Capitulo 3

ANTES QUE NADA, UNA DISCULPA POR TARDARME ES QUE ANDO ALGO OCUPADA Y MUY PRONTO ENTRARE A LA ESCUELA, PERO ESO NO SIGNIFICA QUE DEJE DE ESCRIBIR ESTE FIC, Y A PARTE DE TRATAR DE TRADUCIRLO. POR SI ME TARDO, YA SABEN LAS RAZONES, ESTOY PARA CUALQUIER CRITICA QUE QUIERAN HACERME, YO TRATARE DE RESPONDER… EN FIN, HABLE CON LA AUTORA DE ESTE FIC, Y LES AGRADECE A LAS PERSONAS QUE LE MANDARON REVIEWS… SIN MAS PREAMBULOS, CONTINUAMOS…

Capitulo 3

A través del espacio… A través del tiempo

"¡¿Goku… Tiene un… un… hermano?!" Dice Krilin sorprendido. Al igual que él, todos estaba muy impactados por la noticia que acababa de dar Raditz

"¡Goku… Él se parece a ti!" Reafirma Bulma al ver bien a Raditz

"¡Si! ¿Por qué demonios Goku está en la Tierra cuando él viene de otro planeta?" Preguntaba Krilin, sin poder creer lo que estaba escuchando, Raditz chocaba su boca debido a la pregunta.

"Es muy simple. Nosotros lo mandamos aquí. Kakaroto se le había dado ordenes especificas de dominar este planeta, dejarlo sin habitantes, una misión en cual, él fracasó miserablemente." Respondió Raditz, ante la respuesta Goku se impacta, luego Raditz dirige su mirada a su hermano menor. "Verás… Nosotros, los saiyajin… somos, por así decirlo… Conquistadores de planetas. Nosotros asaltamos planetas para después venderlas a comerciantes galácticos. Una vez que lo encontramos un planeta, mandamos a nuestros guerreros a exterminar cualquier forma de vida… Eso es lo que hace a un saiyajin. Es tan, tan productivo este negocio y de engrandecer nuestro orgullo por ser consistente en nuestro trabajo. Por ejemplo, si nosotros encontramos planetas y casi sin habitantes fuertes, nosotros mandamos un equipo de peleadores adultos para limpiar esos tipos de basura. Pero si un planeta es tan común y lleno de débiles como este, mandamos a bebes, con un bebe es más que suficiente… Para cumplir las ordenes… Como fue tu caso Kakaroto." Expuso Raditz.

"Si lo que dices es cierto, entonces ¡ustedes, los saiyajin son unos monstruos!" Exclamó Krilin. "¡¿Cómo es posible que manden a un bebe solo?!" Decía Bulma, ella estaba horrorizada y abrazaba fuertemente a Gohan con sus brazos. Ella estaba canalizando de lo que Raditz decía.

"Jejejejeje… Créeme. Ellos son capaces, son más capacitados para lograr su objetivo por ellos mismo." Raditz decía con un gran orgullo y cinismo, de pronto, el guerrero intergaláctico enfocó su mirada hacia el hijo inocente de Goku, Gohan. Él tenía una sonrisa malvada en su rostro. "¡En fin! ¡Kakaroto eres una desgracia! ¡Cómo pudiste adaptarte y vivir en este planeta! ¡Si no hubieras olvidado, habrías tomado este planeta en un año o dos!"

El hermano mayor de Goku comenzó analizar la situación. "Especialmente, considerando que en este planeta tiene una hermosa y grande luna."

"… Déjame entender, probablemente supongo que tu también te golpeaste…" Goku sacaba sus conclusiones debido a que no podría creer lo que le estaban diciendo, Raditz arqueó la ceja en señal de fastidio.

"¡Eres un tonto! ¡No sabes que ese es la clave de tu verdadera potencial! ¡Estoy seguro que puedes recordar algo al momento de ver la luna llena!" Dice Raditz bastante molesto y con sus puños apretados. Krilin, Bulma y el Maestro Roshi se horrorizaron, al recordar que pasaba cuando Goku observaba la luna llena. En pocas palabras sabían de lo que Raditz estaba hablando.

"¡No sé de que estás hablando!" Exclama Goku aún sin entender nada. "¡¿Pero qué…?! ¡¿Qué le pasó a tu cola, Kakaroto?!" Exclamaba Raditz casi dándole un colapso nervioso por lo que decía su hermano y temiendo lo peor.

"¿Mi cola? ¿Para qué…?" Goku observaba detrás de él. "¡CONTESTAME AHORA!" Exigió Raditz. Gohan observaba su cola, y se preguntaba lo mismo, ¿qué le había pasado con la cola de su padre?

"Me la quitaron hace mucho tiempo, me estorbaba…" Respondía Goku, a Raditz casi le daba un infarto por coraje, por lo que acaba de escuchar. Era algo que jamás había sentido en su vida. "¡¿Acaso tienes una idea de lo que hiciste?! ¡Tú verdadero poder se fue para siempre!.. ¡Sin tu cola, perdiste la habilidad de transformarte cuando sea luna llena!" Raditz estaba realmente furioso "¡OH POR DIOS…" Era lo único que pudo decir Bulma.

"Ahora puedo ver de cómo te has convertido en tan poco tiempo, en un débil con ellos." Raditz señalaba a Bulma, Krilin y el maestro Roshi con gran desprecio. "¡Escucha! ¡Este es mi casa y ellos son mis amigos! ¡Y no me importa de lo que digas! ¡Estoy seguro que no eres mi hermano y ni quiero tener uno!" Exclamaba Goku. "¿QUÉ DIJISTE KAKAROTO?" Raditz pregunta totalmente eufórico.

"Mi nombre es Goku y vivo aquí. ¡Ahora déjanos en paz!" Respondía Goku con firmeza y valentía. "¡SI VETE!" Bulma apoya a su amigo "Aunque sean hermanos, Goku no tiene que destruir planetas pacíficos como tú, miserable." Salió el maestro Roshi en defensa de Goku. "¡Exactamente! Goku ha salvado este planeta más de una vez, solo vete." Reafirmaba Krilin.

Raditz aún seguía sin creer lo que estaba escuchando, aún tenía sus ojos enormes por la sorpresa, pero no quitaba su sonrisa antipática, después sintió que debería darle a Goku más detalles con referente a su pasado. "Así que mi hermanito quiere que lo deje solo. Pero es piedad lo que quieres que te dé, pero no será así. Temo que en este punto, tú no aprecies lo que somos. Verás, hace tiempo, en nuestro planeta natal, Veyita, sufrió un desafortunado accidente, un meteorito se estrelló, causando que el planeta y la raza de los saiyajin, desaparecieran por completo…. No hay muchos saiyajines sobrevivientes, hermano. En efecto, somos 4 sobrevivientes, incluyéndote a ti. Somos los únicos saiyajines que quedan desde que nuestro planeta. Igual que tu, el resto de nosotros fueron enviados a otros planetas para tomarlos bajo nuestro poder… Y ahora encontramos un nuevo planeta que queremos conquistar. Para venderlo a un buen precio, pero desafortunadamente… El trabajo es un poco dificultoso, entonces fue que pensamos en ti Kakaroto." Termina de explicar Raditz, él empezó a dar pasos lentos, se dirigió hacia Goku y a sus amigos. Pero este se puso en posición de combate, por si el invasor planeaba atacarlos.

"Ahora sé que no eres muy poderoso, pero con nuestra ayuda, serás invencible…" Raditz se burlaba la posición de pelea de su hermano menor.

Goku no podía creer lo que estaba escuchando. Raditz se encontraba agitado en ese momento, comenzó a ver la cara de su hermano menor, estaba muy serio; mientras él, aun se mantenía en posición para proteger a sus amigos y a su hijo.

"Entonces ¿qué dices Kakaroto? ¿Estás emocionado? Deberías. Tuve que venir hasta aquí para traerte de regreso." Raditz trataba de convencer a Goku de una mejor manera posible, sin perder los estribos, pero quien los estaban perdiendo era otro. "¡BASTA! ¡Ya escuché suficiente! ¡Prefiero morir a que unirme a ti para hacer cosas horribles!" Goku ya estaba arto de escuchar cosas horribles.

"Hmm… Interesante…" Era lo único que podía decir, Raditz observó a Gohan, quien estaba en brazos de Bulma. "Tengo una cosa de que hablar Kakaroto. No quería decir, pero noté que tu hijo tiene una cola…" Todos estaban impactados por el comentario de Raditz, Goku temía que él pudiera hacerle daño a su hijo.

"¡NO LO METAS EN ESTO!" Reclamaba Goku. "He decidido esto. Si no quieres venir conmigo… Bueno, voy a llevarme a tu hijo para que te reemplace." Amenaza Raditz, Bulma protegía a Gohan. "¡NO! ¡NO A GOHAN!"

"Papá…" Gohan estaba preocupado por la situación, pero Goku ahora esta sintiendo lo que jamás en su vida había sentido, miedo. "¡Si lo quieres, tendrás que vencerme primero!" Goku se prepara para dar un ataque.

"Veo fuego en tus ojos hermano. Deberías venir con nosotros. Está en tu sangre… El amor a la pelea." Raditz le comenta a Goku, luego se puso en posición, comenzó a caminar hacia a Goku.

"Goku, voy a pelear a tu lado." Se ofrecía Krilin. "¡No, Krilin! ¡Sólo protege a Gohan, yo me encargo de él." El miedo se sentía en el aire, a pesar de eso, Goku comenzó a dar sus mejores ataques, pero Raditz simplemente las esquivaba con facilidad, y daba puñetazos, en el cual su hermano menor también los esquivaba; pero Goku recibió un fuerte golpe en el estomago, paralizándolo al instante, y cae pesadamente sobre la arena.

Volviendo a otro lado, en un extenso universo… El valiente guerrero saiyajin, Bardock, aún seguía atrapado en la desastrosa tormenta nebulosa magnética. La gravedad ascendía y descendía a azar. Bardock estaba sudoroso y cansado, no sabía que hacer.

La gravedad descendía a 1 y lentamente los números se fueron. Bardock apresadamente se levantaba para tratar de apagar el control que maneja la gravedad, pero sorpresivamente el nivel de la gravedad se incrementó a 70, y el guerrero cae en el suelo, pesadamente; pero el daño que le provocó la caída y tanta fuerza, comienza a sangrar.

"¡Tengo qué… Detener esto!.." De repente, una alarma de peligro se escuchó. "¡¿Qué?!" La maquina empieza a decir. "¡PELIGRO! ¡PELIGRO! ¡NOS ACERCAMOS A UN HOYO NEGRO! ¡APROXIMADAMENTE A 2 MILLAS!" Seguía repitiendo la maquina.

"¡UN HOYO NEGRO! ¡NO PUEDE SER! ¡TENGO QUE DETENER EL CONTROL DE LA GRAVEDAD!" Decía Bardock totalmente desesperado; intentaba ponerse de pie, trataba de llegar hacia el control de gravedad, sabía que cada segundo que pasaba, tenía algo en mente: Lo peor estaba por suceder. A pesar de estar en el piso, Bardock con su nueva habilidad de ver el futuro, ahora desea saber que va pasar en estos momentos.

"¡Tengo que ir más rápido!.. ¡No puedo rendirme!.. ¡Aunque sea con mis propias manos llegaré!" Bardock trataba de volar e ir más rápido, pero la gravedad no le permitía hacer nada debido a la fuerza magnética; ya se encontraba cerca de los controles de gravedad.

"¡Ya estoy cerca!" Pero algo inexplicable, la gravedad aumentó a 200, nuevamente Bardock queda estampado en el suelo, su cuerpo estaba totalmente paralizado, no podía mover ni un musculo. El guerrero solo pensaba que esto no podía estar pasando, pero de repente, escucha. "¡PELIGRO! ¡APROXIMADAMENTE EN DIEZ SEGUNDOS NOS ACERCAMOS AL HOYO NEGRO!" Seguía repitiendo la maquina.

"¡¿EN DIEZ SEGUNDOS!?" Gritó desesperado Bardock, afortunadamente la gravedad descendió a 20, él ya podía moverse, pero a un cuarto de un segundo, la gravedad aumentó a 95, y colapsando al guerrero nuevamente. De pronto, Bardock comenzó a sentir que le faltaba el aire; sintió que todo estaba perdido, estaba tan cerca de encontrar al bastardo de Freezer… Pero ahora.. Esa oportunidad se le estaba yendo de las manos. La maquina empezó a contar. " 8, 7, 6, 5…"

"Lo siento… Ya no puedo más… Me siento tan terrible." Bardock pensaba en su interior. "4, 3, 2…" Seguía la maquina con cuenta regresiva.

"Kakaroto, hijo." Era lo único que podía pensar el valiente guerrero, luego cerró sus ojos y aceptó su destino. "Esto es todo." Fue lo único que alcanzó a decir antes que la maquina terminara con su conteo. "1…" De pronto, la nave fue absorbida por el hoyo negro, desapareciendo al instante…

En otro lugar, Goku aún seguía en el suelo por el golpe fuerte que le dio Raditz, al ver que su papá estaba en peligro, Gohan se zafa de los brazos de Bulma y va corriendo a lado de su padre para ayudarlo.

"¡PAPÁ!" Gritaba, hasta que Raditz los sujetaba de su trajecito amarillo por la espalda. "¡NO, SUÉLTAME!" Gritaba, pataleaba y lloraba con todas sus fuerzas.

Goku trataba de incorporarse. "¡No… SUELTA A MI HIJO… ÉL NO TIENE NADA QUE VER EN ESTO!" Gritaba Goku al ver a su hijo en peligro. "Me encantaría poder hermanito, pero lo siento. Ya perdiste mi confianza y voy asegurarte que no será lastimado tu hijo." Lo decía Raditz bastante cínico. "¡PAPI! ¡AYUDAME!" Suplicaba Gohan.

"Escúchame cuidadosamente, Kakaroto. Si quieres volver a ver a tu hijo con vida nuevamente. Debes hacer lo que te ordene que hagas para que te unas a nosotros. No te daré otra opción… A partir de ahora, para medir tu fuerza, quiero que elimines a 100 de esos patéticos terrícolas. Estoy seguro que puedes hacerlo hermanito. Voy a regresar mañana para contar los cadáveres." Ordena Raditz a Goku como única condición para salvar a Gohan. "Después de todo, él es mi sobrino. Sería una lastima si tendría que herirlo." Raditz acerca a Gohan hacia su cara y sonreía diabólicamente.

"¡PAPÍ! ¡PAPÍ! ¡TENGO MIEDO!" Gohan estaba más histérico que nunca. "Elige sabiamente hermanito. Es ahora o nunca." Raditz se burlaba malvadamente y volaba con Gohan y se alejaba del lugar. "¡Te veré después, Kakaroto!"

Se podía oír a lo lejos los gritos desesperados de Gohan, al ver como se alejaban, Goku trataba de levantarse a pesar del dolor.

"¡NO, GOHAN!" Aún se mantenía de rodillas. "¡Goku! ¿Estás bien?" Bulma lo ayudaba a levantarse. "¡Es tipo… Es un guerrero siniestro que no mostró misericordia a todo!" Exclamaba Krilin.

"¡Me temo que no podemos hacer nada Goku!" Decía el maestro Roshi resignado e impotente. "¡No! ¡No voy a dejar que pase! ¡Tengo que ir por mi hijo antes de que Raditz lo haga malvado! ¡Nube voladora!" Decía Goku angustiado y desesperado, y luego aparece su nube voladora, se monta en ella.

"¡No Goku, no podrás!" Le decía Bulma muy preocupada. "¡¿Perdiste el juicio o qué?! ¡No podrás!" Krilin le insistía a Goku para que no fuera.

"¡Y Gohan qué! ¡No hay tiempo que perder! Voy a derrotar a Raditz…" Cuando se disponía a irse, fue detenido por una persona que jamás imaginaría estar allí. "No podrás derrotarlo tú solo." Todos dirigían su vista hacia la persona que estaba hablando, estaba recargándose en la palmera más cercana y oculto entre las sombras, llevaba puesto una capa larga y blanca, un gorro blanco y su piel era verde.

¡No puede ser, pero si es… es!" Krilin decía impactado. "¡Es Piccolo!" Terminó de decir Goku.

Piccolo, quien en el pasado había sido el rival de Goku, ahora estaba en Kamehouse solo para lograr un objetivo: vencer al intruso que osó interferir en sus planes. "No puede ser… Ahora ¿qué quiere él?" Exclamaba Krilin.

"Estaba buscando a ese guerrero de pacotilla. Su ki era terrible y poderoso, intenté atacarlo con una de mis técnicas, usé casi toda mi energía, pero no resultó efecto en él." Piccolo les explicaba que se había enfrentado a Raditz antes de que él llegara a Kamehouse.

"Entonces, ¿tú viniste aquí para qué?" Preguntaba Goku. "Ese tipo planea conquistar este planeta. Y no voy a permitir que pase, porque él único que hará eso, ese soy yo." Se justificaba Piccolo, cosa que no sorprendió a los que estaban en la isla. "Por eso debemos detenerlo… No me quedará de otra que aliarme contigo Goku." Concluyó Piccolo.

Ahora la respuesta impactó a todos. "¡¿QUÉ?! ¡¿TÚ Y GOKU ALIADOS?! ¡Yo pensé que eran rivales!" Dice Krilin impactado. "Sé que están impactados, pero si Goku y yo nos aliamos, podremos vencer a ese guerrero saiyajin." Comenta Piccolo.

"¿Cómo podría confiar en ti?" Dudaba Goku. Piccolo se retortijaba al tratar de explicar para poder aparentar maldad en él. "Has visto como ese guerrero te atacaba y tú lo atacaste sin recibir nada. Deberías escuchar esto, él planea conquistar este planeta tarde o temprano. Él te dijo que no volverás a ver a tu hijo con vida si no cumples con lo que te ordenó… No tenemos opción…- Con estas palabras, Goku se quedó reflexionando con lo que dijo Piccolo, luego recordó lo que Raditz le dijo antes de marcharse, y el llanto de su hijo.

"… No puedo creer lo que voy a decir… Pero… Tienes razón… Me uniré a ti." Todos estaban shokeados por lo que acababa de decir Goku. "¡Goku! ¡¿Te volviste loco?! ¡Él es…!" Reclamaba Krilin.

"Tiene razón. Si me uno a él… Con nuestra fuerza podremos vencer a Raditz." Explicaba Goku, y Bulma interviene. "Por favor Goku… No podrás." Le suplicaba.

"No te dejes llevar por ese camino. Tendrás que hacer lo mejor Goku, eso significaría que sacrificarías tu vida." Le aconsejaba el maestro Roshi. "Lo sé, lo que me vaya a pasar, siempre pueden contar con las esferas de dragón." Todos estaban de acuerdo con Goku, pero no querían imaginar lo que le pudiera pasar a su gran amigo.

"Bien… Piccolo… Antes fuimos rivales y de cualquier cosa después de que derrotemos a Raditz, estoy seguro de que te voy a detener si tratas de conquistar al mundo. Pero ahora… seremos un equipo."Aunque a Piccolo no le agradaba la idea de Goku de "seremos un equipo", no tuvo más remedio que aliarse con él para derrotar a Raditz.

"¿Bulma? ¿Tienes contigo el radar de dragón? Gohan tiene la esfera de cuatro estrellas en su sombrero, podremos localizarlo con el radar de dragón." Comenta Goku. "¡Esa es una buena idea Goku!" Dice Bulma, lo busca, lo saca de sus bolsillos y se lo entrega a Goku.

"¡Gracias Bulma!" Agradece Goku, después se monta en su nube voladora, él y Piccolo partieron de inmediato, Piccolo volaba por si solo con su ki. Goku presionaba el pequeño botón del radar del dragón para localizar la esfera de 4 estrellas, de repente detecta la presencia de la esfera que buscaba. "¡Qué bien! Gohan y Raditz se encuentran a 10 millas de aquí; a que atacarlo sorpresivamente, y sujetarlo por su cola, ese es el punto débil de los saiyajin." Comentaba Goku."

"¡No hay que usarlo! ¡Él podría detectarnos!" Sugería Piccolo. "¿A qué te refieres?" Le preguntaba Goku sorprendido por su comentario.

"Ese maldito gusano tiene un artefacto en su ojo izquierdo, detecta cualquier movimiento del enemigo que esté cerca." Explicaba Piccolo. "¿Estás diciendo que él podría detectarnos en estos momentos?" Le pegunta Goku impactado.

"Es lo que estoy diciendo." Exclamaba Piccolo. "Entonces, no tenemos más remedio que atacarlo de frente." Exponía Goku. Luego ambos continuaron con su camino a toda velocidad. "¡Aguanta Gohan! ¡Ya voy para aya!" Decía Goku en su mente, estaba preocupado por su hijo.

En otro lugar, al final del espacio exterior… Una nave espacial salía de un hoyo negro, por fuera, la capsula estaba en buenas condiciones y seguía funcionado perfectamente, pero por dentro…

"¿Esto es el fin…?" Alguien se preguntaba, se trataba de Bardock, había sobrevivido de la turbulenta tormenta nebulosa magnética, y había sobrevivido de la fuerza del hoyo negro, ahora lo único que pensaba era que no sabía en donde estaba…

"¿Estoy vivo? Pero… ¿En dónde estoy?" Lo primero que hizo fue apagar los controles de gravedad. Observó un planeta que tenía miles de anillos girando al su alrededor, el planeta tenía líneas café y algunas blancas.

"Pero, ¿qué es este lugar? ¿El hoyo negro me transfirió a un lugar diferente?" Se dirigió a los controles de la nave, él presionó los botones. "¡Destino: Planeta Freezer! ¿Dónde está?" Exigía Bardock.

"Destino: Planeta Freezer… Desconocido." La maquina seguía repitiendo. "¿Qué? ¡No puedo creer esto! ¿Estoy en un lugar diferente?" Reclamaba Bardock, luego empezaba a caminar de un lado a otro, colocó su mano en la cabeza en señal que estaba pensado, y luego recordó la banda que tenía amarrado en su cabeza con la sangre de sus amigos.

En ese momento… "Destino: Qué. No puedo creer esto. Estoy en un lugar diferente… Desconocido." La maquina estaba repitiendo todo lo que Bardock estuvo diciendo en esos momentos, a pesar de que estaba molesto, hasta le dio un golpe, le causó risa al ver que la maquina creyó que le estaban dando ordenes, pero después.

"Un momento…" Oprimió los controles de nuevo. "¡Destino: Planeta Tierra!" Ordenó Bardock. "Planeta Tierra. Aproximadamente a 10,000 kilómetros de aquí. Localización: 65XY 239Y XYZ2." La maquina seguía repitiendo y se dirigía a su destino.

"Es cierto… El planeta Tierra… Donde mi hijo iba a invadir…" Después empezó a recordar en el pasado.

(FLASHBACK)

Fue el momento que tuvo su primera visión, y recordó las palabras del habitante del planeta Kanassa, planeta que conquistó por ultima vez y donde adquirió su nuevo don.

"En estos momentos, te acabo de dar un poder especial en el cual verás unas terribles premoniciones, verás como tu mundo se destruirá, tal como sucedió con el nuestro… Espero que sufras al ver con estas terribles premoniciones…" No solamente recordaba las últimas palabras del habitante de Kanassa, sino que también vio las imágenes de su hijo menor, viviendo en la Tierra, lo observaba como se convertía en un guerrero totalmente diferente a él, y se volvía fuerte.

(FLASHBACK)

Bardock reflexionaba que podría encontrar en el planeta Tierra; su hijo lo habría conquistado y se habría ido a otro planeta; o si no, como lo tomaría su hijo al verlo; lo aceptaría, lo rechazaría; que tan cambiado estaría, que tan ciertas eran las visiones… No lo sabía, sea lo que sea lo que se pudiera encontrar, él se reencontraría con su hijo.