Capitulo 21
El fin del Camino de la Serpiente.
Habían pasado los días, Piccolo y Gohan estaban entrenando duro, Piccolo le daba golpes en la cara a su pupilo, Gohan los aguantaba. "Levántate." Ordenó Piccolo. "No hemos terminado." Le decía. Gohan se levantó rápidamente, ejecutó un puñetazo, pero Piccolo lo esquivó y en un rápido movimiento, le dio un rodillazo en el estomago del pequeño guerrero. Gohan se retrocedió por su dolor. Era el tipo de entrenamiento más dura de lo que había imaginado.
"Vamos. Levántate." Ordenó Piccolo. "Pero duele. Es mi primera vez." Se quejó Gohan. "No es excusa niño. Ahora levántate." Dijo Piccolo sin importarle lo que le pasaba. "De acuerdo…" Gohan, poco a poco, empezó a levantarse y se puso en posición. Inexplicablemente, Piccolo arrojó un ataque, como si fuera una especie de láser en sus ojos, causándole a Gohan que se quemara. "Tienes que estar seguro para responder rápidamente, si te concentras y dejas tu mente en blanco, no volverá a pasarte." Le aconsejó Piccolo.
"De acuerdo, lo tengo." Dijo Gohan al levantarse nuevamente. "¡Ahora muéstrame todo lo que tienes!" Ordenó Piccolo. Gohan comenzó atacar a Piccolo, el medio saiyajin ejecutó múltiples golpes, Piccolo los esquivaba todos sin problemas. "Si, eso era lo que me refería." Piccolo también atacando al niño. Gohan continuaba con su intenso entrenamiento.
En el templo de Kamisama, los guerreros Z tomaron un descanso antes de continuar con su entrenamiento. Raditz estaba observando el cielo, mientras que Bardock estaba sentado en la esquina de la torre. Luego, Bardock se levantó. "Oye Raditz." Le habló a su hijo. "¿Si padre?" Raditz volteó a ver a su padre. "¿Puedes checar con tu rastreador mi nivel de poder?" Preguntó Bardock. "Seguro." Raditz encendió su rastreador, y comenzó a checarlo; este rastreador era nuevo, un poco más avanzado, y no se descomponía fácilmente.
Raditz lo analizó. "Déjame ver, tú nivel de poder es… de 15,500." Respondió. "¿15,500? Nada mal." Comentó Bardock. "Padre, ¿podrás checarme mi nivel de poder?" Preguntó Raditz. "No hay problema." Respondió su padre, Raditz le entregó su rastreador, Bardock se lo colocó en su ojo izquierdo y checó el poder de su hijo. "Tu nivel de poder es de, aproximadamente de 4,500." Le dijo. "¿4,500?" Dijo Raditz desilusionado, era muy bajo su poder, solo había incrementado un poco, a pesar del entrenamiento. "¿Será suficiente para derrotar a mis camaradas cuando vengan a la Tierra el año próximo?"
Bardock le dio una ligera sonrisa. "¿Cuál es problema? No confíes solamente en tu fuerza. A veces confía en tus estrategias y en ti mismo. Vas a estar bien, lo prometo." Le aconsejó. Raditz le dio una señal de sentirse apreciado, su poder no iba hacer suficiente. Él necesitaba duro entrenamiento, o eso pensó. "¿Qué es eso?" Preguntó Yamcha al ver el rastreador. "Bardock dijo que es un rastreador." Explicó Ten Shi Ha. "Qué puede detectar en nivel de poder." Terminó. "¡Genial! Quisiera saber mi nivel de poder." Dijo Yamcha. "¡Yo también! Quiero ver que tan fuerte soy." Dijo Krilin.
"¡Conmigo serán tres!" Dijo Chaos. Krilin observó a Yajirobe seguía meditando. "Oye Yajirobe. ¡Llevas meditando por tres meses, es hora de que empieces a entrenar!" Dijo Krilin. Yajirobe abrió un ojo. "¿Qué importa? La meditación es la única manera para hacerme más fuerte." Contestó. "¿Y qué es lo que piensas mientras lo haces?" Preguntó Krilin. Yajirobe cruzó sus cejas. Luego Krilin tronó sus dedos. "¡Ya sé! Estás pensando en la comida. Deberías de dejar de meditar y comenzar con tu entrenamiento de comer como un cerdo." Dijo Krilin.
"¡¿Cerdo?! ¡¿Me llamaste cerdo?!" Dijo Yajirobe muy enojado y ofendido. "¡Oye, solo bromeaba!" Dijo Krilin nervioso. Yajirobe sacó su espada y empezó atacar a Krilin con ella. "¡Corran!" Krilin estaba aterrorizado por que Yajirobe lo perseguía. Yajirobe lo perseguía, ambos guerreros Z corrieron por todo el templo de Kamisama. Pasaron por todos los lugares, hasta Kamisama y Mr. Popo los observaban. "¡Te vas a arrepentir por haber dicho eso!" Dijo Yajirobe. "¡Solo bromeaba Yajirobe! ¡Honestamente!" Krilin le dijo. Bardock y Raditz vieron esta situación, les pareció divertido.
En el interminable Camino de la Serpiente, Goku continuó con su carrera a este "sin fin" camino, no miraba nada en su horizonte. Hasta que, finalmente vio lo que es al parecer, el fin en el cielo. La mirada de Goku se llenó de emoción. "¡Espera! ¡Esa es… Es la cola! ¡Ya llegué al final!" Dijo Goku con mucha alegría. Goku, sintió que su energía estaba al máximo, fue volando lo más rápido que pudo. Estaba emocionado por conocer a Kaiosama, quería recibir su entrenamiento. "¡Kaiosama, estoy aquí!" Dijo. Goku llegó al fin de Camino de la Serpiente, antes nunca se sintió tan excitado. "¡Aquí está la cola!" Goku saltó, con mucha alegría, hacia la cola del Camino de la Serpiente, pero para su sorpresa, no había nada al su alrededor.
"¡Qué extraño! Estoy en el fin del camino, pero, ¿dónde está Kaiosama?" Goku observó arriba de él, allí vio un pequeño, y verde planeta. "Debe ser allí." Dedujo Goku. Él voló muy alto para llegar el pequeño planeta. Pero tan pronto llegó, en la atmosfera, se sintió muy pesado. Inexplicablemente, él sintió una fuerza que hizo aterrizar a la plataforma del planeta. "¿Qué rayos?" Goku vio el planeta Kaio, no había mucho, solamente unos cuantos árboles, una pequeña casa, una fuente y un pequeño auto. Goku trató de levantarse, pero la superficie era muy pesada que la Tierra. "¡Dios! Está gravedad es pesadísima de lo que pensé. ¿Qué pasa en este planeta?" Dijo.
Goku, mientras se levantaba, vio un árbol con unas manzanas frescas. "Bien, han pasado días que no he comido. Solo le voy a dar una mordida." Goku se levantó lentamente y al mismo tiempo, trató de dominar la gravedad. Paso a paso, Goku llegaba hacia el árbol con deliciosas manzanas. "De acuerdo, estoy aquí. Si, solos unos pasos más. Vamos Goku, ¡puedes hacerlo!" Se animaba así mismo. Goku ya estaba cansado, pero aun así, miraba las cosas positivamente como siempre. "Ya casi." Repentinamente, escuchó ruidos extraños. Goku observó al su alrededor, y vio que se trataba de un mono.
"Raro, ¡¿ese será el poderoso Kaiosama?!" Pensó Goku. El mono trepó hacia el árbol. "Perdón por mi intromisión, pero vine aquí para ver si me podía entrenar, señor Kaiosama. Por supuesto, ¡no he comido por días!" Goku explicó, tratando de ser lo más educado que pudo. "¿Me podrá dar una manzana? ¡Por favor!" Suplicó. El mono, le hizo caso, le arrojó muchas manzanas a Goku, pero nuestro guerrero no las podido agarrar, debido a la gravedad del planeta, las que cayeron causaron un hoyo profundo en el suelo.
"¡Vaya! Si a Isaac Newton, viviera aquí, y le cayeran una manzana en su cabeza, no hubiera vivido para contarlo." Exclamó Goku y se dirigió al mono. "Perdón, no las atrapé. ¿Me podría mandar otra? Prometo que la atraparé." Dijo. El mono, una vez más le arrojó otra manzana. Goku estaba preparado para atraparla, la agarró, pero la fuerza de la gravedad que causó la caída de la manzana, lo hizo caer con todas sus fuerzas. "Bien, déjeme comérmela." Goku devoró, con gusto, la manzana, luego terminó al instante. El mono bajó hacia al suelo y seguía con sus cosas de monos.
"Vaya, puede controlar la gravedad." Goku asumió, él nuevamente trató de levantarse, a pesar de la dificultad por la gravedad. Una vez más, Goku mostró sus respectos. "¿Señor Kaiosama? He viajado desde el Camino de la Serpiente y he venido para recibir su entrenamiento por menos de un año, ¿podría?" Le preguntó Goku, pero el chango extendió sus brazos hacia arriba y de nuevo hacia las cosas de monos y chillaba. "Oye, eso es muy bueno para controlar la gravedad. Lo intentaré." Goku decidió seguirle los movimientos del chango, o sea, las payasadas que hacen los changos.
Goku empezó a imitar al mono, tanto sus movimientos y sonidos. "Y yo pensé que lo había visto todo." Una voz se escuchó. Goku volteó a ver, y vio que se trataba de alguien con la piel azul, dos antenas en su cabeza, unos lentes chicos, y una ropa de artes marciales muy decente. "¿Quién es usted? ¡No! ¡Podría ser! ¿Usted es…" Goku le iba a preguntar, pero el señor lo interrumpió. "Yo sé quien soy yo." Le sujeto le dio la espalda sin ninguna razón. "¿Ya lo sabes? ¡Soy Kaiosama!" Goku abrió bien los ojos de sorpresa. "Entonces, ¿quién es él?" Señaló al chango.
"Ese es mi mono favorito, se llama Bubbles." Explicó Kaiosama. Goku estaba sonriendo nerviosamente. "Ya veo, pensé que era extraño." Comentó inocentemente. "¡¿Llamaste a mi amigo "extraño"?! Y tú no lo eres." Dijo Kaiosama. "Además, te voy a probar, a Kaiosama le gustan los chistes." Kaiosama dijo. "Si, a mi también." Goku le respondió al no tener ni idea de lo que hablaba. Kaiosama pensó. "De acuerdo, déjame ver. Te diré un chiste, bien, tengo uno muy bueno. Es acerca de mi tío, él era tan alto que se sentaba encima de la casa, él se sentaba encima de la casa." Repitió el chiste, pero Goku no lo entendió del todo.
Kaiosama pretendió ser un teléfono. "¡Ring! ¡Ring!" Y pretendía responderse a si mismo. "¿Bueno? ¿Hola?... ¿No digas?... ¡¿Qué?!... ¡¿No digas?! ¡Dios!" Dijo esto, Kaiosama empezó a reírse, pero Goku no le encontró gracia, pero le dio por su lado. "… Bueno." Dijo, se le cambió la cara a Kaiosama. "Se suponía que tu eras quién hablaba cuando te dije que no digas nada. ¿Entendiste?" Goku le mostró sus respectos y disculpas. "Bien. Es divertido, pero he venido aquí para recibir su entrenamiento, Señor Kaiosama." Kaiosama se pasmó. "¿Entrenarte? De ninguna manera. ¿Por qué debería entrenarte? No te sabes un chiste, si no lo haces no lo haré." Kaiosama se volteó y estaba irritado. "Olvídalo. No voy a entrenarte sin un buen humor." Dijo.
Goku se empezó a reír bastante. "¡Buen chiste! ¡Qué loco!" Goku siguió riéndose, sin poderse detenerse. "Es muy gracioso, Kaiosama." Dijo Goku, luego Kaiosama cambió de actitud de buen humor. "Bueno, creo que podré entrenarte." Goku se emocionó. "¿De verás? ¡Vaya! ¿Habla en serio?" Preguntó. "¡Por supuesto! Pero primero tienes que pasar por una prueba." Dijo Kaiosama, luego pensó. "¡Seguro! ¡Lo que sea!" Dijo Goku dispuesto hacer lo que sea. "Tienes que hacerme reír, si lo haces ganas." Kaiosama le guiñó un ojo. Goku se quedó con la boca abierta, por la sorpresa. "Seguro, tienes que hacer un chiste o dos. Recuerda, tienen que ser divertidas y hacerme reír mucho." Kaiosama explicó las reglas.
"Pero. ¡Yo no soy un comediante!" Expuso Goku. "No te pongas tenso. Perderías tu oportunidad. Confía en mí; No podrás hacerlo si te presionas." Le dijo Kaiosama. Goku pensó, no estaba preparado para hacer reír a Kaiosama, él trató de contarle un chiste. "¿Cómo iba?... ¡No! ¡Así no era!" El pobre trató de acordarse de un chiste. "¿Tienes problemas? Lo dices o te vas a casa." Dijo Kaiosama al verlo que tenía problemas. Pero Goku no se daba por vencido, él trataba. "¿Por qué el pollo cruzó la calle?" Goku estaba contando el chiste, estaba nervioso porque veía la cara de Kaiosama que estaba muy seria.
"¿Porque tuvo que cruzar al otro lado?" Kaiosama le dio una respuesta, rió un poco, pero se tapó la boca para ocultarlo. Goku estaba trabajando en eso. "Oiga… No fue así." Él trató de dar otra respuesta a su chiste. "Tuvo que volar lejos." Respondió. Los cachetes de Kaiosama se volvieron rojos, Goku estaba logrando que riera. El Saiyajin decidió contar otro chiste. "¿Cuántas cucarachas se necesitan para poner un bombillo? No sé, cuando se encienden la luz se esconden. (NOTA: tuve que poner este chiste porque no me acuerdo que chiste dijo Goku, y a parte no entendí el chiste que puso DBZROCKS10, y como no sé chistes, pues puse este que oí.)"
Kaiosama no aguantó más, y se rió con todas sus fuerzas. Goku estaba satisfecho. "¡Lo hice, se rió! Lo hice reír Kaiosama." Goku estaba más confiado. "¡Traten de detenerme!" Dijo, Kaiosama se cayó de la pura risa, Goku lo logró, tenía un buen sentido del humor. Luego Kaiosama se levantó, se quitó los lentes, se limpió las lágrimas y los lentes, después se las colocó. "Por Dios, muchacho, ganaste. Cuando pensé que tú no podía, pero realmente eres un experto en la comedia. Voy a llamarte "el príncipe de las bromas." ¿Te agrada?" Preguntó. Pero Goku se puso serio. "Pero Kaiosama, vine para que me entrenara." Dijo.
"¿Sí? Qué pena, debiste haberme dicho antes." Dijo, Kaiosama se puso en posición de batalla. "Soy más fuerte que tu. De acuerdo, dame todo lo que tienes, y no te arrepientes." Dijo, Goku trató de ponerse en posición, pero el saiyajin no podía. "¿Qué sucede?" Preguntó Kaiosama. "Es este lugar, la gravedad. No puedo moverme bien." Dijo Goku. "Es algo inusual. Como ves, este planeta es muy pequeño, pero la gravedad es severa. Lo que digo es que tu cuerpo, estos momentos, pesa 10 veces más que en la Tierra. Bien. Trata de saltar, tan alto que puedas." Le dijo Kaiosama.
"De acuerdo." Goku reunió sus fuerzas y saltó lo más alto que pudo, pero la gravedad del planeta lo bajó rápidamente hacia al suelo, y se golpeó en el trasero. "Esto es embarazoso." Expresó Goku mientras se soba su trasero. Kaiosama estaba asombrado de lo alto que había saltado Goku. "Él tiene talento, después de todo, saltó muy alto a pesar de la gravedad, tengo la esperanza en él. Tal vez…" Pensó, Goku se rascó la cabeza. Kaiosama colocó sus manos detrás de su espalda. "Bien. Empecemos con el entrenamiento. Ahora, ¿cuánto tiempo piensas en quedarte?" Le preguntó.
"Bueno, un tiempo posiblemente. Pero no estoy seguro, si el entrenamiento requiera mucho tiempo." Goku trató de explicarle. "Si es que lleguen cualquier tipo malo, necesito detenerlos. Ir con mi familia, necesito ser muy fuerte." Goku declaró seriamente. "¿Tipos malos? Déjame ver si es cierto…" Pero tuvo un presentimiento muy malo, que Kaiosama estaba temeroso por alguna razón. "¿Qué pasa Kaiosama? ¿Ocurre algo malo?" Preguntó Goku muy preocupado. "Esto no es bueno… Nada bueno." Dijo Kaiosama.
"¿Qué no es bueno? ¿De qué está hablando?" Goku se puso nervioso y curioso a la vez. Las antenas de Kaiosama se movieron de un lado a otro. "¡Oh no! Son.." Fue interrumpido por Goku. "Dígame Kaiosama. Tengo que saberlo." Exclamó Goku. "… Dos malvados guerreros, vendrán a la… ¡Tierra!" Dijo Kaiosama con mucho horror. "¿Dos más? ¿Vendrán a la Tierra?" Goku estaba preocupado, estaba asustado. "Y lo peor, ellos son muy poderosos que tú. ¡Más poderosos que tú, muchacho!" Exclamó Kaiosama. "Y ellos vendrán a la Tierra, exactamente en un año. ¿Qué rayos… ¡Son saiyajines!" Dijo.
"¡No puede ser! ¿Saiyajines?" Goku exclamó. "No puede ser. Por favor Kaiosama, necesito que me entrene. ¡Tengo que ser más fuerte, antes que algo malo les pase a mi familia!" Dijo Goku muy preocupado. Goku y Kaiosama no sabían que estaba pasando realmente. Ahora ellos sabían que iba a pasarle a la Tierra. Goku necesitaba entrenar lo más pronto como sea posible, al igual los guerreros Z. "¡¿Por qué?! ¡¿Por qué son más?!" Pensó Goku.
Volviendo a la Tierra, Gohan y Piccolo seguían entrenando. Gohan le dio un puñetazo. "¡Fallaste!" Dijo Piccolo y le arrojó un ataque, pero Gohan lo esquivó. Luego Gohan le dio múltiples golpes y patadas; Piccolo los esquivaba.
En la torre de Kamisama, Bardock pudo sentir la presencia de Nappa y Vegeta, a pesar de que estaban muy lejos. Luego, comenzó con los dolores de cabeza. Raditz detuvo su entrenamiento y fue hacia su padre. "¿Qué pasa padre?" Le preguntó muy preocupado. Bardock abrió los ojos, con gran dificultad, y vio hacia al cielo azul. "Ellos están cerca. Están muy cerca. Pude sentirlos." Raditz temió. "Oh no, mis camaradas, de seguro, si ellos estuvieron entrenando, mientras ellos llegaban a la Tierra. Eso no está bien." Pensó Raditz. "Me duele… Otra vez estoy viendo el futuro… ¡BASTA!" Bardock se presionaba la cabeza, por el dolor se retorcijo al suelo.
Bardock sabía que ese dolor era parte de su maldición. Sintió mucho dolor, pero aun así, se levantó, y se apoyó en su hijo mayor. "Raditz, vamos a entrenar más." Le ordenó. "De acuerdo padre, ¡hagámoslo!" Dijo Raditz. Todos los guerreros Z continuaron con su entrenamiento intensivo. Ellos sabían que cada segundo contaba, como sabían que el destino se estaba acercando.
