piensa en sobrevivir a toda costa.
-Aunque hay otra gente que nunca piensa en nada de eso. Como la gente que prefiere que la maten antes que dar su dinero o sus pertenencias.
-Igual y que necesidad habría de que la gente tuviera que llegar hasta ese punto. No puedo creer lo mucho que ha decaído el valor de la vida.
-El dinero, lo material, todo lo que produzca placer al cuerpo ahora, eso es lo que nos interesa. ¿Que nadie piensa en el placer del espíritu? En que puede haber algo más allá de la vida.
-El placer del cuerpo ahora ¡verdad? Una vez me recuerdo que escuche a una muchacha hablando de cuando se acostó con un tipo que se le había pasado insinuando toda la noche. No pensó en nada solo en pasárselo bien. Ella nunca se lo hubiera imaginado. Quedo embarazada y tenía miedo, miedo de no poder realizar sus sueños. De tener éxito en la vida. Pero ¿que es tener éxito en la vida si no ganar dinero y vivir cómodamente? Entonces aborto. Decía que ese había sido su mas grande error pues al hacerse el aborto ilegalmente le dio cáncer y no se que mas cosas. De una o cualquier manera su vida nunca hubiera sido la misma. Y todo por una noche de diversión.
-Tu…-dijo Horo dudando- si quedaras embrazada… ¿te harías un aborto?- ups… Eso no lo debió de haber dicho ¿verdad? Era una pregunta muy personal.
-Pues- dijo la chica bajando la mirada pero luego la levanto- yo creo que aunque me cueste mucho, no lo haría. Seria muy difícil, porque uno tiene sueños y todo lo demás y la verdad es que un bebe cambia mucho las cosas. ¿Cuales son tus sueños?- dijo ella intentando alejarse del tema. La verdad es que esa pregunta la había tomado por sorpresa. Pero al menos habia contestado lo que pensaba.
-Mis sueños… pues siempre me ha interesado la naturaleza. Por eso es que estoy estudiando biología y ecología. Me interesa que la gente tenga conciencia de lo mal que esta el planeta.
-¡Que bonito!
-¿Cuales son los tuyos?
-Pues no se. A pesar de que a mi siempre me a gustado la música pues… me gusta ayudar a la gente cuando tiene problemas. Como soy algo tímida soy buena escuchando y al estar sola me da tiempo de meditar por eso dicen que doy buenos consejos. Entonces había estado pensando en estudiar algo como psicología o algo así ¿no te parece?
-Pues no estaría mal. Ya te hago ahí de loquera con tu bata blanca y escribiendo en un cuaderno al escuchar hablar a uno de tus traumatizados pacientes.
-¡Oye no es chiste! La sociedad esta muy mal así que a mí me parece bien ayudar con eso.
-Es cierto. La humanidad va de mal en peor. Creo que pronto dejaremos de existir.
-Si…
-El mundo gira alrededor del dinero.
-Ya no gira alrededor del amor. El amor debería de ser lo más importante. El amor de un hijo a su madre. De un hermano a su hermana. De un padre a su hijo.
-De un hombre a una mujer.- dijo viéndola con una mirada penetrante, que la hizo sonrojarse después de tener ya bastante tiempo sin hacerlo.
-Si, bueno supongo que también. Aunque bueno yo no se casi nada de eso.
-¿Como así que no sabes nada de eso?
-Bueno, pues es que yo nunca he tenido novio o algo por lo parecido.
-¿En serio?
-Si… creo que siempre salgo corriendo en el momento en que intentan algo conmigo.
-¿Porque? ¿Tienes miedo?
-Creo que si… Una vez me he enamorado. Aunque nunca fuimos nada, me costo mucho olvidar el asunto.
-Ya veo. Pero no deberías de dejar pasar la oportunidad de querer a alguien solo por miedo a salir lastimada.
-Si supongo que si. Aun así es que… hay veces que no se si cuando me dicen que me quieren es verdad o mentira. Imagínate que me dicen que me quieren solo porque quieren pasar el rato conmigo mientras que yo de tonta me trago el cuento y me enamoro de verdad.
-Bueno pues para empezar que descaro que hagan esas cosas y segundo se sabe cuando alguien dice la verdad y cuando no.
-¿Tu crees?
-Si… Y si alguien no puede ver lo bonita que eres y se atreve a hacer algo como eso, no te merece.- le dijo como halago, a lo que la chica no hizo más que sonrojarse una vez más.
-Gracias, eres muy bueno conmigo.
-No me des las gracias. Estamos metidos en este rollo de la vida juntos. Lo menos que podemos hacer es ayudarnos. Además, si me muero Dios no me perdonaría el no haber ayudado a uno de sus angelitos.- otra vez el rosado de las mejillas de la chica se intensificaba con sus palabras. Como le gustaba verla así. Ella sintió su mirada y rompiendo con su timidez lo volteo a ver. Unos grandes ojos azules la miraban felices. Estaban tan cerca el uno del otro…
