Capitulo 15

¡Un gran mono aparece!

Ahora era de noche, con algo de nubosidad en el cielo. Gohan aún seguía en la colina y llorando, no tenía ni idea cómo iba a bajar. "Tengo miedo, tengo frío, tengo hambre…" De repente escuchó un sonido que captó totalmente la atención de Gohan, volteó a ver y habían dos manzanas, la sonrisa de Gohan volvió después. "¡Vaya! ¡Manzanas!" Alegremente, Gohan recogió las ricas manzanas, al menos pensaba que eran ricas. Gohan observó al su alrededor y notó que como era posible que hayan aparecido.

"¡Qué raro! No veo árboles aquí." Pero no le importó, lo único que quería era devorar las manzanas. "Bueno no importa." Y comenzó a comérselas, pero después del primer bocado, la cara de Gohan cambió drásticamente. "¡Sabe horrible! ¡Prefiero la comida de mi mamá!..."

Gohan no tuvo otra opción, tuvo que comerse las agrias manzanas. No quería morir por desnutrición. En lo más alto de las nubes, Piccolo estaba flotando y observando a Gohan. "Qué lata." Pensó Piccolo molesto. "Pero será la única vez que te ayudaré. Yo sé que eres solamente un niño pequeño, pero tienes que hacer esto. Es para tu propio beneficio."

Gohan terminó de comer las manzanas. "Mucho mejor." Luego se acostó en el pasto y trató de dormir. En ese momento, Gohan pensó en su papá por un momento, lo extrañaba mucho.

En el templo de Kamisama, todo el mundo se encontraban dormidos dentro del templo. Bardock era el único que estaba despierto, caminó en la oscuridad de la noche. Estaba preocupado en dónde se encontraba Goku en este preciso momento. Bardock observó su anillo en su dedo, recordó a su esposa de nuevo, el saiyajin sonrió levemente.

"¿Padre?" Una voz familiar lo llamaba, Bardock volteó a ver y se trató de su hijo mayor. "Raditz." Dijo. "¿Qué haces aquí tan tarde?" Le preguntó Raditz. Bardock observó las estrellas. "Nada. Solo, quería estar solo por un momento." Expresó Bardock. "Ya veo… ¿Padre?" Raditz le habló. "¿Si?" Bardock lo volteo a ver. "¿Kakarotto va a perdonarme cuando lo revivamos con las esferas de dragón?" Raditz le preguntó. "Estoy seguro que lo hará. Como dicen por allí: la sangre llama." Bardock le respondió con certeza.

"Pero, ¿va a entenderlo?" Raditz dudó. "No te preocupes por eso, estoy seguro que él sabe no lo hiciste a propósito." Bardock le respondió, Raditz miraba al suelo muy pensativo. "Kakarotto… Antes de morir." Bardock le contó. "Me dijo que él creía que tu ibas a cambiar. Aparentemente, lo hiciste. Kakarotto solo quería que eso pasara. Le cumpliste su deseo, Raditz. Él estaba feliz al imaginarse que serías un hombre de bien." Contó el saiyajin mayor.

"Lo sabía qué él lo haría, lo sabía." Raditz sonrió. "Deberíamos irnos a dormir." Sugirió Bardock. "Si. Todo este entrenamiento, hizo que quiera descansar." Raditz bostezó. "Bien, buenas noches Raditz." Le dijo. "Buenas noches padre." Ambos volvieron adentro del templo y durmieron pacíficamente.

En el Camino de la Serpiente, aún no tenía fin para nuestro héroe de la Tierra, aún continuaba. "¡Él dijo que iba a estar bien sin comida! ¡Pero me estoy muriendo de hambre! ¡Este camino es interminable!" Goku comenzó a quejarse, pero aun así siguió con su camino.

Horas más tardes, Gohan finalmente se durmió. Piccolo seguía cuidándolo y a la vez estaba meditando. Piccolo abrió los ojos y vio a Gohan levantarse, lentamente, el niño caminó hasta la orilla de la colina para poder orinar. Gohan se sintió aliviado.

"Mocoso." Expresó Piccolo. Gohan terminó, sacudió sus manos con sus pantalones y luego notó que tenía una sombra. "¿Porqué es tan brillante la noche?" Preguntó, comenzó a ver los cielos, y vio una brillante luna, pero no solamente era la luna, era una luna llena.

"¡Vaya! ¡La luna! ¡Es tan brillante! ¡Realmente brillante!" Gohan continuaba observando la luna. "Nunca había visto una luna tan…" Gohan paró de hablar. Piccolo sintió una elevación de ki en el aire. "¿Qué demo…?" No pudo decir más, algo extraño le ocurría a Gohan, se podía oír su corazón. "Esté ki que siento. ¡Es enorme!" Pensó Piccolo, la cola de Gohan comenzó a crecer, sus ojos se volvieron rojos. Piccolo estaba sorprendido por su enorme ki que sentía. Algo malo iba a pasar.

Piccolo observó a su pupilo. "Oh no. ¿Podría ser…?" Gohan cambió drásticamente su cara, actuaba como un animal, empezó a gruñir y a crecer, su cuerpo empezaba una metamorfosis. "¡¿Qué es esto?!" Exclamó Piccolo. La cara de Gohan se transformó en la de un mono. Seguía creciendo cada segundo. Segundos después todo su cuerpo estaba cubierto de pelo, se convirtió en una bestia, destruyó la colina en donde se encontraba. Gohan se había convertido en un mono gigante.

"¡Se transformó en un mono gigante!" Piccolo exclamó y pensó. "Este es el verdadero poder de los saiyajin." Gohan empezó a destruir cuanta cosa que estaba al su alrededor, expulsaba su ki por su boca, Piccolo los esquivaba, y trataba de detenerlo. Pero continuó con su destrucción. "Por este adefesio, ¡la Tierra será destruida antes que vengan los saiyajin!" Piccolo expresó. "Debo de detener sus poderes, pero como…" Luego recordó algo que le dijo Raditz el día que vino en la Tierra, cuando era malo; habló sobre su transformación.

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"Como podrás ver, la raza de los saiyajin nacemos con cola. La cola le da a los saiyajines, ¡la habilidad de transformarnos en monos gigantes! Cuando haya luna llena, en segundos todo estaría destruído.

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"¡Eso es! ¡La luna! Pero, ¿cómo lo regresó a la normalidad?" Piccolo se preocupó. "Debió haber sido destruída cuando Goku se transformaba en mono gigante. Tal vez alguien deseo que la luna regresara. ¡Bien! ¡No importa la razón, voy a destruirla!" Piccolo trataba de acumular energía, pero Gohan lo atacó. Por suerte, lo esquivó. Necesitaba buscar un lugar para esconderse, para que Gohan no lo encuentre. Piccolo trató de encontrar un lugar seguro, pero no por mucho tiempo, Gohan lo había encontrado. Piccolo salió con todas sus fuerzas, ya tenía listo su ataque. "¡Este es el fin!" Piccolo había destruido la luna.

En cuanto la luna desapareció, Gohan había perdido su poder, volvió a su estado normal, y estaba desnudo e inconciente. Piccolo bajó hacia él. "Mírate. Duermes como un bebé." Piccolo expresó. "Este niño es más peligroso de lo que pensé. No importa, la luna fue destruída." Piccolo observó la cola de Gohan. La tomó y se lo arrancó.

Piccolo señaló a Gohan con su dedo, y como por arte de magia, Gohan estaba vestido con ropa nueva, era similar a la de Goku, pero el símbolo de su espalda era diferente, era el símbolo de Piccolo, señal que Gohan estaba bajo de su entrenamiento. Y una espada que traía antes. "Ahora cuídate a ti mismo, niño." Piccolo se fue volando para continuar con su entrenamiento. Y Gohan estaba dormido.

En el Camino de la Serpiente, Goku estaba tan cansado que decidió tomar un descanso, y se quedó dormido. Goku y Gohan, padre e hijo, dormían pacíficamente.

Al siguiente día, el sol salió alumbrándolo todo. Gohan bostezó y se levantó, pero notó que ya no estaba en la colina. "¿Qué? ¿Cómo llegué aquí? ¿Estaba…?" Dijo Gohan muy preocupado, el niño había olvidado lo que había pasado la noche anterior. "Bueno." Gohan caminó un poco, pero sintió algo raro. "Me siento extraño hoy. ¿Qué esta pasando?" Luego continuó con lo que estaba haciendo. Encontró un pequeño lago, y decidió beber agua, pero sintió que algo le faltaba. "¿Qué?" Se dio vuelta y notó que ya no tenía su cola. "¡Oh no! ¡Mi cola ya no está! ¡¿En dónde está mi cola?!" Cundió al pánico, pero él cayó al suelo. "Mi cola se fue. Me siento vulnerable."

En el templo de Kamisama, Bardock estaba entrenando arduamente. Había estado entrenando solo por mientras los demás estaban dormidos. Bardock expulsó su ki, causando que temblara el templo. En una esquina, Kamisama lo observaba. "Bardock ha estado practicando desde temprano. Él realmente le preocupa la llegada de esos dos saiyajines a la Tierra."

Bardock inhalaba y exhalaba por cada golpe y patada que daba en el aire. Ya era hora que los demás se levantaran. Yamcha era el primero en levantarse, rápidamente fue a ver que estaba pasando. "¿Qué? ¡Oh, es solo Bardock! ¡Oiga Bardock!" Pero el guerrero solitario no respondía, estaba tan concentrado en su entrenamiento de ofensiva y defensiva.

"Rayos, qué tipo. Bueno. ¡Supongo que otro día para nosotros! ¿Kamisama?" Le preguntó. "¿Qué pasa Yamcha? Kamisama lo observó. "¿Podemos empezar a entrenar?" Le preguntó. "Por supuesto, pero, ¿no les gustaría desayunar primero para recuperar energías?" Preguntó Kamisama. "No, voy a comer después del entrenamiento." Respondió. Yamcha se fue por su propia cuenta a entrenar, preparándose para la llegada de los dos siniestros guerreros.

Ten Shi Ha se levantó de a la cama y se fue a preguntarle a su compañero. "Chaos, ¿quieres ir a entrenar?" Le preguntó. "¡Si Ten! ¡Estoy listo!" Le respondió con una sonrisa. "Yo también voy." Dijo Krilin. "Oye, Yajirobe. ¡Levántate, flojo!" Yajirobe se movia de un lado a otro. "No, primero voy a desayunar. Ve primero y yo voy después." Dijo. "De acuerdo, como digas" Dijo Krilin.

Ten Shi Ha, Chaos y Krilin continuaban con su entrenamiento, Raditz fue después y se fue a entrenar por su propia cuenta. Kamisama observaba a los guerreros Z. "Ellos aún tienen buena condición." Dijo. En el entrenamiento, todos estaban serios y dando lo mejor de si. "¡Vamos! ¡Muéstrame lo que tienes!" Ten le decía a Chaos. "¡De acuerdo! ¡Aquí va!" Dijo Chaos.

Krilin ejecutó golpes y patadas, al igual Raditz. Tanto Bardock como Raditz siempre estaban listos para cualquier cosa, y nunca darse por vencido. "Voy a prepararme para lo que sea." Dijo Raditz a si mismo. "¡No voy a darme por vencido!" Pensó Bardock.

Bardock, Raditz y los demás siguieron con el arduo entrenamiento hasta llegar sus límites, tenían que estar preparados para derrotar el mal.