Capitulo 17
Los dos guerreros siniestros
Bardock comió, más bien, devoró todo su desayuno, todos lo observaban. Él estaba comiendo todo lo que había en la mesa, debido a su arduo entrenamiento causo un enorme vacío en su estomago. "Oye, Raditz, no sabía que tu padre comiera mucho." Murmuró Krilin. "Nunca había visto a mi padre comer de esa manera antes." Dijo Raditz. "Él come normalmente. Pero tu nos conoces, nosotros, los saiyajines, necesitamos subir nuestra fortaleza a través de la comida." Explicó Raditz.
Bardock se estaba pasando un bocado que tenía en su boca y vio a todos que estaban parados en frente de él. "… ¿Están vivos muchachos?" Preguntó Bardock al verlos quietos. "… Si, estamos bien. Creo que voy a regresar al entrenamiento, con permiso." Dijo Yamcha sonriendo nerviosamente. "Si, yo también." Dijo Ten Shi Ha. "Nos veremos luego, Sr. Bardock." Dijo Chaos.
Todos los guerreros Z se fueron a entrenar, excepto por Yajirobe que hacia otras cosas en vez de meditar, del cual no ayudaba mucho. Kamisama observaba a Bardock. "Él me recuerda mucho a Goku. Tiene el mismo cabello, los mismos ojos, las misma personalidad, hasta los mismo hábitos alimenticios." Pensó Kamisama y sonreía al verlo comer. "Oye Yamcha. ¿Quieres entrenar?" Preguntó Ten Shi Ha. "¡Seguro! ¡Te venceré esta vez!" Dijo Yamcha desafiante. "¡Ya lo veremos!" Dijo Ten Shi Ha.
Yamcha y Ten Shi Ha compitieron entre ellos, Yamcha daba una tremenda patada, pero Ten Shi Ha lo esquivó y le dio un golpe en el estomago. Yamcha sintió el golpe, segundos después, se recuperó y continuó con la pelea. "Vamos Chaos, muéstrame lo que tienes." Krilin declaró y se puso en posición de batalla. "De acuerdo, ¡aquí voy!" Chaos dijo. "Si, ¡diablos, voy a pelear con él! Y dejo la comida a un lado." Dijo Yajirobe mientras se cubría. Mientras Raditz ejecutaba múltiples golpes y patadas y balanceándose al mismo tiempo.
Bardock dejaba su último plato de comida. "Gracias Kamisama, y también gracias a ti, Mr. Popo." Agradeció Bardock. "Solo agradece a Mr. Popo, él es un experto en la cocina." Comentó Kamisama. El guerrero solitario se levantó y acomodó su silla, él necesitaba hacer digestión, así que, decidió meditar un poco. Bardock estaba parado en la esquina de la Torre de Kamisama, trató de sentarse y pensar, hasta que, Bardock comenzó a marearse, vio una visión del futuro de nuevo. "Oh no. Esas visiones de nuevo…" Pensó Bardock:
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Alguien peleaban entre si, se escuchaba un quejido lleno de dolor.
"¡No importa qué tan fuerte eres, no eres nada comparado conmigo!"
Después de hablar, le dio otro golpe y el otro se quejaba de dolor.
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"¡Maldición! ¡Ya basta! ¡No puedo…!" Bardock trataba de calmar su mente, necesitaba concentrarse realmente. "¿Hay algún problema?" Le preguntó Kamisama al ver a Bardock muy perturbado.
Saliendo del planeta Tierra y algún lugar muy lejos de nuestra galaxia, dos minis naves espaciales se acercaban lentamente a nuestro planeta, estaban atravesando las estrellas y asteroides. Dentro de una de las naves, una voz se activó despertando a uno de los saiyajin. "Es hora. Despierte, Príncipe Vegeta." Repitió el mensaje, luego un humo blanco se esparció sobre un hombre que la maquina nombraba. Él era apuesto, tenía el cabello muy puntiagudo como una flama y de color negro. Él vestía la misma ropa de batalla como la de Raditz.
Vegeta abrió los ojos y tuvo la sensación de destruir algo y desaparecerlo. Él observó en su pequeña ventana de su nave., luego con su comunicador, habló con su camarada. "¡Nappa! ¡Nappa! ¿Ya despertaste?" En la otra nave espacial, un hombre estaba dormido, tenía bigote y era calvo. Tenía la misma ropa que la de Vegeta, pero era de diferente color. Abrió los ojos debido a la voz de Vegeta. "Estoy aquí. ¿Qué pasa Vegeta?" Preguntó. "Qué tal si aterrizamos en un planeta, me gustaría mucho hacer ejercicio." Sugirió el príncipe Vegeta. "Claro que sí, un poco de ejercicio no hará daño." Comentó Nappa.
Nappa y Vegeta marcaron sus naves para ir a un planeta cercano, arribaron en una. Sus naves espaciales se quemaron por la atmosfera, segundos después, aterrizaron en un terreno árido y crearon dos cráteres. Las puertas de las naves se abrieron, luego ambos salieron de las naves. Analizaron el terreno, pero no había nada, solo un cielo rojo y oscuro, pilares y edificios destruidos, la niebla era oscura y morada, y nubes negras.
"No hay mucho en este lugar." Dijo Nappa. Ambos camaradas observaron el lugar desolado. Luego Nappa se recargó en un pilar en mal condición y rápidamente se desplomó en pedazos. "¿Crees que obtendremos una buena paga por este planeta?" Preguntó Nappa, mientras se sacudía las manos. "… No lo creo…" Vegeta empezó a flotar lejos de la nave, pasando por la niebla. "Voy a checar un poco más." Sugirió Vegeta, detectó dos cosas en su rastreador.
Se oyó un fuerte sonido en un lugar y dos gigantescas criaturas salieron. Estas criaturas eran parecidas a los ciempiés. Los dos insectos lucían como guerreros. Vegeta y Nappa no se inmutaron para nada al verlos. "¡Están atravesando en nuestro territorio!" Dijo uno de ellos. "Bueno, a pesar de todo, hoy es un día para aterrarse." Dijo el otro insecto, ambos desenvainaban sus espadas. "¡Debemos pedirles que se vayan ahora!" Declararon ambos. "¡No!" Respondió Vegeta. "¡Perfecto! ¡Prepárense a morir!" Los dos guerreros arrojaron ataques de color rojo de sus bocas, Vegeta y Nappa se quedaron de pie y sonrieron antes el ataque de los dos guerreros.
El humo se dispersó, los dos guerreros saltaron hacia los dos insectos gigantes. "¡Acabamos con ellos! ¡¿Qué?!" El insecto expresó, pero de los dos insectos no quedó nada, gracias al acto de los dos guerreros saiyajines. Salieron más insectos. "¡¿Qué?! ¡¿Pero cómo?! Muy bien, ¡deben rendirse ahora o los dos morirán!" Dijo uno de los insectos que aparecieron. "¡Oblígame!" Dijo Nappa.
"Nappa." Una voz escuchó en su cabeza. Era Vegeta que le hablaba telepáticamente a Nappa. Tenía un plan malévolo. "A que rendirnos, a que darles un poco de diversión." Dijo Vegeta. Nappa estaba confundido, pero después se rindió ante estos bichos. "Esta bien." Dijo, las criaturas estaban sorprendidas. "Miren, se rindieron." Dijo uno de ellos. "¡Es que somos más que ellos!" Pensó otro. "Son horribles."
Una de las criaturas esposó a Nappa, se puso serio, pero por dentro estaba ansioso por realizar el plan que tenía en mente. Vegeta y Nappa dejaron que los capturaran y los metieron en una celda. Allí había otras dos criaturas allí con los dos saiyajines, en una pequeña ventana observaron un castillo muy lejos de allí. Vegeta y Nappa estaban sonriendo diabólicamente.
No lejos de allí, en un castillo real se podía ver, a pesar de la neblina extensa; dentro del palacio real, dos de esos insectos gigantes peleaban entre sí con sus espadas, para entremetimiento. En frente de ellos, un insecto con muchos joyas puestas estaba sentado en su trono y comiendo frutas. Sus asistentes estaban disfrutando el combate junto con él, uno de los subordinados le trajo más fruta en una bandeja de plata. "Más fruta, su ilustrísima." Dijo. El rey tomó más fruta del plato. "Bastante entretenido. Vamos Lemuria. ¿No quieres disfrutarlo conmigo?" Dijo el rey.
Había una preciosa mujer insecto, estaba vestida de blanco, con la piel rosada y con alas de mariposa; ella se rehusaba estar con el rey. En un lugar deplorable del castillo, las criaturas que estaban en prisión se quejaban y sufrían mucho. Los guerreros, quienes encontraron a Vegeta y a Nappa y los pusieron en la cárcel, los callaban. "¡Ya cállense o morirán inmediatamente!" Les ordenaba. Nappa estaba cruzado de brazos. "Recuérdame de aplastar a ese insecto, ¿de acuerdo?" Comentó. "¿Quiénes son ustedes?" Preguntó uno de los prisioneros. "¡Supongo que ellos pensaron que son alienígenas! ¿Nunca pensaron en eso?" Dijo otro prisionero.
Unos ojos aparecieron en la oscuridad. "Habla por ti mismo." Dijo Vegeta mofándose. Un insecto tenía un brazalete de oro en su brazo izquierdo. "Cállense todos. O será masacrados." El le habló a Vegeta y a Nappa, compartió su preocupación con respecto al rey. "Me temo que vinieron en un momento equivocado. Un malvado rey tomó el mando en todo este planeta y comenzó a tomar decisiones injustas. Él se robó a mi esposa, justamente en el día de nuestra boda. Pondrán ver el sufrimiento que siento." Dijo el insecto.
El insecto observó su brazalete de oro. Volviendo a la batalla, la mujer llamada Lemuria tenía un brazalete de oro también, el rey trató de persuadirla para que se uniera al espectáculo. "Lemuria, deberías comer algo." Dijo el rey. "No gracias, no tengo hambre." Dijo Lemuria, tratando de ocultar sus sentimientos. El rey sabía que tenía en mente. "Yo sé en qué estás pensando. Olvídate de él. Necesitas ponerlo en el pasado y concéntrate en el presente ahora mismo." Ordenó el rey. "¡No!" Argumentó Lemuria. "Él es mi único verdadero amor…" Dijo firmemente.
En la batalla, un insecto venció al otro. "Basta." Ordenó el rey. "He decidido. Él es el nuevo campeón, acaba con él." Dos de los subordinados del rey, tomaron al que perdió y lo sacaron del campo de batalla. "¡Por favor! ¡No! ¡Su ilustrísima! ¡No me puede mandar allí! ¡Por favor, déme otra oportunidad!" Dijo el perdedor. Los asistentes tiraron al perdedor en un agujero y cerraron la puerta para que no pudiera escapar. "¡No! ¡Por favor!" Dijo aterrado, en la oscuridad, un enorme insecto tenía hambre y salía saliva verde de su boca. "¡No, Yeddy! ¡Yeddy! ¡No me comas! ¡Por favor, no!" Suplicaba aterrado. Pero el monstruo no le importó, el insecto perdedor gritó. "¡NOOOOOOOOOO!"
De pronto no se oyó nada. El rey estaba aburrido. "Esto es tan aburrido." Expresó el rey. "Alteza." Uno de los asistentes se acercó a él. "Le informó que hemos capturado a dos extraterrestres. Ahora están en prisión." Dijo. "¿Extraterrestres? Bien, tráigalos aquí, tal vez sean la nueva atracción para él rey." Imaginó. "No es necesario. Ya estamos aquí." Sorpresivamente, Nappa y Vegeta estaban en la zona de combate, y se dirigieron hacia al rey.
"¿Cómo llegaron hasta aquí? Tal vez fueron escoltados por mis guardias reales." Declaró el rey. "No estoy seguro." Dijo su asistente. "Entonces, ¿hay guerreros interesado que combatir con nosotros, insectos asquerosos?" Preguntó Nappa. "Como te atreves a insultar al rey de esa manera." Reclamó el rey. "Vamos su alteza." Respondió Nappa. "Traiga a su ejercito, veamos que tan fuertes son sus guerreros." Sugirió Nappa. "Muy bien." Dijo el rey. "Lemuria, no deberías ver esto." Dijo, ella se hizo aun lado. "Esta bien."
El rey comenzó con el torneo. "Aquí está su primer combate. Déjame ver. Va a empezar el sujeto de la cabeza brillante, te enfrentaras con mi nuevo campeón." Dijo el rey, y su nuevo campeón fue a la arena. El rey tiró un pañuelo al piso. "Ahora, ¡Qué comience la pelea!" El guerrero insecto iba a destruirlos con su espada, pero Vegeta levantó su mano, apuntó con su dedo índice, y en pocos segundos, hizo un agujero en el guerrero con su ki. Luego una luz se hizo intensa y del guerrero no quedó nada; nunca se había visto algo así.
Nappa estaba impresionado. "Vaya, te deshiciste del nuevo campeón Vegeta." Dijo, y Vegeta no le dijo nada. El rey estaba cruzado de brazos y moviendo sus dedos. "Nada mal. Pero nuestra elite también tienen poderes como los suyos." Dijo el rey, captó el interés de Vegeta. "¿De verdad? Interesante. Quisiéramos pelear con ellos." Dijo Vegeta. "Como quieran. Mis hombres, vengan." Ordenó el rey. Más guerreros insectos salieron, armado con sus espadas y escudos. El rey trató de pelear con los saiyajines. "Miren, cuantos hay aquí, no debieron hablar demasiado. ¡Ataquen!" Ordenó.
Todos al mismo tiempo, los guerreros formaron un ataque rojo, apuntando a Vegeta y Nappa y se lo arrojaron. Ambos saiyajines los observaban. El rey pensó que sus hombres habían acabado con los extranjeros. "Miren, fue su fin." Pero estaba equivocado. "¿Qué?"
Ambos guerreros saiyajin, seguían de pie, y sin ningún rasguño. "Estuvo bien, fue… Refrescante." Comentó Vegeta con arrogancia. "¡ATAQUEN!" De nuevo el rey ordenó un nuevo ataque. Todos los guerreros insectos los asaltaron juntos. Nappa los eliminó uno por uno con solo un dedo, el palacio quedó solo. "¡Oh no!" Expresó el rey ahora muy preocupado. "¡Yeddy! ¡Acaba con ellos antes de que sea demasiado tarde!"
En cuestiones de segundos, los guerreros de saiyajin cayeron debajo de un agujero. Vegeta y Nappa estaban en frente del monstruo Yeddy, no mostraban temor los dos guerreros, estaban calmados. "Acaba con ellos Yeddy. Ellos son malos, muy, muy malos." Dijo el rey. "¿Somos malos?" Nappa arqueó su ceja. "Bueno, un poco." Dijo Vegeta refunfuñando. Yeddy escupió acido toxico como ataque. Nappa lo esquivó fácilmente, al igual Vegeta. Yeddy fue a perseguir a Vegeta, y trató atraparlo y ejecutarlo con sus propias brazos, pero el siniestro guerrero lo eludió sin que le tocara un pelo. El enorme monstruo decidió mejor en atrapar a Nappa y le iba a dar un puñetazo, pero Nappa lo esquiva. "De ninguna manera. Yeddy es más fuerte que ellos. ¿Cómo es posible?" Dijo el rey.
Nappa lo tomó el brazo izquierdo de Yeddy y se la cortó. Salió sangre de color verde cayó en todas partes, salpicó en cualquier lugar, sobretodo, cayó en la cara de Nappa, él la saboreó y le gustó. "¿Qué clase de criaturas son estas?" Dijo el rey muy disgustado. Yeddy hizo múltiples ataques, pero Nappa los esquivó. Rápidamente, le dio una fuerte patada, Vegeta lo envistió con sus ataques. El palacio se estremeció por los ataques provocando terremotos, y el rey trató de escapar.
Vegeta apareció en frente del rey. "Ahora es tu turno." Dijo Vegeta. "¡No!" El rey trató de escapar, pero las enormes pilares, hechas de roca sólida, cayeron encima del rey, aplastándolo y causando la muerte. El palacio dejó de temblar. Nappa sacudió su armadura del polvo. "Nuestro trabajo terminó." Dijo.
En una esquina, el insecto que tenía el brazalete de oro, estaba armado y había escapado de la prisión, vio todo el evento. "¡Asombroso!" Vegeta y Nappa voltearon a verlo. "Lo hicieron." Dijo el insecto estaba impresionado. "Derrotaron al malvado rey que había regido en nuestro planeta por décadas. No se imaginan de lo mucho que estoy agradecido. Gracias. Ahora nuestro planeta Arlia podemos empezar desde cero." Dijo el insecto.
Vegeta tomó un pequeño control remoto que se encontraba en su armadura, presionó unos botones. En segundos, dos naves que usaban para viajar en el espacio, aparecieron en frente de ellos. Vegeta y Nappa se subieron en sus respectivas naves. "Gracias amigos." Dijo la agradecida criatura. "Siempre los recordaremos. Ahora los llamaremos héroes. ¡Gracias!" Pero no respondieron los saiyajines. "Vuelvan pronto." Dijo la
criatura.
"¿Atla?" Dijo Lemuria. La criatura llamada Atla, volteó a ver. "¿Lemuria? ¿Eres tu?" Preguntó. "Si, soy yo." Respondió ella. "Mi hermosa esposa. He esperado tanto tiempo para verte." Atla estaba feliz al verla. "Yo también Atla. Te extrañé." Dijo. Lemuria y Atla corrieron para poder encontrarse el uno con el otro, ambos se extrañaban mucho.
En la atmosfera del planeta, Nappa estaba pensando de lo que Atla le había dicho. "¿Héroes? ¿No crees que es somos demasiados para ese "título"?" Dijo Nappa mientras se rascaba la cabeza. "Como sea." Dijo Vegeta sin importarle. "Creo que fue una perdida de tiempo." Dijo Nappa. "No te preocupes, la Tierra tiene las esferas de dragón." Comenzó a reírse Vegeta. "A que irnos." Dijo Nappa. "Espera." Vegeta detuvo a su compañero.
Sus naves estaban suspendidas en el espacio. Vegeta estaba parado en su naves, luego apuntó con su dedo índice hacia al planeta Arlia. "Este planeta, tiene problemas de insectos." Dijo Vegeta, silenciosamente, pero mortal, formó un fatal ataque, la técnica se hacia más grande cada segundo.
Finalmente, Atla y Lemuria se tomaron de las manos y sus corazones empezaban a disfrutar su amor. "¡Ahora podemos estar juntos! ¡Para siempre!" Dijo Atla. "Si, ¡paz al fin!" Dijo Lemuria. Ellos sonrieron gustosamente, pero el planeta comenzó a billar, se trató del ataque de Vegeta. Nappa y Vegeta observaron la escena tan entretenida. El planeta estaba brillando, pero con luces fatales, y con la luna del planeta Arlia, chocó con el planeta por el poder de Vegeta, causando la destrucción total, quedando nada más que el polvo. "¡Hey! Destruítes dos. Un nuevo record." Dijo Nappa. "Larguémonos de aquí." Insistió Vegeta. Ambos saiyajines se fueron de allí, sin impórtales nada.
Volviendo a la Tierra, en el templo de Kamisama, los guerreros Z continuaban con su arduo entrenamiento. "¡Kamehameha!" Yamcha realizó este ataque. "¡Dodon Ray!" Ten Shi Ha realizó su ataque contra el Kamehameha de Yamcha. Mientras Krilin y Chaos combatían entre ellos con puños y patadas. Raditz estaba haciendo sombra solo arrojando golpes y patadas en el aire. Yajirobe estaba meditando. Bardock sentía un pulso en su cabeza. "Qué misterio. Me siento extraño…"
En el lugar donde se encontraba Gohan, trataba de sobrevivir por él solo por seis meses, estaba bajo la dirección de Piccolo, el niño se estaba volviendo el mejor de los mejores. Mientras Gohan corría por su vida, para no ser atrapado por el monstruo, pero él estaba divirtiéndose. "¡No me puedes atrapar!" Decía alegremente Gohan.
Y en el Camino de la Serpiente, Goku continuaba con su largo viaje, corriendo por el camino. "Tengo que llegar lo más pronto como sea posible." Dijo el exhausto Goku. Todos estaban entrenando, y tratando de ser lo mejor para acabar con los malvados saiyajines, Nappa y Vegeta.
